Como dijimos ya hace un par de semanas en «El Eurobono ha venido y nadie sabe cómo ha sido (2)», el crédito ilimitado del BCE con vencimiento a 3 años (LTRO) ha cambiado radicalmente el escenario europeo. La primera ronda de estas Operaciones de Refinanciación a Largo Plazo, y la segunda prevista para Febrero, han disipado el riesgo de colapso inminente del sistema financiero de la UE. No obstante a nadie se le debe escapar que la eliminación de la inmediatez del colapso no supone solución alguna al problema de fondo, pero sí es cierto que sirve para rebajar algunos grados el infierno en el que vive el la banca europea. (more…)
«¿Qué pasaría si las calificadoras de riesgo dejaran de existir? Es una pregunta que aún pocos nos hacemos hoy en día, pero que nos lleva a reflexiones interesantísimas.» Así comenzaba
Ya lo advertíamos en
Lo hemos advertido ya en anteriores artículos
«Algunos bancos centrales de Europa comienzan a evaluar planes de contingencia ante la posibilidad de que algunos países abandonen la zona euro o la unión monetaria se desmorone por completo.» Este es el titular del
Hasta el lunes 12 de diciembre no se revelará el secreto. Pero visto lo visto en cuanto a cobardía, mediocridad e incompetencia financiera de los políticos y burócratas de la Unión, unida a la incompatibilidad de intereses del duo Merkozy, no es descartable que el esperado anuncio del 9 o 12 de diciembre quede en otro mero parche inoperante. No obstante, las esperanzas están puestas más que nunca en esas declaraciones, que no harán más que hacer públicos los acuerdos que en secreto se están cocinando desde que la pasada semana se reunieron discretamente los ministros de economía de Alemania, Holanda y Finlandia.
Lo que debe tan sólo Italia es mayor que el agujero que tienen Irlanda, Grecia, Portugal y España juntos. Alemania no puede pagar la deuda de los PIIGS, y el resto de economías aún a flote (léase Francia, Bélgica, Austria, etc.), bastante tienen con tratar de simular una solvencia que cada día se deteriora más y más. El único modo que existe de devolver al Mercado (inversores institucionales y privados y especuladores) el dinero debido por Italia y demás PIGS, es fabricándolo al más puro estilo de república bananera.
En estos días estamos viendo cómo la hora de la verdad abofetea a los políticos de la Eurozona. La prima de riesgo, es decir el desprecio del Mercado por la deuda italiana está arrojando al país, y por tanto al resto de la zona Euro, a la quiebra. Viendo como se tambalea el gigante italiano con pies de deuda por un valor de más del 120% de su gran PIB, la quiebra de Grecia puede parecer un juego de niños.
Si yo fuera griego y además empresario, lo tendría claro. Mi negocio tendría un futuro muy negro dentro de la Eurozona con una economía salvajemente recesiva. Con unos impuestos crecientes que pretenden la recaudación desesperada y un consumo colapsándose, mis ventas y posibilidades de supervivencia serían nulas. Y si mi negocio tuviese la capacidad de exportar, tampoco podría soportar hacerlo con un euro tan caro como el actual, ya que mi competitividad estaría y estará por los suelos en un entorno de cambio de divisas que sólo la productividad alemana soportará.