Era de esperar que la intervención de los Bancos Centrales no iba a ser inocua. Lo advertíamos hace poco más de un año y sus efectos ya están explotando en la cara de algunos. Si a esa masiva intervención jamás vista le añadimos un par de ingredientes más (virgencita, virgencita, que sólo sean un par…) como el complot de la OPEP para reventar a la baja el precio del petróleo, el conflicto en Ucrania o la radicalización del pretendido Estado Islámico en Oriente Medio (que afecta hasta el mismísimo París), la amplificación de los efectos secundarios de la intervención de los bancos centrales puede ser y será incontrolable.
Hoy en día estamos ya asistiendo a movimientos en las cotizaciones brutales, que no se corresponden en absoluto a un sistema financiero sano ni a correcciones o ajustes de excesos, sino más bien los delirios de un Sistema frankeinsteiniano capaz de cualquier cosa. Veamos algunos ejemplos muy significativos en las últimas semanas que, no obstante, han tenido paradójicamente hasta hoy unos efectos devastadores bastante localizados: (more…)








