El eterno dilema: ¿La bolsa bate a la renta fija a largo plazo o por el contrario el poder del interés compuesto es imbatible? Todos hemos oído y leído vehementes defensores de uno y otro lado. Son como maneras distintas, y sin embargo integristas, de vivir las inversiones. Como casi siempre, la verdad no la encontraremos en blancos y negros, sino en grises vistos con perspectiva:
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Después de ver este video del WSJ tan simple y naif, creo que estamos más próximos a encontrar una respuesta al dilema: Los datos pasados son simplemente insuficientes para determinar con rigor y certeza qué estrategia nos va a dar mayor éxito financiero en el futuro. Sería demasiado fácil. Pero hay algo que este video y la mayoría de discusiones acerca de la inversión en RF y RV olvidan cuando hablan de plazos, y es algo tan obvio y sin embargo tan vital como nuestra vida inversora, de la que ya hablamos allá por el primer trimestrte del 2008 en Kaizen: El control de calidad de nuestras inversiones. De nada nos va a servir la estadística (suponiendo que fuera fiable y suficiente, que no lo es), más allá de nuestra vida inversora. Y ésta puede ser tan breve como el medio, el corto o el cortísimo plazo.
Creo que la frase que expresa mejor este concepto es la que escribimos en nuestro artículo titulado RF vs RV: «La vida inversora no es más que pequeños segmentos de gráficos a muy largo plazo.» Y ahí cabe todo, incluso arruinar dicha vida inversora en la dirección correcta. No hay segundas oportunidades, tenemos un único tren inversor en nuestra vida. Y nadie sabe cuánto va a durar su segmento en un gráfico de 150 años de dudoso rigor. A partir de aquí que siga la discusión vehemente de quién bate a quién. Aunque seguramente todos seamos batidos por nuestra propia prepotente ignorancia, que nos hará buscar fórmulas para evitar el esfuerzo de realizar el balance vital de nuestra vida inversora.
Siguiendo con el tema del oro, que parece que genera bastantes opiniones contradictorias, vamos a publicar a continuación un comentario de ManuelMad a nuestros anteriores artículos de La Febrícula del Oro (primera parte y segunda parte). Un artículo con reflexiones muy interesantes sobre la idoneidad del oro como refugio inversor. Éste es el texto completo:
«Son los momentos de incertidumbre económica donde vuelve a aparecer el recuerdo del oro. La estabilidad monetaria que dio el patrón oro clásico está muy presente en los inversores y ahorradores de medio mundo que ven como las autoridades monetarias hacen juegos de magia con su dinero. Desde que se abandonó la Bretton Woods -lo poco que quedaba de patrón oro- los inversores y ahorradores han creído o han sentido que la mejor cobertura frente a los desaguisados de sus autoridades era el metal amarillo. Quiero analizar con detalle este hecho, porque me parece de suma importancia. Primero quiero mencionar muy por encima que propiedades hicieron al oro como mejor dinero de todos los tiempos, y segundo lo que más nos interesa como inversores o gestores patrimoniales, es el concepto de liquidez y como el oro es el bien más líquido en una economía. Por lo tanto, acabaremos diciendo que el oro no es una inversión, si un patrón monetario -el mejor de todos los tiempos- y en última instancia es una garantía de liquidez.
No me extenderé en porque el oro es la mejor forma de dinero posible, porque no es el objetivo del artículo, pero podemos decir que el oro tiene óptimas propiedades para ser dinero: su escasez relativa, su homogeneidad, su maleabilidad, ductibilidad, su enorme divisibilidad, su facilidad de transporte, almacenamiento y conservación. Podemos afirmar rotundamente que cumple estos requisitos para ser un buen patrón monetario.
Ahora llega la que creo, es la parte más interesante del artículo, que es la pregunta de ¿por qué el oro es el bien más líquido de la economía? Este es un tema que la mayoría de economistas de las principales corrientes del pensamiento han olvidado y se han entregado plenamente a matematizar riesgos con variables de difícil estimación. Para saber porque el oro es el bien más liquido, debemos remontarnos a las teorías marginalistas de Carl Menger, Walras o Jevons, que sentaron las bases de la revolución marginalista. Diremos que la utilidad marginal de un bien decrece al aumentar su disponibilidad y crece al reducirse su disponibilidad. Es la demostración de porque los diamantes cuestan más que el agua, a pesar de que el agua sea un bien necesario para la vida y los diamantes no.
Entonces basándonos en este concepto, podemos decir que un bien es más líquido que otro cuando su utilidad marginal disminuya más lentamente. El bien más liquido de la economía sería aquel que tuviera una utilidad marginal constante, cosa que es imposible, pero podemos afirmar que el oro es el bien cuya utilidad marginal disminuye más lentamente. El concepto de liquidez se puede definir en dos dimensiones: una inter espacial, es decir, diremos que un bien es muy líquido cuando su utilidad marginal disminuya poco a poco conforme se incremente su cantidad; y de forma inter temporal, es decir, un bien es muy líquido cuando su utilidad aumenta poco a poco conforme se reduce su cantidad.
Esto debería hacer reflexionar tanto a inversores como a gestores de los riesgos de liquidez que toman en sus pool de activos. La crisis que estamos sufriendo actualmente en parte es debida por el abandono intencionado o no de estos conceptos, tanto por agentes individuales como por los agentes institucionales. La banca debería saber los riesgos que trae invertir a largo y endeudarse a corto, y más aún, sobre activos totalmente ilíquidos que a la hora de liquidación sufren importantes descuentos. La pirámide invertida de John Exter muestra claramente este concepto. Las actuales posturas sobre determinación de riesgos deberían ser meditadas y depuradas.
Entonces, una vez comentado esto, ¿podemos decir que el oro es el mejor refugio ante la inflación? La respuesta a estas alturas debería ser un NO rotundo. Primero porque el proceso de inflación orquestada por los bancos centrales en base a la expansión crediticia, beneficia más a unos que a otros, con lo cual determinados sectores pueden dar perfectamente rentabilidades superiores a la inflación y segundo y el más importante, no hay mejor refugio que tener un pool de activos invertidos en valor. Aquí es donde entra el Value Investment y nuestro amigo Benjamin Graham. No hay mejor refugio que una empresa de maquinillas de afeitar que utiliza más de medio mundo todos los días, no hay mejor refugio que tener una empresa que lleva haciendo el mejor champú para niños toda una vida y que incluso lo utilizan los adultos, no hay mejor refugio que aquel refresco que lo puedes encontrar en donde ni siquiera hay agua.
Efectivamente, queridos lectores, ese es el mayor refugio frente a la inflación que podemos tener. Debo aclarar aquí, que para todos aquellos de vosotros que vayáis a leer a Graham en The Intelligent Investor, tengáis especial cuidado en el capítulo donde habla sobre cómo protegerse de la inflación. Pero su esencia es la correcta, invertir en acciones ordinarias.
El oro como inversión solo tendría su lógica como última garantía de liquidez en un proceso de destrucción monetaria, es decir, ante una hiperinflación, ya que como hemos visto antes, es el bien más liquido de la economía y por ello, sufre menos descuento a la hora de liquidarlo.
La conclusión que el lector debería llevarse después de leer este artículo, es que la mejor forma de protegerse, es la inversión en valor, el oro ha sido y será el mejor patrón monetario de todos los tiempos y los que lo defendemos seguiremos en la brecha para devolver la soberanía al ahorrador y al consumidor de bienes y servicios. Pero debemos tener claro que son dos cosas totalmente diferentes.»
ManuelMad
A todo ello, me permito añadir que mientras mantengamos la esperanza en el Sistema, el componente especulativo del oro debe ser nuestra principal motivación. Si por el contrario perdemos toda esperanza, lo de menos será si el precio del oro sube o baja, ya que será un patrón monetario sin moneda. Y ya se sabe: Donde hay patrón, no manda marinero.
Se ha comparado mucho el oro con las acciones. Aunque puede ser no significativo, hay un ejemplo que se repite mucho. En noviembre de 2005, Rick Munárriz de Motley Fool.com plantea la cuestión de si representa una mejor inversión una acción de Google o una onza de oro. En ese momento, ambas estaban a alrededor de 700 dólares. El 4 de enero de 2008, una onza de oro superó el precio de la acción de Google por un 30,77%. Al final del año, Google cerró 2008 en 307,65 dólares la acción, mientras que el oro cerró el año en 866 dólares la onza.
¿De que depende el valor del oro?. Actualmente, el precio del oro es, en última instancia, determinado, como tantos productos, por la oferta y la demanda. Pero, a diferencia de la mayoría de los demás productos básicos, el acaparamiento y la eliminación juegan un papel mucho mayor en afectar el precio, porque la mayoría de las minas de oro siguen existiendo, y pueden incrementar su producción en función del precio.
Pero dada la enorme cantidad de oro almacenado, en comparación con la producción anual mundial, que es pequeña, el precio del oro está principalmente afectado por los cambios en el sentimiento, más que cambios en la producción anual. La demanda mundial de oro no satisfecha por la producción acaba siendo satisfecha por la venta de los bancos centrales y el Fondo Monetario Internacional, que a finales del 2004 tenían el 19% del oro. El Acuerdo de Washington sobre el Oro (WAG), firmado en septiembre de 1999, limita las ventas de oro por sus miembros (Europa , Estados Unidos, Japón, Australia, el Banco de Pagos Internacionales y el Fondo Monetario Internacional) a menos de 400 toneladas al año.
Otros Bancos Centrales son compradores. Por ejemplo, a principios de 2006, China, que sólo posee el 1,3% de sus reservas en oro, anunció que estaba buscando maneras de mejorar el rendimiento de sus reservas oficiales. Algunos especuladores tienen la esperanza de que esto sea una señal de que China podría convertir algunos de sus reservas en oro, en línea con otros Bancos Centrales.
Los inversores en oro que utilizan el análisis fundamental, generalmente analizan la situación macroeconómica, que incluye los indicadores económicos internacionales, tales como tasas de crecimiento del PIB, la inflación, los tipos de interés, la productividad y los precios de la energía. Asimismo, cabe analizar también la oferta mundial de oro al año frente a su demanda.
La demanda de oro global se disparó un 38% en el primer trimestre de 2009. Hace tres años, la demanda de oro como inversión sólo fue del 10% de la demanda de oro global, y hoy es más del 30%. Eso es un aumento muy significativo en la demanda de inversión.
El problema es, sin embargo, como se apuntaba antes, que el precio de oro cambia, muchas veces, en función del sentimiento de seguridad en otras monedas y no sobre la situación macroeconómica “per se”. Se podía encontrar libros hace más de un año que predecían el fin del euro y el dólar y la supremacía del oro. O familias que invertían en francos suizos por el respaldo de las reservas en oro del Banco Nacional de Suiza (que, por cierto, ha sido uno de los grandes vendedores de oro) Por ello, si bien la producción de oro es poco probable que cambie a corto o medio plazo, la oferta y la demanda privada son muy líquidas y sujetas a cambios rápidos, a diferencia de casi todas las demás mercancías.
No debemos olvidar que si al oro le quitamos su fuerte componente especulativo, los niveles actuales son, probablemente, ya muy altos. Y la relajación paulatina del riesgo sistémico, que no de la crisis, está en el horizonte. La capitalización de la banca mundial (lenta y dificultosa) es un proceso prioritario y ya iniciado por los más capaces, a pesar de que aún hemos de ver los esqueletos de muchas entidades yaciendo a ambos lados del camino. En un escenario de banca recapitalizada y los Estados más fuertes no quebrados, con inflación y sin ella, el riesgo sistémico desaparecerá. No existe ningún histórico en el que fijarnos con un panorama como el descrito. Pero la relajación o desaparición de los factores que fortalecen el “flight-to-quality” del oro, debería ser determinante para su reversibilidad. Como siempre, el ingrediente secreto consiste en saber cuándo.
Disclosure: Estratégicamente, ni cortos ni largos…
A continuación publicamos un artículo del que va a ser un colaborador habitual del blog: El abogado y profesor del IESE, Salvador Trinxet, que también colabora estrechamente con Cluster Family Office en temas de fiscalidad internacional:
En un interesante artículo redactado por Graham Summers en Seeking Alpha sobre el oro en periodos inflacionarios y deflacionarios. Partiendo de la incertidumbre actual acerca de si el mundo encarará tiempos un ambiente de alta inflación (teoría sostenida por Summers) o deflación, es interesante estudiar como los productos de inversión se comportan en un escenario y en el otro.
Lo que Summers descubre no es que el oro repunta cuando el dólar baja (la correlación de .28 que aporta Scott Reamer de Vicis Capital no es realmente decisiva), ni su papel como refugio de riqueza (si el dólar se colapsa, el oro se recuperará debido a la búsqueda de refugio por parte de inversionistas, independientemente de la correlación existente entre el oro y el dólar), sino su valor refugio aún durante períodos de deflación.
Para llegar a esta conclusión, Summer se apoya en el libro “The Golden Constant” (La Constante Dorada) de Roy Jastram. Este autor realizó un estudio de la evolución del oro a lo largo de un período de 416 años en la historia de Inglaterra (de 1560 a 1976). Su conclusión no es sólo que, históricamente, el oro ha actuado como un refugio de valor a través de guerras, pestes, y otras vicisitudes, sino que este metal precioso más bien aumentó su poder adquisitivo durante períodos de deflación. Este descubrimiento es sorprendente, ya que parecía comúnmente aceptado que el oro repuntaba con la inflación pero que caía en deflación. Pero eso no ha sido exactamente así históricamente.
Además de que las dudas sobre el valor de la divisa verde comienzan a afectar generalizadamente al gran público, la conclusión del artículo de Summers es que el oro se comportará bien en cualquier escenario futuro, sin importar si es la inflacionista o deflacionista. Si el dólar cambia y baja hasta tocar fondo, el oro se beneficiará mucho volando hacia la seguridad (flight to quality) o adoptando el rol de moneda no-reguladora.
Si nuestros lectores nos lo permiten, queremos profundizar un poco más sobre la idoniedad de la inversión en oro.
Es cierto que durante siglos, las personas han utilizado el oro como reserva de riqueza y como un seguro contra las fluctuaciones, la depreciación del papel moneda y otros riesgos macroeconómicos y geopolíticos. Quizás ningún otro mercado en el mundo ha tenido el atractivo universal del mercado del oro. A través de acciones en empresas con minas de oro, ETFs y otros instrumentos financieros basados en oro, cualquiera puede invertir en Oro. Si se desea el oro físico, una empresa alemana, T G–Gold-Super-Markt, pretende emplazar máquinas expendedoras en 500 lugares. La primera expendedora, de forma experimental, ha sido instalada en el aeropuerto de Frankfurt (foto superior). En Suiza es posible comprar lingotes en las oficinas de correos.
Los manuales señalan una y otra vez que el éxito de la inversión se relaciona con la diversificación y la gestión de riesgos. Aquello de “no poner todos los huevos en la misma cesta”. Parece claro que una saludable cartera de productos debe incluir una amplia gama de activos. Pero lo que no es tan claro es determinar qué cantidad debe destinarse a cada clase de activo. Algún especialista en oro, como Mark O’Byrne, consideran que un inversor debería destinar el 10% de su patrimonio líquido a inversiones relacionadas con el oro. Pero es que hay tantas formas de inversión en oro que, en principio, debería satisfacer, en función de la escogida, tanto a un especulador, un inversor o un ahorrador, como a quien tiene un horizonte temporal de inversión a corto, mediano o largo plazo.
Incluso algunos sostienen que, de la misma manera que el hogar familiar no debería considerarse como una inversión en sí, el oro físico (lingotes) no es una inversión, sino una especie de póliza de seguro y que no debería ser objeto de comercio, sino el fundamento del patrimonio familiar. ¿Es eso cierto?
Es habitual que el ser humano tenga una percepción de la realidad distorsionada. Somos así de subjetivos e influenciables, qué le vamos a hacer. Y cuando en los medios económicos se habla constantemente del miedo inflacionista y preparamos nuestras inversiones de modo que una hiperinflación inminente no nos mereme aún más valor a nuesrtos patrimonios, a menudo olvidamos mirar a nuestro alrededor.
Si lo hacemos con perspectiva, lo que podremos ver es un desolador escenario deflacionista. No hay prácticamente ni una sola cifra macroeconómica expansionista, y casi todos los ratios son inferiores a cero. PIB, IPC y empleo son tres cifras muy significativas de lo que ocurre en estos momentos en casi todo el mundo. A continuación podemos ver el gráfico de los cambios en las nóminas de los EE.UU. a 3 meses expresados como ratio anual:
Si tenemos en consideración que la inflación suele ser inferior a la cifra de la revisión salarial, parece claro que este 2009 ha entrado de cabeza a la deflación. ¿Por qué las cifras oficiales de IPC son menos deflacionistas? Pues porque los ítems que ponderan más y que dependen del Estado se están inflacionando a marchas forzadas para evitar una caída libre de los precios. Sólo la inflación de primera ronda, provocada por un aumento del crudo, que nos apuntilló el pasado verano, puede maquillar la caída de precios que ya asoma por la esquina. Y esta deflación viene para quedarse mientras las inyecciones gigantescas de dinero no colmen los pozos sin fondo de la deuda creada. Sólo cuando eso suceda, veremos crecer la inflación que posiblemente se convierta rápidamente en hiperinflación. Podéis ver la simple pero útil explicación de la inflación de Ethan Block:
Es vital darse cuenta de la importancia de invertir correctamente también en épocas, como la que estamos empezando a vivir, en las que la deflación aumenta el poder adquisitivo de nuestros activos. Pero ojo, sólo aquellos activos que estén a salvo de la pérdida de valor. Y este concepto es importantísimo, como nuestros clientes saben bien. Estamos ante una época en la que realizar nuestras inversiones y estructurar nuestro patrimonio de forma correcta y bien asesorada, tendrá efectos multiplicadores en los próximos años. Pero lamentablemente también sucede al revés, y de hecho la muy pocos patrimonios estén sabiendo quedar al márgen de la pérdida de valor. La mayoría se refugian mentalmente en la búsqueda del fin de esta pesadilla para que todo vuelva a ser como antes. Pero lo que muchos no quieren admitir es que lo de antes fue un sueño.
Las estrategias para gestionar un patrimonio en deflación e inflación son lógicamente muy distintas, y es letal no saber distinguir la decisión correcta en cada momento. Las inyecciones de dinero por parte de los Estados (máquinas de hacer dinero, pero no de ganarlo) llevan tantos ceros a la derecha que parece que la deflación tenga los días contados. Pero probablemente la hiperinflación no esté tan cerca como algunos piensan. Y para inundar el desierto hará falta mucha inyección y durante más tiempo del que algunos creen. Hoy por hoy el mundo está en deflación, con todo lo que ello significa, y con una oportunidad excepcional bajo el brazo para que nuestro patrimonio progrese espectacularmente.
Según cuenta el sensacionalista periódico The Sun, una banda de cinco ancianos han torturado cruelmente a su broker en Alemania. Tienen entre 60 y 79 años, y no se les conoce nungún alias, aunque sus nietos les llaman yayos.
Invirtieron unos 2,5 millones de euros en un mercado inmobiliario alcista, en Florida. James Amburn, su asesor de inversiones norteamericano afincado en Bavaria y dueño de Digitalglobalnet, les invirtió todo su dinero en flamantes promociones, pases y compra-ventas que generaban, al más tonto, una plusvalías equivalentes a dos vidas de sueldos. Creo que en España hubo también quien se dedicó a eso y dejó de producir, al tiempo que se burlaba de los que no progresaban como ellos. Algunos también lo hicieron con acciones…
Pero volvamos con nuestros «entrañables ancianitos». Esperaron a su víctima a la salida de una cafetería, y si James hubiese sabido que iba a encontrarse con ellos de cara habría salido por la puerta trasera, o se habría «agachado a coger un lápiz debajo de la mesa» como decia nuestra querida Carola. Otra vez estaban ahí los abueletes reclamándole qué pasaba con sus inversiones en Florida. ¡Qué horror! -pansaba James- Con lo bien que comprende alguien más joven que los mercados son así y que unas veces se pierde y otras se gana. Y estos aprendices de Cocoon se lo están tomando a la tremenda… si total se lo iban a dilapidar sus hijos, que son como buitres. En fin, al mal tiempo buena cara, y James les saludó con un cordial «¿Qué tal chicos, de paseo?«.
La respuesta fue un golpe con el parachoques del Audi de uno de los ancianos, que inmovilizó a James lo suficiente como para reducirlo y secuestrarlo. Lo tuvieron cuatro dias encerrado en la casa se uno de ellos, atado de pies y manos. Las torturas, golpes, amenazas de muerte y quemaduras con cigarrillos fueron una constante pesadilla. Los ancianos pensaban que Amburn era un Madoff a lo cutre, y que torturándolo podrían recuperar su dinero. Pero no fue así. James no es un presunto estafador (y si lo es, tiene un aguante de verdadero profesional), sino un presunto mal asesor sin escrúpulos, como tantos. Podemos verle en esta foto después de ser liberado por la policía:
Después de cuatro días de infierno en los que sólo le dieron un par de platos de sopa para mantenerle consciente, James engañó a sus clientes, una vez más. Les dijo que si querían recuperar su dinero tenían que permitirle enviar un fax a su banco en Suiza, donde supuestamente tenía el dinero de los yayos que, supuestamente jamás invirtió en Florida. Lógicamente ese escrito sirvió para alertar a la policía, que irrumpió en la casa deteniendo a: Roland (74) y su esposa Seiglinde (79); Gerhard (63) y su esposa Iris (66), ambos doctores retirados; y un tal Willy de 60 años, el más joven de ellos. Todos ellos se enfrentan a una condena de 15 años por secuestro y torturas.
Sus abogados deberán ser de oficio a no ser que los «buitres» de los hijos tengan a bien pagarles una buena defensa privada a sus padres, ante la acusación de quien les ha dejado sin herencia.
Vamos a hablar exclusivamente de la parte financiera del patrimonio. Por una vez, y sin que sirva de precedente. Vamos a centrarnos sólo en las inversiones en bolsa y del futuro, más incierto que nunca, al que se enfrentan los inversores.
El escenario actual de los mercados es y será en los próximos años convulso como nunca. Y en los tiempos que están por venir va a ser muy habitual ver ascensos meteóricos de formas de inversión (sectores, estrategias, tipología de gestión, técnicas de trading…), y también batacazos espectaculares y fracasos de fondos y gestores que se demostrarán incompetentes ante el nuevo mundo (que ya advertimos en 2007) de la inversión. Y es lógico, ya que para ver llamas hay que echar leña. Para que algunos obtengan buenos resultados sostenidamente (por ejemplo en IICs) o crezcan sobresaliendo como inversores (como Buffet), otros muchos deben quedar en la mediocridad y otros deben ser borrados del mapa a medida en que las multiburbujas, que se van a crear con las ingentes inyecciones de dinero arrojadas al ruedo, vayan explotando aquí y allá.
Vamos a ver en los próximos años la cruda realidad que demostró el experimento montecarlo y que sólo los verdaderamente grandes consiguen superar de forma sostenida en el tiempo. Quedarán en evidencia las miserias producidas por la popularización de fondos gestionados por incompetentes, ya que cada pequeña gestora bancaria y no bancaria ha creado en los últimos años sus propios fondos de inversion con «lo mejorcito» de sus limitadas plantillas. Gestor@s con cierto brillo en épocas de bonanza pero limitados en capacidad y experiencia (algunos de ellos, no todos), que quedarán en lastimosa evidencia en estos tiempos tan complejos que se avecinan. Todos ellos con pistolas cargadas en sus manos que, en algunos casos, acabarán con los ahorros de aquellos que confiaron en el falso brillo de su mediocridad durante estos locos últimos 20 años (comparables a los felices años 20). No en balde casi todos los clientes de banca han oido alguna vez en boca de su banquero frases del estilo: El fondo que me pides pertenece a una plataforma distinta de la que trabajamos (o no está disponible, o tiene comisiones demasiado costosas, etc…), pero tenemos otro igual o mejor que te va a encantar.
La popularización de inversores self-made, autodidactas, avalanchas de cursos y publicaciones, formación y pseudo-formación inversora de todo tipo, y la globalización de todo ello a través de internet, a pesar de beneficiar en algunas honrosas excepciones, ha hecho y seguirá haciendo el resto. Resultado de este fenómeno a medio plazo: Triunfarán los Mejores en mayúsculas, los que disponen de los grandes gestoresestables con históricos de pata negra, metodologías rigurosas a prueba de ciclos y agilidad y olfato brillante. Sólo los verdaderamente Grandes en el más extenso sentido de la palabra van a poder permanecer durante los próximos años en los respectivos primeros cuartiles. Y esa ley universal de permanencia sostenida a largo plazo en primer cuartil, va a ser más clarificadora que nunca en un escenario convulso como el que tenemos ante nosotros.
De ellos fue el pasado y, sobre todo, de ellos es el futuro. ¿Pero de todos ellos? No. El mundo ha cambiado en muchos aspectos, y existen también diversas razones para preveer que el core del éxito futuro cambie de manos más de lo que cabría esperar. Por ejemplo:
La popularización de los ETFs, que provocan la homogeneización del comportamiento de las grandes, medianas y pequeñas empresas en bolsa. De la llamada estrategia «me too» podemos ver un claro ejemplo en este gráfico:iShares Russell 1000 Index (IWB), iShares Russell 3000 Index (IWV), iShares S&P; MidCap 400 Index (IJH), iShares Russell Midcap Index (IWR) y finalmente iShares S&P; SmallCap 600 Index (IJR).
La oferta y la demanda: Cuando los inversores institucionales y ETFs se concentran en big-caps, es más difícil para los stock-pickers «de autor» conseguir el éxito en el reconocimiento de su valor. Al menos es más lento, aunque por otro lado también se popularizan los grandes fondos value con política de stock-picking.
Los resultados y los sistemas se acortan en el tiempo debido a la globalización de la información. Podríamos decir que la ineficiencia del mercado disminuye proporcionalmente con la popularización de los screenings o del mayor número de Perros del Dow (Dogs of the Dow). Aunque yo preferiría pensar que precisamente esas y otras popularizaciones son las que hacen al mercado ineficiente respecto a la correcta búsqueda de Valor. ¿Qué fue antes, el huevo o la gallina?
Un entorno depresivo podría reducir (o al menos diferir) las probabilidades de éxito de los que lo obtuvieron con una estrategia buy & hold en épocas expansivas.
Por otro lado una larga recesión económica bien podría ser un escenario óptimo para la búsqueda más competente de Valor.
En definitiva cambios sociales que afectan al mundo de la inversión. Pero parece claro que la globalización crea más y más interferencias incontrolables en los sistemas puristas tradicionales. El que pondere más imponderables, el que se mueva mejor en medio del caos, tendrá el futuro en sus manos. Pero en un campo minado como el que tenemos ante nosotros, es mejor ir de la mano de uno de los Grandes que seguir a un mediocre al que Montecarlo le dió su minuto de gloria antes del verano de 2007.
They wanted to take these courses in order to be able to provide professional advice to their clients at the bank where they work. Their bosses had strongly recommended them to enrol in order to promote them as Personal Managers of small and medium-sized clients. If they became established in the position, they would subsequently be offered a job in the Master for Key Account Managers The Foundation also offers a course, with much more aggressive techniques to deal with the high competitiveness in attracting high-level clients.
She was so impressed by the course that the following week she was recommended that he resigned from his job because of an acrimonious conversation with the head of the bank's private banking department.
When she has finished her anxiolytic treatment she will start working full time, for the time being she only works in our family office in the afternoons. It has been good for her to be able to relax in the Fresh Family Office area and she has recovered a lot.
Hace unos días llamé a su hermano para felicitarle por el ascenso. Le dieron un diploma y un vídeo conmemorativo del Postgrado:
[youtube=http://www.youtube.com/watch?v=3-19YcZP_II] Guillermo asked me for an appointment and he seemed very agitated. I think he likes me.
Son casi un millar los ETFs que podemos encontrar en el mercado, para todos los gustos y de todos los tamaños. Pero los más influyentes en el mercado son evidentemente los de mayor volumen de activos. Ahí van los 10 mayores:
EEM y EFA mueven activos de 30.700 y 30.200 millones de dólares respectivamente, y son los mayores ETFs internacionales. Es curioso comprobar que casi la mitad de los 10 mayores ETFs están relacionados con los mercados emergentes. Esto demuestra que, además de interesar a los inversores orientales, son también los occidentales los que apuestan por los mercados emergentes en la actualidad. EEM, el mayor ETF de mercado emergente es también uno de los que tiene un mayor volumen diario en el NYSE. El ETF de China es, como era previsible, uno de los destinos preferidos de los inversores. El iShares Brazil ETF (EWZ) ofrece una exposición a las mayores empresas de Brasil en la Índice de la Bolsa de Valores de Sao Paulo.
Los Ultrashort o Ultra (long), es decir los apalancados 2x, no están como es lógico en el Top10 de los de mayor volumen. Podéis ver una lista de los más alcistas y bajistas en lo que va de año en este interesante artículo de Investorsconundrum.
En el anterior video veréis unos consejos divertidos sobre los ETFs realizados por el siempre interesante Ethan Bloch. Muchos olvidan que en la compra de un ETF van incluídos valores que jamás uno compraría. Y es que no todo vale bajo la razón de la diversificación, la especificación sectorial y/o estratégica, ni bajo el afán de reducir costes sin perderle comba al índice. Tenemos que saber exactamente qué estamos comprando o vendiendo y porqué. Y hasta el timing es importante, como bien advirtió el Comité de Can Roch. También hay que decir que si la principal razón de nuestra inversión en ETFs es la cobertura, tendremos una herramienta muy útil y difícilmente sustutuíble.
Recientemente hemos visto como Pau Gasol conseguía llegar a lo más alto en el mundo del baloncesto. Viendo noticias sobre este logro, he llegado casualmente al film: «Los blancos no la saben meter«, que es una película sobre baloncesto en la que dos estafadores intentan dar el golpe de sus vidas.
Dejando a un lado el mundo del baloncesto, pero quedándonos con ese título de película tan sugerente y hablando de estafas, hemos llegado a un comentario realizado a este artículo de Marc Vidal que no tiene desperdicio. Después de leerlo, comprenderéis que el juego de palabras era inevitable.
«SITUACIÓN REAL ( hace 15 días)…
Una buena y heroica amiga que es comercial de una inmobiliaria propia consigue cerrar una venta con unos compradores digamos de pedigrí. La casa objeto de la transacción es una segunda residencia junto al mar a un precio de 300.000 € bastante menos de los que se pedía por ella hace unos años.
Con toda la documentación preparada y con tranquilidad por la buena solvencia de los compradores se dirigen al banco para cerrar la financiación. (Nota: compradores ambos funcionarios con sueldos por encima de los 3000 € cada uno)
Una vez sentados en el despacho del director de una caja de ahorros ocurre lo siguiente:
El director repasa toda la documentación y se dirige a los compradores y mi amiga con lo siguente: «Señores, esta es una operación clara, hace un año se hubiera firmado con los ojos cerrados pero con la situación actual les comunico que sólo les podríafinanciar el 50% de la vivienda: 150.000 €… (larga pausa) …Bueno, (dirigiéndose a los compradores) tienen ustedes otra opción, y sería que eligieran alguna de las viviendas que esta entidad dispone también en primera línea de playa. En ese caso sí que les financiariamos el 100% de la operación….»
Imaginaros el enfado de mi amiga, (no reproduciré los insultos de esta fase de la reunión). En su puta cara querian quitarle una venta que quizá es la última que realizará antes de chapar su inmobiliaria.
Por cierto, el director no tuvo reparo en reconocer a mi amiga que así estan las cosas, que a los directores de esa entidad les daban unas primas interesantes por dar salida a los activos y que como tienen los balances a rebosar de ladrillo, no les quedaba otra. Mi amiga, antes íntima del director, ya no era su amiga, era su competencia.»
No es un caso aislado, pues profesionalmente también hemos visto situaciones parecidas últimamente. Y es que pronto entraremos al banco a hacer una gestión y saldremos con un pisito debajo de un brazo, unas preferentes debajo del otro, y el DNI en la boca… ¡no vaya a ser que cumplimenten con algún error nuestra MiFID!…