We look after your interests

(+34) 93 626 47 75

Torres Sarrià, Carrer de Can Ràbia, 3-5, 4ª Planta BCN 08017

(+34) 91 794 19 82

Pº de la Castellana, 93 2nd floor MADRID 28046

Cluster Family Office Blog

Bitcoin (BTC) y otras formas de riqueza súbita. Las nuevas fortunas de las criptomonedas y sus retos.

Después del rally y posterior caída del precio de las criptomonedas de los últimos 2 o 3 meses, en Cluster Family Office hemos recibido a diversos potenciales Clientes que han generado fortunas súbitas muy considerables gracias a la tenencia y/o trading de todo tipo de tokens: Bitcoin (BTC), Bitcoin Cash (BCH), Litecoin (LTC), Ether (ETH), Ripple (XRP), Cardano (ADA), NEO, Dash y otras muchas que la mayoría de mortales ni siquiera conocíamos. Y la mayoría de ellos partían de una situación patrimonial modesta, por lo que se están enfrentando a situaciones totalmente nuevas para ellos y sus familias.

.

Las necesidades con las que se encuentran estos nuevos millonarios son delicadas, puesto que el modo de declarar a hacienda estos enormes beneficios realizados y potenciales es todavía confuso incluso para el propio Montoro. Y es que la escasa información que generan la mayoría de plataformas online extranjeras a través de las cuales se realizan las transacciones, junto con la gran cantidad de operaciones y cruces de criptomonedas que incluye cada movimiento, hacen de las cifras que hay que presentar ante Hacienda un laberinto de hojas de cálculo difícil de defender ante la voracidad de un requerimiento o inspección futura. Además, hay que tener en cuenta que la tenencia de cuentas de divisas (no criptomonedas, de momento…) que excedan de 50.000 euros, debe incluírse en el famoso modelo 720.

.

Menos mal que el perfil de la mayoría de nuevos ricos de las cryprocurrencies provienen del mundo tecnológico, y nuestros fiscalistas consiguen que este perfil de Clientes les faciliten este puzzle de información necesaria con bastante detalle y diligencia. Sin embargo, hay muchos cripto-millonarios por ahí que están siendo mucho más descuidados y caóticos a la hora de recopilar su rastro de trading. Y su despreocupación les hará incurrir en serios problemas fiscales en un futuro próximo, o sea menos de 4 años, antes de que prescriba el ejercicio fiscal donde concentren buena parte del «pelotazo» de las cryptos.

.

Pero no sólo se enfrentan a una fiscalidad compleja de defender. La pregunta del millón que se deben hacer estos nuevos millonarios de las criptomonedas es, obviamente, qué hacer con su fortuna y de qué manera cambiará, inevitablemente, sus vidas. La mayoría desean mantener invertidos una parte de sus tokens o criptodivisas a la espera de nuevos máximos y por tanto mayores beneficios, pero han realizado ya ventas por valor de unos millones con los que deben tomar decisiones a las que jamás se habían tenido que enfrentar. Y no sólo eso sino que empiezan a experimentar el acoso al que bancos, inmobiliarias y otros depredadores les están sometiendo en cuanto han olido sangre fresca.

.

Nuestra recomendación es parecida a la de cualquier perfil de fortuna súbita (empresario tecnológico que vende su empresa, afortunados de premios de lotería o de azar, deportistas de élite o artistas, herederos, etc.), es decir que deben aplazar decisiones precipitadas y diseñar e implementar, de la mano de profesionales, una distribución patrimonial equilibrada y fiscalmente eficiente. Para ello les proponemos una foto final de cómo debería ser su fortuna personal dentro de un par de años. Por su parte ellos nos expresan sus preferencias en función de los objetivos o sueños que, ahora sí, podrán llevar a cabo. Y lo harán de la mano de un equipo que, sobre todo, estamos para evitarles errores de los que se arrepentirían en el futuro, costándoles dinero y disgustos. De ejemplos de fortunas súbitas que han hecho añicos las vidas y felicidad de sus protagonistas -y sus descendientes- está el mundo lleno. Y el entorno de estos cripto-millonarios, pasto de la envidia, puede estar ansioso por ver cómo éstos dilapidan su fortuna, y así no sentirse tan mal por no haber sido capaces de participar de ese pelotazo tecnológico.

.

Algunos de los nuevos millonarios se preguntarán cuál es el momento adecuado para vender los Bitcoins o la cripto que sea. La pregunta lamentablemente no es de fácil respuesta ya que dependerá del grado de codicia, del volumen conseguido y de la situación familiar y patrimonial previa y presente. Pero un buen punto de partida para encontrar esa respuesta sería «apartar» y diversificar convenientemente un dinero suficiente para asegurar una vida acomodada a sus familias durante el resto de sus días mediante rentas financieras e inmobiliarias sólidas. A partir de ahí, cualquier incremento o pérdida sustancial de las criptodivisas que todavía mantengan en sus wallets o monederos se verá con otra perspectiva.

.

No hay fortuna más efímera y problemática que la súbita sin el asesoramiento adecuado. Y como dijo un sabio anónimo:

«We don’t learn to be sons until we are parents. We don’t learn to be parents until we are grandparents. It seems that we don’t learn to live until life is gone… So, obviously, we don’t learn to be wealthy until we have lost most of our money.»

What to expect when you are waiting for... the QE blackout.

Después de más de una década de estímulos monetarios y represión financiera donde la marea de los bancos centrales de todo el mundo ha inundado de liquidez y de demanda la deuda mundial, la música está empezando a dejar de sonar. Es la crónica de una muerte anunciada pero aún asombrosamente incrédula.

.

Pero a pesar de estar ante el final del camino del QE, la inmensa mayoría de los inversores más conservadores siguen quejándose del escaso rendimiento de sus carteras de renta fija, ajenos al riesgo que han asumido durante años y también al escenario al que se van a enfrentar sus activos en la nueva era de la normalización de tipos y estímulos.

.

Paul Read, co-gestor del fondo de renta fija Invesco Pan European High Income, lo advierte ya de manera sorprendentemente clara, puesto que no hay que olvidar que su sueldo depende de que los inversores sigan confiando en los bonos que él compra. «Existe una excesiva complacencia en el mercado de bonos. Los precios suben sin parar y las rentabilidades alcanzan mínimos cada vez más bajos. Sobre la base de una rentabilidad que va claramente a peor, el mercado de high yield (o bonos basura) en euros renta actualmente menos de un 2%. Las circunstancias nos lo están poniendo muy difícil.»

.

Y lo más curioso es que a pesar de que los propios pastores -al menos los más honestos- advierten a sus ovejas de que viene el lobo, el rebaño sigue exigiéndo al rabadán que les ofrezca jugosos pastos en los que seguir retozando, como han hecho desde que tienen uso de (sin)razón. Como bien dice Read, ante el cierre del grifo del QE europeo: «Las cosas se vuelven aún más complicadas teniendo en cuenta lo caros que están los mercados de renta fija. Con yields tan bajos, el riesgo es mucho mayor (…) Aunque ni la renta fija ni la renta variable ofrecen en estos momentos a los inversores el mejor punto de entrada, a los tipos actuales, las acciones lo tienen muy fácil para batir a los bonos, tanto por revalorizaciones como por dividendos»

.

Así es, el verdadero desastre que se cierne sobre las carteras conservadoras no es sólo que los rendimientos sean escasos sino que las pérdidas comiencen a apoderarse de unos activos que sus dueños, mejor o peor asesorados, compraron para precisamente evitar oscilaciones y rendimientos negativos. Porque los fondos de renta fija que aún hoy rinden despreocupadamente unos puntos preciosos, lo hacen a base de un viento de demanda, trading y tipos a favor que tienen los días contados.

.

Sin embargo, los tipos tampoco están en disposición de subir alegremente ni siquiera en los EE.UU. La inflación conseguida es anémica y Yellen se ha marchado con un estilo más dovish del que cabía esperar de su último movimiento al frente de la FED. Y es que el crecimiento económico tampoco parece que vaya a ser el que saque al mundo desarrollado del agujero de deuda en el que se ha metido -nos hemos metido- a cambio de aplazar el hambre de la insolvencia y tener pan duro para hoy.

.

En los siguientes gráficos de la presentación de Jeffrey Gundlach, de DoubleLine Capital (via Gurusblog), podéis ver como la FED ya dejó de aumentar su balance, el BoJ ha suavizado su crecimiento y el BCE ha anunciado si freno para este 2018.

Si las previsiones se cumplen, en 2019 no sólo se dejará de imprimir dinero sino que se empezarán a reducir los balances de los bancos centrales. Y para eso no están preparadas las carteras de renta fija de la mayor parte del mundo desarrollado sin sufrir pérdidas abultadas por minusvalías, insolvencias y potencial iliquidez. La relación entre aumento y disminución de compra de activos por parte de bancos centrales y su correlación directa con el precio de bonos y acciones la podéis ver claramente en el siguiente gráfico. Imaginaos ahora dicha correlación con un cierre de grifos que han regado con caudales descomunales, como jamás se habían visto en toda la Historia.

La pregunta del millón es: ¿Existen activos descorrelacionados del fin de fiesta del QE y que por tanto «garanticen» rendimientos positivos en este escenario de retirada de la marea? La respuesta es sí. Pero lamentablemente se trata de estrategias de gestión alternativa, difícilmente accesibles para el inversor retail español, condenado a comprar el pescado, fijo o variable, que vende la banca nacional. Las razones por las que es tan complicado acceder a buenos fondos multi-estrategia alternativos desde España, además del desinterés de la banca española por ofrecer productos de terceros que no compartan jugosas comisiones con sus plataformas de contratación de cabecera, son también regulatorias. Y es que la liquidez de estos fondos multi-estrategia no suele ser diaria ni semanal, sino mensual o incluso trimestral, lo que impide que sean fondos calificables bajo la directiva UCITS, que parece ser la única que la CNMV considera apta para el inversor retail español. Ello unido a que la transposición en España de la directiva AIFMD (Alternative Investment Fund Managers Directive) aún brilla por su ausencia, condena al inversor mal asesorado a la obsoleta y temeraria distribución de cartera basada esencialmente en Renta Fija y Renta Variable.

.

La gestión alternativa maneja una gran diversidad de estrategias de inversión, desde bonos ligados a catástrofes meteorológicas, compra-venta de hipotecas, de seguros de vida, etc, etc. Y una certera combinación de ellas nos asegura que la parte de no-bolsa de las carteras ganen algunos puntos de rendimiento manteniéndose totalmente al margen de las caídas que puedan sufrir acciones y bonos en los próximos años.

.

Pero no basta con abrir una cuenta en el extranjero para que un banco internacional acceda a comprarnos buenos fondos alternativos y aceptar su relativa iliquidez. Hay que tener en cuenta que la mayoría de los fondos alternativos multi-estrategia están diseñados para el inversor institucional y exigen mínimos de inversión prohibitivos para el inversor retail, con cifras de 500.000, 1.000.000 € o incluso más. Además la fiscalidad española penaliza los fondos no comercializados en España (por puro proteccionismo del sector y no del inversor) y bonifica los registrados en la CNMV mediante el diferimiento de las plusvalías y la traspasabilidad anhelada por todo inversor. Aquí cabe recordar la necesidad de poseer un vehículo personal de inversión como el luxemburgués, apto para inversores a partir de tan sólo 250.000 ó 300.000 euros, gracias al cual conseguimos el diferimiento y traspasabilidad de cualquier fondo del mundo, alternativo o no, y esté o no registrado en España para su comercialización.

.

Todo ello hace que en muchos casos, incluso dentro del propio vehículo luxemburgués, tengamos que acudir a fondos de fondos de gestión alternativa, que a cambio de su correspondiente peaje de comisión nos permiten acceder con importes de 125.000 euros a una cartera de estrategias diversificada y verdaderamente descorrelacionada de los mercados financieros. Todo un tesoro en los tiempos que corren y correrán.

The advantages of investing from Luxembourg

Although we have been writing about it for many years now, it may be worth updating for those who do not know about it, some of the advantages of having our investment portfolios deposited in banks in Luxembourg. For most, the most obvious advantage would be to be able to hold the money while avoiding country risk or the risk of insolvency of Spanish banks, with Luxembourg being the EU Wall Street par excellence, once London ceases to be so due to Brexit. However, there is a much more powerful reason to manage most of our financial wealth from Luxembourg. And that reason is access to any investment fund, private equity, real estate fund, etc. in the world, even if it is not registered for marketing in Spain.

.

This freedom of access is no trifle when one realises that only 10% of the existing funds worldwide have this registration with the CNMV in order to be marketed in Spain. Therefore, investors who do not have adequate advice will never be able to access a 90% of funds, which logically include some of the best managed funds in the world. Furthermore, no bank in Spain, not even to its private banking clients, offers just that 10% registered with the CNMV in its entirety, as the sales catalogues are usually limited to 2, 3 or 5 thousand funds, with the excuse that they belong to different trading platforms, etc. Therefore, the opportunity cost of magnificent investment options that the local investor cannot access is enormous. In fact, this condemnation of mediocre investment is one of the main reasons for the the causes of brick abuse in Spain, although we have already discussed it extensively in other articles.

.

The question many of you will ask is why most funds are not registered in Spain for marketing, or at least why the star funds managed by some of the world's leading managers do not do so. There are several reasons: among them are funds that do not consider marketing in Spain because it is expensive for the small volume they would achieve in our country. We must not forget that marketing in Spain, through the network of financial institutions and platforms that operate here, in many cases involves a cut of more than 50% of the commissions charged by the fund manager. In fact, some fund managers, such as Carmignac, decided at the time to create an ad hoc class in their funds for marketing in Spain, with higher fees than those applied to the rest of their classes, in order to satisfy the voracity of local financial institutions. At Carmignac, these classes were shamefully labelled with the «E» for Spain.

.

However, the marketers' bites are not the only reason that many international fund managers have for not registering their funds for sale in Spain. Another important reason is that the only doors that registration in Spain would open for them is to access Spanish retail clients, since larger or institutional clients can access funds that are not registered in Spain without great difficulty. Investors with a few million and who are well advised already have their own investment vehicles in banks abroad that allow them to access all types of funds beyond the CNMV's list of marketable funds. In other words, fund managers not registered in Spain do not need to register or pay any bribes to attract these Spanish millionaires.

.

There are also other reasons for some managers to disdain the Spanish retail investor market, such as specialisation in institutional clients or geographical remoteness. It is common that some managers from China, Thailand, India, etc., whose investors are essentially Asian, Middle Eastern or North American, do not prioritise attracting Spanish retail clients at all. And they usually focus on marketing in Europe through the British or German market, either for retail or institutional investors, but with higher volumes and lower bites than in Spain.

.

The consequence of all this is that the Spanish retail investor is condemned to a very limited portfolio of funds that have previously agreed to pay juicy commissions to the financial institutions that market them in Spain. And for these investors who do not have tens of millions, the fact of being able to invest much more modest amounts from Luxembourg, with exclusive personal vehicles that open the doors to any fund in the world, means the difference between mediocrity and brilliance of investments in terms of quality and results.

.

Luxembourg, as a good «EU friendly» financial centre, has various types of investment vehicles that adapt to the needs of each size and type of investor. But for the smaller investor, who is the most disadvantaged by the restricted range of funds to which he has access in Spain, there is a a personal and exclusive Luxembourg vehicle from which you can invest your portfolio with complete flexibility, from as little as 250,000 euros. Obviously not all retail investors have a minimum of 250,000 euros, but it is a huge step for the average investor to be able to put their investments on a par with those of any institutional investor with 10 or 20 million from as little as 1/4 million. And these vehicles not only allow access to any fund in the world, but also to any fund in the world. also allow for the deferral of capital gains generated within these vehicles indefinitely., The tax is only levied on the proportional part of the capital gain when it is decided to redeem part or all of the investment. In other words, once we have this minimum of 250,000 euros in our own investment vehicle, we will be able to buy and sell any fund, share or whatever we want, without paying tax on the capital gains until we need to withdraw all or part of our money. Taxation is exactly the same as when we buy any fund registered in Spain that is sold to us by the bank on the corner, but without the need to jump from one transferable fund to another within the limited list of funds registered with the CNMV, but with total and absolute freedom in the world universe of UCITS, non-UCITS, AIFMD, Private Equity, Real Estate Funds, shares and other financial products. This is why we chose a Luxembourg vehicle, totally «friendly» with the taxation and transparency of EU countries.

.

These vehicles are logically deposited in banks in Luxembourg, although as mere depositaries, it matters little that they are more solvent than Spanish banks, since we will only use them for the safekeeping of the vehicles and the portfolios with the fund units or shares that we are going to buy and sell in them.

.

As for costs, we have been able to fine-tune them over the years due to the growing volume of clients. And currently the total cost of a Luxembourg unit-linked vehicle for a small investor (minimum 250,000 eur) can be around 0,6-0,7% annual, The volume of vehicles in the market is significantly reduced as the volume increases. Furthermore, in certain circumstances, these vehicles also avoid the payment of Wealth Tax, which in some Autonomous Communities does not have a rebate.

.

Obviously, as Luxembourg is the financial centre of choice for the EU - replacing the City of London - any capital to be invested in such vehicles must have a justified origin, be fully declared and transparent, as Luxembourg's tax haven connotation is now completely behind us and definitively buried by the EU's own imperative.

.

In short, in 250,000 can access vehicles that cost less than 0.6-0.7%, that efficiently defer Capital Gains, that can save Wealth Tax, that allow access to investing in the best investment fund managers on the planet rather than just 10% of them, and with the banking and legal security of a world-class financial centre in the heart of the Eurozone. That is nothing, in these times of uncertainty, insolvency and disguised risks.

.

For those who see the remoteness of having their money in Europe as a handicap, I would like to remind you that, in addition to being able to manage it conveniently, swiftly and closely through Spanish advisors and professionals, having a Luxembourg investment vehicle is not exclusive. In other words, most investors combine a (more or less majority) part of their assets in Luxembourg with a part held in banks in Spain, as a temporarily invested treasury, which will be consumed or used over the coming quarters, semesters or even years.

Elite athletes and their money. The simple lesson of Shaquille O'Neal.

En el siguiente video vemos a un Shaquille O’Neal en su madurez dando un consejo tan simple como importante a otros colegas de profesión, es decir deportistas de élite. Lógicamente su consejo sólo sirve para aquellos deportistas, artistas o cualquier otra persona que consiga una fortuna súbita (loterías, empresarios tecnológicos, herederos, etc.) lo suficientemente holgada como para no tener que preocuparse jamás por su futuro ni el de sus hijos y nietos. Mirad el video de este tweet y después os haremos algunas reflexiones:

Sin duda, seguir este sencillo consejo, para el cual todo ser humano está potencialmente capacitado, habría evitado que la inmensa mayoría de deportistas se arruinasen a lo largo de sus ajetreadas vidas. Fijaos que no son necesarios ni estudios ni conocimientos para evitar el desastre cuando se alcanza un determinado nivel de contratos millonarios. Tan sólo es necesario sentido común y rigor. Lamentablemente la mayoría de deportistas de élite, sin estudios y de orígenes humildes, ebrios de fama y dinero, suelen carecer de ambas virtudes.

.

Sin embargo, la mayoría de mortales no alcanzan esos niveles de ingresos, obviamente, y necesitan afinar mucho más que la simple norma de Shaq su progresión patrimonial a lo largo de sus vidas. Cada vida patrimonial es distinta. Las circunstancias en cuanto a ingresos profesionales, ingresos de inversiones financieras e inmobiliarias, gastos necesarios o deseados, cargas familiares y en definitiva el estilo de vida que cada persona o familia elige, junto con el futuro incierto al que se enfrenta cada ser humano (separaciones, enfermedades, muertes, incapacidades, adicciones, estafas, accidentes, etc…), hacen que cada caso sea prácticamente único. Y lógicamente se precisa de alguna herramienta que permita de algún modo vislumbrar la proyecció patrimonial que cabría esperar ante una vida más o menos prolongada. Ahí es donde cada uno puede hacer su propia «cuenta de la vieja», o bien acudir a un profesional de gestión patrimonial para que le dé una idea de la progresión que puede tener en el futuro, y ajustar o modificar en consecuencia los errores de cálculo o de estilo de vida que se estén cometiendo. Aquí os mostramos un ejemplo de una tabla de proyección patrimonial que utilizamos con algunos de nuestros Clientes en Cluster Family Office:

 

En las proyecciones como las de la imagen de arriba, tratamos de incorporar algunas de las variables que se puedan intuír sacadas de los datos y el conocimiento de las circunstancias de nuestros Clientes. En las proyecciones que realizamos en CFO manejamos datos como los ingresos profesionales, no profesionales, duración de la vida laboral prevista, consumo de rentas presentes y futuras, inflación, rendimientos financieros e inmobiliarios, fiscalidad personal, fiscalidad de los vehículos de inversión que tenga cada familia en España y en el extranjero, etc.

.

No obstante, es obvio que cuanto más lejana en el tiempo llegue la proyección menos fiables serán los datos previstos, ya que las desviaciones se multiplican a lo largo del tiempo con mayor efecto sobre el resultado que el mismísimo interés compuesto. Pero a pesar de la imposible exactitud, esta herramienta siempre suele resultar de gran ayuda para resituar el estilo de vida de las familias y, sobre todo, para abrir los ojos ante la incertidumbre que supone vivir una larga vida patrimonial en el mundo tan cambiante al que nos enfrentamos. Y la incertidumbre de las progresiones resulta especialmente reveladora cuando se abusa de la proporción de inmuebles en el patrimonio o cuando la era de las carteras conservadoras de renta fija es más bien una trampa de potenciales pérdidas de la que muy pocos escaparán.

.

La evolución en el tiempo de un patrimonio desequilibrado que toma decisiones equivocadas, respecto a la evolución de un patrimonio en equilibrio de activos financieros, empresariales e inmobiliarios, con la correcta optimización de cada uno de ellos, es totalmente distinta al cabo de 5 años. Pero si proyectamos los errores respecto a lo que sería la correcta distribución de activos y pasivos y su gestión, más allá de 15 o 20 años, la diferencia es abismal. Lo que hoy puede parecer un desequilibrio o una ineficiencia menor, o sea una desviación de poca importancia, con el paso del tiempo supone la clave del éxito o el fracaso para nuestra vejez y para el bienestar de nuestros hijos.

The abuse of bricks and mortar in Spanish wealth

It is very curious to see how in Spain there is a very different mentality regarding the allocation of household assets to that of American households. As you can see in the interesting chart published by Inbestia and reproduced below, approx. 80% of Spaniards' assets are allocated to real estate, i.e. the main residence and additional real estate. Therefore, less than 20% are allocated to financial assets, such as shares (listed or unlisted), investment funds, pension funds, life insurance, deposits, etc.

.

If we compare the allocation between Americans and Spaniards, we will see that the preference for companies in the world's leading economy is much greater than in Spain and most other countries (although it would be interesting to know the figures for the north of the EU, which we suspect must be closer to those of the US). The entrepreneurial culture of North Americans is much greater, and half of their assets are invested in both listed and unlisted shares (mostly in their own businesses or with partners), investment funds, pensions and life insurance.

Why are Americans more inclined to allocate their wealth and savings to companies in general? Do we in the rest of the world not like our money to work for ourselves? Haven't the real estate bubbles affected Americans as much or more than Spaniards? The answers are not simple, but rather an accumulation of factors that make up the difference between one financial allocation and the other. Let's look at some of these reasons:

.

The financial culture in which American society is growing up has an entrepreneurial tradition and the majority of the population is clear that the only engine that moves the country and that can lead them to well-being is to participate in one way or another in the creation of wealth achieved by companies. Either as employees seeking hierarchical job progression or as small entrepreneurs (franchisees or with small personal businesses). They expect little more financially from their state. By contrast, in Spain and much of the rest of the Western world, there is less of an entrepreneurial culture, and more reliance on state-dependent labour activities, which are generally a little less liberal and a little more interventionist than in the USA.

.

Another aspect that makes Spaniards more inclined to accumulate our wealth in real estate than Americans is precisely the unpleasantness that the financial sector has been giving us in recent decades. For our banks, even today, volatility is the demon from which they recommend their clients to flee. To this end, they offer them all kinds of products and structured products with the obsession to reduce volatility, a concept that they mistakenly consider to be synonymous with risk. And of course, when volatility is confused with risk, it is much easier for the banking sector to sell low-volatility products than high-volatility ones. What customer will not try to avoid a high-volatility product if they are told about high risk?

.

Therefore, the general opinion of Spanish savers is that it is much riskier to invest in the stock market than in less volatile banking products or in real estate. And here we come to the second derivative: How have the low-volatility banking products sold by banks in recent years been performing? Well, in the best of cases they have been mediocre, and in the worst of cases they have been abused or have been directly sentenced to court, as in the case of the preference shares. This unhappy end to many of the low volatility products has exacerbated Spanish investors' appetite for real estate, reaching the extremes in Spain that we have seen in the graph: almost 90% in real estate and assets of their own personal business, such as self-employment, etc.

.

The right balance of wealth should moderate real estate and boost financial investment to levels similar to those seen in the USA (not for nothing is it the society with the leading wealth and GDP per capita on the planet). Families should enjoy financial investments that work to generate wealth for their old age, as the state pension is not going to do this sufficiently (and even less so in Spain). In addition, the US regulator limits more and better the access of retail investors to structured products and other nonsense that Spanish banks sell with impunity to any retiree without financial knowledge. This limitation on the sale of complex products to retail clients in the USA also channels a good part of these small savers to ordinary equity funds, which are less afraid of volatility and more inclined to buy the idea of investing in companies.

.

And what about real estate - does it not also guarantee the generation of income for our old age? The answer is yes, but with some additional risks that need to be highlighted: By massively concentrating our assets in real estate, we will be at the mercy of geographical risk, local economic risk or country risk, and the risk that the real estate cycle will no longer be favourable to us when its growth becomes saturated. Not to mention the risk of non-payment, maintenance and rising taxes on property owners. The diversification and freedom of movement that comes from acquiring shares in good companies all over the world, creating wealth in the most diverse sectors and countries on the planet, is hard to achieve with real estate investment. And the capacity of the business world to adapt and overcome whatever the future circumstances of the economy may be in the coming decades will never be able to be achieved by the inert brick.

.

Finally, the common characteristic of new clients who come to Cluster Family Office has always been the overload of properties in their portfolio. A lack of diversification that many paid dearly for with the bursting of the real estate bubble after 2007. And one of the first things we do for new Clients is to replace real estate and rentals with financial investments through versatile and fiscally efficient vehicles. They should make their money work for the family, either by generating alternative income to rents by buying good alternative funds or by seeking to grow portfolios by buying good equity funds from around the world. The volatility - not risk - that can be assumed by each family and professional circumstance in the financial portfolio should determine the proportion of investments in company shares or in alternative strategies that generate more stable income.

Stop-loss in actively managed funds?

Como decía Machado, sólo un necio confunde valor y precio. Desde el punto de vista del inversor a largo plazo, que compra acciones de buenas empresas a precios atractivos respecto a sus múltiplos de beneficios presentes y futuros, ya resultaría absurdo y temerario comprar y vender esas acciones a corto plazo sin asociar esas decisiones al valor de los respectivos negocios. Pero aún resultaría más absurdo realizar ese trading cortoplacista en una cartera de fondos de inversión de gestión activa, con carteras al libre albedrío de sus respectivos gestores, y pudiendo además el inversor establecer tentadoras órdenes de compras automáticas y de stop-loss (sic).

.

Pues eso es lo que ofrece ING a sus clientes, con el consiguiente beneficio para el banco por este servicio obviamente. Pero como no es tan simple operativamente la compra-venta automática a un precio preestablecido de un fondo como el de una acción, lo que ofrecen a sus clientes es un servicio de «aviso» cuando la cotización del fondo toca el precio marcado. Será entonces cuando el cliente decidirá si firma o no una orden de compra-venta-traspaso de esos fondos, que por otra parte tardarán habitualmente un par de días en ejecutar. Ah, y lógicamente este «servicio» sólo está operativo para los fondos marca ING, favoreciendo así que todo quede en casa.

.

Haciendo un repaso de lo que es la práctica de trading de acciones (con stop-loss incluídos), tenemos que decir que viene siendo el modus operandi habitual de los ahorradores menos qualificados como inversores. O sea de aquellos que se alejan de la inversión largoplacista mediante la compra de negocios cuya buena relación valor/precio conocen, y en cambio se aproximan a la mera apuesta en cualquier ticker que cotice, independientemente de la buena o mala marcha del negocio de la empresa cotizada. Incluso ajenos a si detrás de ese ticker hay unas perspectivas y una valoración ajustada de negocio empresarial, una materia prima, un índice o cualquier derivado. A la mayoría les basta que tenga un ticker o un precio de cotización cambiante al que apostar más o menos frenéticamente, vistiendo esta práctica convenientemente -eso sí- con todo tipo de cursos de trading, análisis técnicos y macros que maquillen la ludopatía con una pátina de inversión experta.

.

Sin embargo, generalmente un inversor que conozca bien el valor de las empresas que tiene en cartera, tendrá más interés en comprarlas cuanto más baje el precio de sus acciones . Y por el contrario, cuanto más caras estén las acciones respecto al valor de la empresa, más interés tendrá en venderlas. En cambio, el trading cortoplacista de acciones está asociado a ignorar completamente el valor real de la empresa. Por eso el análisis técnico y demás métodos de trading suelen recomendar comprar acciones cuando los precios suben y venderlas cuando bajan. (Aquí cabría hacer la salvedad de escasísimos hedge funds de gestión cuantitativa que están ganando dinero desde hace dácadas, pero serían la excepción que confirma la regla y sólo accesibles para inversores bien informados y con capitales superiores a los 300.000′- euros.)

.

Como decíamos, rizando el rizo de lo absurdo, ING tienta ahora a sus clientes para que realicen esta práctica del trading también en sus carteras de fondos de gestión activa. Recordemos que la gestión activa se llama así porque el gestor de cada uno de los fondos toma decisiones activamente comprando y vendiendo acciones o bonos. A partir de ahí, el valor liquidativo del fondo será la cotización -usualmente- diaria de toda la cartera a precio de mercado, una vez deducidas las comisiones y gastos de la propia gestión activa y del fondo (sobre la gestión activa y pasiva os interesará el artículo que recientemente Cluster Family Office hemos publicado en la web de COBAS AM, la gestora de Francisco García Paramés: «Gestión Pasiva, Gestión Activa»). Por tanto, aún tiene menos sentido que el ahorrador tome decisiones de compra o venta del fondo cuando, no sólo ignora el valor de los negocios comprados, sino que ni siquiera sabe qué negocios ha comprado y vendido diariamente el gestor de dicho fondo o la liquidez que acumula. Tampoco le permitiría beneficiarse de una de las claves de la inversión que todo gestor value trata de conseguir: comprar barato y vender caro, puesto que ese trading y sus stop-loss desvirtuarían por completo una buena gestión activa. Además, como el trading de fondos es una absurda y rara práctica, el ahorrador ni siquiera tendría la posibilidad de beneficiarse de la profecía autocuplida que en algunas ocasiones ofrece el análisi técnico.

.

En definitiva, una estrategia más fruto del brainstorming del maquiavélico departamento de marketing de turno, cuya prioridad jamás ha sido ni será el beneficio del Cliente sino el de la propia entidad financiera. Más madera para alejar a los ahorradores del buen camino de la inversión.

 

Colaboración de Cluster Family Office con el blog de Cobas AM.

Tenemos el placer de anunciaros que hemos iniciado una colaboración con la gestora Cobas AM, del archiconocido Francisco García Paramés, para contribuir con nuestros artículos a su blog. Recientemente hemos publicado en dicho blog de Cobas AM el post que copiamos a continuación, titulado «Gestión pasiva, gestión activa«.

.

Aquí tenéis también el enlace original del artículo en la web de Cobas.

.

.

Sabemos que cada día fluye más dinero hacia ETFs, gestiones pasivas y cuantitativas (con o sin AI) de carteras. Ese incremento del volumen en la gestión pasiva reduce la eficiencia de los mercados, lo cual permite a los Inversores (en mayúsculas) aprovecharse de esas ineficiencias y encontrar valor a buen precio. Es decir, afortunadamente, la mayoría de los que compran y venden en los Mercados no buscan valor sino beneficios (sic), que suelen encontrar de manera cíclica y temeraria entre pérdida y pérdida. No buscan buenos negocios que comprar, sino tickers ganadores a los que apostar. Y para ello utilizan efímeras bolas de cristal que desechan una tras otra en cuanto el futuro las va dejando en evidencia.

.

Además, las gestiones activas no consiguen superar a los Mercados en más de 8 de cada 10 casos. Y dicha nefasta estadística empeora aún más en cuanto alargamos el periodo de inversión. Todo ello contribuye a aumentar las ineficiencias en los mercados, de las que un buen gestor “value” (haberlos haylos) se aprovecha a lo largo del tiempo. La clave para el inversor es obvia, saber elegir ese escaso porcentaje de gestores activos que superan a sus índices de referencia de manera clara y sostenida a lo largo de los años.

.

Luego, entre ese escaso porcentaje de gestores activos brillantes, podemos seleccionar matices, según el gusto o circunstancias del inversor: Deep value, value, long only, L/S long bias, etc… Pero siempre superando a sus índices con carteras y gestores relativamente concentradas y locales, ya que la diversificación y la distancia son inversamente proporcionales al conocimiento de los negocios en los que se está invirtiendo.

.

Ese conocimiento exhaustivo de los negocios en los que se invierte, es la base sobre la que se asientan los resultados a lo largo de los años. Y para ello no basta con estudiar los balances contables publicados periódicamente por las empresas (muchos gestores activos suelen limitarse a eso, a lo sumo). Hay que viajar, conocer in situ las compañías, sus directivos, instalaciones, proveedores, empresas de la competencia, mercado y clientes locales, etc.

.

Por eso hace ya décadas nos dimos cuenta de que, como inversores y gestores de patrimonio propio y de clientes, seríamos muchísimo más eficientes especializándonos en la selección de gestores y fondos que en la selección de acciones en las que invertir. Porque por mucha capacidad que tenga nuestro equipo, es imposible alcanzar el grado de conocimiento de las mismas que tienen estos selectos gestores, cuyos equipos viajan constantemente visitando personalmente a directivos e instalaciones corporativas durante todo el año.

.

Este selecto grupo de gestores estrella que brillan por encima de los demás desde hace décadas, disponen en sus gestoras de equipos de docenas de analistas, incluso algunos con aviones privados que les permiten visitar personalmente y de forma continua las empresas y los equipos directivos en los que invierten su dinero y el de sus inversores. Así contrastan regularmente sus planes de negocio, estrategias futuras y todo tipo de decisiones corporativas, que van infinitamente más allá del estudio concienzudo de los balances que realizan en los headquarters de las gestoras.

.

Para que los lectores tengan un ejemplo de la dimensión de lo que estamos comentando, una determinada gestora que tenemos en nuestras carteras, realizó el pasado año 2.200 visitas presenciales a distintas empresas (llamadas telefónicas aparte). Esto, como rutina habitual en su labor de prospección y estudio exhaustivo de los negocios de los que son o pueden ser socios a través de sus fondos de inversión. A continuación, podéis ver una muestra de rendimientos de fondos donde sus gestores “value” vienen consiguiento extraordinarios alphas, de manera consistentemente a lo largo de más de una década, en mercados extremos como Rusia o China (donde han venido encontrando lógicamente mayores ineficiencias y volatilidades aprovechables que en mercados completamente desarrollados):

.

.

Pero la dificultad de encontrar estos gestores en el mar de la gestión activa, que suele vender la banca privada, es lo que lleva a muchos inversores a arrojarse en brazos de la gestión pasiva, cansados de pagar comisiones de gestión para ni siquiera igualar el índice de referencia. Lamentablemente es muy difícil encontrar buenos selectores de fondos en el sector financiero, cuyos catálogos de ventas se limitan a los fondos registrados en la CNMV que les retribuyen jugosas comisiones, pero con escaso histórico y equipos de gestión tan cambiantes como anónimos.

.

Por suerte, los fondos de autor, con equipos estables con nombres y apellidos e históricos de más de 10 años, aún ponen foco en resultados, mejorando a los índices, ETFs y ETFs semi-pasivos o fundamentales, de manera consistente y sostenida.

.

El correcto análisis y valoración de empresas es, y debe ser, todo un arte. Y artistas, haberlos haylos, y son la razón de ser del buen selector de fondos.

Nota: La tabla con los rendimientos del fondo de China no aparecen en el artículo de la web de Cobas porque su visibilidad no era compatible con el sistema operativo para móviles.

.

También os puede interesar:

Adaptando nuestras inversiones a la Nueva Era económica.

El principio del fin de la burbuja de deuda… y sus consecuencias.

Adaptando nuestras inversiones a la nueva era económica.

A nadie se le debería escapar que el mundo de las finanzas y las inversiones que conocíamos antes de la crisis de deuda -hace ya una década- era bien distinto. En aquel entonces bastaba con invertir en buenas compañías cotizadas a buen precio (renta variable) para aquellos que buscaban rendimientos razonables a largo plazo. Y toda la parte del capital no tolerante a la alta volatilidad bastaba con «aparcarla» en renta fija sentándose en bonos de emisores desarrollados que pagaban algún punto por encima del precio del dinero, aunque no siempre de la inflación real. Y es que por aquel entonces el dinero tenía un precio razonable, y por tanto todo el mundo que lo pedía prestado debía hacer un muy buen uso de él si quería amortizar ese coste y no pillarse los dedos en aventuras ineficientes.

.

Hace unos 7-8 años, después del reventón de la burbuja inmobiliaria y de deuda, los bancos centrales comenzaron a desvirtuarlo todo regando con dinero nuevo el Mundo. Y el dinero gratis no sólo genera su uso ineficiente, premiando a quienes deben más y son menos competitivos, sino también penalizando a quienes lo tienen. Es la selva donde impera la ley del más fuerte, y con la burbuja de deuda del 2007 que todavía arrastramos, la ley que ha imperado es la del deudor.

.

Desgraciadamente la mayoría de inversores -y por tanto acreedores del universo deudor- no se han percatado del radical cambio en las reglas de juego que han impuesto los bancos centrales con la excusa de «salvar el sistema financiero». Y siguen invirtiendo su dinero bajo las reglas antiguas y directrices de banqueros y asesores obsoletos: En bolsa la parte que soporta volatilidad y en renta fija la que no la soporta.

.

En cuanto a la bolsa, no son conscientes que la mayoría de empresas cotizadas tienen desde hace una década acceso a dinero gratis, y que ello permite la supervivencia de empresas ineficientes que deberían extinguirse en condiciones normales de precio del dinero. Esto les lleva a encontrar infinidad de compañías en mal estado, en muy mal estado y cotizando caras, muy caras. Pero el inversor inconsciente sigue comprando fondos de inversión de renta variable mediocres (como siempre hizo con resultados aceptables), pensando erróneamente que los gestores de esos fondos sabrán discriminar las compañías interesantes de las que no lo son. Al igual que ocurre en un concurso de pesca cuando el lago está repleto de peces (buenas compañías en un entorno económico con dinero a un precio justo), donde tanto los buenos pescadores como los no tan buenos consiguen un botín aceptable. ¿Pero qué pasa si el concurso de pesca se realiza en un lugar donde las aguas están contaminadas y los peces escasean? Ahí los pescadores mediocres se quedarán a dos velas, y si se quiere cenar pescado todas las noches, habrá que confiar sólo en los mejores pescadores del lugar y contentarse con piezas más modestas que antaño, cuando las aguas eran cristalinas y rebosantes de vida.

.

Esta es la situación actual para los inversores en bolsa. Sólo conseguirán rendimientos aceptables si confían en los mejores gestores que saben seleccionar las escasas buenas empresas a buenos precios en las contaminadas aguas de bolsas caras y compañías ineficientes e insanas.

.

Si os deprime este escenario lamento anunciaros que lo que ocurre con la renta fija es aún mucho peor. Los tipos a cero o negativos y la intervención de los principales bancos centrales de todo el mundo, con sus facilidades cuantitativas jamás vistas en toda la Historia económica de la humanidad, han convertido la renta fija en un vertedero de deuda del que solo se puede salir apestado y herido. La mayoría de la deuda en circulación es insolvente -consecuencia directa del dinero gratis- y además cotiza a precios estratosféricos, aplastando su rentabilidad hasta niveles ridículamente bajos o incluso negativos si existe cierta solvencia en su emisor. No hay forma de invertir en renta fija tradicional sin asumir un riesgo de pérdidas permanentes, es decir no recuperables en menos de 5-7 años sin ayuda de la inflación. Como ya dijimos en «El Silencio de los Conservadores» el pasado año, los inversores tradicionalmente conservadores están asumiendo unos riesgos que ni se imaginan. Muchos han seguido las directrices de gestores y asesores que simplemente no conocen alternativas conservadoras más allá de la tradicional renta fija. Otros sin embargo, sabedores del riesgo de insolvencia global, han seguido comprando los activos subvencionados directa o indirectamente por los bancos centrales por miedo a ir a contracorriente, a llevarle la contraria a quienes tienen el poder de fabricar dinero. Todos ellos han asumido, y están asumiendo un riesgo fundamental que combina insolvencia con (in)decisiones políticas. Es cierto que hasta hoy la apuesta les ha salido bien, ya que los bonos de países y empresas insolventes han subido de precio hasta niveles aberrantes. Y ello les ha supuesto unos beneficios adicionales a los cupones, que religiosamente los bancos centrales se han encargado de que puedan pagar. Pero este perfil inversor, que navega a la deriva de las corrientes de bancos centrales y del Mercado en general, no se puede calificar de conservador por el simple hecho de no invertir en la volátil bolsa y haber salido airosos hasta el día de hoy. La menor volatilidad de la renta fija tradicional no implica un menor riesgo, demostrando una vez más que volatilidad y riesgo son conceptos muy distintos, aunque buena parte del sector financiero los confunda.

.

Es cierto que llevamos en esta situación ya varios años y que los temerarios inversores de renta fija tradicional y bolsas caras han obtenido rendimientos razonables y escasos disgustos hasta la fecha. Pero no debemos confundir apuestas, que temporalmente pueden ser ganadoras, con inversiones para hacer progresar nuestros patrimonios a largo plazo, sin pérdidas permanentes en el camino.

.

La adaptación de nuestras inversiones a la nueva era de la renta variable no es fácil sin el asesoramiento adecuado. El inversor debe afinar más que nunca la selección de gestores de fondos de inversión internacional y abarcar mercados más exóticos donde el crecimiento económico aún tiene mucho recorrido (lo cual es más fácil decirlo que hacerlo). Haberlos haylos comercializados en España, pero no en el banco de la esquina, desgraciadamente, y el abanico es muy escaso. Por otro lado, adaptar nuestras inversiones en renta no variable, o sea el equivalente de la tradicional renta fija, es todavía mucho más complicado: Hay que escarbar en estrategias muy diversas y fondos de cobertura que no se comercializan en España, ni en la mayoría de casos tan siquiera en formato UCITs. Hay que ir a buscarlos en bancos internacionales y suscribirlos desde vehículos de inversión personales que sólo son accesibles para inversores bien informados y de tamaño medio o institucional (a partir de 300.ooo o 400.000 eur).

.

Esta dificultad para adaptar las inversiones de los pequeños ahorradores a la nueva era, es una injusticia que los condena a dejar sus 50 o 100 mil euros en el banco de la esquina, asumiendo riesgos enormes en los próximos años. Es decir, los condena a comprar los productos y fondos que les vende la banca comercial, invirtiendo en compañías caras e ineficientes a través de gestores de fondos de renta variable mediocres, e invirtiendo en bonos y fondos de renta fija repletos de papel mojado caro e insolvente como jamás se ha visto en la historia de las finanzas. Lamentable e injusto, pero son pasto inevitable de las pérdidas permanentes que vendrán en los próximos años.

Prácticas desesperadas de la banca en apuros.

Como todo animal herido, un banco puede ser peligroso. Más peligroso de lo habitual, queremos decir. Y es que el ejército de empleados de banca suelen ejecutar las órdenes de sus mandos sin rechistar, bien sea por despreocupación ética; bien por la codicia de progresar en el organigrama del banco; bien por mero instinto de supervivencia como empleado que no puede permitirse el lujo de ser despedido; o bien por un tristísimo mix de las tres cosas.

.

Hoy os traemos un ejemplo real de lo que ha venido siendo capaz de hacer un banco español como el B. Popular, en los últimos meses de su existencia, antes de ser «vendido» por 1 EUR a casi el único que podía hacerse cargo de semejante agujero.

.

Los hechos que vamos a contar a continuación se perpetraron, como siempre, contra un pequeño cliente inexperto, que en este caso solicitó un crédito para iniciar su pequeño negocio. Estamos hablando de unos 100.000′- eur de crédito, para la aprobación del cual el banco solicitó al cliente todos los datos personales y financieros del negocio necesarios. Hasta aquí todo normal. El empleado del banco, amiguete suyo (cómo no), le dió muchas esperanzas de la aprobación del crédito puesto que su historial personal era bueno y el negocio viable, por lo que el cliente comenzó a poner en marcha su negocio a pesar de no tener la luz verde definitiva.

.

La sorpresa llegó al cabo de unas semanas, cuando el amiguete/director de la oficina le confirmó la mala noticia que los retrasos ya hacían sospechar: Su crédito no iba a ser aprobado a pesar de cumplir con los requisitos razonables habituales. «Órdenes de arriba…» En ese momento el problema para el cliente era enorme, ya que debería recurrir a toda prisa a otra entidad para financiarse y cumplir con los compromisos que había adquirido ya con su negocio incipiente. Además debía comenzar de cero todo el expediente bancario de solicitud de crédito con banqueros desconocidos (no amiguetes), y sin ninguna garantía de que en esa otra entidad el proceso no acabase también denegado. Los nervios y el insomnio se apoderaron del cliente y de su familia esa primera noche, como es lógico.

.

Al día siguiente el director-amiguete de la oficina les volvió a citar y les dijo que había una posibilidad de conseguir la aprobación bajo «ciertas condiciones que os contaré cuando vengáis». El cliente lo comentó con su pareja notablemente aliviado y coincidieron en que cabía esperar un endurecimiento de las condiciones del crédito en esa próxima cita con el banquero. Inmediatamente sacaron el portátil y junto con su pareja comenzaron a recalcular el business plan en previsión de un aumento del tipo de interés, una reducción del importe de préstamo hasta sólo 75.000 eur y también un menor plazo de devolución. Con los deberes hechos, y asumidas por la pareja y su negocio esas nuevas lineas rojas soportables se dirigieron esperanzados a la cita con el director.

.

La sopresa vino cuando su director-amiguete les dijo que para que su expediente pudiera ser aprobado, el préstamo no podría hacerse por un importe de 100.000, ni de 75.000 eur, sino que debería hacerse por el alucinante importe de 150.000 eur! -¿Cómo es posible? El banco nos quiere prestar más dinero del que necesitamos para nuestro negocio?- preguntó la pareja. Así es -respondió el director- pero con la condición de que ese excedente de 50.000 eur lo utilicéis para comprar acciones de nuestro banco. Si no aceptáis estas condiciones, desgraciadamente no habrá aprobación de ningún crédito.-

.

De todos es conocido que unos meses después el B. Santander tuvo que inyectar 13.000 millones de euros el mismo día en que «compró» el banco técnicamente por 1 euro, y que las acciones del Popular se fueron a valor cero ipso-facto. Pero la perversión y precariedad del sistema financiero español es tal, que la banca en apuros prefiere huír hacia adelante prestando de más a clientes, sabiendo positivamente que ese dinero va a ser tirado a un pozo sin fondo. Y sabiendo además que esa sobrefinanciación diabólica condena a un cliente solvente a la insolvencia y va a ser de casi imposible devolución.

.

Ya no estamos hablando de prestar descuidadamente a clientes financiando sus dudosos negocios, como ocurrió con los créditos a promotores/constructores durante la burbuja inmobiliaria, no. Esto es pura y llanamente coaccionar a clientes con dinero no solicitado para que financien a la propia entidad bancaria desahuciada, con el fin de mantenerla en pie unos meses, semanas o días más. ¿A quién le importa si en el camino se cometen delitos y se arruina la vida de emprendedores que sostienen el País con sus impuestos? Lamentablemente parece que a nadie, al menos a nadie próximo al poder y al sistema financiero le importa. Por cierto, los protagonistas de esta historia firmaron la operación mientras su amiguete banquero les decía que con un poco de suerte, las acciones subirían, ya que «están muy baratas», y podrían así devolver más cómodamente su crédito. Obviamente perdieron prácticamente 50.000 eur, que deberán devolver religiosamente, junto con los otros 100.000 eur, asfixiando lo indecible su incipiente negocio y sus vidas.

.

Algunos diréis que eso le ocurre a quien elige mal los bancos con los que trabajar. Es cierto que la mayor parte de la banca española tiene un riesgo mayor que la de otras latitudes más solventes. Y no sólo financiarse, sino sobre todo invertir a través bancos españoles se paga con la correspondiente prima de riesgo (la que hace que aquí aún se pague en positivo un depósito mientras los más solventes cobran por ello). Pero para el pequeño empresario/inversor resulta casi imposible conseguir créditos en bancos externos más solventes, y está condenado a financiarse e invertir en el banco herido de la esquina. El problema es que un animal peligroso, si herido, es doblemente letal.

Banco Popular: In extremis.

Otra vez se ha rozado el desastre. Y en el último minuto las presiones inconfesables del Gobierno han conseguido que el Banco Santander se haga cargo del agujero descomunal que supone el Banco Popular. Antes de llegar hasta aquí, por supuesto, se ha ampliado capital con dinero de incautos nuevos accionistas, bonistas y cualquier otro ingenuo que haya creído en la imagen de seguridad y solvencia de personajes como los que suelen utilizar los publicistas.

.

https://youtu.be/xD_4thIw1FQ

.

La mayoría de personajes del deporte, acostumbrados a vender su imagen para publicidad, lo hacen al mejor postor sin importarles un pimiento si con ello están vendiendo más zapatillas deportivas o contribuyendo a acabar con los ahorros de humildes familias, que creen que lo que les dice Pau Gasol es de fiar. Es difícil repartir culpas en su justa medida. ¿Quién es más culpable de que los pequeños ahorradores pierdan su dinero en estas operaciones de rescate bancario? ¿El responsable del banco, que está ampliando capital o saliendo a bolsa (Bankia) sabiendo perfectamente que los inversores a los que está engañando van a perder buena parte de sus ahorros? ¿El regulador (BdE) que lo permite, conocedor también de la situación crítica de esos balances? ¿El personaje que vende su imagen de credibilidad para convencer a quienes sin ella no confiarían en esa entidad su dinero? ¿El empleado de banca que miente vilmente a todas las presas que se sientan ante su mesa durante la campaña agresiva de captación de inversión? ¿El propio inversor con su cócktail explosivo de ignorancia y codicia? Como diría el refrán, entre todos la estafaron y ella sola se arruinó

.

Para no ser hipócritas, cabe hacer otra reflexión. Si el destino final de un banco quebrado es el rescate con dinero público (bail-in), o sea más deuda que tendrá que ser pagada con aumentos de nuestros impuestos presentes y futuros, todo euro de inversor privado que capte la entidad -en connivencia con consejero delegado, regulador, empleado, o publicista- será un euro menos que tendremos que aportar los que no hayamos sido engañados por toda esa banda. Por tanto, dejando la ética a un lado, si otros ingenuos tapan un poco el agujero con sus ahorros, menos nos tocará tapar al resto con nuestros impuestos. Una selva político-financiera vomitiva en toda regla, desde luego.

.

En el caso del B. Popular, el desastre ha rozado el larguero y sólo ha afectado a priori a los inversores que confiaron en la entidad como accionistas y a los bonistas subordinados y preferentistas, mientras que los depositantes y el resto de contribuyentes, por esta vez, parece que nos salvamos de otro bail-in bancario. Pero la pregunta del millón es ¿a cambio de qué? ¿Qué le ha prometido el Gobierno a los Botín para que se traguen tal sapo? Probablemente jamás lo sepamos y quedará, como el resto de rescates y «reordenamientos» bancarios, indescifrablemente diluído en las declaraciones de impuestos que pagarán durante toda su vida nuestros hijos, nietos y biznietos.

.

El rescate corporativo del Popular no es más que otro síntoma del invierno que llega. Esta vez la explosión ha sido controlada y disimulada bajo la alfombra del Santander, que hoy es al menos 7.000 millones de euros menos solvente. Pero los persistentes tipos a cero ya puden grabar otra muesca en su empuñadura de entidades financieras bajo tierra. El problema es que cuando Alemania no aguante más inflación y decida subir tipos, los del sur vamos a necesitar otro banco central que nos los mantenga a cero. Entonces nuestros bancos y nuestros precios podrán levantar cabeza tímidamente, pero nuestras cuentas corrientes y activos del sur serán cotizados con un valor inferior a los del norte.