Resulta muy curioso comprobar que la mayoría de inversores españoles tienen una imagen pésima de la calidad de la gestión en general de los fondos de inversión. Tanto es así, que muchísimos inversores optan por la simplicidad, diversidad y el low cost de los ETFs, hartos de pagar comisiones elevadas a cambio de pura mediocridad, por decirlo de forma educada. Pero no olvidemos que los ETFs no son más que puras réplicas de índices y benchmarks de todo tipo, y su bondad no es otra que su diversidad, bajo coste de comisiones y ausencia de gestión activa (suponiendo que eso sea una virtud). De ese modo los inversores se aseguran de que los resultados no estarán por debajo de los respectivos índices de referencia, ya que ninguna decisión mediocre por parte de los gestores puede empeorar el rendimiento vinculado… pero a su vez se resignan a no tener ni tan sólo la posibilidad de que la gestión activa supere a los mercados. Y es que lamentablemente cada vez son más los invesores españoles hastiados, que renuncian a que sus inversiones superen al Mercado de forma clara y sostenida en el tiempo. Lo consideran una quimera, un sueño inalcanzable y utópico. Y los culpables no son otros que el asesoramiento bancario y la regulación española. (more…)

El BCE ha negado que se haya opuesto al plan del Gobierno español para capitalizar Bankia con deuda española. Simplemente ha enviado una breve nota oficial a los medios de comunicación, explicando que el BCE no ha sido consultado sobre los planes de recapitalización (de bancos) españoles. Pero lo que ha sucedido unas horas antes es más que curioso.
No hay peor fracaso que el de quien renuncia al éxito. Algo parecido les ocurre a los fondos de inversión que se ciñen a sus índices de referencia, confiados en que, a pesar de su mediocridad, las entidades para las que trabajan no van a tener ningún problema en comercializar masivamente dichos fondos, y jamás les culparán por no brillar. La capacidad comercial de una entidad bancaria es directamente proporcional a la mediocridad de sus productos de inversión. Será por aquello de que el hambre agudiza el ingenio, y los gestores de fondos de gestoras independientes (que no pertenecen a bancos, al menos directamente) sólo pueden competir por hacerse un sitio en el escenario de la venta de inversiones, demostrando pura calidad y superioridad en los rendimientos en comparación con sus competidores.
Hay algo peor que ser pobre e insolvente, y es que además se deba esconder la misera y simular opulencia y grandeza. ¡Ay de quien deba disfrazarse de rico, sin serlo, para poder subsistir en su negocio! Porque la insolvencia y la pobreza, con sinceridad y honradez se tornan más dignas, más esperanzadas y menos miserables. Y es que dedicarse a un negocio, como el bancario, que necesariamente obliga a quien lo ejerce a simular riqueza y solidez para ganarse la confianza de sus clientes, es algo con lo que se puede convivir cuando realmente la entidad bancaria es rica y solvente. Pero cuando el negocio se tuerce y el apalancamiento intrínseco a la propia actividad bancaria se come con patatas la solvencia y la solidez de las entidades, esa fachada de opulencia se convierte en una macabra mentira, que acaba con la pérdida esquizofrénica de todo contacto con la realidad (como dijimos en
John Mauldin nos deleita esta semana com otro análisis realista
Muchos son los temores de que Francia no siga la senda de la austeridad y el rigor presupuestario, en el caso de que sea el socialista Hollande el ganador de las elecciones. Pero la cruda realidad hace que no sea tan relevante el color del presidente elegido ni su programa electoral. Tampoco parece probable que en la segunda ronda Sarkozy consiga el apoyo de los votantes de extrema derecha de Le Pen, pero aún en el supuesto de que Hollande llegase al Elíseo, su capacidad de maniobra sería muy pero que muy limitada.