It was to be expected that central bank intervention would not be innocuous. We warned a little more than a year ago and its effects are already blowing up in some people's faces. If to this massive intervention never seen before we add a couple of other ingredients (Madonna, Madonna, just a couple...) such as OPEC's plot to push down the price of oil, the conflict in Ukraine or the radicalisation of the alleged Islamic State in the Middle East (which affects even Paris itself), the amplification of the side effects of central bank intervention can and will be uncontrollable.
Today we are already witnessing brutal price movements, which do not correspond at all to a healthy financial system, nor to corrections or adjustments of excesses, but rather to the delusions of a system that has been in place for years. frankeinsteinian capable of anything. Let us look at some very significant examples in recent weeks which, however, have paradoxically had rather localised devastating effects until today:
Caída del petróleo en el último trimestre:
Subida del USD y desplome del Rublo
Desplome también de la Corona Noruega (NOK)
Claudicación del Banco Central Suizo y la consecuente subida meteórica del CHF contra EUR
Caída de la bolsa de Shanghai de más del 7% en un sólo día por el intento del gobierno para liberar presión de la burbuja de crédito china.
Podríamos encontrar alguno más en los últimos meses, pero sobre todo los vamos a vivir en los próximos. No olvidemos que tenemos ya encima el anuncio del inminente QE de Draghi y las elecciones en Grecia. Dos bombas de relojería que no harán más que echar gasolina al incendio del Sistema. En definitiva unos efectos colaterales que se empiezan a manifestar aquí y allá, que son fruto de la unión entre la distorsión generada por los bancos centrales, los conflictos geopolíticos y la guerra de divisas en un entorno de recesión del mundo desarrollado jamás visto. Lo más perverso es que los bancos centrales mienten impunemente en su afán por tener credibilidad. La figura del presidente de banco central es como una maquiavélica especie híbrida, un cruce de premio Nobel de Economía y político en campaña. Podéis leer sobre ello en este artículo de Kaletsky de hace un año pero rabiosamente vigente. Y lo peor de todo es que la economía está en sus manos más que nunca.
La pregunta que debería hacerse cualquier inversor es si el criterio para colocar sus activos y conseguir rendimientos en este terreno minado puede ser el mismo de siempre, el de los años anteriores. La respuesta es NO. Como ya comentamos en «Generating income in a scenario of expensive bonds and rising rates«, hoy más que nunca se impone la búsqueda de rendimientos alejados de las distorsiones de los bancos centrales y los complots energéticos y geopolíticos. Los inversores deben buscar rendimientos alejados de las elevadísimas volatilidades que vamos a vivir en activos tradicionalmente tan tranquilos como la mismísima renta fija. La tormenta perfecta puede estar ya sobre nosotros aunque no haya empezado a diluviar, y quien no lo crea que le vuelva a echar un vistazo a las magnitudes de los gráficos de más arriba. En estos tiempos una estrategia que genere rendimientos al margen de los terremotos financieros es preciosísimo tesoro.
Fuente Tradingfloor





