Antiguamente, es decir hace unos pocos, poquísimos años era preciso tener información de insider para enriquecerse con movimientos de ida y/o vuelta en alguna cotización. Hoy en día tan sólo se necesita un blog de gran alcance para crear un movimiento más que aprovechable en el mercado. Lo que antaño fueron rumores infundados que movían las cotizaciones durante horas o incluso días enteros de cotización, hasta que alguien los desmentía oficialmente y las aguas volvían a su cauce; hoy en día son oscilaciones más violentas y sobre todo mucho más rápidas. Como la información misma. Para ejemplo, lo que sucedió ayer con la cotización de Apple y un rumor creado a medida de algún avispado outsider. Y digo outsider porque el hecho de que fuera alguien que trabajara en la empresa, no lo cualifica como conocedor de información privilegiada, simplemente fue un listillo, o quizás debamos calificarlo de un inversor como la copa de un pino que nos podría enseñar un montón de cosas. Tan sólo 6 minutos bastaron para que la acción perdiera 4 mil millones de dólares a causa de un supuesto aplazamiento en los lanzamientos de Leopard e iPhone, este es el post interno original:
«This one doesn’t bode well for Mac fans and the iPhone-hopeful: we have it on authority that as of today, the iPhone launch is being pushed back from June to… October (!), and Leopard is again seeing a delay, this time being pushed all the way back to January. Of 2008. The latest WWDC Leopard beta will still be handed out, but it looks like Apple-quality takes time, and we’re sure Jobs would remind everyone that it’s not always about “writing a check”, but just how much time are these two products really going to take?»
Et voilà! 4,15% de caída entre las 11:56 y las 12:02, cerrando la sesión con tan sólo una bajada de 1,29%. La batalla legal estará ahora en saber si el comunicado fue realmente filtrado desde el sistema interno de Apple o falsificado externamente. En cualquier caso alguien que no tiene ni idea de si realmente existen o no problemas y retrasos con estos productos, se burló inteligentemente del sistema y del mercado en sí. Todavía debe estar riéndose mientras cuenta sus ganancias. Por tanto ya no hace falta tener una información privilegiada antes que los demás, sino que lo verdaderamente importante hoy en día es el alcance con que podemos difundir culquier información y lo verosímil que ésta resulte. La eficiencia del mercado hará el resto. Mercados globales donde parece imposible ser más listo y más rápido que los demás (ser más arriesgado es fácil). Pero siempre alguien sorprende y demuestra que es más que posible, incluso diría habitual. ¿Quién dijo que la eficiencia de los mercados no podía burlarse? En definitiva es la diferencia entre el que espera la suerte de obtener información de insider algún día, y el que crea la suerte siendo outsider. Arquímedes dijo: «Denme una palanca suficientemente larga y un punto de apoyo y moveré el mundo». Hoy también podríamos mover el mundo con un mercado suficientemente eficiente y un punto de inteligencia.
La progresión de todas las cifras relacionadas con el fenómeno SecondLife (SL) supera las previsiones más optimistas, hasta el punto que parece claro que estamos ante la segunda generación de Internet. Pero la interrelación entre SL y el mundo real (real life o RL) desborda mi imaginación. En este mundo virtual podemos convivir todos en forma de humanoides (avatares) en busca de lo más diverso: Jóvenes en busca de simples juegos, diversión y ocio, contactos de amistades, sexo, foros, prostitución, política, drogas, economía, arte, ghettos, religión, formación y educación, sectarismo, compras y alquileres de todo tipo, finanzas, etc, etc, etc, etc… en fin la vida misma. Además todo ello aliñado con una moneda propia el L$ (Linden dollar) que hace que se convierta en un Monopoly o Cashflow universal apasionante. Pero profundicemos algo más en esto último: El L$. La cotización actual fluctúa alrededor de 275 L$/US$. Hoy en día ya existen bancos en SL que pagan intereses del 0’10% diario, préstamos con y sin usura con riesgos manifiestos. También mercados de acciones de SL que cotizan con y sin rigor entre oferta y demanda con riesgos también manifiestos. Pero entre este aparente caos lúdico-financiero aparecen bancos de RL con sedes espectaculares en diversos puntos del insondable SL. De momento no realizan operaciones bancarias en RL, pero sospecho que en cuanto se encuentre una manera de garantizar la identidad de ambas partes se abrirá un nuevo mundo para la banca virtual y, sobre todo, para el L$. Ni más ni menos que del mismo modo que los certificados garantizan las transacciones en internet en el actual comercio online.
Esto nos abre la mente a infinitas posibilidades de inversión. Posibilidades que se convertirán en práctica habitual antes de que la mayoría nos demos cuenta, y que los legisladores regularán cuando algunos se hayan hecho millonarios y muchos se hayan arruinado. De momento bancos y multinacionales del comercio se han posicionado en SL sin una finalidad todavía clara. Parece como si los empleados que han asignado exclusivamente a ejercer de avatares para atender a otros avatares que acuden a sus virtuales y creativísimas sedes, no conozcan cuáles son sus funciones asignadas exactamente. Como si dichas empresas estuvieran pululando y atendiendo informativamente a los que se interesan por sus servicios financieros de forma light esperando que sus competencias den el primer paso para la vorágine financiera que se avecina. Me recuerda a la sensación que podemos tener cuando vemos unas instalaciones enormes y de muy alto nivel recién acabadas, con todo el personal en sus puestos y con flamantes y nuevos uniformes, esperando a que llegue la hora de la inauguración oficial y la consecuente avalancha de clientes. Pero esta vez estamos hablando de SL, donde todo es posible, donde el día y la hora de la inauguración es indefinido, donde las leyes de mercado creadas en RL no son aplicables, o sí, ¿porqué no? Aquí y allá veremos una isla financiera, un paraíso virtual y fiscal en el que compartan el espacio bancos, asesores fiscales, de inversiones, usureros, filántropos, inmobiliarias, casinos, ONGs, empresas de capital riesgo, familyoffices, gurús financieros, bolsas de acciones, mercados de opciones, futuros, materias primas, gestores de suelo, constructoras, notarios, abogados, trusts, aseguradoras, etc., etc. Y todo, absolutamente todo ello ofrecido en SL y RL.
La verdad es que a mí se me escapa. Me da vértigo a la vez que me apasiona. Quizás la progresión que se intuye tendrá pronto un factor controlador y moderador que me deje en evidencia. Legislar SL desde RL será muy complicado y hasta hoy la humanidad ha demostrado que Internet es básicamente libertad, sobre todo en sus inicios. Pero aquí estamos hablando de libertad y L$, una moneda que puede llegar a ser la mayor divisa mundial, aunque no creo que los bancos centrales del mundo occidental lo permitan.Lo que me parece emocionante e inevitable es que al menos durante un tiempo SL puede hacer realidad los sueños financieros de muchos a costa de la fiscalidad y la legalidad vigente. Aunque por otra parte me parece lamentable que se convierta también en la pesadilla económica de otros que serán pasto de estafas, abusos y engaños impunes y libres de toda legislación (también como en la vida misma). Pero a pesar de todos los malos augurios de Internet en sus inicios «e pur if muove«, y nuestra realidad ya no se concibe sin su compañera virtual.
Por lo que pueda venir, nosotros también estaremos presentes, codo a codo con otras instituciones financieras, mirándonos unos a otros, esperando ansiosos el inminente día de la locura inaugural en el que podamos demostrar a la humanidad entera lo que somos capaces de hacer con sus patrimonios de RL, incluyendo sus L$.
Excelente aplicación a la vida misma de un cuento popular. Bajo el título «El juego delGreatest Fool » podemos leer un didáctico artículo de Fernando Calatayud donde comprobamos que, como sucede a menudo, la realidad supera la ficción. Os recomiendo que lo leáis porque, no tiene desperdicio, así como «Astroc a toro pasado«.
Por nuestra parte podemos añadir que todo ello viene acompañado por una serie de leyendas financieras que, al igual que las urbanas, ¡hay quien se las cree! Os pondré un ejemplo casi real para no ofender a nadie, Astroc en niveles de 67 y pico, 2 de febrero:
Llamada de D. Pardillo muy nervioso: «Me ha dicho Fulanito que Astroc está a punto de despegar de verdad (sic)». Fulanito es un gestor de banca privada de la entidadParaísobancario, y por lo tanto la credibilidad encorbatada y personificada. Fulanito: «Tírate de cabeza porque un contable de peso de Astroc tiene cuenta en este banco y acaba de comprar 6 millones de euros». Pardillo: «No sé, deja que pregunte a mis asesores…» Fulanito: «Yo he comprado todo lo que he podido y mi familia también, no te preocupes que en cuanto vea la orden de venta del contable, antes de vender las suyas venderemos las nuestras. Puedes estar tranquilo».
¡Dios mio, la oportunidad soñada por todos de seguir fielmente los pasos de un insider se hacía realidad! Y nada menos que de Astroc, menudo caramelazo… La realidad es que no pudimos evitar que D. Pardillo comprase la mitad de la mitad de lo que él hubiese querido. Fulanitono podía creer que D. Pardillo no echara toda la carne al asador, ¡era la oportunidad de sus vidas! Casi se llegaron a enfadar a pesar de ser dos viejos amigos. La historia terminó «felizmente» el 5 de marzo vendiendo a 47 y medio. Fulanito, su corbata y su familia han quedado muy tocados, aunque sigue siendo un gestor de banca muy respetable. De hecho las canas producidas por el disgusto le harán aún más creíble y venerable. Pero lo peor es que D. Pardillo está ahora moderadamente posicionado en Avanzit, eso sí, «con la lección aprendida» según él.
Ignoro si algún contable de Astroc tiene o no una cuenta inconfesable a través de la cual invierte millones de euros en movimientos más inconfesables aún, a estas alturas del partido ni siquiera me importa. Pero lo considero una leyenda financiera comparable a las leyendas urbanas que todos hemos oído en algún momento, aunque esta vez a caído cerca. De hecho cuanto más cercana te resulte, más mortíferos pueden ser sus efectos, como una bomba. Pero el mundo es así, los caballos se seguirán vendiendo mientras haya pardillos de la misma manera que seguirá habiendo tele-basura mientras tenga audiencia… Por cierto, ahora que lo pienso, ¿llegará un día en que también tendremos blogfinanciero-basura? Me temo que álguien también sacará provecho mediático de las leyendas financieras, o quizás ya lo están haciendo.
Estaremos de acuerdo en que es muy importante empezar a acumular activos lo antes posible para que la acción del interés compuesto incida en nuestro patrimonio durante más tiempo. Se han publicado cálculos por activa y por pasiva de la abismal diferencia que obtendremos en nuestra madurez si ahorramos unos años antes de lo habitual.
¿Pero qué sucedería si además de ahorrar pequeñas cantidades a temprana edad, lo hacemos en un entorno de baja fiscalidad? El resultado sería radicalmente distinto al que obtenemos tributando concienzuda y regularmente. Pero no sólo el volumen total de nuestra fortuna sería mucho mayor, sino que además se nos abrirían multitud de estrategias de inversión nuevas. Voy a explicarme: Si imaginamos nuestras finanzas en un entorno de baja o nula imposición, los beneficios procedentes de la renta variable los podríamos contabilizar como netos, multiplicando así los efectos del interés compuesto a lo largo de los años. Hasta aquí todo resulta bastante obvio. Pero veamos qué sucede con los productos de inversión con rentabilidades moderadas entorno al 5 o 7%. Estos productos pasarían a ser rendimientos a considerar dado que superarían la pérdida adquisitiva de nuestro dinero. Lógicamente dichos instrumentos son más seguros que los que generan beneficios mayores, y por lo tanto nos permitirían efectuar PGR muy ajustados, con bases muy sólidas y consecución de objetivos prácticamente blindados en el tiempo. Esta es una estrategia sana y habitual de las grandes fortunas internacionales. No estamos diciendo que los grandes patrimonios no tributen, sino que lo hacen de manera y a través de estructuras legales que, aunque costosas, suavizan en mayor o menor medida la presión fiscal que sería aplicable.
Conforme a la legalidad, debemos recordar la obligación de declarar a la Hacienda Pública cualquier dinero o inversión realizada en países donde no existan convenios de doble imposición con España.
En los casos de titulares cuyas estructuras patrimoniales posibiliten la menor imposición y por tanto hagan factible la utilización estratégica de los productos más seguros pero con rentas menores, las planificaciones a largo son coser y cantar. Entonces entrarán en escena otros factores a tener en cuenta para tomar las decisiones que han de conducir dichas fortunas hacia una dirección u otra: Planificaciones familiares, de empresa, objetivos vitales y generacionales, y un larguísimo etc. de temas a tratar estrechamente con los propietarios que determinarán las directrices a seguir a lo largo de los años. De dicho asesoramiento patrimonial global se encargará un family office . Pero volvamos a la «vida real». Una fortuna familiar de clase media-alta de digamos 600.000′- € incluyendo valor inmobiliario (vivienda), valor corporativo (si trabaja por cuenta propia) y valor monetario (ahorros, inversiones mobiliarias, etc.), ha pagado impuestos desde sus inicios y no le queda más remedio que hacerlo también en el futuro, porque su crecimiento patrimonial y fiscal han ido creciendo conjuntamente y ya no pueden disociarse. Todos hemos oído alguna vez aquello de que tengo un socio que se lleva el xx% de mis beneficios… De hecho casi todos trabajan hasta bien entrado el mes de Mayo para pagar sus impuestos. Pero llegados a este nivel económico ya es demasiado tarde, porque sería de difícil justificación pagar menos impuestos sobre un patrimonio que el Estado sabe que uno posee, además de ilegal. Y yo me pregunto: ¿Qué pasaría si, cuando todavía estamos a tiempo, pudiéramos disociar legalmente nuestro incipiente crecimiento patrimonial del fiscal? Además de ser una disociación paulatina e inapreciable, evidentemente podríamos aprovechar los productos de inversión con rentabilidades moderadas a los que hacíamos referencia anteriormente. Y ello nos permitiría basar el crecimiento inicial de nuestros patrimonios en algo más que el riesgo puro y duro. A nuestra estrategia de crecimiento patrimonial basada en las ya conocidas inversiones inmobiliarias especulativas, bolsa y productos financieros de riesgo e inversiones inmobiliarias no especulativas en busca de ingresos pasivos; le podríamos añadir un crecimiento en renta fija de bajo riesgo que fundamentaría nuestra progresión a largo. Esto ampliaría las posibilidades estratégicas que todos conocemos, casi como las que tienen muchas grandes fortunas internacionales. Pero la realidad suele ser otra, sobre todo para pequeños capitales. La renta fija apenas supera la inflación después de deducir los impuestos, viéndonos obligados a arriesgar excesivamente si queremos crecer, porque debemos crecer por encima de la inflación y por encima de la fiscalización. Por otro lado debemos ver la parte positiva y solidaria de dicho esfuerzo: Cuanto más tributemos tendremos más y mejores servicios públicos, sanidad, educación, infraestructuras, etc. Por poner un ejemplo, pienso honestamente que es muy peligrosa e injusta la precariedad de la sanidad pública norteamericana. En el gráfico observamos la relación entre la esperanza de vida y el gasto público percápita en sanidad, aunque lógicamente en la longevidad intervienen otros factores como la alimentación o los hábitos sanos. Por lo tanto creo que la fiscalidad es necesaria para mantener un estado con cierto bienestar, pero ésta no debe imposibilitar la independencia financiera de la clase media. Una política que moderase el consumismo compulsivo y que favoreciese fiscalmente el ahorro y las rentas pasivas en su conjunto, ayudaría a conseguir dicha independencia. Así se liberaría parcialmente al estado, de su responsabilidad en la manutención de los jubilados, sin ir más lejos. Lamentablemente las pensiones para la tercera edad parece que ya están desahuciadas cuando alcancen nuestra generación y por supuesto también para las que vienen detrás. En fin siempre tenemos la posibilidad de desgravar un plan de pensiones para que «sólo» perdamos el poder adquisitivo de nuestro dinero. Aunque de eso hablaremos otro día. En definitiva, tan malo es para nuestro patrimonio a largo, empezar tarde a buscar nuestra independencia financiera, como el hacerlo en un entorno impositivo asfixiante. Y lo que para los ricos es estrategia de la estructura legal patrimonial, para los pobres es Economía-Ficción. Pero ¿qué pasará con los pobres que son jóvenes y potencialmente ricos?
Para los que no hayan oído hablar de esta promoción podemos explicar que se trata en definitiva de la venta agresiva e inteligente de productos propios de CitiGroup. Para ello han conjugado tres herramientas potentísimas: Un mercado objetivo masivo, una red de ventas basada en el Networking; y por último una estrategia y argumentación del servicio engañosa. Bueno quizás alguien la llamaría ambigua, pero los eufemismos sobran cuando se trata del dinero de personas de clase media que realizan verdaderos esfuerzos y malabarismos para mantener a sus familias en los tiempos que corren. Efectivamente, pretenden hacer creer que sus «asesores» velan por los intereses de sus potenciales clientes, en lo que llaman ANF (Análisis de sus Necesidades Financieras). En primer lugar estos «pseudo-asesores» no son más que personas de calle normales y corrientes que reciben un cursillo acelerado de productos que deberán vender para obtener unas comisiones determinadas. Cualquiera de nosotros puede obtener fácilmente esta formación y salir a la caza despiadada de carne fresca para venderle productos CitiGroup al vecino del tercero, al compañero de trabajo facilón o a los viejecitos jubilados del piso de abajo. Por supuesto es un trabajo como otro cualquiera, pero con un componente poco ético ya que nos están intentando vender seguros y productos bancarios con una piel de cordero. Así es, nos proponen como panacea: «plan de ahorro-inversión convenientemente cubierto por un seguro temporal» y aliñado con su flamante CitiFin o «distribuidor legal del préstamo de refinanciación» ¡Prestamos de refinanciación para re-exprimir nuestros endeudamientos saturados en favor de seguros, planes de ahorro que no superan la inflación e inversiones en bolsa!. Todo ello sin olvidar el resto de sus productos financieros e hipotecarios que promueven el consumo exhaustivo hasta la extenuación de sus clientes y, por supuesto inculcándonos su bondad filantrópica con frases como «Nuestra misión es ayudar a las familias españolas a conseguir la independencia financiera.» Y otras extraídas textualmente de la bibliografía de Kiyosaki. Básicamente nos publicitan tres tipos de productos políticamente correctos: Seguros de vida, fondos de inversión y planes de ahorro. Por supuestísimo todos ellos deben ser productos pertenecientes a CitiGroup. Pero atención, sin descuidar el resto de su abanico de ofertas: Cuentas bancarias, tarjetas de crédito, hipotecas, seguros de hogar, seguros de automóvil y, cómo no, créditos al consumo (¡Presentes en el mismo brochure o mejor dicho panfleto!). Como veis todos ellos diseñados para asegurar nuestro futuro y hacernos ricos en la vejez… Además todos los ejemplos que utiliza dicha publicidad, manipuladora de los deseos y temores de la clase media, están basados en proyecciones de interés compuesto del 10% sostenido y sin fiscalización. Los resultados son, lógicamente espectaculares. Tan sólo falla un pequeño detalle sin importancia: Los productos que ofrecen los bancos en general y en los que se basa concretamente esta oferta masiva de servicios jamáscumplen dichas constantes ni por asomo. La letra pequeña ya se encarga de advertirlo «legalmente». El mensaje es bueno, lástima que el mensajero sea el mismísimo diablo que se alimenta de nuestro consumismo y endeudamiento desmesurado. Es como si el lobo feroz quisiera ayudar a los cerditos a construir sus casitas de paja y además lo hiciese a través de una horda de ayudantes con sus estómagos notablemente más vacíos que el suyo, si cabe. Ellos los llaman Comisionistas Independientes. Si caer en manos de banqueros que intentan exprimir el rendimiento que genera para el banco cada uno de sus clientes, ya supone una sangría constante para nuestro potencial financiero; imaginaros lo que pueden llegar a hacer unos comisionistas mucho más hambrientos e incompetentes y cuyo único beneficio pasa por la venta agresiva del mayor número de productos posible. ¿Cuántos clientes jóvenes, de mediana y tercera edad comprarán, suscribirán e invertirán en productos que no les convienen y que deberán reconducir en breve? ¿Cuántas comisiones de compra y venta, de cancelaciones anticipadas y penalizaciones diversas se generarán a favor del banco por culpa de una maniobra de márketing sin escrúpulos? Es evidente que todos debemos realizar un «ANF» o lo que nosotros llamamos un Plan Global de la Riqueza que nos clarifique mucho más que la necesidad de hacernos un plan de pensiones, un seguro de vida o de invertir en un fondo de renta variable. Pero los argumentos de Citisoluciones sufren algunas lagunas de libro: Por ejemplo, ¿qué sentido tiene suprimir el seguro de vida cuando llegamos a una edad avanzada como propone este banco? La Teoría de la Responsabilidad Decreciente que proclaman no contempla la voluntad de poder beneficiar a los sucesores cuando el asegurado ha alcanzado el fin de su edad laboral. En la etapa en que mayores activos hemos acumulado, cuando menos esfuerzo supondría para nosotros el mantenimiento de dichos seguros y cuando más probabilidades tenemos de fallecer, nos recomiendan abandonar el seguro. ¿Quizás para optimizar las estadísticas de su entidad aseguradora CitiLife? Por supuesto que un PGR debe incluir unas coberturas de seguros bien adaptadas a cada caso, sobre todo vida y sanitario (como FamilyOffice lo sabemos bien), pero velando por el cliente y sus herederos, y no por la entidad aseguradora. También debemos planificar nuestro ahorro, pero los rendimientos de un plan de pensiones de renta fija apenas superan la inflación y los que invierten en variable son en esencia peor gestionados que un buen fondo de inversión especializado. Por lo tanto estos productos sólo los recomendamos para aquellos patrimonios holgados que ya tengan cubiertas las necesidades de inversión y ahorro en renta fija de alto rendimiento y con un crecimiento rigurosamente mantenido. Es decir, un plan de ahorro debe ser un complemento a utilizar si nuestros activos ya están cubriendo las necesidades de crecimiento básicas y no debemos condenar nuestro esfuerzo ahorrativo a un producto a largo plazo que ni siquiera va a mantener su poder adquisitivo. Existen maneras mucho más rentables de desfiscalizar nuestros activos que la simple desgravación en productos de ahorro. Ignoro si el Sr. Kiyosaki ha cobrado unos royalties suficientes para permitir que Citigroup utilice la popularidad y la claridad didáctica del Cuadrante del Flujo del Dinero. Dicha compensación económica será legalmente suficiente, pero sospecho que el autor de Rich Dad no debe estar muy contento con la utilización que esta entidad está dando a sus teorías. CitiGroup, bajo la piel de cordero autodenominadaCitisoluciones proclama que su misión es ayudar a las familias españolas a conseguir la independencia financiera; y acto seguido contrata a comisionistas independientes para que vendan despiadadamente cualquiera de sus productos, sobre todo los que generan mayor beneficio para la entidad y para el propio comisionista. Lamentablemente lo único que consiguen es que los clientes consuman y se endeuden aún más a través de los préstamos de refinanciación from CitiFin, haciéndoles cada día más dependientes de sus ingresos laborales y por supuesto fidelizadoshipotecariamente a CitiBank. Lejos, muy lejos y cada día más, de conseguir la independencia a la que se refiere R. Kiyosaki. Es probable que estemos especialmente dolidos porque desde nuestra actividad de FamilyOffice conocemos exhaustivamente las necesidades de los clientes incluso más allá de la independencia financiera. Y por lo tanto, nuestro know–how define diáfanamente los peligros y los vicios en los que no deben incurrir los que deseen progresar patrimonialmente de forma adecuada a lo largo de las décadas e incluso las generaciones. Además sabemos que el sector de clase media al que va dirigido este ataque con armas de destrucción masiva, es especialmente vulnerable y sensible a desviaciones que resultaran fatales a largo plazo. Por ello y por otras motivaciones éticas venimos realizando asesoramiento desinteresado a todos aquellos que nos lo solicitan, y estas sucias estrategias de márketing nos reafirman en nuestra vocación. La teoría de Citisoluciones es positiva, tan positiva como la filosofía RichDad puesto que hace uso de su licencia para utilizarla, pero la desvirtúa totalmente al transformarla en servicios bancarios; y la aplicación del Networkmárketing, además la pervierte tristemente. Quizás nuestro amigo RobertKiyosaki debería tomar cartas en el asunto, porque me resisto a creer que el pago de unos royalties, por abultados que sean, compensen su complicidad. Descanse en paz la búsqueda de la Independencia Financiera si hay que encontrarla a través de nuestros bancos. P.D. Ahí va un link con opiniones de todo tipo respecto a trabajar como comisionista de Citisoluciones. A algunos les beneficia como comisionistas independientes, a la mayoría ni siquiera eso, pero ninguno de ellos se preocupa por el daño económico que se está generando a sus presas, ya que sus adiestradores o Mentores (sic) se han ocupado eficientemente de que así sea durante los cursillos impartidos, que por cierto son de pago y de obligada suscripción.
Los productos financieros no son buenos o malos intrínsecamente, but que dependen de la coyuntura económica internacional del momento y, sobre todo, de la situación personal de cada uno. Esta situación personal va mucho más allá de la simple condición de nuestras finanzas. Hay que tener en cuenta factores tan importantes como los planes de futuro, la situación familiar, qué cosas nos quitan el sueño por las noches, en qué confiamos y en qué no, etc. En definitiva hay que realizar lo que nosotros llamamos un PGR (Planificación Global de la Riqueza), que incluye entre otros la elaboración de un Balance Vital:
Si no podemos entender la existencia de una empresa sin unos balances rigurosos que nos den toda la información necesaria acerca de ella, ¿cómo podemos planificar la economía de nuestras vidas en el presente y futuro sin aplicar este principio contable a nuestro entorno vital? Además, cuando lo hagamos tendremos una idea mucho más clarificadora y reveladora de nuestra situación patrimonial actual, y lo más importante: Reflexionaremos respecto a cómo queremos que sean nuestras vidas en el futuro, próximo y lejano. Os podemos asegurar que todos nuestros clientes han vivido este proceso de realizar su propio PGR, de forma apasionada y emocionada. Ha supuesto para todos ellos un cambio radical en su visión del presente y el futuro de sus vidas y la de sus familias. Y una vez concluido este proceso, podremos empezar a seleccionar claramente los productos financieros que mejor se adaptan a nuestro plan de vida, teniendo en cuenta obviamente la calidad y cantidad de nuestros activos. Con las ideas clarificadas y sin dudas acerca de cómo, dónde, hasta cuándo y a cambio de qué realizamos nuestras inversiones comenzaremos nuestro camino riguroso y en el que el tiempo correrá a nuestro favor. Como ya habréis leído a lo largo de otras entradas de este blog, implementamos lo que llamamos FreshFamilyOffice. Es decir, aplicamos estos protocolos de análisis de clientes medios y grandes a los jóvenes inversores con incipientes patrimonios o ahorros: Al hacerlo resulta evidente que todo este proceso de análisis vital (PGR) consumiría un tiempo y dedicación por nuestra parte, que un patrimonio inferior a medio millón de euros no podría costearse, aunque como siempre incluyamos en esta cifra todos sus activos: Inmuebles, ahorros, negocios, etc. Por lo tanto no hay más remedio que simplificar este PGR de manera que, con la información facilitada por el interesado y resumida a la estrictamente esencial, obtengamos los datos con los que planificaremos los primeros años de ahorro/inversión del potencial futuro cliente. Lo podemos y queremos hacer de forma desinteresada. Además, dependiendo de la implicación que quiera tener cada uno en su propia economía y del tiempo material disponible por nuestra parte, iremos mejorando y sofisticando sus inversiones hasta que nuestros clientes crezcan en volumen y conocimientos. Hasta que sean capaces de decidir por sí sólos, a la vez de que dispongan de recursos suficientes para permitirse asesoramientos continuados o puntuales externos de alto nivel. Creamos así un primer Efecto Cluster en sus activos financieros.
Aprender a generar efectos cluster en cualquier faceta de la vida es el factor diferenciador entre el éxito o la mediocridad, tanto a nivel personal como económico.
Resumiendo, para todos aquellos que esperaban leer esta entrada como guía de consulta para invertir en productos que les fuesen a hacer ricos, independientes y sabios, sin más… lamento decepcionarles. Su única alternativa es la de encontrar una lámpara de Aladino, que al frotarla aparezca un «genio» del tipo director o gestor de banco, o bien asesor financiero y que le conceda algún deseo temporalmente. Por ejemplo un Astroc a 74,99 que «está a punto de despegar, seguro, de buena tinta…», y que les deje por los suelos la moral, los ahorros y los esfuerzos de meses o años. Pero para los que esperáis algo más de las lecturas de este blog, os diré que cuanto más os conozcáis y conozcamos acerca de vosotros mismos y de vuestra situación y planes de futuro, mejor Planificación Global de vuestra Riqueza presente y futura conseguiremos conjuntamente. El paso del tiempo y el Rigor harán el resto. El primero es inexorable, el segundo hay que ganárselo día a día.
Si algo hay en este mundo que esté mal repartido es la suerte. Aunque de la misma manera que cuantas más veces tiremos una moneda al aire más se aproximarán los resultados al 50%, podríamos decir que si contemplamos la suerte de todos los habitantes del planeta sin personalizar ni comparar, concluiremos que la aleatoriedad es absolutamente equitativa. Pero la comparación entre lo que nos sucede a nosotros y a los demás a lo largo de nuestras vidas es natural e inevitable. Por lo tanto, diga lo que diga la estadística matemática, nuestra percepción siempre será subjetiva. Así encontramos unos sujetos que siempre creen tener buena estrella y otros que se quejan constantemente de su mala suerte, y con toda seguridad ambos se alejan de la realidad objetiva.
En el terreno económico, por este mismo principio debemos admitir que a lo largo de nuestras vidas quien más y quien menos recibirá golpes duros tanto a nivel personal como laboral. Pero también la suerte estará a su alcance. Y es aquí, en el terreno económico-finanicero o empresarial donde podemos hacer algo para desequlibrar la balanza caprichosa del azar. Es de todos sabido que existen más probabilidades de padecer un cáncer de pulmón si se ha fumado toda la vida. Por tanto, de la misma forma que tenemos más probabilidades de fracasar en nuestra vida económica si tomamos decisiones y rumbos equivocados, el rigor y la trayectoria adecuada nos evitarán problemas a la vez que nos hacen más receptivos a la buena suerte. Efectivamente todas las decisiones correctas que tomamos y las acciones realizadas con rigor se convierten en gran cantidad de imponderables que jugarán a nuestro favor en el momento menos esperado. Además esta suerte que nos alcanza periódicamente si estamos atentos y creando las condiciones necesarias para que así sea, mejora nuestra situación actual permitiéndonos crear más y mejores condiciones para retroalimentar las probabilidades de mayor éxito. A este círculo virtuoso lo hemos bautizado como Efecto Cluster. Definimos cluster como racimo o apelotonamiento de unidades que crean una unidad mayor potenciando sus cualidades y su capacidad de atracción para incrementar dicho racimo. Este es un principio básico tanto en la genética como en astronomía y podemos decir que también en la vida empresarial o económica. Las empresas que estén bien gestionadas y dirigidas dispondrán de mayores recursos que podrán perfeccionar dicha gestión y dirección contratando los servicios de mejores directivos y trabajadores que repercutirá finalmente en la calidad de servicio retroalimentando su progresión ascendente de forma continua. Diríamos que es lo contrario de un círculo vicioso donde la falta de recursos incrementará la disfunción empresarial hasta su desaparición.
Para los que se sienten desgraciados, que siempre se quejan de su mala suerte empresarial y piensan que si montan un circo les van a crecer los enanos, ahí va una comparación ilustrativa: Si la lluvia cae uniformemente en un paisaje, ¿por qué la vegetación amenudo es irregular? Evidentemente hay zonas en las que las condiciones de humedad son las mismas pero sin embargo la vegetación no crece o lo hace de forma muy escasa y tosca. De la misma manera las oportunidades de negocio pasan constantemente ante todos nosotros. Igual que la lluvia cae sobre la tierra. Algunos las aprovechan y las convierten en frondosa riqueza, mientras que otros siguen gastando sus escasos fondos en loterías primitivas lamentando su mala estrella y esperando «La Oportunidad» que jamás llegará. La lluvia, como las oportunidades de negocio, pasan ante sus ojos sin percatarse de ello. Aunque muchos no lo crean, hacer lo correcto y trabajar con rigor y sabiduría atrae la Fortuna. Quizá la buena suerte no sea tan aleatoria como los necios pretenden, y me atrevería a decir que a nivel económico ni siquiera tan injusta.
Desde nuestra vasta experiencia empresarial en diversos sectores (siempre he trabajado para mi propio negocio) podemos afirmar que una de las claves del éxito en los negocios es vender productos o servicios que reporten beneficios al comprador. En el caso de los productos siempre es mucho más fácil obtener buenos resultados si, además de calidad y buen precio, se acompaña la transacción con una buena atención comercial durante y después de la venta. Aunque en la venta de productos no sea absolutamente necesario, sí es conveniente que además estos artículos no sólo contribuyan a la progresión económica vital del comprador sino que también vayan en consonancia con la evolución de los cambios sociales. Es decir: Es más fácil progresar empresarialmente si además de los factores ya mencionados, nuestro negocio vende productos que mejoren la capacidad de ganar dinero de los inmigrantes, o que supongan un ahorro o una mejora de la calidad de vida de clientes de tercera edad, por poner unos ejemplos. En ambos casos están dirigidos a colectivos que van en claro aumento y que por lo tanto su mercado potencial se incrementa año a año. Cuando aplicamos estas premisas a la venta de servicios el análisis es mucho más clarificador: Si los servicios ofrecidos al cliente repercuten positivamente en sus finanzas, el éxito está casi asegurado. Mientras que a la inversa, el fracaso estará a la vuelta de la esquina. No hay nada tan rentable como hacer ganar dinero a los propios clientes. Este ya viejo concepto del Win–Winanglosajón es una de las verdades absolutas no sólo en la actividad comercial but también en las relaciones sociales en general. Y permanece vigente a través del tiempo. El pago de un Ferrari genera el mismo tipo de documento mercantil que el pago de una operación de trasplante: Una factura. Pero sin embargo es obvio que estamos hablando de relaciones comerciales radicalmente distintas. La compra de un paquete de tabaco no es una relación win–win, en cambio sí lo es la compra de un servicio de counseling financiero, coaching personal o empresarial e incluso unas vacaciones merecidas. En el sentido estrictamente empresarial, cuando alguien ofrece un servicio adicional por el que no cobra y que genera un beneficio extra a su cliente, no sólo se está diferenciando de la competencia but que además se está convirtiendo en una referencia para este cliente, que probablemente pronto le considerará imprescindible para cubrir sus necesidades en ese campo determinado y otros en el futuro. Cuanto más y mejor servicio ofrezca una empresa que cree algún tipo de riqueza en su cliente y lo haga de forma altruista, más le recompensará éste a medio y largo plazo. No sólo incrementará su volumen de facturación but que también aumentará su capacidad de crear nuevas áreas de negocio con estos clientes y otros nuevos que vendrán referenciados por éstos. De hecho las nuevas áreas de negocio no son más que oportunidades que hay que saber conjugar con la situación de la propia empresa, la situación personal y la del mercado. Pero creemos que este tema merece una entrada aparte.
Seguramente casi todos podemos estar de acuerdo en que durante nuestras impredecibles vidas debemos intentar acumular unos bienes que nos permitan alcanzar la decadencia con una estabilidad económica digna. Envejecer, enfermar y morir son etapas ineludibles en nuestras vidas. Aunque bien pensado sí que podemos eludir la vejez si morimos jóvenes, e incluso la enfermedad si además lo hacemos accidentalmente. Pero visto lo visto prefiero aferrarme a la esperanza de envejecer y enfermar antes de morir.
Todo ello en un escenario de comodidad financiera se hace más llevadero. Sobre todo por el trato que te dispensará tu entorno si está pendiente de una herencia más o menos sustanciosa. Todos tenemos casos cercanos de personas que han llegado a su decadencia dependiendo de la caridad de otros, ya sean familiares, amigos o el propio Estado. Aunque no sabría decir cuál de estos es menos fiable, me atrevería a establecer los Amigos como la tabla más estable a la que agarrarse si se ha mantenido una trayectoria vital honesta y noble, cosa poco común.
La mayoría se dan cuenta de esta necesidad de previsión económica cuando ya es demasiado tarde. Confían exclusivamente en su capacidad de producir unos ingresos vía sueldo o beneficios que gastan alegremente en la misma proporción que generan, o incluso a mayor ritmo. Los bancos se encargan amablemente de que un individuo pueda consumir bienes ávidamente muy por encima de su capacidad productiva. Incluso por encima de lo que podría producir trabajando con salud hasta los 65 años y siendo mantenido posteriormente por el Estado. Incluso en estas circunstancias ideales jamás podría generar todo lo que los bancos están dispuestos a proporcionarle en plena juventud. El límite del endeudamiento debemos ponerlo nosotros mismos, no las empresas que viven de hipotecar todo nuestro tiempo y productividad multiplicado por 2. Y aún así el endeudamiento moderado debería ser asumido sólo como inversión amortizable y no para la compra de consumibles de ocio. Encontraréis algunas situaciones divertidas en la novela «El vendedor de tiempo» de F. Trías De Bes (http://www.empresaactiva.com), que hacen referencia a la aberración de hipotecar todo el tiempo vital de las personas por un bien aunque sea la propia vivienda. Es bien cierto que la mayoría de los mortales jamás logran salir del círculo vicioso que supone el vivir al mismo ritmo al que uno es capaz de progresar. Esto les condena a depender de los ingresos generados por su actividad laboral durante toda su vida productiva, y sólo vivir del Estado en la vejez, algo que cada vez es más evidente que no va a sucederles a nuestra generación de cuarentones ni por supuesto a las futuras. Da igual que hablemos de un oficinista con un sueldo de 25.000 eur/año o de un profesional de alto nivel que gane más de 100.000 eur/año. Si viven la vida al límite de sus posibilidades y no preven una acumulación de bienes productivos a lo largo de los años, siempre dependerán de sus trabajos. Y los imprevistos como los problemas laborales, conyugales, enfermedades, etc. los hundirán en miserias de las que no todos tendrán la capacidad de rehacerse. RobertKiyosaki bautizó este fenómeno de «carrera de ratas» de la que no es fácil salir, en su popular libro «Padre Rico, Padre Pobre». Podéis encontrar más acerca de Kiyosaki en http://richdadclub.es Pero no sólo es importante salir de esta carrera de ratas but que lo verdaderamente vital para alcanzar el éxito es hacerlo cuanto antes! Por eso titulo esta entrada diciendo que a los 30 es tarde: El interés compuesto de 100 € trabajando financieramente de forma correcta ahorrado a los 25 años suponen más de 800 de esfuerzo ahorrativo a los 50!!! Incluso deduciendo la inflación el esfuerzo inversor no realizado durante nuestros primeros años de productividad lo pagaremos tan caro en nuestra madurez y vejez que resultará insoportable para la mayoría de personas que comiencen a acumular bienes productivos pasada la treintena o la cuarentena. No estoy hablando de planes de pensiones sino de inversiones bien asesoradas y diversificadas en renta fija optimizada, inmuebles rentabilizables y con buenos rallies de apreciación; y renta variable juiciosa y muy moderada. Aunque por supuesto es mejor un plan de pensión o ahorro suscrito a los 40 que nada, tan solo paliará la hambruna venidera y, por supuesto, condenará a los descendientes a seguir la carrera de ratas por relevos. Tu dinero debe servir para prestarlo a otros y que trabajen con él. Lógicamente no debemos encargarnos nosotros de ello, sino que lo haremos a través de la compra de productos financieros que se adapten minuciosamente a nuestro perfil. Para esta delicada selección deberemos estar bien asesorados por alguien que nos enseñe cómo hacerlo a la vez que nos guía, y que no nos venda productos simplemente (esto es fácil de decir y casi imposible de encontrar, pero haberlos haylos). A cambio recibirás más dinero (renta fija corporativa o soberana, por ejemplo). Esta es la diferencia entre producir a cambio de horas de trabajo y prestar tus activos para que otros produzcan. Al principio de nuestras vidas todo lo que ingresamos lo hemos producido personalmente y paulatinamente debemos prestar una proporción mayor de nuestro dinero para que otros produzcan. Nuestro interés debe centrarse en invertir la secuencia inicial lo antes posible. En cuanto lo hayamos conseguido, seguir trabajando o hacerlo en lo que uno verdaderamente quiera será nuestra propia elección. Habrá quien prefiera no hacerlo nunca más, es una cuestión de cálculo y de voluntad de dejar a los herederos en una situación u otra. La Libertad en mayúsculas. Paradójicamenteamenudo trabajar sin la presión de la remuneración conlleva unos ingresos aún mayores si se hace con rigor y honestidad, os lo puedo asegurar. Sólo las cigarras deberían ser capaces de vivir felizmente dependiendo de unos ingresos generados por una actividad laboral que puede truncarse en cualquier momento de nuestras vidas por infinitos imponderables, a cambio de una progresión (o regresión!) que tan sólo nos sirve para realizar mejores vacaciones, tener un coche más caro o una casa que tardaremos más años en pagar. Aunque cuando estemos a punto de hacerlo la volveremos a cambiar por otra mayor o compraremos para el banco una segunda o tercera residencia. Mi consejo para aquellos que por sus condiciones laborales dispongan de ingresos modestos es la de realizar igualmente un esfuerzo para ahorrar e invertir aunque sea una mínima cantidad. La estrictamente prescindible, la no vital, la que nos permitiría vivir un peldaño más arriba que el año pasado. Esta aparentemente insignificante cantidad debe invertirse cuanto antes de forma un tanto más arriesgada pero bien asesorada. Y ante todo mantener un rigor inversor durante los años futuros, disminuyendo el riesgo de forma proporcional al volumen total disponible con el paso del tiempo. Todo ello de la mano de un buen counselor y no de asesores financieros ni por supuesto banqueros. Debe adaptarse la estrategia a cada caso como un traje a medida, de alta costura si es posible aunque dispongamos de poca tela. Fumar mata. Bebe con moderación. Endéudate con moderación y criterio. Es tu responsabilidad. Debería advertirse en la publicidad bancaria y de consumo. Lamentablemente no hay otra forma hay de vivir la vida a medio y largo plazo. ¿Qué sentido tiene el pan para hoy…si todos esperamos poder envejecer?
Por nuestro asesoramiento global han pasado perfiles de clientes muy diversos: Jóvenes y no tan jóvenes inexpertos con fortunas de nueva creación provenientes de loterías o herencias; deportistas y artistas profesionales con escasos o nulos conocimientos financieros que deben dedicarse exclusivamente a sus carreras profesionales; empresarios cuyos hijos no quieren ni pueden seguir sus pasos y necesitan una reestructuración absoluta de sus planes de vida que han llevado a cabo durante décadas; jóvenes emprendedores con éxito empresarial que no deben desviar su atención de su labor diaria de crecimiento corporativo; y un largo etcétera.
Todos ellos tienen sus graves riesgos y peligros que evitar: Los deportistas y artistas tienen un entorno muy complejo y absorbente casi incompatible con el rigor financiero necesario, por lo tanto su mejor opción es la de separar absolutamente su mundo profesional del económico, dejándolo en manos de expertos counselors y no de representantes sanguijuelas. Los jóvenes emprendedores corren el riesgo de poner en peligro la trayectoria ascendente de sus empresas por aventurarse en inversiones financieras para las que no están tan preparados, un buen empresario sabe de empresa y no de inversiones financieras, aunque muchos lo confundan. Los afortunados de loterías o herederos normalmente estánoff–side de cualquier tema relacionado con el dinero, además se encuentran con acciones en empresas que les son del todo ajenas. Los herederos suelen caer en manos de abogados de confianza de la familia original que harán de ellos meros comparsas hasta que, en pocos años, les hayan desvalijado de gran parte de su herencia en favor de otros familiares o de ellos mismos. Mientras que los afortunados de sorteos caerán en las fauces de banqueros que con sus corbatas e inversiones «aseguradas» les harán invertir en los productos más sustanciosos para el banco. Estos afortunados suelen invertir el dinero que sus banqueros «generosamente» les permitan, en negocios y propuestas de nuevos «amigos», de forma absolutamente temeraria y que suele acabar en auténticas carnicerías económicas. Las personas con perfil empresarial o de profesión liberal exitosa suelen acumular bienes raícesdesmesuradamente en lugar de trabajar con activos monetarios de forma experimentada ya sea en renta fija o variable con productos bien estructurados. Este desequilibrio patrimonial les suele llevar a un desaprovechamiento continuo del crecimiento potencial de sus fortunas a lo largo de los años que hará que, en el mejor de los casos, tan sólo lleguen a acumular un volumen que escasamente les permita un buen retiro y un legado que condenará a sus hijos a seguir luchando por sus economías. Estos son tan sólo algunos ejemplos de perfiles claramente distinguibles con los que hemos trabajado durante estos años. Todos ellos tienen un buen camino que recorrer, y en cada caso precisan de consejos y soluciones a medida. Nosotros lo llamamos un counseling o asesoramiento global de sus fortunas de «alta costura».