En el mundo de las finanzas y los negocios conviven animales muy distintos, y a veces se mimetizan de tal modo que a primera vista pueden confundir a muchos. Y la mayoría pueden caer en la tentación de creer argumentos que a menudo circulan como si de leyes universales se tratasen, cuando en realidad no son más que Mentiras Arriesgadas. Veamos, antes de enunciar la lista de una veintena de ellas, los 5 tipos de inversores en los que nos podríamos circunscribir casi todos los mortales: (more…)

La mayoría tendréis en la memoria la famosa película española titulada “
No hay peor fracaso que el de quien renuncia al éxito. Algo parecido les ocurre a los fondos de inversión que se ciñen a sus índices de referencia, confiados en que, a pesar de su mediocridad, las entidades para las que trabajan no van a tener ningún problema en comercializar masivamente dichos fondos, y jamás les culparán por no brillar. La capacidad comercial de una entidad bancaria es directamente proporcional a la mediocridad de sus productos de inversión. Será por aquello de que el hambre agudiza el ingenio, y los gestores de fondos de gestoras independientes (que no pertenecen a bancos, al menos directamente) sólo pueden competir por hacerse un sitio en el escenario de la venta de inversiones, demostrando pura calidad y superioridad en los rendimientos en comparación con sus competidores.
Hay algo peor que ser pobre e insolvente, y es que además se deba esconder la misera y simular opulencia y grandeza. ¡Ay de quien deba disfrazarse de rico, sin serlo, para poder subsistir en su negocio! Porque la insolvencia y la pobreza, con sinceridad y honradez se tornan más dignas, más esperanzadas y menos miserables. Y es que dedicarse a un negocio, como el bancario, que necesariamente obliga a quien lo ejerce a simular riqueza y solidez para ganarse la confianza de sus clientes, es algo con lo que se puede convivir cuando realmente la entidad bancaria es rica y solvente. Pero cuando el negocio se tuerce y el apalancamiento intrínseco a la propia actividad bancaria se come con patatas la solvencia y la solidez de las entidades, esa fachada de opulencia se convierte en una macabra mentira, que acaba con la pérdida esquizofrénica de todo contacto con la realidad (como dijimos en
Esta semana llegó a mi pantalla un artículo publicado en FundsPeople titulado «
Ya lo advertíamos en
Tan sólo unos días antes de conocerse