Aparecía hace unos días la noticia curiosa, aunque no sorprendente, de que el octogenario George Soros había sido encausado por una acriz de telenovela brasileña de 28 añitos, Adriana Ferreyr. Parece ser que el multimillonario, retirado recientemente como gestor de fondos, presuntamente prometió a la actriz comprarle un apartamento en Manhattan valorado en 2M de dólares. De hecho lo compró, pero con tan mala fortuna para Adriana, que inmediatamente después se rompió su relación. Sus abogados reclaman ahora 50M para resarcirse del disgusto, daño moral, acoso y no sé cuántas cosas más.
Hace casi dos años escribimos un artículo titulado «Economía y Política«, en el que se veían diversos videos de líderes sindicales y economistas. Obviamente sus discursos no sólo eran y son opuestos, sino que en realidad hablaban idiomas distintos. Son de hecho animales distintos. Sus divergencias se hacen aún más evidentes y letales cuando la situación de la economía y las finanzas globales se deteriora, es decir, cuando mas necesaria sería su compenetración y armonía. Pero no. Cuanto mayor es el riesgo sistémico, el deterioro económico y la complejidad global, cuanto más necesaria es la actuación expeditiva de los gobiernos, más inoperante se vuelven sus decisiones políticas. Y los Mercados necesitan hechos y no palabras en estos momentos tan delicados, actuaciones firmes y valientes. Sin embargo los políticos sólo pueden ofrecer, como estamos viendo actualmente, palabras vacías de contenido, buenas intenciones y decisiones populistas que les mantengan en el poder, inoperante pero poder al fin y al cabo. (more…)
Después de los geniales videos de Hayek vs Keynes en primera y segunda versión, llega el rap del verano con frases como esta: «bail out all kind of cars, got all kind of whips, ladies ask me how I get em, I tell em STIMULUS«. A continuación podréis ver el video y la letra transcrita más abajo. Que lo disfrutéis: (more…)
«¿Qué pasaría si las calificadoras de riesgo dejaran de existir? Es una pregunta que aún pocos nos hacemos hoy en día, pero que nos lleva a reflexiones interesantísimas.» Así comenzaba el artículo que publicamos hace más de año y medio. Lamentablemente hoy es un debate que ocupa las portadas de los medios por motivos muy tristes, ya que se cuestiona el rol de las calificadoras única y exclusivamente porque han rebajado el rating de Portugal. O sea porque sus calificaciones nos escuecen a los aún miembros de la Eurozona. Os dejamos releer aquel breve artículo del 16 de Diciembre de 2009, parece que fue ayer, y después haremos varias reflexiones al respecto. (more…)
Está claro que en los tiempos que corren, predecir lo que va a ocurrir en la segunda mitad del año es cuando menos arriesgado. Pero a pesar de ello, no deja de ser nuestra obligación como asesores de patrimonio, como family office en definitiva. Leer o escuchar las visiones macro de tipos como John Mauldin o Ray Dalio, sin duda arrojan luz en este mar de tinieblas financiero. La experiencia y el hecho de haber ya toreado en casi todas las plazas, añaden también galones a la interpretación del pasado, presente y futuro del mundo de las finanzas y las inversiones. (more…)
«¿Por qué emisiones como The Hellenic Republic €150,000,000 Floating Rate Notes due 2012 se han comportado tan bien recientemente, mientras el resto de la deuda se hundía?» Esta es la llamativa y acertada pregunta que encabeza el excelente artículo publicado en el Blog Hasta el Fondo de Juan Ramón Caridad y Jacobo Zarco en FundsPeople. Y la respuesta a bote pronto que los autores dan es la diferencia entre la regulación local vs Regulación Inglesa. (more…)
El flamante nuevo presidente de Bankia, Rodrigo Rato, intervino el el XVIII Encuentro del Sector Financiero en el que hizo un chascarrillo que además de desafortunado, no tiene ninguna gracia. La comparación económica de los europeos es odiosa, y con una mano fustigamos a aquellos que hablan de la periferia de la UE en términos de PIGS, mientras que con la otra los presidentes de bancos españoles recuerdan en público el viejo chiste de «…van un alemán, un inglés, un francés y un español en un avión…» El chiste recordado por Rodrigo Rato lo podéis ver en el siguiente enlace.
Pues bien, lo que para el señor Rato es una situación envidiable que haría que los ingleses, italianos o franceses se tirasen gustosamente en paracaídas en España para disfrutar de nuestras condiciones financieras de activo y pasivo, a nadie se le escapa que no es más que una distorsión fruto de la precariedad del sistema financiero español. Pura desesperación para mantener a flote balances quebrados. Pero según el presidente del nuevo banco (reciclado con antiguas Cajas y sus residuos tóxicos), las benevolentes condiciones que ofrecen nuestros bancos son la envidia del resto de la Europa central. ¿A quién pretenden engañar? Bueno sí, ya sé, engañan a los ahorradores que les confían su dinero en toda clase de productos bancarios a cambio de intereses tentadores. Pero a quién más? Y es que su negocio se mantiene vivo por la confianza popular de la que, paradójica y sorprendentemente, aún gozan. Por ello, cualquier oportunidad, chascarrillo o intervención en medios de comunicación, es buena para repetir el único mantra que los mantiene a flote: El sistema financiero español no está en quiebra, los inmuebles ya no bajarán más y toda una retahíla de consabidas mentiras.
Siguiendo con el absurdo razonamiento de Rato, los paracaidistas europeos deberían preferir tirarse en Portugal o en Grecia (o quién sabe si también en cualquier república bananera hiperinflacionada), que lanzarse en España. Pero la realidad, la triste y cruda realidad es que es el español (o el resto de PIGS), el que debería saltar de un avión en el que sencillamente su economía no le permite volar. Eso sí, hasta el momento los paracaídas para todos ellos los está suministrando el alemán, el francés, el italiano…. Qué mundo Facundo!
P.D. Ahí va otro que twitteamos hace un par de días para sonreír antes del fin de semana, esta vez de un cómico de verdad, Buenafuente: Se abre el telón y se ve un griego, un irlandés y un portugués…
Cuando apenas se han cumplido 10 años desde que 2 aviones repletos de pasajeros derribaron los mayores rascacielos de Nueva York, la realidad está volviendo a superar la ficción. Es cierto que lo que está ocurriendo en Japón tiene, a priori, un menor alcance global que la amenaza de terrorismo internacional que supuso aquel atentado del 9/11, pero la secuencia de los hechos acontecidos desde que la tierra temblo el pasado viernes, van más allá de lo que nuestra imaginación podía prever.
El cúmulo de circunstancias está haciendo que la tercera potencia mundial se colapse y se arrodille ante la catástrofe. No sólo tembló la tierra con grado de intensidad 9 en la escala de Richter (y aún sigue con réplicas que arrasarían cualquier otro país), sino que lo hizo con el epicentro sumergido a escasos kilómetros de la costa japonesa. Justo en frente de diversas centrales nucleares, las cuales han perdido su capacidad para enfriar la bestia ridiactiva que tienen en sus entrañas. Las desgracias se acumulan de forma siniestra, puesto que el temblor ha provocado la erupción violenta de un volcán cercano. El tsunami ha sido mucho peor que el generado por el terremoto de Sumatra, y ha arrasado poblaciones enteras penetrando hasta 20 kilómetros tierra adentro. Los muertos y desaparecidos (en su mayoría también muertos) se cuentan ya por decenas de miles, y el mar devuelve constantemente algunos cadáveres a las playas, por llamar de algún modo a la costa actual. Pero lo más estremecedor de todo es que lo peor está aún por llegar.
Si un milagro no confina la radiación de los generadores afectados, la contaminación matará a millones y millones de personas en los próximos años. Porque las muertes provocadas por el desastre de Chernóbil fueron relativamente reducidas, dada la escasa concentración de población en aquel lugar. Pero ahora estamos hablando de riesgo inminente de radiación descontrolada en uno de los países con mayor concentración de población por km2 del planeta.
La bolsa japonesa se desploma, y las asiáticas y europeas se contagian. No obstante, esta lamentable catástrofe, no es global sino local. Y en términos económicos, la afectación hacia otros mercados debería ser relativa, a pesar del pánico y contagio inicial.
Sin la admirable disciplina, espiritualidad, modernidad y eficiencia de la sociedad japonesa, el caos se habría apoderado ya del país, agravando muy mucho las consecuencias del desastre. Vaya desde aquí nuestra solidaridad con un país que amamos especialmente por muchos motivos.
Os recomiendo algunos twitters para seguir la actualidad y las vivencias del desastre al segundo: @Kirai (de nuestro amigo Héctor García); @Takeshi_Tngch; @V7VOA, @YonhapNews. También os dejamos permanente en nuestro blog el stream del canal NHK World (en inglés) para que sigáis en directo lo que sucede en Japón.