Tengo el placer de comunicaros que desde esta misma semana, estamos publicando artículos periódicamente en el prestigioso GurusBlog. Allí podremos alcanzar a un público que hasta ahora no nos conocía, y por tanto nuestra labor divulgativa de nuestro modo de ver la gestión patrimonial tendrá un mayor alcance. No siempre vamos a publicar todos los artículos allí y aquí por duplicado, sino que algunos posts se publicarán sólo en uno de los sitios. No obstante, trataremos siempre de publicar breves notas referidoras hacia nuestros artículos publicados en GurusBlog. Espero que lo disfrutéis y aquí tenéis el primero: «Who moved my Value? La brújula del New Normal«
El BCE ha negado que se haya opuesto al plan del Gobierno español para capitalizar Bankia con deuda española. Simplemente ha enviado una breve nota oficial a los medios de comunicación, explicando que el BCE no ha sido consultado sobre los planes de recapitalización (de bancos) españoles. Pero lo que ha sucedido unas horas antes es más que curioso.
Hay algo peor que ser pobre e insolvente, y es que además se deba esconder la misera y simular opulencia y grandeza. ¡Ay de quien deba disfrazarse de rico, sin serlo, para poder subsistir en su negocio! Porque la insolvencia y la pobreza, con sinceridad y honradez se tornan más dignas, más esperanzadas y menos miserables. Y es que dedicarse a un negocio, como el bancario, que necesariamente obliga a quien lo ejerce a simular riqueza y solidez para ganarse la confianza de sus clientes, es algo con lo que se puede convivir cuando realmente la entidad bancaria es rica y solvente. Pero cuando el negocio se tuerce y el apalancamiento intrínseco a la propia actividad bancaria se come con patatas la solvencia y la solidez de las entidades, esa fachada de opulencia se convierte en una macabra mentira, que acaba con la pérdida esquizofrénica de todo contacto con la realidad (como dijimos en
John Mauldin nos deleita esta semana com otro análisis realista
Muchos son los temores de que Francia no siga la senda de la austeridad y el rigor presupuestario, en el caso de que sea el socialista Hollande el ganador de las elecciones. Pero la cruda realidad hace que no sea tan relevante el color del presidente elegido ni su programa electoral. Tampoco parece probable que en la segunda ronda Sarkozy consiga el apoyo de los votantes de extrema derecha de Le Pen, pero aún en el supuesto de que Hollande llegase al Elíseo, su capacidad de maniobra sería muy pero que muy limitada.
Estamos en el ojo del huracán. Pero no por injusticia ni por envidia de nuestros vecinos del norte, no, sino por nuestra mal cabeza. Esa mala cabeza que nos ha hecho votar en el pasado a gobiernos de ambos colores pero con un denominador común: La incapacidad para gestionar la economía española. Hemos perdido una oportunidad de oro, puesto que el crecimiento económico y el subidón de la creación de la Eurozona, nos hizo presumir de cifras macroeconómicas que hacían palidecer incluso las de la mismísima Francia. Y así lo proclamó Zapatero en alguna ocasión, aunque hoy es el dúo Mercozy quien debe reprimir sus sentimientos ante la tragicomedia grotesca y surrealista de la periferia actual. «España va bien», clamamos a los 4 vientos hace tan sólo una década. Eran unos años en los que los espejismos de grandeza llevaron a los presidentes de España y Portugal a reunirse en las Azores con los mismísimos presidentes del Reino Unido y de los Estados Unidos de América. Aznar, Barroso, Blair y Bush juntos modelando los designios que iban a regir el Nuevo Orden Mundial. De eso hace tan sólo 9 años, pero parece tan lejano…
En muchas tertulias y medios escritos estamos escuchando voces que proclaman la insensatez y el delirio de los Mercados respecto a la situación de la economía española. Se argumenta que, el hecho de que antes de hacer públicos los presupuestos más austeros de la democracia española Mr. Market penalizase los intereses españoles, y que después del tijeretazo también lo hagan, es una prueba irrefutable de la demencia de los Mercados. Dicen que esa es la prueba de que las directrices económicas de este país deben marcarse al margen de lo que los Mercados puedan opinar. Que «la dictadura de los Mercados» es algo que debemos obviar y contra lo que hay que luchar… Pero no. Veamos algunas de las razonas por las cuales no debemos ni podemos obviar a Mr. Market:
Ya es un
Que se deban tomar medidas excepcionales ante situaciones excepcionales es de puro sentido común. Y el
A continuación os traemos un artículo de una colaboradora que nos ha solicitado publicar algunos de sus artículos en este blog. Sofía Sánchez es una escritora, graduada de Florida International University, con especialización en escrituras sobre la política, economía y tendencias laborales. Os dejamos con su artículo sobre dichas tendencias en el mundo laboral: