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Category: Sin categorizar

Anatomy of the credit crisis. Where's Wally?

¿Por qué motivos estamos en crisis de crédito? ¿Por qué se ha llegado al extremo de titulizar hipotecas de alto riesgo de impago? Básicamente por la sed inversopata tanto de instituciones como de particulares. Esta demanda de papel muy superior a la capacidad de endeudamiento de los emisores tradicionales, ha llevado a los financos a la creación de AAA alternativa. La estrechez del mercado de liquidez interbancaria ha acentuado el escenario negativo. Y la acumulación de reservas de los bancos centrales asiáticos, que juegan un papel determinante en el escenario financiero desde hace una década, no era el marco más adecuado para entrar en esta fase tan convulsa.
Pero vamos a intentar diseccionar los componentes de esta crisis: Wall Street bautizó dicha creación alternativa de deuda AAA como estructuras en las que el subyacente no era más que bonos basura a los que añadieron unos ingeniosos derechos de pago. Su aprox. 8% de interés y las matemáticas hicieron el resto. Estos intereses se dividen en tres calidades: Senior, mezzanine y equity, según su probabilidad de impago. El tramo senior, aunque su subyacente genera intereses superiores, se comercializa tan solo ligeramente por encima del yield de la AAA tradicional. Esto asegura su colocación y sorprendentemente, visto a toro pasado, se califica también como AAA. La deuda mezzanine goza de un interés mayor y se coloca con calificación aún considerada investment grade. Y finalmente el propio banco de inversión o la entidad financiera que crea y promueve esta estructura se queda con el residuo radiactivo, es decir el tramo equity, que mantendrá en vilo la estructura entera durante años. Algo parecido a lo que ocurre cuando una central nuclear sufre un incidente importante. Por supuesto, esta entidad puede vender el residuo a terceros y deslocalizar dicha radiactividad al más puro estilo ¿Dónde está Wally?.

Este fenómeno de titulización crediticia alcanzó en el 2006 la cifra de 500.000 millones de dólares. Algunas fuentes dicen que 150.000 sufren los peligros de lo que se conoce como hipoteca subprime americana. En el primer semestre del 2007 la cifra de las estructuras con vencimientos entre dos semanas y tres meses era semejante al PIB español. Aunque la mitad de esa cifra venció ya el 16 de septiembre sin mayores sobresaltos que los ya conocidos.

Las hipotecas de inmuebles realizadas en EE.UU. a aquellos a quienes la banca ordinaria (¡cómo me gusta llamarla así!) no consideraba suficientemente solventes, han alimentado mayoritariamente estos procesos y forman parte mayoritaria de las cestas de estos estructurados. Si a esto le añadimos la primera bajada de los precios inmobiliarios americanos desde hace 40 años, el resultado es un porcentaje cercano al 20% de impagos. Pero contrariamente a lo que se podría deducir, los primeros afectados no han sido los tenedores de papel mezzanine y equity sino los senior o AAA. La razón es muy simple, son los que tenían un vencimiento más cercano, como hemos dicho antes, entre dos semanas y tres meses. Y hoy por hoy, a principios de octubre de 2007, los no vencidos son todavía la clave de lo que le sucederá al Sistema.

Pero aquí viene el quid de la cuestión: Los inversores suelen, solemos, reinvertir los fondos a corto plazo en papel similar, pero ante el escenario de la subprime actual, las instrucciones de los prestamistas son muy otras. Ante la falta de alternativas para colocar el dinero en papel sustitutivo los promotores y bancos de inversión que han comercializado estas estructuras, se enfrentan a tener que devolver el equivalente al PIB español en apenas dos meses. El resultado de esta situación: Crisis de crédito. A la sed de liquidez del sistema bancario internacional afectado directamente, se le añade el contagio de la prevención (o pánico) de todo el sistema y la sed de reservas de los bancos centrales asiáticos mencionada al principio. El resultado es la obligación de los bancos centrales de suministrar liquidez al sistema para evitar repuntes de tipos interbancarios y mayor prevención (o pánico).

La mayoría de lectores pensaréis: «Si la crisis hasta hoy sólo ha afectado a los vencimientos senior o AAA, ¿qué pasará cuando venzan los mezzanine y equity?» Pues que con toda probabilidad el porcentaje de créditos hipotecados impagados aumentará en detrimento de la solvencia de dichos vencimientos venideros. Pero la aversión al riesgo difícilmente puede aumentar, y con ella la crisis de liquidez existente. Por lo tanto podríamos decir que la detonación de las partes menos solventes afectará a quienes las posean en ese momento, pero la afectación del sistema sólo dependerá del efecto pánico que seamos incapaces de apaciguar entre todos.

¿Dónde se encuentra el peligro?, es decir ¿qué entidades sostienen titulizaciones con subyacentes mezzanine y equity? Aquí debemos volver al título del artículo: ¿Donde está Wally? La multitud de deuda estructurada fiable, no basada en arriesgados créditos hipotecarios incluso de consumo, es tan cuantiosa y extensa que es el entorno perfecto para camuflar a Wally. Además nadie sabe qué instituciones están especialmente expuestas ya que estas operaciones están fuera de balance. La avaricia de financos e inversópatas ha permitido que un corrupto Wally se cambie de ropa y ya ni siquiera sea identificable por su jersey de rayas horizontales rojo y blanco, gafas, vaqueros y un gorro de lana a juego. Los mismísimos principales bancos de todo el mundo podrían tener en sus activos Wallys con distintos aspectos. Y ser conscientes o no de ello. Por eso el recelo a prestarse dinero entre ellos no puede disminuir sustancialmente a corto y medio plazo. Los bancos centrales deberán seguir inyectando estabilidad y rescatando casos puntuales de iliquidez manifiesta como Northern Rock. Pero probablemente siempre circunscritos a entidades menores y que no ponen en peligro los cimientos del sistema.

Posiblemente el propio diagnóstico de los riesgos venideros en mezzanine y equity servirá para paliar sus efectos. Si Wall Street fue capaz de crear a la Beast, con toda seguridad será capaz de crear a la Bella que financiará alternativamente la contracción actual y futura. Aunque a algunos parece que perder de vista a Wally les importa bien poco mientras su móvil tenga saldo para enviar un SMS pidiendo auxilio como nos explica Echevarri en su último post. Quizás si Wally fuese identificable con su atuendo habitual preferirían mirar hacia otro lado, como han hecho algunos durante años, vendiendo su pescado con residuo radiactivo sin el menor pudor. Pero los compradores de ese pescado aparentemente AAA son corresponsables de propagar esa radiación con la que deberemos convivir unos años.

La pregunta del millón: ¿Cómo reaccionaría el sistema crediticio mundial si la crisis hipotecaria se extendiera también en Europa? Es cierto que la concesión de hipotecas subprime alternativas a la banca ordinaria no está extendida entre nosotros, pero la crisis del sector en España nos muestra su peor cara como nos comentan en GurusBlog, calificando ese posible escenario como tormenta perfecta.

Convulso escenario donde las divisas inteligentes (americana y japonesa) mantienen su estratégico pulso con el tramposo Yuan. A la vez que abren interesantes posiblidades de diversificación para el inversor europeo como nos descubre José María Díaz Vallejo en Toros, Osos y Borricos.

Maldita sea, como diría nuestro colaborador y Amigo, Global Counsellor: I love this game!

Managers’ tactics: each to their own.

I read an article in today’s *Expansión* by S. Pérez entitled The tactics of fund managers, on which I simply must share a few thoughts with you all.
We soon came across several pearls such as this quote from Alberto Espelosín, Head of Analysis at Ibercaja Gestión:

“Let’s put things into perspective. The German stock market is up 18% for the year, Spain, the 3%, the Bovespa (the benchmark index of the Brazilian stock exchange), the 30%…I don't know what crisis there is

Obviously, there can be no crisis for those who see it as a decline in their success fees or success fees. As long as their clients are generating positive returns that secure their profits, what else is there to worry about? In fact, the relationship Financo/Inversópata is based solely on satisfying everyone’s insatiable appetite day by day with bread for today, without the slightest concern for tomorrow’s hunger.

What’s more, Gustavo Trillo, Head of Management at JPMorgan Asset Management Spain and Portugal, acknowledges that:

“Our investment strategy has been temporarily disrupted. Before the summer, we were inclined to maintain equity holdings in our portfolios due to the favourable economic climate: the relative slowdown in the United States was offset by improved growth in the rest of the world. We felt that equities were the best risk-adjusted asset. With the crisis, stock market returns have fallen.”.

I can't believe what I'm reading! Could it really be that a director of management at an organisation Will leading firms offer their clients more than just equities and the associated fees? Will they be able to offer their clients investment alternatives where their operating income per client plummets in favour of a new asset allocation, that can safeguard the well-being of their portfolios in an environment as challenging as the current one? Will we finally see a fund manager advising investors to underweight equities in favour of the current opportunities in fixed income and alternative investments? I continue reading the article, gripped by Mr Trillo’s previous paragraph, much like someone eagerly reading the dénouement of a thriller with a happy ending.

But here are the remarks from the newly appointed Head of Management at JPMorgan Asset Management Spain. When asked whether the credit crisis will have a negative impact on equity fundamentals, he replies without a hint of hesitation:

“It doesn’t have to be irreversible.” “It will be negative, but temporary.” Trillo highlights the stance adopted by central banks, particularly the Fed, in favour of economic growth. There is a new scenario, says Trillo, and it is positive for equities. How so? «When the Fed starts cutting rates—provided it’s not because of an economic recession—the stock market performs well for twelve months. That’s why now is the time to reposition ourselves to increase our exposure to equities and focus on those markets that are likely to perform best.”

Spectacular, the show must go on. The worst thing is that when investors are told what they want to hear, they tend to believe it hook, line and sinker. If the speaker is also wearing a smart tie and works for a prestigious financial institution, their words are taken as gospel.

But it’s not all going to be pearls In this article, we also come across statements which, whilst obvious, are by no means insignificant, such as the comments by Nicolás Llanás, Skandia’s head of investment in Spain: «The crux of the matter is that we must distinguish between the sectors most affected by the credit crisis and the rest.» referring to equities. And as for fixed income: «The only way to protect yourself is by adopting a very conservative strategy, focusing on sovereign debt and investment-grade corporate bonds. »To try and boost returns a little, you could round out the portfolio with some equities.’ As I said, it goes without saying, but in our view it’s entirely sensible and reasonable. In short, a breath of fresh air amidst all this pearl although, unfortunately, they are all lumped together under the generic terms of managers, analysts, specialists, etc…

I would like to make it clear that we are not specifically advising against investing in the stock market, but rather criticising attitudes that we consider, at the very least, erratic and not sufficiently focused on the client’s best interests, with attitudes that bread for today, more wood, or the show must go on. And what is best for each investor and their family is comprehensive advice that goes far beyond the basics.

Asset mobilisation. It’s time for cash.

Hardly anyone now doubts that the property boom is a thing of the past. The evidence of the difficulty in selling properties has begun to make the public aware of something that many of us had already spotted and warned about almost two years ago. Back then, those reluctant to sell their excessive and unsustainable property portfolios argued: «But what are we supposed to do with the money? The bank only gives us a measly 2%.» The result of this flawed reasoning: Brick and bag, or to put it another way illiquidity and risk at the mercy of their respective cycles. Many chose to keep walking towards the abyss at the end of the property boom and increase the perceived value of their inmupossible quarter after quarter. The anchoring effect The rise in prices per square metre in recent years had clouded their judgement. They had two subjective reasons for not selling, despite the objective wisdom of capitalising on the final surge to avoid being caught in the impending downturn: the low returns on fixed-income investment alternatives; and the still-rising statistics on prices per square metre. Very few decided at that time to change their wealth management strategy; however, a significant number of our clients did agree to a change of course, although they had to endure several months of pressure and almost mockery from amfriends and acquaintances. Today, that pressure has vanished, and they derive a deep sense of satisfaction from discussing the current and future problems of the property market with their friends. Despite our efforts to convince those who sought our advice that it would soon be too late, there were quite a few who insisted that «property prices never fall». Perhaps they regarded the 1990 crisis as merely stand-by In the property price race, they were too young at the time to take an interest in property prices as investors, or they simply chose to forget all about it.
The Euribor It has risen sharply in a short space of time, but it isn't that high when compared to the interest rate history in Europe and Spain. As we pointed out in The Ferrari, diesel. Fresh orange juice. And the Euribor +0,30, we may not reach the 10.40% level of 15 years ago, but there is no guarantee that rates won’t rise further. In any case, the credit crisis has made the future of interest rates highly unpredictable in the medium and long term.

In a bullish scenario of Royal Stay long-term, such as the one that has taken place in the US.US. Over the last 40 years, the subsequent bear market has been (and will be) much more severe and prolonged than in shorter bull and bear cycles. Furthermore, after 40 years of rises, the aforementioned anchoring effect is far more dangerous, as the majority of the population has never experienced a bear market. Speculation shortens cycles, and perhaps these four decades have been the last of the long economic cycles we may see in a world where speculation has also globalised, even in the Royal Stay. As for the half-point reduction in Bernanke (the first fall in over four years) I believe that, with sound judgement, the risk of a credit crunch above the risk inflationary.

But let’s get back to the Spanish property market. The feedback which we are currently receiving from those who have been caught out and are still contributing (in the form of interest payments and/or taxes and various charges) to their oversized Property portfolios are similar to those of two years ago. It is true that sellers are no longer aiming for the kind of exorbitant profits seen just a few months ago, but properties are still being put on the market at unrealistic prices. No one ever prepared property investors for the prospect of making a loss; it was the «safest» investment of their lives. Consequently, those who are not in financial need are entering the market without fully grasping their actual situation. Result: They are not selling. Consequence of this result: Their assets are no longer growing as they should, since capital gains are now a thing of the past.

At a time of crisis in the property market and rally When interest rates fall, prices generally fall and the market becomes much tighter, i.e. illiquid. Therefore Only properties that have significantly reduced their prices are being sold, and also of a lucky few who are benefiting from the inertia of the few remaining buyers under the aforementioned anchor effect. The financial strain faced by those who overextended themselves when taking out their mortgages and failed to anticipate the current (and who knows, perhaps future) rise in interest rates will mean that their properties will be the first to come onto the market at lower prices. Consequently, investors with property assets who have not also overreached in the leverage Bank-owned properties will be relegated to the list of those properties that sit on the market with no chance of finding a buyer. Why? Quite simply because listing properties at prices from months or even one or two years ago means setting them well above current market prices. Most simply forego the usual profit margin and stick to the prices from early 2006. But the real market price will be lower, although here we must make an exception, as we explained a few months ago: Prime Properties.

Let’s apply to the current situation the arguments put forward a couple of years ago by those who were unwilling to change their compulsive strategy of accumulating property assets:

  • The low interest rates of that time are now a thing of the past, and no longer make buying new property an affordable way to leverage investor.
  • Maintaining existing mortgages becomes more expensive as their costs rise, and this gradually erodes the potential return on the investment made, whether in the form of rental income or capital gains.
  • And, of course, the depletion of the rally A rise in property prices not only rules out the possibility of the expected capital gains, but also threatens to result in losses in the short and medium term.
  • On the other hand, following a long bull run, the uncertainty and high volatility in the equity market is a factor deterrent to find in it an attractive alternative to the current stagnation in the property market

On paper, we would agree that this rise in interest rates also encourages investment in various types of fixed-income assets, but here’s the thing: The Financos and above all the Rottweilers or also known as banking managers Generally speaking, they are highly effective at dispelling any such notion from their clients’ minds. As a result, in practice it is very difficult for small and medium-sized investors to find alternatives that are widely used by high-net-worth individuals.

Outcome: A sharp slowdown in wealth growth for this category of small and medium-sized investors, which had been driven by property capital gains and a bull market in equities. The result of this: The wealthy will continue to pull further ahead of the middle and upper-middle classes. We continue to strive to ensure that those with medium and small-sized assets have access to planning tools and strategies that have historically been reserved for the very wealthy. We highlight and facilitate access to strategies that necessarily involve converting real estate assets into investments, the fixed income from which can be reinvested in any type of business the owner wishes: from the simple growth of compound interest to even property developments in emerging markets and prime locations – if the goat keeps straying back to the hills… In short, to avoid the downturn or slowdown that average wealth has been experiencing over the last few months in its globality.

Light at the end of the tunnel?

Se empiezan a oír las primeras voces respecto a la capacidad del Sistema para asimilar los efectos de la crisis de crédito. Realmente me reconforta que así sea, aunque como ya os he comentado durante la canícula de tensión del verano, siempre he creído en ello. ¿Estamos ya fuera de peligro? En absoluto. Incluso diría que quizás lo peor está por llegar. Pero la incertidumbre sobre la capacidad de aguante de las estructuras vitales de nuestra economía global, creo que se está disipando positivamente.
Como también he comentado en alguna ocasión, estamos viviendo tiempos históricos que se recordarán quizás como la Crisis de Crédito del 2007 o 2008. Y hemos pasado ya por sus fases iniciales durante las cuales, como es comprensible aunque lamentable, se han escrito atrocidades para todos los gustos.

Al principio se pasaron semanas de desconocimiento escéptico, después se popularizaron los primeros conceptos que the internet se encargó de globalizar, como por ejemplo: Subprime, credit crunch, titulización, calidad crediticia, intervención de banco central, inyección de liquidez y un largo etc. Todo ello en un entorno de amenaza terrorista islámica y máximos históricos del petróleo, oro y euro. En definitiva emociones fuertes que algunos histéricos no han sabido encajar y les han llevado a escribir y opinar premoniciones apocalípticas.

En cuanto a los máximos del €/$, siempre he dicho que la especulación de divisas es la madre de todas las especulaciones. Pero si me permito la licencia de opinar sobre la posible evolución futura de la moneda norteamericana (mala costumbre donde las haya), diría lo siguiente: Creo que no veremos un dólar fuerte hasta que el escenario mundial dé un giro muy sustancial. Este giro se podría concretar en forma de apreciación progresiva del Yuan, o incluso con un cambio total de la política internacional de los US.US. con un relevo republicano.

Mientras no se produzca dicho cambio de escenario global, la conveniencia de un dólar débil en un entorno de petróleo caro y de manufacturas chinas repartidas abusivamente por todo el planeta, será determinante. Parece comúnmente aceptado y estratégicamente conveniente. No obstante me parece temerario que un analista reputado pueda recomendar vehementemente tomar cualquier posición especulativa en divisas.

La presencia de productos made in China en todos los rincones del planeta será comparable al monopolio from in fact del que goza Microsoft en el mundo informático. Aunque bien pensado la ingerencia estatal en el mantenimiento artificial del cambio de su moneda, hace este fenómeno mucho más flagrante.

Ya lo comentamos en God Bless China (2) , estamos ante un pulso de gigantes en el que la mayoría sólo miramos. Pero como en toda partida de poker, el pardillo lleva la peor parte a pesar de poder soportar prolongadas malas rachas gracias a su enorme tamaño. El pequeño tahúr Japonés no tiene suficiente dinero en la mesa para seguir las apuestas de los grandes, pero eso sí a menor escala, intenta seguir los pasos de su maestro norteamericano aunque algunos le critiquen por fomentar el carry trade. Lo importante es no acabar la partida una situación tan delicada como va a encontrarse a medida que avance la velada el gran pardillo llamado EU.

Dejando a un lado las divisas, podemos pensar que se empieza a vislumbrar la luz al final del túnel. Pero no nos engañemos: El túnel tiene salida, pero hasta llegar a ella deberemos superar el tramo más duro hasta hoy. Empezamos a conocer la dimensión del problema al que nos enfrentamos, aunque todavía quedan algunas incógnitas. Así que algunos pasarán del pánico a lo desconocido al pánico por lo conocido, pero creo que el primero hace mucho más daño al Sistema Económico global.

Fasten your seatbelts.

Aunque sea una obviedad es importante constatar que ya estamos al final de la jornada americana de viernes 14 de septiembre de 2007. Es decir, retomando los escenarios posibles que definíamos en El mito de las Bin Laden Optios y la responsabilidad del investor:

«si en los próximos días, como es de esperar, no tenemos ningún sobresalto terrorista de orden mundial, seguiremos aprovechando las oportunidades actuales y tratando de cicatrizar lentamente las heridas de la amenaza de credit crunch.»

Parece que la cicatrización está todavía muy lejos aunque, como decíamos en ese mismo artículo, el escenario se podía complicar mucho más en estas fechas tan delicadas.

La economía global está pasando por unos momentos de tensión como los que sufren los ocupantes de un avión cuando los pilotos detectan anomalías en pleno vuelo. Se ha abandonado repentinamente la placidez de un trayecto donde la comodidad había hecho olvidar al pasaje y a la tripulación que estaban a 10.000 metros de altura, a una velocidad de 950 km/h y con una temperatura exterior de 25 grados bajo cero.

Muchos ocupantes ahora se percatan de que viajan en una nave con muchas horas de vuelo en sus alas y motores, cuyos materiales padecen una fatiga muy importante y que, como siempre, va cargada hasta los topes de pasajeros y equipajes. La extrema optimización económica del aparato y la omisión de las revisiones no estrictamente imprescindibles, tal vez hayan podido ser los causantes de las disfunciones que ahora preocupan y lamentan muchos. Demasiado tarde. Ahora lo único útil es mantener la calma y afrontar la situación con rigor, frialdad, inteligencia y entereza.

A pesar de que algún pasajero ha entrado en pánico, la mayoría siguen conservando la calma. En realidad la situación parece controlada por los tripulantes, y aunque siguen encendidos algunos indicadores de alarma, los sistemas vitales del avión siguen funcionando correctamente. El ambiente en la cabina es tenso porque las alertas se han ido encendiendo progresivamente y, aunque de momento la situación está muy controlada, nadie sabe qué indicador puede empezar a sonar en cualquier momento. Son anomalías que se han producido en cadena, algunas sin ninguna importancia y otras que merecen la atención serena pero constante de los pilotos. Una cosa está clara, el avión tiene problemas y hay que desviar el aparato de su ruta inicial. Aunque algún inconsciente sigue obstinado en querer llegar al destino en la hora prevista para no perder ni un sólo minuto de unas vacaciones todo incluido que pagará en cómodos plazos. Pero la realidad es muy distinta.

Los pilotos han modificado ya el rumbo, la velocidad y la altura adaptando técnicamente el avión y gestionando los recursos mecánicos de forma eficiente para no sobrecargar peligrosamente los sistemas que todavía funcionan sin problemas. Con los sistemas que la nave conserva se intentará alcanzar el aeropuerto más próximo donde poder aterrizar y realizar una revisión técnica exhaustiva. Si lo consiguen, esperemos que esta vez la compañía exija todos los recambios necesarios y haga el esfuerzo económico que no hizo cuando debía. Aunque esa nueva política suponga una subida de precios y algunos de sus actuales clientes deban dejar de volar tan a menudo.

Con un destino más cercano, altura y velocidad menor, esperan evitar cualquier desgracia y que los ocupantes puedan descender del avión sin sufrir ningún daño mas que los inconvenientes propios de modificar radicalmente los planes de todos ellos. Pero para ello hay que conservar la mecánica, la serenidad, que la tripulación actúe con rigor y profesionalidad, y esperar que no se produzcan nuevas averías que afecten los sistemas vitales del viejo y sobreexplotado aparato.

La compañía no hizo los deberes en su momento y perdió el rigor económico exigible para el mantenimiento de la nave; los pasajeros gastaron en caprichos efímeros lo que ahorraron volando a bajo coste y abusaron del sobrepeso en su equipaje; incluso alguna azafata abandonó sus obligaciones en plena crisis para gritar histérica y dificultar la tarea del resto de ocupantes responsables. Esperemos que la mayoría siga haciendo lo correcto y que los ocupantes sólo tengan que abandonar sus planes iniciales. Deberán adaptarse a un radical cambio de rumbo con una escala forzosa, con sus múltiples inconvenientes y pérdidas económicas. Aunque esperemos que tan sólo sea un desagradable cambio de planes y salvemos lo verdaderamente importante.

Como decíamos al principio, aunque sea una obviedad es importante constatar que ya estamos al final de la jornada americana de viernes 14 de septiembre de 2007. Seguiremos aprovechando las oportunidades que hay en toda crisis, adaptándonos lo mejor posible a los nuevos escenarios e intentando reconducir la situación sin dañar gravemente los sistemas vitales de nuestra economía.

Scavengers are also part of the food chain.

Hace un par de semanas ya os hablé de Buffett y su cacería de elefantes. Hoy os voy a hablar de otros animales con peor prensa pero no por ello menos importantes o necesarios en la cadena alimentaria del Sistema Económico: Los carroñeros.
Se trata de las empresas y directivos que aprovechan los momentos de incertidumbre e incluso agonía de otras empresas para realizar adquisiciones oportunistas. Sin duda son operaciones financieras poco elegantes y algunas tan poco éticas como las mismísimas leyes del Mercado. Pero son necesarias, del mismo modo que en la cadena trófica tienen su papel destacado los carroñeros o scavengers.

Una empresa en verdaderos apuros o directamente en la bancarrota, debe ser aprovechada convenientemente por otras. Sus activos, recursos humanos, inmovilizado material, fondos de comercio, etc., todo debe ser reciclado por el bien del ecosistema. Las absorciones y las adquisiciones de partes aprovechables de lo que en otros tiempos (tal vez ayer) fue una romántica y generacional aventura corporativa, forman parte de la selección natural Darwiniana. La vida y la muerte en la selva es así.

Ya en el mes de Julio se empezaron a ver las primeras opciones de inversión descaradamente scavengers, como por ejemplo el Distressed Subprime Fund de Marathon.

Podemos ver hoy múltiples ejemplos de carroñeros haciendo su agosto, aunque algunos prefieran autodenominarse tiburones: Blackstone, Citadel o el mismísimo Deutsche Bank. Pero no todos ellos son simples scavengers con la virtud de transformar la crisis en oportunidad sino que entre ellos también encontramos ilustres iluminados como Passport Capital LLC que ya deshacían posiciones subprime antes del verano, consiguiendo así cuantiosas revalorizaciones y el reconocimiento y admiración por parte de su competencia.

Cazadores de elefantes, carroñeros, tiburones, scavengers…Da igual quienes sean o cómo les llamemos, forman una parte importantísima de la cadena alimentaria. Tan importante que yo diría que contribuyen como pocos a la sostenibilidad del Sistema Económico, o mejor dicho, Ecosistema. Mis respetos por todos ellos, pues son el mejor antídoto contra los efectos del pánico y la histeria de algunos.

The myth of the Bin Laden Options and investor responsibility.

There’s been talk for a few days now about the Bin Laden Options, that is to say, options that have allegedly been bought up on a massive scale and which would generate astronomical profits should the US markets crash before the end of September.
I find it highly implausible that the US intelligence services would fail to detect and thwart such mass movements. If they had taken place, they would have been thoroughly investigated, just as they were a in retrospect, regarding the unusual put options on airlines taken out shortly before 9/11 in that fateful year of 2001. The outcome of that investigation was, on the one hand, the investor in question providing a valid justification as a hedge for other open positions; and on the other hand, a recommendation from a stock market magazine that led to another significant purchase shortly before the attacks. Everything was thoroughly traced, investigated and clarified in hindsight. Given this background, it seems implausible that large-scale operations could be carried out by the masterminds behind potential attacks in the coming days of September without the knowledge and subsequent reaction of the FBI or the SEC.
It is another matter entirely if an investor chooses to bet on a fall in the indices in the days leading up to 9/11. Obviously, that is an option like any other, and there are bound to be many such positions in the market at present. But any that are particularly significant will undoubtedly be monitored and investigated.

However, no one should be under any illusion that we are currently facing the most difficult period in our global economic system—I would go so far as to say, since 1929. In a scenario such as the present one, a potential attack on the scale of that of six years ago would cause serious damage to the confidence and investments of most of the world. Undoubtedly, the current credit crisis, combined with an attack of enormous proportions, would send shockwaves through the very foundations of our global economy. Panic would only serve to amplify this, although I am convinced that things would eventually return to normal sooner or later.

For all these reasons, I would like to explain my personal view of the situation:
1. It is true that we could see a large-scale attack or attempted attack around 11 September. If, for a moment, we put ourselves in the shoes of an Islamic fundamentalist fighting to bring down the American enemy and its financial system, we would, if we could, take advantage of the current credit crisis in the system to try to cause as much damage as possible at the worst possible moment.
2.- If, unfortunately, this were to happen, it would present another golden opportunity for our investments. After all, what would truly be unthinkable is the possibility that the global economic system might collapse irrevocably, giving way to who knows what.

Personally, I have always been convinced that Bin Laden died buried beneath one of his caves or as a result of a cluster bomb during the war in Afghanistan. Let’s not forget that he used to treat us to a new provocative video every week until one fine day he decided to stop making short films. Since then, we’ve had nothing but the odd audio tape of appalling quality, featuring a voice that could belong to any of his heirs. Perhaps his camera battery ran out and he never found a power socket again, but I prefer to think he simply died. However, a French newspaper reported his possible death from typhus in Pakistan over a year ago. The uncertainty of not finding the body and a strategic decision by the CIA have deliberately kept his image alive for some indecipherable purpose.

In any case, if – as is to be expected – there are no major terrorist incidents on a global scale in the coming days, we will continue to make the most of the current opportunities and try to slowly heal the wounds caused by the threat of credit crunch. And if, unfortunately, we were to suffer a global attack, some would panic whilst others would carry on elephant hunting, as always. Whatever happens, we must invest responsibly, as hysterical speculation can damage the system even more than the bombs themselves.

The Ponzi Scheme and the current crisis.

Charles Ponzi, Parma (Italia) 1877-1949. Fué famoso por lo que se conoce como el Esquema Ponzi, que no fue más que una estafa a gran escala causada por la falta de oferta de cupones postales que arbitraba de España a los EE.UU. donde residía desde el año 1903 como un emigrante más. Recibía estos cupones vía Italia con un arbitraje que le generaba un beneficio escandaloso de un 600%. Ofreció participar del negocio a familiares y amigos con un 45% de beneficio a 90 días, pero pronto quedó desbordado por la demanda. Todo Boston quería participar del «negocio Ponzi» y tuvo peticiones de hasta 200 millones de cupones. Ante la avalancha de demanda que hacía materialmente imposible la cobertura real de los ingresos con sus cupones correspondientes, Ponzi decidió pagar los intereses de los inversionistas con las nuevas aportaciones diarias que recibía. Se había creado un efecto piramidal de consecuencias nefastas que le llevaron a prisión y acabaron con su efímera opulencia en pocos años. De hecho murió en un hospital caritativo de Río de Janeiro, en la mas absoluta miseria a la edad de 72 años.
¿Es comparable el abuso del crédito y su titulización actual con un Síndrome Ponzi? En cierto modo podríamos decir que sí. Al menos es extrapolable el incremento de demanda de crédito que ha sufrido nuestro Sistema económico en los últimos años. Pero qué duda cabe que la mayor responsabilidad está muy repartida: La tienen los financos que titulizaron todo lo titulizable y más, también la tienen los inversores que apalancaron lo indecible con y sin carry trade, la tienen las calificadoras de crédito que con buena o mala fe hicieron muy mal su trabajo, y la lista podría seguir hasta ofender a más de uno. De todos modos debemos reconocer un cierto Momento Minsky, tal y como nos comentan muy acertadamente desde Gurusblog, que ha incrementado abusivamente el crédito de tipo Ponzi.

Aunque lo que hizo Ponzi en su día fue una estafa mayúscula que arruinó a miles de personas, quizás no deberíamos demonizar el esquema Ponzi, porque no olvidemos que nuestra Seguridad Social lo practica con alevosía y sin remedio para hacer frente a sus obligaciones. Eso sí, advirtiendo que en el futuro quizás el sistema de pensiones no será sostenible a causa de la creciente longevidad. Si fuéramos realmente solidarios y políticamente correctos deberíamos morirnos a los 70 años para preservar el Sistema. Si Ponzi levantara la cabeza…

No news, bad news… good opportunities.

Lunes 27 de Agosto del 2007, han pasado ya un par de semanas de las sacudidas mayores en lo que ya se ha popularizado como crisis subprime. Hasta hoy, simples réplicas del seísmo, alta volatilidad, bolsas erráticas y diversas noticias en la misma linea: «Todavía es pronto para conocer el alcance de la crisis hipotecaria», «Hay que seguir la evolución de los mercados», etc. Obviedades enmarcadas en un pesimismo moderado que refleja, en mi opinión, bastante fehacientemente la situación real. Por supuesto ni siquiera entro a valorar las voces sensacionalistas que quieren protagonismo al más puro estilo de un aquihaytomate financiero, que muy bien ha descrito Rebuzner.
Creo que en estos días podríamos ver nuevas sacudidas bruscas del Sistema financiero, y no me estoy refiriendo sólo a la bolsa. Cuando la opinión pública y los mercados se han ya acostumbrado a la nueva situación, se le ha dado un nombre más o menos aceptado por especialistas y neófitos, y parece que podemos bajar la guardia o la alerta en la que hemos vivido en las últimas semanas, habitualmente llega una nueva sacudida. Quizás no sea así y sigamos cicatrizando muy lentamente las heridas provocadas por esta crisis de crédito globalizada, pero me temo que podemos volver a ver situaciones que vuelvan a tensar la cuerda de los bancos centrales mundiales.

Con esto no quiero decir que vayamos hacia una situación caótica o descontrolada que supere la capacidad del Sistema al más puro estilo de los sensacionalistas citados, en absoluto. Simplemente que en épocas de dificultades que previsiblemente van a alargarse en el tiempo, parece como si las malas noticias se dosificaran de forma natural para que todo el Sistema financiero global las pueda ir asumiendo. En este escenario, cuando empezamos a asimilar las nuevas situaciones y a distensionar los músculos que forzaban nuestras expresiones cuando leíamos las noticias económicas, debemos estar preparados para nuevos sobresaltos. No sé si se trata de una Ley universal que dosifica nuestra capacidad de digerir adversidades o simple casualidad, pero en los momentos posteriores a una crisis financiera como la vivida este mes de agosto, parece que: No news, bad news.

Es posible que los movimientos sincopados que podamos sufrir estos próximos días no sean más que réplicas menores del terremoto inicial sufrido, y por lo tanto que no debamos dibujar un escenario distinto al que ya hemos aceptado globalmente. E incluso es posible que ni siquiera suframos réplicas significativas y que la crisis de crédito se vaya diluyendo lenta pero ordenadamente en todo nuestro Sistema. Pero precisamente con la intención de evitar pánicos innecesarios y peligrosos, debemos estar mentalizados para sufrir algunas sorpresas desagradables en los próximos días. Y en lugar de lloriquear o vender el fin de nuestros días a través de los medios de comunicación, sigamos modificando los escenarios necesarios y buscando y encontrando excelentes oportunidades de inversión. Bad news, good opportunities.

Warren Buffett shows us the way forward in the subprime-crunch. As always.

Hace casi 4 meses que Warren Buffett salió de cacería. Siempre le ha gustado presumir de que su empresa tiene más dinero que oportunidades de inversión. Personalmente creo que proclamó en voz alta que salía de caza mayor para chulear a algún elefante en lugar de marear alguna perdiz, como hacen otros cazadores. En lugar de enfundarse en la vestimenta clásica de camuflaje, disparó al aire a finales de abril en cuanto salió de casa. Con toda probabilidad lo hizo como reclamo para algún paquidermo domesticado deseoso de ser abatido por tan ilustre cazador. Y es que para algunos animales criados en cautividad es todo un honor (y un negocio) formar parte de la sala de trofeos de Berkshire.
Una vez más Buffett ha creado su propia Buena Suerte y está en el momento y el lugar adecuado con la cartuchera a rebosar. Así es, ante sus ojos ha aparecido un fabuloso elefante salvaje que no tenía ninguna intención de ser cazado, pero al que las circunstancias le han obligado a ponerse ante el punto de mira de Buffett. Se llama Countrywide y ha hecho que a sus 76 años, el viejo cazador tenga el mismo brillo en sus ojos que cuando disparó a M&T; Bank o Wells Fargo, pertenecientes al mismo sector.

Este subprime-crunch que estamos viviendo arruinará a muchos, pero también es una oportunidad histórica para quienes saben apreciarlas mientras otros huyen despavoridos y presas del pánico hacia el refugio de la triple A soberana, aunque sea a costa de un yield irrisorio.

El Maestro Warren Buffett, una vez más marca el camino a seguir. Es la más responsable e interesante de las opciones. Si Countrywide es una opción válida, tanto o más lo son las inversiones en renta fija no vinculadas a las hipotecas subprime, tanto de sectores no financieros como incluso también financieros. Encontramos actualmente deudas corporativas A y AA muy por debajo de la par, incluso por debajo de 90, con yields más que interesantes. Es decir, verdaderas oportunidades del mercado de renta fija visibles tan solo para algunos clarividentes.

Lamentablemente la mayoría de inversores medios siguen fijándose sólo en los índices bursátiles. Incluso utilizan la renta variable como baremo para determinar la gravedad de la situación de la actual crisis de crédito. Pero afortunadamente la Economía en mayúsculas no es sólo la bolsa, sino mucho más. La situación en que se encuentra el Sistema económico puede empeorar o mejorar con cierta independencia de lo que le pase a los índices del DJ, DAX o FTSE. No cabe duda de que dichos mercados acabarán repercutiendo el estado de salud real del Sistema, pero fijarse sólo en ellos es como mirar las caras del público en lugar de ver el partido.

En fin, como dice Rebuzner en su último post, hoy vende hablar de caos y cracks generalizados. Mientras otros Maestros van a lo suyo que, además nos beneficia a todos una vez más.

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