Putting their clients' interests first. Something so obvious but at the same time so difficult to find among financial advisors and bankers is what a new law promoted by the US Department of Labor is going to regulate, for the time being only advisors who specifically recommend investments for their clients' old age (retirement investments and 401k). Perhaps in time this law will also be extended to all other non-specific advice for old age or retirement, although it seems unlikely that one day we will see something similar for all other advisors/bankers/real estate salesmen, home insurance, etc.
Dicha ley, además abarcará también a cualquier tipo de asesor que trate este tipo de inversiones para el retiro. Es decir que no solo se deberán regir por ella los «retirement advisors», sino también los brokers, asesores financieros registrados (RIA), banqueros, agentes de seguros e incluso abogados, siempre y cuando estén realizando un asesoramiento que afecte el retiro de sus Clientes (por algo se empieza). Deberán pues velar por el mejor interés de sus Clientes antes que por el suyo propio. Y esta mágica frase conlleva la prohibición tácita de cobrar comisiones -o cualquier otro tipo de compensación- que no se repercuta en el propio Cliente por la venta de productos relacionados con su retiro. Se acabó la merienda de negros vendiendo productos complejos inapropiados (por decirlo suavemente) para la vejez de los sufridos, desinformados y abusados Clientes.
Si algo parecido se hubiera legislado con mano firme en España hace algunos años, y no sólo para lo que afecta al retiro, otro gallo habría cantado a tantos y tantos ahorradores que han sido víctimas de la colocación despiadada de productos tóxicos. Unos productos que les han arruinado su presente, su futura vejez y en algunos casos hasta el bienestar de sus descendientes.
Esta ley norteamericana quizá llegue a tiempo para minimizar un poco los daños que se ciernen sobre los rentistas. Poco antes de que el abuso burbujeante de la renta fija se lleve por delante las rentas de infinidad de planes de pensiones y de retiro en los próximos años, en cuanto estalle esta fatídica burbuja de crédito que los bancos centrales alimentan día tras día. Malos tiempos para los pensionistas y ahorradores, desde luego, pero si la ley acaba viendo la luz, al menos los norteamericanos estarán un poco menos indefensos ante la voracidad y falta de ética de sus asesores.
