The queso se lo llevaron hace tiempo. El convulso mundo actual mueve constantemente nuestro queso y nos hemos acostumbrado a la proactividad, a la creación de nuestra buena suerte, en definitiva a mejorar nuestra manera de luchar por una vida que nadie nos suele regalar más allá de nuestra concepción, gestación e infancia. La preparación que para algunos todavía sería un upgrade inalcanzable o el listón anhelado, se ha convertido en nuestros tiempos en un mínimo vital para defendernos en esta selva de consumismo, impuestos, competitividad e infinidad de estímulos peligrosísimos para la integridad y progresión de nuestro patrimonio. Ya nadie goza permanentemente de su queso inamovible y de fácil acceso. Para la mayoría el queso es escurridizo y volátil como nunca. Y todos, al menos los que deseen superar la mediocridad, deben competir en un mundo donde encontramos mileuristas con una formación que envidiaría cualquier acomodado de hace unas décadas. Ésta es una realidad que sólo los aletargados bajo un manto de riqueza heredada y/o menguante o los incompetentes pueden obviar.
Afortunadamente cada día son más los que se acercan al Counselling independiente, que por supuesto dista mucho del asesor o gestor de una entidad financiera. Las grandes fortunas se dejan guiar (que no gestionar) por multi-family offices ad-hoc, ese es nuestro core business. Pero cuando nos planteamos nuestro trabajo/pasión más allá del crecimiento corporativo, cuando nos fijamos más en el camino que en la meta, nos percatamos de que la labor que hacemos para grandes fortunas es adaptable a la mayoría de patrimonios medios. La única diferencia es que el coste aplicable debe ser mucho menor y por lo tanto deja de ser rentable para la mayoría de multi-family offices. ¿Es ese motivo suficiente para desahuciar al pequeño y medio inversor? Sólo si nos fijamos exclusivamente en la rentabilidad de nuestro negocio. Pero es que además, a través de algún pequeño asesoramiento filantrópico o de bajo coste, nos ha llegado la demanda de un cliente mayor que sí satisface nuestras expectativas económicas. Esa es una de las grandezas de disfrutar el camino: Nos lleva directos a la meta sin ni siquiera ser conscientes de ello.
Pero últimamente, hace pocos años o incluso meses, algunas personas se están percatando de que algo está cambiando a peor para muchos. Ya no sólo el queso se mueve, sino que también nuestras brújulas están cambiando de sitio. Parece que entramos en una época donde no sólo serán necesarias todas las virtudes de proactividad y constante mejora de uno mismo, sino que también nos estamos viendo obligados a orientarnos en un escenario político-económico global, para el cual no sirven los métodos de orientación que nos ayudaban a navegar anteriormente. ¿Podríamos decir que es más difícil progresar económicamente hoy que hace unos años? Como Family Office, siguiendo con la proactividad y la creación de buena suerte que ya hemos convertido en rutina, preferimos pensar que hoy en día se abren oportunidades que jamás habíamos conocido. Estamos quizás ante un cisne negro que debemos apreciar en todo su esplendor y rareza, en lugar de lamentar nuestra desgracia.
Antes de lanzarnos en busca del queso nuevo, debemos hoy en día, lanzarnos en busca de nuevas brújulas. Y cuando las alcancemos nos llevarán, no sin esfuerzo, hasta nuevos desconocidos y suculentos quesos perdidos en un apasionantenuevo laberinto. En esencia, este cambio de escenario no es más que un nuevo cambio de ubicación del queso tradicional. Es decir, cuando nos habíamos acostumbrado a encontrar nuevos quesos con esfuerzo y adaptación al cambio, llega otro cambio. Pero esta vez no de la ubicación del queso sino del propio escenario de búsqueda. Ya no nos servirán nuestras viejas zapatillas de deporte y nuestro ánimo para salir en busca de nuevos quesos, sino que debemos ir más allá para seguir progresando. ¿Es más difícil ahora que antes? Sólo el tiempo determinará si nos ha resultado más o menos difícil. Yo diría que es más apasionante, sin duda, por lo tanto lo que debemos hacer es disfrutar como nunca este camino que nos ha tocado vivir.
A través del Counselling filantrópico observamos cómo entre los inversores menores, la búsqueda de la brújula y del queso se hacen especialmente arduas en nuestros días. Los patrimonios menores, los simples ahorradores, no tienen a su alcance inversiones estructuradas y diseñadas para pequeños volumenes. Desde nuestra posición intentamos adecuar estas inversiones a este perfil de Cliente, pero no siempre lo conseguimos. Algunas inversiones interesantes se escapan al pequeño inversor que dispone tan sólo de 25 o 50 mil euros. Por otro lado nadie tiene una bola de cristal para asegurar la ausencia de errores en un escenario de crisis del sistema económico, ni siquiera el tándem Family Office/gran Cliente. Pero no cabe duda de que un buen asesoramiento ayuda a minimizar peligros y a encontrar el camino hacia la brújula que nos permita no sólo volver a encontrar el laberinto del queso, sino también planificar nuestro patrimonio a largo plazo de la mejor manera: Sin descuidar el disfrute del camino, a la vez que lo hacemos crecer.
¿Quién se ha llevado mi brújula? Seguramente será más fácil encontrarla si alguien nos orienta, y una vez lo hayamos hecho, la búsqueda de nuevo queso parecerá un viejo camino conocido.
Bloomberg TV, miércoles 23 enero 2008, Gonzalo Rengifo dtor. gral. de Pictet & Cie. en España, Portugal y América Latina:
«En estos momentos el inversor en bolsa debe ser cauto pero no por ello dejar de ser activo, ya que hay numerosos tipos de inversión muy interesantes que debe aprovechar».
«Tras varios años disfrutando de un clima mediterráneo, los índices mundiales se enfrentan actualmente a un auténtico temporal. El mayor ejemplo de este cambio lo refleja la última semana bursátil, donde el tornado de lassubprime y el temor a que se produzca una recesión en EEUU han provocado las mayores subidas y caídas del Ibex en su historia con tan sólo tres días de diferencia. Muchos inversores han naufragado ante las nuevas borrascas del parqué . Probablemente porque no conocían el salvavidas de los productos derivados.» (…) «Pero, además de resguardarse del temporal, los inversores también pueden sacar provecho de él. Para este fin, una posibilidad es decantarse por la operativa con futuros.» (…) «Además de estos productos, las entidades están apostando por nuevas herramientas como los contratos por diferencias (CFDs), de gran éxito en Reino Unido, o los certificados, que han triunfado en mercados como el alemán o el italiano.» (…) «Mientras, los certificados amplían también la gama de posibilidades, si bien sufiscalidad dificulta su comercialización. Sin embargo, algunas como UBS, Deutsche Bank y, en menor medida, Société Générale , han decidido dar sus primeros pasos en un producto que cotiza en bolsa y realiza estructuras con uno o varios índices, una cesta de acciones o un sector, pudiendo invertir a la baja, con el objetivo de multiplicar las ganancias o reducir las pérdidas. Son idóneos para mercados no direccionales, dice MiguelMuñoz, de X-Markets, división de certificados de Deutsche Bank.»
«Veremos como termina todo esto, porque de momento están destrozando los 2 lados, a los alcistas y a los bajistas al mismo tiempo. Aquí los únicos que se salvan por ahora son los que ven el toro desde la barrera.»
«El mercado sigue estando tan revuelto que lo mejor que se puede hacer es seguir al margen y esperar que no se sigan acumulando noticias negativas. No me voy a cansar (de momento) de seguir recomendando lo mismo, mucha, muchísima prudencia y cuanto más alejado de los mercados mejor.»
«Lo que pretendo es hacer un llamamiento a la prudencia y recordar que todas las dudas que había el lunes (para quien las hubiera creído de verdad) siguen vigentes hoy jueves. Nada ha cambiado excepto el humor deMr.Market . Aprovechemos, pues, para cargar nuestras carteras con buenas empresas a buenos precios…» (…) «Recordad que el objetivo de cualquier inversor (técnico, fundamental,largoplacista o cortoplacista ) es ir aumentando su patrimonio con el paso de los años. Si cargamos nuestras carteras con acciones de alto riesgo, cegados por una histeria compradora, corremos el riesgo de no alcanzar nuestros objetivos nunca.»
En este mismo post de JMDV encontramos comentarios – perla como este de The Omega Man (uno de mis comentaristas preferidos, disculpa pero no sé dónde linkarte): «Pasta y fundamentalismos: Los value investors (yo por lo menos) no lo somos por motivos estéticos, filosóficos o religiosos. Lo somos porque queremos ganar la cantidad mayor de pasta posible, y tenemos por lo menos 5-10 años para recoger frutos. Y si uno dedica bastante tiempo a leer sobre el tema, busca que inversores han conseguido las mayores rentabilidades anuales, etc., ve rápidamente que la manera más efectiva de hacerlo es el value investing.Y es que si uno no tiene prisa, ganar dinero en la bolsa es sencillísimo:1. Calcula el valor intrínseco, de la manera más conservadora posible de una serie de empresas (y JM nos ilustra aquí cada poco la manera de hacerlo).2. Compra, cuando se pongan a tiro, con descuentos muy fuertes sobre dicho valor intrínseco (50-40%).3. Vende cuando el precio de la acción se acerque el valor intrínseco.Y punto pelota. No hay que hacer nada más. ¿Que los precios bajan? Pues a comprar más si tienes dinero, y si no, pues paciencia y tranquilidad. ¿Que no se encuentran empresas para comprar? Pues a mantener liquidez y a seguir buscando.Todo lo que no sean esos tres puntos de arriba es ruido, y la mente haciéndonos jugarretas buscando patrones en el caos bursátil.»
Podríamos poner otros muchos ejemplos pero creemos que con estos será suficiente para haceros alguna reflexión:
En la primera cita tenemos comentarios de Gonzalo Rengifo (dtor. gral. Pictet España, Portugal y Latino América) y en el artículo de Expansión de Miguel Muñoz (división de certificados de Deutsche Bank), Miriam Pérez-Camino (directora de productos cotizados de BNP) o Francisco López (experto en productos derivados de Gaesco Bolsa), entre otros. No son más que Financos a la busca y captura de Inversópatas. (lo advertimos ya en Junio 2007 pero siguen más voraces que nunca)
Por otro lado hemos citado en un segundo grupo a Putabolsa, Kretan, JMDV y The Omega Man. Creo que todos estaríamos de acuerdo que esta selección tiene muchísima calidad (debo puntualizar que técnicamente considero a estos bloggers tan preparados como lo puedan estar los primeros, por lo menos) a la vez que diversidad. Entre este segundo grupo es obvio que podríamos encontrar visiones de la inversión en mercados radicalmente distintas, sin embargo ante el escenario actual convergen en muchos de sus criterios, apartándose notablemente de las consignas que nos dan los comentarios deBloomberg y Expansión.
¿Qué diferencias existen entre estas dos primeras citas y el resto de bloggers y autores que nos resultan mucho más cercanos y admirables? La Independencia. Efectivamente ninguno de nuestros entrañables colegas y vecinos tiene ningún interés inconfesable más allá de aconsejar honestamente y por pura vocación didáctica o filantrópica. Mientras que todos los citados enBloomberg y Expansión vomitan un discurso del cual dependen los ingresos de las empresas que pagan sus sueldos, y que potencialmente les permitirán con el tiempo ascender en su escalafón corporativo. No hay más. No se trata de que unos sean listos y otros tontos (alguno habrá pero dudo que esté en el segundo grupo), ni de que su visión de los mercados y el riesgo no sea completa o esté distorsionada. Repito, la esencial diferencia es La Independencia.
Si ampliamos este fenómeno a otros escenarios patrimoniales y no sólo a los mercados, entenderemos mejor en qué consiste el Counselling. Si además le aplicamos la quintaesencia del networking al Counselling, estaremos ya muy cerca de lo que es un multi-family office. El coste de su independencia se cubrirá multiplicado por varias veces con el ahorro de comisiones y riesgos inconvenientes, por no citar las posibles pérdidas de inversiones perdedoras.
Mi respeto y admiración por el segundo grupo de citados y mi más profundo desprecio por el primero. Ya que en momentos como el actual, les considero especialmente responsables de los fatales daños causados ycausables a los patrimonios de los inversores que desconocen los grandes peligros que conllevan los «salvavidas que les ofrecen sus productos derivados». Proponer inversiones a aquellos clientes que no tienen la formación suficiente para comprender ni asumir sus riesgos implícitos, no es sólo poco ético. A pesar de que las cuentas de explotación de sus clientes alcance los objetivos marcados, y lamentablemente sus superiores les premien por ello, incluso en periodos de bonanza, es despreciable.
¿Hasta cuando los inversores medios seguirán confiando ciegamente en expertos analistas en nómina de empresas vendedoras de productos financieros? No es tan difícil saber Who’s who in the City si nos fijamos en la independencia económica de sus consignas.
Todavía no queda claro si lo que debía ser un barrido general del mercado, un borrón y cuenta nueva, un volver a empezar o, como dirían los expertos una «sana, fuerte y generalizada corrección de los excesos de los últimos meses», se puede ver interrumpido. Quizás se trate de descensos escalonados y en las próximas semanas se vaya produciendo un barrido algo atípico y sincopado, pero barrido al fin y al cabo.
Pero también es posible que veamos un episodio de demencial volatilidad con corrección a la baja muy limitada. Incluso podríamos ver un falso escenario de limpieza que sustente con pies de barro un nuevo y espectacular rally alcista de los mercados mundiales a corto y medio plazo. En cualquiera de estos dos últimos casos se podría construir temerariamente la base para un nuevo castillo burbujeante con cimientos más que dudosos.
No es que deseemos un crack fulminante que castigue despiadadamente a los inversores, pero si el movimiento de barrido no va más allá de lo visto hasta hoy, nos quedará una extraña sensación. Algo así como un coitus iterruptus. Tal y como advierte el Maestro del riesgo JMDV, Si la confianza no vuelve después del enfriamiento, cuando corresponde el turno a la expansión económica sino que lo hace antes, a medio camino, mal asunto.
Los fundamentales macroeconómicos que se discuten en Davos empiezan a dejar de lado los eufemismos y a llamar a las cosas por su nombre. Y eso contrasta aún más con los rebotes espectaculares de los mercados (sobre todo europeos) que estamos viendo esta semana. Pero en un escenario de confusión como el actual, creemos que el desplome iniciado el pasado lunes negro era una manera de encajar muchas piezas del rompecabezas económico que sufrimos desde hace muchos meses. Al nuevo órden mundial que todavía no comprendemos y que por eso nos parece caótico, le convendría partir de un escenario bursátil sin gas, como el TriNa. Las burbujas las tolera muy mal un mundo aerofágico con petróleo a 100 $ y terrorismo atómico integrista, entre otros muchos males recientes.
Por eso lo que a priori se podría ver como positivo, es decir evitar una mayor caída de los mercados y minimizar lo que comenzó siendo la tormentaperfecta, nos deja una extraña sensación de desasosiego. Aunque parezca propio de un personaje de novela de Sacher-Masoch, este frenazo en las caídas nos deja la desagradable sensación de coitus interuptus. Sé que los afectados por las caídas recientes de las bolsas, es decir casi todos los mortales de occidente, pueden no comprender estos argumentos e incluso ofenderse. Pero no es una burla por la desgracia ajena en absoluto, yo mismo sufro los efectos de las caídas de la renta variable china o norteamericana, por ejemplo. Además a casi todos nuestros Clientes les ha repercutido negativamente en mayor o menor medida. No es eso. Es que la profundidad de este mal llamado crack no parece suficiente, y el timing de sus rebotes tampoco está permitiendo un saneamiento prudente.
Como siempre, el tiempo dará y quitará razón. Quizás finalmente veamos una profundización de las caídas, o tal vez estemos ante una plataforma sobre la que se consolidarán nuevos rallys que el tiempo certificará como sólidos. Pero nuestro sentimiento, ni siquiera le llamaría opinión, es que deberíamos sufrir más para purgar suficientemente los excesos lujuriosos de nuestro pasado reciente.
«Quien bien te quiere te hará llorar.» Jamás hubiera pensado que se pudiera aplicar a la bolsa.
¡Bienvenidos al maravilloso mundo del Circo de la Bolsa!
Pasen y vean: Aquí encontrarán un mundo de emociones fuertes. Con auténticas fieras salvajes que les harán estremecer con sus rugidos y zarpazos, ilusionistas que nos dejarán boquiabiertos con trucos mágicos, equilibristas en la cuerda floja, contorsionistas con posturas inhumanas, escaparatistas que se liberarán de trampas imposibles y, cómo no, payasos que nos harán reír a carcajadas.
Sólo unas cuantas sesiones. Improrrogable.
Después de disfrutar del espectáculo (a algunos niños les aterra), vamos a hablar de Economía. De las reflexiones que se están produciendo y las conclusiones a las que los analistas llagarán en los próximos días en el Foro de Davos.
Este año el foro llega más oportuno que nunca y cuyo objetivo es «mejorar el estado del mundo«. El profesor suizo KlausSchwab fue el precursor de estos encuentros que originalmente discutían estrategias comerciales, y se ha convertido en el verdadero Foro Económico Mundial.
Algunas ideas muy interesantes se han contrastado entre sus asistentes, he aquí algunos ejemplos:
La misión de la FED: Las decisiones de intervención y de política de tipos no tienen como objetivo salvar a los Mercados de un Crack, sino salvar la Economía. A menudo muchos confunden una cosa con la otra. Es como no distinguir el sexo del amor, aunque tengan relación, todos sabemos que es muy peligroso confundirlos.
Otra reflexión muy interesante que se está discutiendo en Davos es la recesión real (que no técnica) en la que parece estar ya la economía en general. La gran incógnita es descifrar cuan profunda es y cuantos países van a verse afectados. Una vez acotada su intensidad y alcance, será el momento de preocuparse por su duración, pero eso vendrá luego.
The FED, como hemos visto, está tomando las medidas de emergencia que marca el manual de instrucciones de la Economía: Bajadas de tipos importantes, a la vez que ayudan con medidas económico-fiscales a los sectores más apurados, además de las que veremos próximamente. La Reserva Federal se ha arremangado y está achicando agua a la vez que ha activado el protocolo de emergencia.
El barco vecino europeo observa desde la distancia. Lejos de comprobar la seguridad de su propio barco y temer el oleaje que le provocaría el hundimiento del transatlántico americano, sigue proclamando que no va a tolerar inflaciones y amenaza con subidas de tipos. No sólo Trichet sino también el resto de mandatarios europeos, niegan la recesión.Como si la propia negación fuera suficiente para achicar el agua. Niegan la afectación inmobiliaria teniendo en sus bodegas burbujas como la española y la irlandesa. The BCE pronto tendrá que recurrir al manual de instrucciones para situaciones de emergencia recesiva, pero parece evidente que lo hará tarde y mal. No parece dispuesto todavía a arremangarse como la FED, pero el agua no se achica hablando sino actuando.
Davos es tan oportuno que quizás abrirá los ojos a las autoridades europeas para que dejen de pensar en el Circo de la Bolsa y se centren en los problemas reales de la Economía global. Si no están por la labor, el Circo saldrá de la carpa para campar por las calles de la ciudad. Y los contorsionistas, equilibristas, ilusionistas, fieras y payasos, dejarán de ser un espectáculo para convertirse en pesadilla surrealista.
A pesar de publicar este artículo con fecha de martes 22 de Enero 2008, les garantizo que lo escribimos durante el fin de semana. De hecho ha estado guardado en «la nevera», es decir en «borradores» desde hace tres días y supongo que los administradores de Rankia pueden dar fe de ello. Después de lo sucedido en este lunes negro (quizás gris, según como sea el martes, miércoles…) nos hemos planteado actualizarlo. Pero creemos que es mucho más revelador publicarlo tal y como estuvo redactado, con sus fotos originales incluidas. Exactamente como ha estado guardado durante tres dias en la «nevera» de borradores. Aquí tenéis, pues, sin modificación alguna el post que estaba previsto publicar el martes 22 de Enero del 2008:
Desde mi punto de vista no estamos viviendo un crack en estricto senso, sino más bien una gran crisis generalizada que sólo sorprende a los desinformados. Una crisis que hace muchos meses que existe pero que se hace visible para la mayoría sólo cuando sus inversiones en bolsa caen, o bien cuando los noticiarios recogen y amplificantelevisivamente los abultados descensos de los principales índices de la RV mundial. Las ventas acentuadas de acciones en todo el mundo, no son más que un reflejo de la situación macroeconómica de crisis que se ha ido gestando inequívocamente hace tiempo. Una de sus múltiples consecuencias encadenadas.
En un escenario de profunda desconfianza, la evolución ha sido bastante previsible. Es cierto que el pistoletazo de salida fue tan imprevisto como desconocido: Muy pocos (por no decir nadie) previeron hace un par de años que la deuda colateral convertida a martillazos enAAA explotaría en las caras de todos los inversores del planeta debido a la titulización suicida. Esto sí que fue un verdadero black swan. Pero a partir de ese detonante inicial, el reguero de pólvora ha seguido un camino que sólo debería sorprender a los residentes deDisneylandia. Por ello la situación económica actual se parece mucho más a una Tormenta Perfecta que a un Crack, ya que este evento por definición es un acontecimiento súbito que no permite reacción alguna, mientras que la tormenta perfecta se gesta.
Para analizar esta gestación, me parece interesante releer artículos (nuestros y de terceros) con la perspectiva de 8 o 9 meses de turbulencias y espasmos financieros globales. No pretendemos con ello poseer el don de la adivinación en absoluto. No existen las bolas de cristal, pero sí una cierta experiencia y sentido común que a veces (y sólo a veces) sirve para tomar medidas encaminadas en la buena dirección de cara a futuros acontecimientos. La mayoría de textos soportanpésimamente su relectura con el paso del tiempo (haced la prueba con vuestros más admirados autores financieros), y por supuesto nuestros posts no son una excepción. Pero cuando algunos de nuestros análisis superan esta relectura en un escenario tan sincopado, nos sentimos cuando menos orgullosos. Estos son algunos ejemplos interesantes por orden cronológico:
Las tácticas de los gestores. Para gustos colores. (30 de septiembre 2007) Atención a las predicciones y consignas de Gustavo Trillo Garrigues, director de gestión de activos de JP Morgan Asset Management de España y Portugal; o las de AlbertoEspelosín, director de análisis de Ibercaja Gestión. Lo más curioso es que siguen en sus puestos y admirados por muchos, sin ni siquiera despeinarse o sonrojarse.
Quizás no abundaban alternativas óptimas hace 8 meses para reaccionar de la mejor manera ante el panorama que se cernía sobre nuestros patrimonios. Pero nadie debería darse por sorprendido ni eximirse por ello de toda responsabilidad sobre sus pérdidas. Hubo, hay y habrá margen de maniobra no sólo para minimizar los daños, sino también para aprovechar las oportunidades que ofrecen las tormentas, aunque éstas sean perfectas.
Estamos en un entorno en que vemos a diario gran cantidad de cuchillos cayendo, y no me refiero exclusivamente a las cotizaciones de las acciones. Pero no sólo debemos escudriñar para saber cuáles son de oro y apretar los dientes para intentar cogerlos, sino que el aguacero de cuchillos es tal y será tan prolongado que también debemos estar atentos con los que nos pueden caer directamente sobre nuestras cabezas, mientras buscamos reflejos dorados con nuestra liquidez en la mano.
A continuación os enseño un gráfico que nos habla del ciclo sentimental del inversor medio. Atención a los adjetivos empleados y las reflexiones habituales en cada estado del ciclo: Como la vida misma.
Si bien la magnitud de la tragedia parece a ojos de muchos incluso mayor de lo previsto, conocido o reconocido, siempre hemos defendido que el buen inversor debe ver la oportunidad en los entornos críticos y los escenarios cambiantes. Sin duda lasrelecturas pasadas son un buen ejercicio de autocrítica especialmente en estos periodos. ¿Porqué en el mismo escenario en que la mayoría pierden, algunos ganan? Si culpamos a un black swan o al azar nunca aprenderemos para mejorar, y nuestras pérdidas no se convertirán jamás en inversiones.
Como hemos dicho ya en otras ocasiones el aparente caos no es más que un nuevo orden que todavía no conocemos, para el cual ya no sirven timings y ciclos conocidos. Ni siquiera sería de gran utilidad aplicar lo sucedido en otros momentos históricamente críticos del sistema financiero global. Por ello debemos ser incluso más humildes y cautos en nuestras predicciones y análisis. En dos palabras: Estrategia y Humildad. Y por supuesto mucha cafeína para mantener los ojos como platos para reconocer las oportunidades y evitar cuchilladas.
Al margen de nuestros mejores deseos, la Felicidad y Prosperidad en este 2008 sigue estando en vuestras manos. I love this game!
Los fondos de renta fija y monetarios españoles han perdido poder adquisitivo en este último 2007. Sólo 9 de un total de 360 fondos llamados conservadores, han sido capaces de superar la inflación. La mala gestión y los precios cobrados por la misma, han llevado a 351 fondos a obtener un mísero rendimiento o incluso pérdidas. Atención al porcentaje: Un 97’5% de estos fondos ha fracasado en el 2007. Bueno, en realidad el fracasado ha sido el inversor, que ha querido mantener su capital alejado del riesgo y de los calentones de su gestor que tanto dinero y disgustos le habrán costado en el pasado. Bandazos estratégicos que le llevan de un extremo a otro del riesgo y de perfiles de inversión, pero de la mano del mismo asesor. Craso y doble error.
Pero volviendo a los fondos monetarios y de RF españoles, su mediocridad es de juzgado de guardia. Lo curioso es que hay muchos millones de euros invertidos en estos congeladores de capital que sólo producen cubitos de hielo para refrescar los cubatas con que sus gestores y depositarios celebran su asombrosa capacidad de conseguir clientes, brindando por la candidez de los que prefieren sus fondos de inversión a un simple plazo fijo, sin ir más lejos. Entre su público encontraremos personas desinformadas y de débil voluntad que sucumben a la presión del encorbatado grandilocuente que la entidad coloca en la primera linea de fuego. Pero también encontraremos como partícipes de estos fondos a lo que queda de inversores escarmentados de turbos, forex y otras inversiones altamente especulativas que no se adaptan en absoluto a las necesidades de su familia, y que les han hecho mucho más daño del que su gestor jamás querrá conocer, ni mucho menos asumir (os recomiendo this article de Echevarri).
Parece comúnmente aceptado que un fondo monetario o de RF conservadora no sea capaz de igualar un simple depósito bancario. Es como si para superar este mínimo exigible hubiera que asumir riesgos de RV o alternativos indefectiblemente. Los que así lo crean deben haber sido vilmente hipnotizados por sus gestores/asesores vampirescos, para poderles sangrar un pedazo mayor de su suculento pastelito patrimonial a través de la asunción de mayor riesgo y comisiones. Una forma de desprogramar las mentes de estos inversores handicapados por la inflación y devolverlos a la realidad de los mercados de renta fija, sería cambiar a sus gestores por Counsellors competentes e independientes. Y otra quizás mucho más accesible sería participar en el coloquio mensual de voz de Francisco Llinares. Aunque tanto los primeros como el segundo podemos cometer errores y decir algunas tonterías, no cabe duda que el shock informativo y ético que recibirán despertará a más de uno.
Consigamos entre todos que el próximo verano los gestores de estos fondos y los asesores que los recomiendan, tengan que brindar con cubatas del tiempo, por muy sudorosos y acalorados que estén. Y que sus irritadas gargantas parlanchinas no se refresquen on the rocks a costa de desinformados, escarmentados y débiles. Repetid conmigo: ¡No con mis cubitos! (value on the rocks)
Ya son más de 30 los bloggers de Rankia. Esto es un aliciente para los que tenemos el privilegio de escribir en este escenario económico y financiero. Además podemos disfrutar escribiendo contenidos que, nos consta, interesan y ayudan a muchos inversores. Es la grandeza de los blogs financieros. Algo que crece y crece sin que el Establishment económico y periodístico lo pueda remediar, aunque sí criticar o incluso demandar. Y quien quiera poner puertas a este campo pierde el tiempo y el prestigio.
La proliferación de blogs, wikis y publicaciones financieras virtuales en general tiene un efecto de popularización de la economía brutal. Cualquier aficionado al tema tiene a su alcance infinidad de sitios donde aprender, pero también donde pervertir y contaminar sus conocimientos de inversión. Internet es así, con sus virtudes de libertad y sus defectos de peligrosidad. Esto no es una Universidad donde la docencia está reglada, donde hay que acreditar un pasado académico y/o superar pruebas de acceso. Esto es como la calle de un barrio, eso sí un barrio financiero. Es como la vida misma, donde encontraremos gente mal educada que preferiremos eludir o inversores/asesores mediocres que supondrán una mala influencia. Veremos sitios web de instituciones financieras con flamantes neones virtuales, chiringuitos modestos o incluso verdaderos burdeles financieros que prostituyen a sus empleados para que limpien los bolsillos de los inversores más cándidos y/o viciosillos, a cambio de servicios de asesoramiento y brokerage más que guarrindongos. Cualquiera puede dar consejos sobre cómo invertir, incluso los que lo hacen muy mal, ganen o pierdan. Pero en la Calle se puede aprender incluso más que en la Universidad. No obstante también encontraremos Amigos, Analistas, Gurús, Colegas, Asesores, Brokers, Aprendices, Maestros, Aficionados, Especialistas y hasta Counsellors de los que obtendremos muchos beneficios, no sólo económicos. Parafraseando una comparación de mi admirado JMDV en que decía que «la Coca-Cola es el Moët de los pobres«, yo diría que los blogs financieros son la Universidad de los pequeños inversores.
Bienvenido sea, pues, el mundo de las finanzas a través de un medio tan popular, libre e interactivo a pesar de sus inconvenientes y peligros. En mi balanza pesan mucho más sus virtudes que sus defectos. Y si no que se lo pregunten a la mayoría de jóvenes que comparten y aprenden experiencias y lecciones a través de estos blogs. Algunos tendrán malas experiencias por haber conocido, leído o aprendido malas artes que les habrán perjudicado. Pero, ¡caray, también nos han perjudicado algunos de nuestros profesores a lo largo de nuestra etapa de formación! Es el precio que hay que pagar por universalizar el conocimiento financiero, la globalización de las experiencias de inversión, etc. Gracias a este fenómeno imparable el Establishment financiero recibirá más y mejores críticas, y no tendrá más remedio que mejorar en todos los sentidos.
No obstante es cierto que esta facilidad para acceder a métodos autodidactas puede inducir a temerarios «Juan Palomo… cuando yo compro caen a plomo!» Creyéndose autosuficientes y ahorrando las máximas comisiones posibles, no lograrán invertir mejor. Pero algunos sí estarán capacitados para invertir por sí solos con los conocimientos a los que supieron/pudieron acceder académicamente, si añaden lo bueno que la red les ofrece. Lamentablemente esta inducción a invertir a lo Juan Palomo es temeraria para muchos (yo diría la mayoría), que no alcanzarán el nivel mínimo para no salir cíclicamente malparados de la jungla de los mercados, a pesar (o a veces a causa) de lo que puedan aprender online. Sólo si aprenden de sus errores y no se arruinan definitivamente se irán curtiendo con el tiempo los más capaces.
A pesar de todo, repito que en nuestra opinión los beneficios superan los inconvenientes. Modestamente intentamos contribuir a asesorar desde nuestra experiencia para que los lectores puedan evitar algunos errores en sus planteamientos patrimoniales, y puedan mejorar evitando alguna cicatriz. Con toda probabilidad el resto de bloggers tienen motivaciones semejantes y no creería que los ingresos por publicidad fueran la motivación de ninguno de los de Rankia, como parece mal pensar alguno. Ingresos a los que, por cierto, este blog siempre ha renunciado y que ni siquiera sabríamos cuantificar. Sería absurdo asesorar filantrópicamente a inversores pequeños y medios, y a la vez compartir con Rankia los ingresos publicitarios. Pensamos que es mejor que este dinero contribuya a mantener este barrio financiero donde podemos todos compartir libremente consejos y experiencias. Algunos útiles y otros contaminantes, pero todos ellos bienintencionados, libres y accesibles.
La Coca-Cola es el Moët de los pobres como decía JMDV, pero en algunos blogs financieros podemos encontrar autentico Moët Chandon en vasos reciclables de Coca-Cola.
Brindo por Juan Palomo, su prudencia, humildad y también por la honestidad e independencia de sus futuros asesores.
Y prefiero mil veces hacerlo con Moët en vaso de Coca-Cola que con espumoso barato en elegantes botellas y copas de cristal fino.
Se ha abierto la veda. Parece que el que no tenga una cartera descorrelacionada con la tendencia del mercado no está invirtiendo su dinero correctamente. ¿Y eso cómo se está haciendo? Pues a través de la inefable Inversión Alternativa, cajón de sastre donde los haya. Llamémosle inversión alternativa, llamémosle descorrelación, llamémosle hedge fund, llamémosle Dios, llamémosle ente divino, llamémosle energía… El caso es que quien no se apunta a colocar su dinero «alternativamente» está mal visto por analistos en general. La consigna parece ser descorrelacionarse de un mercado incierto y turbulento a base de estrategias de arbitraje, alcistas y bajistas de RV, RF, commodities, energia tradicional y renovable, metales, inversión en empresas no cotizadas, capital riesgo y un etc. tan diverso como el propio mercado.
No digo que sea una estrategia desacertada descorrelacionarse de las tendencias de los mercados en general, el tiempo lo dirá. Pero sí es muy peligroso dejar masivamente nuestro capital en manos de una gestión bajo el nombre de la cual cabe cualquier estrategia por dispar/atada, controvertida o incoherente que ésta sea. La moda, y el miedo, nos arrastran a excesos que se alejan de un análisis riguroso y frío de la estrategia correcta para cada uno, para cada patrimonio en concreto. Algunos gestores y asesores tachan de obsoleta y/o arriesgada cualquier inversión que no sea alternativa, y parece que no es sostenible lo que no es alternativo en este nuevo orden mundial que aún nos parece más caos que orden. Pero desde nuestra perspectiva la descorrelación del mercado no puede ser una estrategia masiva de refugio de nuestro capital, sino una más a utilizar dentro de la diversificación diseñada para cada patrimonio en concreto. Sobre todo por la opacidad y la variedad de inversiones a las que nos exponemos lanzándonos a los brazos de la Inversión Alternativa. Tan peligroso resulta considerar una inversión en RV segura, como derivar a empresas de capital riesgo nuestros activos, por ejemplo. ¿Cómo álguien puede considerar estas inversiones alternativas tan diversas como una estrategia conservadora? En los tiempos que corren ni siquiera la RF no soberana puntera supone un refugio absolutamente sólido como se ha podido observar en esta crisis crediticia. Por lo tanto no debemos caer en la trampa o autoengaño de que descorrelacionarnos del mercado nos permite salvaguardar nuestras inversiones del peligro. No si lo hacemos a cambio del concepto de «Inversión Alternativa», que no es más que un gigantesco cajón de sastre donde nuestras inversiones estarán a merced del libre albedrío de los gestores que echen mano a nuestro capital. El tiempo nos revelará si esta estrategia puede ser acertada o no dependiendo sobre todo de qué inversiones se realicen bajo este manto uniforme alternativo. Pero en ningún caso podemos considerarla como el paradigma de la estrategia conservadora, por mucha descorrelación del mercado que consigamos. Sobre el papel parecería que mantenernos al margen de la tendencia del mercado reduce nuestro riesgo, pero en la práctica estaremos permitiendo que diversos gestores, que jamás llegaremos a conocer, realicen prácticas de riesgo con nuestro capital. Además con el más que probable aumento de costes y comisiones, incontrolables por la propia diversidad de las inversiones.
Tal y como se ha publicado hasta la saciedad en diversos medios, ésta es una tendencia muy extendida entre grandes fortunas, pero desde nuestra experiencia, muy difícilmente extrapolable al inversor medio desatendido. Lo que es una estrategia cuidadosamente ejecutada por family offices para grandes patrimonios puede convertirse en una autentica carnicería para patrimonios menores, pasto de la banca privada tradicional en el mejor de los casos. Dar carta blanca para que un patrimonio medio o pequeño sea invertido «alternativamente» en un sinfín de estrategias opacas con la buena intención de descorrelacionarse del mercado, es más que temerario sin un control riguroso de cada una de estas inversiones. En muchos casos es como firmar un cheque en blanco para invertir en cualquier tipo de aventura financiera. Además la mayoría de gestores, digamos «tradicionales«, se apuntan al carro de hedge funds (otro eufemismo de cajón de sastre) cuyo funcionamiento desconocen por completo. De hecho muy pocos pasarán la prueba del algodón si les exigimos que nos expliquen el detalle de las inversiones alternativas a las que someten nuestro dinero. Pero lamentablemente la mayoría de sus clientes pagarán comisión sobre comisión gustosamente para sentirse al abrigo de estar descorrelacionados con el mercado.
Una vez más los protocolos y estrategias de actuación de grandes fortunas no son fácilmente aplicables al inversor medio. Generalmente la atención que recibe un patrimonio sin un multi-family office suele ser mucho menos competente, rigurosa e independiente. Y en este caso la descorrelación del mercado y la inversión alternativa en general requiere de una estrecha vigilancia profesional de la que el patrimonio medio no suele disponer. Por eso muchos de estos capitales salen del fuego para caer en las brasas, eso sí, alternativas. Mientras, otros gestores se frotan las manos descorrelacionadamente.
Cada día vemos más y más plataformas como AllFunds o Luxornet, por ejemplo, desde las que se ofrecen todo tipo de fondos de inversión internacionales e incluso productos estructurados de lo más diversos. Están destinadas principalmente a instituciones financieras con capacidad de colocación de estos productos entre sus clientes. Algo así como una feria permanente donde se exponen todos los productos habidos y por haber para que los intermediarios, asesores financieros, etc. confeccionen su propio catálogo.
Una característica muy común de estas plataformas es la ausencia de producto propio. Es decir se trata de «mayoristas» que ofrecen una gran diversidad de producto financiero que genera comisiones a los retailers que lo distribuyen sin distinguir preferentemente una entidad financiera de otra. Por otro lado prácticamente no existe asesoramiento alguno, ya que se supone que éste lo realizan los intermediarios financieros que venden los productos al detalle. Todo ello le da un aire de independencia nada despreciable, ya que se deja atrás la clásica relación entre bancos y asesor financiero que corrompía absolutamente el consejo que el inversor final recibía. El intermediario financiero seguirá cobrando comisiones por producto vendido, lamentablemente, pero al menos la certeza de que cobrará de la plataforma por la colocación de any producto de su inmenso catálogo, hará que la selección de inversión para sus clientes sea teóricamente más cuidadosa y potencialmente más acertada. Algunas de estas plataformas exigen que la compra se realice a través de algún banco de inversión en concreto, que nada tiene que ver con el producto elegido, pero la mayoría ni siquiera eso.
Evidentemente esa operativa todavía dista muchísimo de la verdadera y sana relación de counselling de Cliente/Counsellor que se retribuye mediante pago de honorarios. Como hemos dicho en otras ocasiones si el asesoramiento es retribuido per se, puede y debe ser absoluta y verdaderamente independiente, retrocediendo directamente al cliente cualquier comisión que se pueda percibir por parte de estas plataformas o directamente de bancos de inversión o banca privada. De hecho un multi-family office riguroso ahorrará a sus clientes mucho más que sus honorarios sólo por esta vía. Muy a menudo la mejor inversión para un cliente no es la compra de un producto financiero y por lo tanto puede que no le convenga generar comisión alguna en un momento dado. Sin embargo si el asesor debe ganarse la vida a través de comisiones, la tentación de vender el máximo pescado posible antes de que se pudra (vencimiento de estructurados, por ejemplo) se antepondrá a lo que realmente le conviene a cada inversor específico y a sus familias. Además clásicamente el pescado proviene de tan sólo una o dos entidades con las que el asesor firma acuerdos de colaboración o prescripción. Es decir un asesoramiento muy parecido al que puede recibir de su propio gestor de banca de «confianza», o sea un voraz cafeparatodos.
La lenta pero progresiva implantación de estas plataformas propicia que la oferta de catálogo del retailer hacia sus clientes sea muchísimo mayor. Permitiendo así un asesoramiento más profesional sin pérdida de retribución para el comisionista/asesor. Evidentemente no es el escenario ideal en el que debe establecerse la relación inversor/counsellor, pero mejora respecto a la manipulación que viene sufriendo en la actualidad, forzado sanguinariamente a comprar producto propio de su banco o inducido ávidamente por comisionistas o pseudo-asesores financieros a invertir en productos de la entidad que prescriben.
Últimamente incluso estas plataformas son usadas por algunos inversores finales de cierto nivel y cada vez se parecen más a un negocio de retail que a un mayor. Este fenómeno, a nuestro juicio positivo, se parece a lo que ha generado la aparición de los famosos ETFs. Es decir la globalización y la popularización de las inversiones financieras que se extiende día a día gracias en buena parte a internet, que facilita esta accesibilidad hasta hace pocos años reservada a elites financieras.
Siguiendo con el símil del título de este artículo, del tratante o mercader que proveía a los vecinos de víveres básicos en recónditos parajes de la antigüedad, hemos ido evolucionando al hipermercado de gran superficie abierto 24h a tan sólo un clic de distancia, donde encontramos infinidad de productos: Interesantes, superfluos, soporíferos, temerarios o directamente inconvenientes para un cliente específico. Es muy conveniente pues para el 99’9% de los inversores que un especialista, que conozca bien su situación patrimonial y familiar, ayude a confeccionar la lista de la compra regularmente. Para adecuar esa lista a las necesidades patrimoniales presentes y futuras de la familia y a lo que ya tienen en su despensa, deben estar concienzudamente asesorados por quienes conocen bien el hipermercado, sus ofertas, saldos y la calidad de sus productos. Y no seguir las recomendaciones de obsoletos asesores monomarca que tan sólo recomiendan comprar en los ultramarinos de la esquina porque la facturación de su mal llamado asesoramiento se sustenta casi exclusivamente por el dueño de dicho negocio.
Algunas bancas de inversión ya se han percatado de este fenómeno y se apuntan al carro del vencedor. Algo está cambiando en el horizonte del inversor, y el gestor de banca privada es algo ya tremendamente obsoleto a la vista del nuevo escenario en que se mueven algunos bancos de inversión. Técnicas de captación multinivel como las de Citigroup, o incluso Fibanc con asesores personales freelance que ofrecen a diestro y siniestro sus productos, deberán replantearse su estrategia hasta hace poco innovadora y agresiva como pocas.
El banco que siga buscando clientes para venderles el producto propio como técnica para incrementar su volumen de negocio, a medio plazo no tiene futuro.
Ahora la banca pionera se posiciona buscando productos a través de estas plataformas y creando productos a medida de los clientes. No buscan clientes para sus productos (minimizan el producto propio) sino productos para los clientes. Unos clientes que además no lo son del propio banco a priori sino que vienen de la mano principalmente de quienes mejor conocen sus necesidades reales específicas: Multi-family offices, instituciones financieras e incluso asesores financieros independientes. Como debe ser. Lástima que la mayoría de ellos sigan los pasos del comisionista tradicional, mientras no se acepte de forma generalizada el pago por asesoramiento.
La especialización globalizada parece llevar a la obsoleta banca privada a coordinar bajo su paraguas de solvencia tres pilares en los que fundamentarán su negocio:
La creación de producto exclusivamente a medida.
La búsqueda de creadores de producto profesionalizados (banca de inversión pura y dura).
La aglutinación de multi-family offices y asesores independientes que aportan a los Clientes, o sea el tercer pilar fundamental.
El cliente ya no lo es del banco sino que cada vez más lo es de multi-family offices y asesores independientes en quienes deposita su confianza, no su dinero (al menos no debería hacerlo jamás). De modo que la banca intenta ahora dar servicio a estas empresas para que satisfagan las necesidades de sus clientes haciendo uso de las herramientas y la plataforma que el paraguas del banco les ofrece. Esto permite al banco ahorrarse las costosísimas campañas publicitarias agresivas de captación de clientes tradicional, la apertura de sucursales por toda la ciudad o la creación y mantenimiento de hordas de gestores personales internos y externos. Y al mismo tiempo permite a estas empresas mantener un más que aceptable grado de independencia, puesto que los productos a los que tienen acceso a través de ese banco son universales. Estrategia inteligente, proactiva e interesante donde las haya, que con toda seguridad triunfará a corto y medio plazo. ¿Será esta la alianza estratégica que reclamábamos el pasado agosto? Difícil de creer, ¿no?
Releyendo nuestro artículo pre-crack estival titulado La Economía mundial y la teoría del caos escrito el 14 de Julio, parece claro visto lo visto a finales de este histórico 2007, que nos encontramos en un momento financiero mundial que constará en los libros de texto de las futuras generaciones de estudiantes de economía. Pero todavía no sabemos si se hará referencia a esta era como la crisis del 2008, 2009 o, quién sabe, la del 2014 por ejemplo.
El Nuevo Orden Mundial tiene más de nuevo y de mundial que de orden. Los ciclos históricos económicos de gran cantidad de sectores han saltado por los aires y casi nada sigue un patrón cíclico al que nos hemos acostumbrado durante muchas décadas. Los timings de burbujas, cracks y ciclos ya no siguen los caminos acelerados respecto al anterior como han ido haciendo en los últimos años. Las reglas del juego del escenario económico mundial han cambiado radicalmente. Aparentemente ni siquiera las hay, pero probablemente sí existan aunque todavía no seamos capaces de identificarlas entre el aparente caos existente.
El petróleo ha dejado de ser cíclico, Fernan2, maestro del crudo, ya lo advierte en diversos artículos que ha ido publicando a lo largo de los últimos meses. También las divisas están convulsas por la irrupción de una segunda moneda de referencia importante (€) donde apoyar el buque insignia de las divisas ($). La globalización del carry trade y la no fluctuación del yuan chino que exporta y crece a ritmos jamás imaginados, hacen el resto. Los EE.UU., en auténtica economía de guerra, extraen petróleo militarmente de Irak y someten la cotización del € a su favor mientras subvencionan sin otra alternativa a morosos y usureros que tambalean el sistema crediticio con sus abusos. Los metales preciosos suben sin tener claro hasta dónde ni por qué, y los bancos caen en bolsa y desconfían unos de otros. No existe una consigna clara para refugiar el dinero con una inflación más que considerable, sobre todo a los españoles a quienes el ladrillo se les desmenuza entre los dedos y el Euribor en forma de hipoteca abusada también les echa la soga al cuello como a muchos hispanos de Norteamérica. ¿Caos o nuevo orden mundial que todavía no somos capaces de concebir y acotar para diseñar las estrategias razonables más adecuadas? El tiempo dirá, de hecho dice día tras día.
Se produjo un importantísimo cambio (como muchos intuimos en aquel momento) a partir de aquel 11-s de 2001, aunque la inercia del gran buque económico global ha tardado unos pocos años en mostrar los primeros indicios de ese cambio de rumbo y escenario mundial. Pero que no cunda el pánico, la capacidad humana para equilibrar y estabilizar la economía mundial históricamente ha podido con todo. Eso sí, se ha llevado por delante muchas y enormes fortunas como por ejemplo las de los infelices que saltaron de los rascacielos de Manhattan a finales de 1929. Pero aunque personalmente considero el panorama actual potencialmente más transcendente que un simple crack bursátil, estoy no obstante convencido de la capacidad global de reequilibrio. Es decir, la globalización tiene un efecto multiplicador para contagiar por ejemplo la crisis subprime pero también incrementa proporcionalmente la capacidad de la economía mundial de reequilibrarse concertadamente. Otra cosa es el reequilibrio geopolítico que los dirigentes del planeta sean capaces de conseguir pero, con el permiso de las religiones, siempre he creído ciegamente en la capacidad humana en los momentos difíciles. De hecho el reequilibrio económico facilitará muchísimo el geopolítico. En definitiva, la Globalización que nos ha llevado a la situación actual, que no es todavía ningún punto de inflexión (al menos positivo), por nuestra mala cabeza, debe servirnos también para ayudarnos a estabilizar la economía del primer mundo que sienta las bases de nuestro Sistema. Algunos diréis que quizás sea mejor no encontrar esa estabilización y comenzar la fundación de un nuevo sistema más justo y con menos desequilibrios entre el primero, segundo y tercer mundo. No digo que no fuera más justo, pero egoístamente confieso que prefiero el reequilibrio del Sistema capitalista que hasta hoy conocemos por estos lares.
La globalización es a mi entender la clave que ha hecho que los ciclos y escenarios históricamente mínimamente predecibles ya no se puedan repetir tal y como los hemos conocido y estudiado. Estamos sentando una nueva praxis sobre la que se teorizará en el futuro, pero no hoy. Las aguas se volverán a encauzar, pero en otros cauces desconocidos y no por ello menos estables o productivos que los que conocimos antes del 11-s y que ahora empezamos a darnos cuenta de que quedaron definitivamente atrás.
Los cisnes negros nacen grises, y hay que saber apreciarlos en todo su esplendor y rareza. Si toda crisis es una oportunidad, estamos ante la madre de todas las oportunidades. Mantengamos los ojos bien abiertos y que Dios reparta suerte.