En los tiempos que corren, cada vez resulta y resultará más difícil encontrar un refugio para nuestro dinero, y en definitiva para cualquier tipo de activo patrimonial. Las inversiones seguras del paradigma económico mundial del pasado, ya no existen. Qué fácil era para el inversor que deseaba seguridad, hace una década o dos, colocar los activos en renta fija o depósitos bancarios, con la única preocupación de que la inflación no se los comiese con patatas, ¿verdad? (more…)

Que los bancos españoles utilizan malas artes para conseguir extraer de sus sufridores clientes el máximo de comisiones y mordidas sangrantes de todo tipo, es de casi todos conocido. Pero la presión que algunas entidades realizan a sus clientes para que no inviertan en fondos externos (de otras gestoras) en los que las comisiones para el banco son menores, está llegando a niveles de extorsión mafiosa del todo denunciables.
La mayoría tendréis en la memoria la famosa película española titulada “
A continuación os enlazamos nuestro último artículo publicado como
Cuando aparentemente las situaciones deben desembocar en finales bipolares, la realidad nos sorprende con desenlaces de equilibrio a menudo insospechados. La experiencia suele demostrarnos que las soluciones no acostumbran a ser ni blancas ni negras, sino grises. Probablemente menos atrevidas pero quizá también más consensuadas, más populares, para bien o para mal. Lo mismo podría ocurrir en el desenlace del embrollo de la Eurozona, donde no son compatibles por más tiempo las economías periféricas con las del eje germánico sin que nos hagamos daño de verdad. 
Plácido mes de agosto están teniendo los Mercados hasta el momento. Y probablemente eso sea debido a la ausencia de interferencias políticas en las cotizaciones. Los problemas de la Eurozona siguen ahí y son los mismos, aunque agravados por el implacable paso del tiempo, pero parecen aparcados temporalmente. Y es que los generadores de problemas, es decir la clase política del Babel de la UE y sus euroburócratas, están de vacaciones. Y eso se nota.
Un amigo mío me habló de la frontera o línea de la cerveza, refiriéndose a la división fronteriza imaginaria que separa la Europa acreedora, rica y productiva, de la deudora, insolvente y recesiva. Es decir que las casualidades -o no- de la vida, y la victoria de Hollande en Francia, han hecho que la Eurozona se divida ahora mismo en los países ricos, que habitualmente consumen y producen cerveza, y los países pobres, que tradicionalmente han tenido y tienen preferencias mucho más vitivinícolas. Dos culturas muy distintas y probablemente dos formas de ver y vivir la vida también muy distanciadas.