En un interesante artículo redactado por Graham Summers en Seeking Alpha sobre el oro en periodos inflacionarios y deflacionarios. Partiendo de la incertidumbre actual acerca de si el mundo encarará tiempos un ambiente de alta inflación (teoría sostenida por Summers) o deflación, es interesante estudiar como los productos de inversión se comportan en un escenario y en el otro.
Lo que Summers descubre no es que el oro repunta cuando el dólar baja (la correlación de .28 que aporta Scott Reamer de Vicis Capital no es realmente decisiva), ni su papel como refugio de riqueza (si el dólar se colapsa, el oro se recuperará debido a la búsqueda de refugio por parte de inversionistas, independientemente de la correlación existente entre el oro y el dólar), sino su valor refugio aún durante períodos de deflación.
Para llegar a esta conclusión, Summer se apoya en el libro “The Golden Constant” (La Constante Dorada) de Roy Jastram. Este autor realizó un estudio de la evolución del oro a lo largo de un período de 416 años en la historia de Inglaterra (de 1560 a 1976). Su conclusión no es sólo que, históricamente, el oro ha actuado como un refugio de valor a través de guerras, pestes, y otras vicisitudes, sino que este metal precioso más bien aumentó su poder adquisitivo durante períodos de deflación. Este descubrimiento es sorprendente, ya que parecía comúnmente aceptado que el oro repuntaba con la inflación pero que caía en deflación. Pero eso no ha sido exactamente así históricamente.
Además de que las dudas sobre el valor de la divisa verde comienzan a afectar generalizadamente al gran público, la conclusión del artículo de Summers es que el oro se comportará bien en cualquier escenario futuro, sin importar si es la inflacionista o deflacionista. Si el dólar cambia y baja hasta tocar fondo, el oro se beneficiará mucho volando hacia la seguridad (flight to quality) o adoptando el rol de moneda no-reguladora.
Si nuestros lectores nos lo permiten, queremos profundizar un poco más sobre la idoniedad de la inversión en oro.
Es cierto que durante siglos, las personas han utilizado el oro como reserva de riqueza y como un seguro contra las fluctuaciones, la depreciación del papel moneda y otros riesgos macroeconómicos y geopolíticos. Quizás ningún otro mercado en el mundo ha tenido el atractivo universal del mercado del oro. A través de acciones en empresas con minas de oro, ETFs y otros instrumentos financieros basados en oro, cualquiera puede invertir en Oro. Si se desea el oro físico, una empresa alemana, T G–Gold-Super-Markt, pretende emplazar máquinas expendedoras en 500 lugares. La primera expendedora, de forma experimental, ha sido instalada en el aeropuerto de Frankfurt (foto superior). En Suiza es posible comprar lingotes en las oficinas de correos.

Incluso algunos sostienen que, de la misma manera que el hogar familiar no debería considerarse como una inversión en sí, el oro físico (lingotes) no es una inversión, sino una especie de póliza de seguro y que no debería ser objeto de comercio, sino el fundamento del patrimonio familiar. ¿Es eso cierto?
(continuará…)