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Cluster Family Office Blog

Benchmark Personal y PGR.

Antes de que me abucheéis, os prometo que mi colega gfo publicará la respuesta al acertijo en un par de días. Por cierto, más de treinta comentarios, y todos geniales. Dicho esto, cambiamos de tercio.

Seguramente todos habréis leído el artículo de José Mª Díaz Vallejo en el que nos habla de algo tan desconocido como impopular: Plantearse y determinar el objetivo de rendimiento de nuestras inversiones en los mercados a lo largo de nuestra vida. Lo llama muy acertadamente Benchmark Personal, y lo define como «el objetivo anual de rentabilidad basado en un objetivo de mayor plazo«. Simple pero a la vez vital y nada obvio. Como este tema está relacionado con la evolución del patrimonio de una persona a lo largo de toda su trayectoria vital, forma parte del análisis habitual que realizamos como Multi-Family Office. ¿Me permites, José Mª, que hagamos algunos experimentos con tu concepto? Allá vamos:

Normalmente oímos la palabra benchmark asociada a gestores, índices, gráficos, etc. y lo asimilamos a target u objetivo a alcanzar o superar. Pero JMDV lo aplica sabiamente a su propio perfil inversor:

  • Ganar a la inflación alargo plazo (4%)
  • Construcción de plan de pensiones a 40 años vista
  • Capital inicial
  • Plazo de tiempo por delante (40 años)
  • Dividendos
  • Nuevas aportaciones periódicas

Con estas variables, que sólo puede concretar y afinar él mismo y el paso del tiempo, calcula que va a necesitar un 8-9% de rentabilidad anual a lo largo de 40 años para alcanzar su Benchmark Personal deseado. Consideremos este benchmark como un ejemplo tipo de persona de 25 años, pero que podría extrapolarse, previa adaptación, a cualquiera de nosotros si lo imaginamos con nuestras propias variables.

Vamos ahora con los experimentos y démosle unas cuantas vueltas a este concepto de benchmark personal: En primer lugar vamos a contemplar que las aportaciones periódicas no sólo pueden, sino que deben ir creciendo con aceleración paralelamente a nuestra capacidad profesional y laboral o incluso a nuestra potencial herencia futura, si la hubiera. Además debemos tener en cuenta que nuestra progresión personal, probablemente nos llevará a no poder optimizar nuestras aportaciones. Es decir, a lo largo de los años probablemente compartiremos nuestra vida con parejas, compraremos unos inmuebles, posiblemente mantendremos a algunos hijos… e incluso quizás seamos padres.

Desconocemos qué nos deparará el futuro. Quizás tengamos una progresión profesional fulgurante o mediocre, o nuestra salud sea deficiente. Las circunstancias familiares también afectarán a la progresión de nuestro patrimonio: Por ejemplo, quizás necesitemos asignar fuertes cantidades de dinero a cuidados personales y/o sanitarios para familiares de avanzada edad. O debamos salvar a nuestros sobrinos de la miseria por la mala cabeza del obtuso de nuestro cuñado. Todas estas variables que además lo son en el tiempo, nos obligan a adaptar constantemente nuestro benchmark personal.

Otro factor a tener en cuenta es la Felicidad: Es decir, no sólo nuestra progresión personal nos impedirá optimizar nuestras aportaciones periódicas al crecimiento patrimonial. También debemos encontrar la Felicidad en el camino. Porque de poco nos servirá ser los jubilados más acomodados y a la vez amargados de nuestro entorno, por muy pelotas que sean nuestros descendientes y herederos, hambrientos de inmuebles y efectivo fresco. Nuestra progresión económica y patrimonial a lo largo de nuestras vidas debe permitirnos un equilibrio entre la optimización financiera, felicidad y bienestar, que sólo nosotros somos capaces de intuir y diseñar.

Ahorro/Inversión y Felicidad/Bienestar no siempre son vasos comunicantes, como cabría pensar. Es cierto que la mayoría de los mortales pecamos de excesos en la asignación de recursos en busca de la felicidad y el bienestar. Esos excesos a menudo determinan una mayor mediocridad de nuestra progresión económica en el tiempo. Y a causa de esta mediocridad, con el paso de los años, nos veremos obligados a aumentar temerariamente nuestro benchmark personal. La consecuencia de ello es la asunción de riesgos fatales, que en el mejor de los casos harán que creemos y perdamos riqueza cíclicamente a lo largo de nuestras vidas, convirtiendo así nuestra progresión económica vital en un acordeón patrimonial. Pero en el otro extremo, a veces la concentración de recursos masiva para la reinversión y consecución de nuestro benchmark, nos causa tal malestar e infelicidad que no conseguiremos un entorno personal estable. Esta infelicidad personal, familiar y social repercutirá también negativamente en nuestra capacidad de creación de riqueza handicapando también el benchmark personal diseñado.

El equilibrio ideal es personal e intransferible, y sólo alcanzable por virtuosos de la vida. Además, sólo el resultado nos determina el éxito o el fracaso y no tendremos indicios durante la juventud que nos permitan rectificaciones en función de los resultados parciales. Como reza mi frase preferida en el lateral de nuestro blog: «…we don’t learn to live until life is gone».

Además vamos a introducir otros tipos de activos como son inmuebles y empresas a nuestro experimento con el benchmark personal, bien definido por JMDV. Es evidente que si sólo tenemos en cuenta nuestro dinero en efectivo, el 8-9% determinado como objetivo a largo se alejará mucho, por defecto o por exceso, del benchmark personal real que necesitaremos a lo largo de nuestra vida. Todos nuestros activos, en todas sus formas posibles influirán en la definición y evolución de nuestro benchmark.

Sigamos con el experimento. Vamos a intentar cuadrar este benchmark como si se tratara de un balance contable con su clasica fórmula: Activo = Pasivo + Patrimonio Neto, pero adaptándolo a nuestra vida patrimonial. Con todos nuestros activos (efectivo, empresas, inmuebles, etc.) y todos nuestros pasivos (deudas, hipotecas, etc.). Pero también añadiremos al pasivo nuestro coste vital, es decir la cantidad de dinero que gastamos (patrimonios pequeños) y que desearíamos gastar (patrimonios medios o superiores), incluyendo el coste de la amortización de las hipotecas que deseemos. Lo que nuestro Multi-Family Office bautizó en su día como Balance Vital, que incluya nuestra Lista de Deseos o wish list. Podéis encontrar más detalles en: Su patrimonio de hoy es suficiente para cambiar de vida.

Pero vayamos más allá y démosle otra vuelta al benchmark personal transformado en balance vital. Le vamos ahora a introducir activos y pasivos inmateriales, es decir que no sean fácilmente cuantificables en dinero o valorables como lo es una empresa o una casa. Nos referimos a Valores tanto o más importantes para nuestras vidas, como por ejemplo familia, tiempo, filantropía, puesta en marcha de negocios o actividades anheladas, viajes especiales, etc.

Todo ello ajustado milimétricamente a cada persona o familia, nos permitirá diseñar la reestructuración que precisa nuestro activo para cubrir el pasivo y seguir creciendo y progresando al ritmo deseado. Crecimiento que lógicamente debe sobrepasar una inflación media constante que casualmente también estimamos en el 4%. Pero maticemos que aquí deberemos contemplar 3 tipos de crecimiento: El del efectivo, el corporativo y el inmobiliario en forma de amortización de hipotecas. Para cuadrar el balance, el crecimiento por plusvalía inmobiliaria lo solemos despreciar y eso es algo especialmente recomendable en el actual ciclo.

Como veis el Benchmark Personal definido para nuestro efectivo, forma parte de este Balance Vital, en cierto modo. El conjunto de balances vitales de la familia y su evolución nos dará una idea clara de lo que llamamos PGR: Plan Global de la Riqueza.

Por tanto, José Mª, tu acertadísima reflexión sobre el Benchmark Personal, podríamos incluirlo como uno de los múltiples componentes de un PGR. Y considero tu artículo muy recomendable para todos los inversores, independientemente de su estilo: Fundamental, técnico, value, contrarian, sui generis y sobre todo para el que más abunda, el caótico.

Aunque en nuestra opinión lo mejor para cualquier inversor es confeccionar y ajustar periódicamente y con la ayuda profesional su PGR, me parece tremendamente peligroso que la gran mayoría de inversores no se planteen al menos un benchmark personal. Los que sólo fijen su benchmark en el índice anual de referencia de turno, sólo son pequeñas colchonetas inflables con las que sus marineros de agua dulce chapotean pretendiendo navegar en un inmenso océano. Cando el Mar está en calma, avanzan casi paralelamente a otras embarcaciones creyéndose auténticos lobos de mar. Pero cuando las tempestades y mareas azotan, sólo las embarcaciones fiables, potentes y bien capitaneadas, tienen ciertas posibilidades de sobrevivir hasta que llegue de nuevo la calma. El resto seguirán trabajando duro hasta la jubilación para poder pagar lo que perdieron en alta mar.

Dejad las colchonetas inflables y empezad a pensar en vuestro Benchmark Personal y Plan Global de la Riqueza. Vuestra madurez y vejez lo agradecerá.

El Vendedor de Tiempo vs. el Vendedor de Créditos.

Para los que aún no lo hayan leído, les recomiendo esta librito ameno, breve y divertido que nos hace reflexionar acerca de la sostenibilidad de nuestro Sistema Económico: El Vendedor de Tiempo, de Fernando Trias De Bes.
Además creo que sería un buen contrapunto este video titulado Money As Debt (Traducido al español aquí pero con baja calidad), que me ha recomendado mi Amigo y colega Global Counsellor. De todos los videos y documentos que relatan el orígen del dinero y sus perversos efectos causados por el abuso en la construcción de castillos de naipes financieros, éste me parece especialmente diáfano en su primera mitad.

Son 47 minutos de video y creo que con esos primeros 22 o 24 minutos más la lectura del libro, se podría abrir un debate muy interesante. Quizás muchos de vosotros lo conozcáis o hayáis visto otros videos y animaciones de temáticas similares que han hecho furor en la red en los últimos meses. Aunque la segunda mitad de éste derive en «conspiraciones» que no comparto en absoluto, creo que su visionado resultará interesante para el que no lo conozca ya. Es importante tener en cuenta que tanto el libro como el video están concebidos antes de la actual crisis de crédito. Concretamente el libro fue escrito hace más de tres años y este video está fechado en febrero 2007.

En contraste con el video, os cito sólo un par de frases acerca del libro:

“Cuando Rosa Regás ganó el Premio Planeta yo conducía mi coche y oí por la radio, en directo, el momento de la entrega. Rosa Regás dijo: Gracias por este premio. Con este dinero podré comprar algo que no se vende: Tiempo.- Tras oír esa frase, me puse a imaginar qué pasaría si en una sociedad como la occidental el tiempo pudiera comprarse. El resultado es este libro.” Fernando Trias de Bes.

Xavier Sala-i-Martín, por el cual sabéis que tengo una predilección especial, dijo de esta novela lo siguiente:

“Es un extraordinario ejemplo de lo que le sucede a una economía cuando no se asegura el funcionamiento libre de los mecanismos que equilibran los mercados, un ejemplo del desastre que se avecina cuando no se permite a los precios moverse con libertad, cuando se obliga a pagar por las cosas que deberían ser gratuitas o cuando se imponen impuestos innecesarios a una sociedad.”

Una primera cuestión que lanzo al aire de las muchas que pueden surgir: ¿En qué medida estamos purgando estos excesos con la actual crisis crediticia? Me gustaría contrastar vuesta opinión y vuestra visión del escenario actual y futuro. Espero que tanto la lectura como el video sea de vuestro interés, y sobre todo espero que podamos discutirlos a través de vuestros comentarios. No hay duda de que éste es el tema más trascendente del mundo financiero actual. Ya que de su evolución dependerán los mercados, y no al revés.

Como bien ha dicho Fernan2 en un reciente comentario sobre Busque, compare y si encuentra algo mejor…deslocalícese: «La verdad es que escribir algo así y que nadie se te tire al cuello dice mucho en favor del nivel de tu audiencia 😉«. Lo suscribo totalmente.

Busque, compare y si encuentra algo mejor… deslocalícese.

En nuestro anterior artículo La deslocalización de las fortunas (I) se comenta la estadística de dos fortunas diarias deslocalizadas sólo desde España o Francia, las francesas mayoritariamente a Suiza. No se debe confundir la deslocalización de fortunas con la evasión fiscal. La simple evasión fiscal duele menos a las arcas de los estados con alta fiscalidad, ya que a pesar de ser mucho más numerosas, son parciales e incluso algunas temporales o circunstanciales. Sin embargo una deslocalización es definitiva y total. Casi siempre son un cambio hacia una mayor calidad de vida y de entorno fiscal. Suelen ser también movimientos de grandes patrimonios que pagaban (como comentaba Cachilipox) en base a ingresos, ganancias, tenencias y consumos, enormes cantidades de dinero. Esa deslocalización duele mucho al erario del país hasta entonces tenedor de esa fortuna. El ejemplo del artículo mencionado, evidentemente es americano y por lo tanto difícilmente extrapolable a España, pero nos parece ilustrativo.

A colación de estas deslocalizaciones, vamos a hablar de un fenómeno que se plasma cada día con más fuerza: La competencia fiscal entre paises. La globalización también ha llegado hasta el punto de que la oferta y la demanda de fiscalización de los paises atrae flujos de capital de unos a otros Estados. Quizás debemos ya dejar atrás los conceptos de rico insolidario, evasor y otros adjetivos leídos comúnmente, y comenzar a darnos cuenta de que demonizando su comportamiento, no conseguiremos nada mientras en los países vecinos ofrezcan condiciones fiscales más favorables para nuestros ricos. No digo que sea un mejor o peor escenario que el antiguo «pague Ud, según la legislación vigente o vaya a la cárcel«, posiblemente sea más injusto. Pero es la cruda realidad, hoy en día es más bien un «pague Ud, según la legislación vigente en España (con 17 legislaciones vigentes autonómicas donde elegir) o vaya a pagar según la legislación vigente en cualquier otro país que le ofrezca mejores condiciones«. Algo así como el viejo «Busque, compare y si encuentra algo mejor deslocalícese

Lo que hasta ahora era una cuestión ética y de solidaridad para con los más pobres del mismo Estado, cada vez más deberíamos tratarlo como una cuestión de Mercado y de globalización fiscal.

Por ello los países más pobres que graven menos las fortunas de los ricos de los paises vecinos, los atraerán en mayor o menor medida (léase Malta, Irlanda, Uruguay, Belize o los mismísimos países del Este). Enriqueciéndose así sus arcas públicas que les permitirán ser cada vez menos pobres. Se crea así una cierta redistribución de mercado de la riqueza, solo que debemos cambiar el chip del nacionalismo para entenderla y pensar más en la globalización, también en temas de fiscalidad.

Algunos dirán que tradicionalmente los países fiscalmente más atractivos no son precisamente pobres sino todo lo contrario, pero preguntémonos cuál es la principal fuente de su riqueza… ¿Qué nivel de riqueza tenían años antes de legislar con fiscalidades ventajosas países como Mónaco, Luxemburgo o Suiza?

Quizás no sea un escenario más justo, o sí, pero la globalización nos lleva a ello. Nos guste o no. Se nos ocurren infinidad de ejemplos de justicia discutible que podríamos llegar a comparar: ¿Es justo que los que cultivan fruta en Europa, en ausencia de leyes proteccionistas, pierdan cuota de mercado a favor de agricultores africanos o sudamericanos que cobran menos por sus productos? ¿Es justo que se paguen 3, 6 o 12.000 € por m2 de una vivienda? ¿Es justo que se pague por una acción de una empresa 10 o 100 veces su valor fundamental? ¿Es justo que los impuestos de un rico de un país A se deslocalicen en favor del erario de un país B que le cobra menos?. La realidad del Mercado a veces eclipsa a la Justicia.

Pero ¿el Mercado deja de lado a la Justicia, o la entiende de modo distinto? Sería discutible si es más justo que un europeo deba abandonar su actividad como trabajador o empresario en favor de trabajadores y empresarios más pobres del segundo y tercer mundo. También sería cuestionable que un trabajador de la Volkswagen en Navarra pierda su puesto de trabajo en favor de un parado en Eslovaquia o Rumanía donde se levantan nuevas fábricas de automóviles. O si fue justo para el trabajador alemán que quedó en el paro tras la deslocalización de Volkswagen hacia Navarra. Dependerá básicamente del color del cristal con que se mire. Si pensamos globalmente, la Ley del Mercado a menudo redistribuye en cierta forma la riqueza del planeta.

Mientras algunos siguen indignados insultando a legisladores y a ricos por sus contubernios impunes, quizás deberíamos aceptar una realidad multinacional donde la ética o la inmoralidad la encontraremos en la propia Ley de libre Mercado. Una Ley que, paradójicamente puede redistribuir la riqueza del planeta más eficientemente que la propia Política. Y los flujos de las fortunas en busca de fiscalidades menores no son una excepción.

Nos guste o no, el escenario global fiscal va en esa dirección. Poner puertas al campo siempre ha resultado muy difícil. Una SICAV o la condonación o supresión del impuesto de donaciones, por poner unos ejemplos, ya no son malignas estrategias hechas por ricos y para ricos. Son la evolución natural para evitar absurdas puertas en el campo. Y la globalización ha hecho de las fiscalidades de todo el planeta un gran campo.

Hyip Hyip…Hurra!

HYIP (High Yield Income Programs) = ETDLE (El Timo De La Estampita).
Ha llegado a mis manos un documento explicativo de este mundillo que parece, a juzgar por su extensión en la red, que ha hecho fortuna y nunca mejor dicho. He leído detenidamente el pdf que se ofrece en esa web y otros. No salgo de mi asombro.

La traducción chabacana, el estilo charlatán, el machacón nosedejeengañar (por nadie más que nosotros, claro), el vocabulario pseudo-pomposo… En fin, siempre pienso que la responsabilidad del timo de la estampita estuvo compartida, y quiero pensar que ya no se practica en su modalidad original. No sólo el timador simula con mala fe, sino que se aprovecha de la avaricia del incauto. En ciertas artes marciales se aprovecha la fuerza del oponente para convertirla a nuestro favor. Del mismo modo un programilla piramidal (en el mejor de los casos) de «inversión de alto rendimiento» se aprovecha de aquellos que creen posible forrarse sin esfuerzo a través de la red en ininteligibles, para ellos, marañas financieras. Eso sí, siempre reservadas a altas esferas pero que ahora «excepcionalmente» ponen al alcance de nosotros, afortunadísimos elegidos. Otras veces el boca-oreja del vecino del 3º5ª nos certifica la solvencia y seguridad de la «inversión».

Su mantra monótono y repetitivo hasta la saciedad, niega que se trate de estructuras piramidales ni de Esquemas Ponzi. Para justificar rendimientos de entre 0,3 y 3% diario pagadero por día, semana o mes, en el documento citado se «explica» cómo se generan beneficios de 100% en un par de horas. Para ello utilizan un ejemplo de especulación de divisa con apalancamiento del 10.000%. Evidentemente como estas operaciones las realizan «corredores de bolsa que conocen todos los detalles del mercado», ni siquiera se menciona ni se plantea la posibilidad de que se pueda perder. Ahí va una perla textual:

«Bien está claro que además del juego en las oscilaciones de las cotizaciones existen muchos otros métodos eficaces de invertir el dinero. Por ejemplo, la adquisición de los valores de las organizaciones financieras estables de los países con economía en camino de desarrollo. Los semejantes instrumentos financieros son instrumentos de riesgo, pero el riesgo es compensado por altas ganancias. Además, los organizadores de los HYIP serios prefieren reasegurarse e invertir una parte de los fondos depositados en los valores de las compañías seguras y estables.»

Otra perla es la advertencia sin rubor de que estos programas tienen un final a corto plazo y distinto al derrumbe de la pirámide. Y machacan constantemente que los «auténticos» se autoliquidan devolviendo el principal a los inversores. Obviamente el final es el mismo para todos:

«La naturaleza de los proyectos de inversiones de alto rendimiento tiene la siguiente peculiaridad: prácticamente todos ellos dejan de existir en un cierto momento. Los programas de tipo pirámides se derrumban enterrando consigo todas las inversiones de los clientes; y los HYIP serios finalizan sus actividades solamente al reembolsar las sumas pagaderas a sus depositantes. Está claro que todos los proyectos honestos se proyectan con una máxima exactitud y son orientados a un término bastante prolongado de funcionamiento. Pero en muchos casos la necesidad de la terminación del proyecto es dictada por causas económicas objetivas que son difíciles de superar.»

Atención a esta última frase: «Pero en muchos casos la necesidad de la terminación del proyecto es dictada por causas económicas objetivas que son difíciles de superar» O sea desmoronamiento pirmidal, pérdida total especulativa o directamente tomaeldineroycorre.

Además, su peculiar modo de pago online (e-money) resulta especialmente propicio para captar enormes cantidades de pequeños pagos, eludiendo así los controles de movimientos significativos de divisas. Por supuesto también ofrecen suculentos incentivos piramidales de networking. Para terminar con los ejemplos (encontraréis infinidad en la red), la coletilla nomirenopregunte:

«Por otra parte, no se olvide de que la mayoría de los organizadores de los proyectos prefiere mantener en secreto la información sobre sus fuentes de beneficios, temiendo a los competidores deshonestos. Por eso, en muchos casos los proyectos de inversiones de alto rendimiento son absolutamente intransparentes. Sin embargo, esto para nada influye en la regularidad de pagos y la «honestidad» del programa. Los organizadores de los Programas de Inversiones de Alto Rendimiento serios están bien conscientes de la eficacia de la cooperación mutuamente ventajosa y no van a arriesgar la confianza de los inversores.» (sic)

¡Espectacular! Personalmente creo que los mutilados que dejen los HYIP tras su paso, lo tienen poco menos que bien merecido por ilusos, imprudentes, incautos, listillos… se me ocurren tantos calificativos que debo morderme la lengua. Por supuesto los que engañan ofreciendo Hyips son Estafadores con todas sus letras y en mayúsculas, aunque originariamente fueran estafados y reconvertidos a la causa.

No obstante estoy convencido de que siempre existirán propuestas de inversión fraudulentas mientras haya inversores que disocien, aunque sea mínimamente, rendimiento y riesgo. Llamémosle sellos o inversión financiera «intransparente», no son más que descendientes de Gregor MacGregor y su República from Poyais.

Si se permiten documentos de este tipo en la red es porque, como ya he dicho otras veces, internet es como la calle, como la vida misma. Y en la calle encontramos todo. Al fin y al cabo un sitio web, un blog o un simple documento pdf no son más que Speakers’ Corners de un Hyde Park global con auténtica libertad de expresión. Con sus inconvenientes, pero sobre todo con sus ventajas.

¡Tres hurras por la libertad de expresión! ¡Hyip Hyip…Hurra!

Érase una vez…a finales del siglo XX.

«Érase una vez… a finales del s.XX, había un mundo en el que los conflictos armados mayoritariamente no tenían un origen religioso, en el que las tasas de crecimiento de la Economía de gran parte de paises eran más que aceptables. Los sectores económicos pujantes: El inmobiliario, el corporativo, el bursátil… Por supuesto existía un tercer mundo con serios problemas de pobreza y sanitarios, pero el llamado primer e incluso segundo mundo gozaba de una época de esplendor global importante. Se vislumbraba un futuro espectacular para algunos países emergentes que despertaban ante un sistema económico de mercado global que iba a revolucionar las vidas de miles de millones de personas. Muy atrás quedaba, ya casi ni en la memoria, la crisis energética de los años 70, el telón de acero con su Checkpoint Charlie o la guerra fría entre bloques con un dedo permanentemente nervioso sobre el botón nuclear. Pero aún habiendo dejado atrás este tormentoso pasado, los habitantes de ese planeta se sentían preocupados y discutían para encontrar soluciones imposibles a lo que desde sus perspectivas parecian grandes problemas mundiales.

Curiosamente los habitantes de aquel entonces no eran conscientes de la excepcionalidad del bienestar general que su mundo estaba viviendo en esos años. Seguían preocupados y quejosos por la posibilidad de que la estación espacial MIR pudiera caer sobre sus cabezas convertida en chatarra por culpa de la crisis económica rusa, les preocupaba la cierta ralentización de la economía mundial respecto a años anteriores.


Por otro lado se discutía si la fiscalidad podría ser una herramienta más eficaz que la simple política monetaria para controlar los previsibles excesos de la demanda de consumo global. También era objeto de discusión la alta volatilidad de los flujos financieros de los paises más ricos hacia los paises emergentes. Si además estos flujos se apoyaban en cambios de divisas especulativos, la volatilidad de la economía global se podía multiplicar. Y eso no gustaba a los analistas de la economía de aquel mundo. Se instaba a los paises en desarrollo a promover medidas de control de los riesgos que las voraces instituciones financieras obviaban a cambio del desenfreno inversor que generaban estos emerging markets.

Nadie pensó jamás que el peligro pudiera venir por los flujos de inversiones financieras entre países del primer mundo y mucho menos con las divisas más fuertes: US$, GBP y Deutsche Mark.

Era un mundo cuyo mayor problema era discutir internacionalmente acerca de cuáles eran los principales problemas que sufría la economía mundial. Un Babel macroeconómico que navegaba globalmente viento en popa semi-consciente de su propio dulce y viejo conocido caos, pero inconsciente de su rumbo. ¿Qué podía haber peor que sus problemas económicos de aquel entonces?»

«…Y pasaron los años, digamos una década. El escenario de ese mundo había cambiado por completo. Comparativamente el presente era desolador. El fundamentalismo islámico estaba sembrando terror y guerra en muchos países. Occidente (Israel y Vaticano incluido) intentaba torpemente minimizar sus efectos. En muchas ciudades se instalaron centenares de miles de cámaras para fiscalizar a los ciudadanos potencialmente peligrosos de atentar contra la población. También subirse a cualquier avión comercial era una práctica propia del mundo Orwelliano from 1984. La energía escaseaba para los bolsillos pequeños. La gran demanda de los paises emergentes que empezaban a ridiculizar las cifras del selecto G8, y también la especulación y la inestabilidad, habían elevado el precio del barril de crudo a niveles récord. Las divisas se cruzaban con cambios nunca vistos y la moneda «refugio» era una de nueva creación llamada €. El precio del oro batía cualquier histórico jamás visto. El sistema financiero se estremecía cuando los bancos desconfiaban unos de otros y los préstamos interbancarios se secaban, obligando a los bancos centrales de todo el mundo a inyectar liquidez para evitar averías irreversibles en la maquinaria financiera. Las cotizaciones en bolsa de las entidades financieras mayores del planeta se desplomaban, así como las cotizaciones de la deuda emitida por las empresas financieras y no financieras. La burbuja inmobiliaria habida en el primer mundo desde los inicios del nuevo siglo, y los excesos crediticios durante la última década, habían dañado la línea de flotación de la banca mundial. La volatilidad y nerviosismo, no sólo de las bolsas, sino de todo lo relacionado con el dinero era palpable.

Se hablaba de recesión releyéndo (que no recordando) la sufrida 80 años atrás. Pero difícilmente podía proyectarse lo sucedido entonces, a un mundo en constante cambio durante casi un siglo, el más convulso de la Historia. La situación actual ¿soportaría mejor o peor una recesión como aquella? es más, ¿porque la recesión prevista debía ser ni siquiera parecida a la de 80 años atrás?»

Un nuevo Orden (todavía desorden) Mundial se había instaurado y la mayoría de población ni siquiera era consciente del nuevo escenario. ¿Cómo podían haber cambiado tantas cosas en tan pocos años?»

SHOW YOUR BOARDING PASS!… SHOW YOUR BOARDING PASS!…

Se interrumpió bruscamente mi lectura. Pensé que visto lo que les sucedió en la década siguiente, los problemas de esa civilización de finales de ese siglo XX no eran más que mariconadas (con perdón de quien se sienta ofendido). Bueno, después de este primer capítulo pensé que quizás esta novelucha de ciencia-ficción de tres al cuarto que había comprado por 9’99 $ en el quiosco del duty-free del aeropuerto, podría entretenerme lo suficiente. Tenía que matar las horas de espera a las puertas de los fingers de la terminal de turno durante los próximos tres días.

Volviendo a la relidad, ahora tenía que guardar el librejo en mi maletín porque me acercaba a la zona de control. Miré por encima de las cabezas y observé el panorama al que soprendentemente todos parecíamos ya acostumbrados: Varias filas de personas descalzas aguantandose sus pantalones faltos de cinturón. En silencio. Resignados. Rodeados de alambres espinosos reconvertidos en modernas barreras inoxidables. Uniformes y perros, ambos malhumorados y adiestrados vociferando consignas. Registros exahustivos. Confiscaciones de neceseres. Rayos X. Con todas nuestras pertenencias en una bandeja de plástico que deberemos retornar y apilar convenientemente después del control, en la zona de recuperación de enseres.

No sé porqué me vinieron a la mente imágenes de Auschwitz o Birkenau que todos habremos visto alguna vez…. Demasiada imaginación, quizás debería dejar de leer noveluchas baratas de ciencia-ficción y centrarme más en el mundo real.

Poker de Ases estratégico. Back to the American Dream.

Las bolas de cristal no existen. Y el que diga lo contrario se equivoca, miente o estafa, que es la suma de las tres. Por lo tanto los lectores deben mantener en cuarentena las directrices estratégicas que a continuación vamos a comentar. No obstante vamos a mojarnos puesto que se trata de una estrategia que nos parece razonable para algunos patrimonios de nivel medio y superior.
Empezaremos diciendo que vamos a proponer una estrategia a largo plazo, por lo que debemos plantear estas inversiones con un horizonte de al menos 5 años. Consideramos que este recién estrenado 2008 es y será un buen año para invertir en activos norteamericanos. Este pack inversor tiene 4 Ases o elementos en los que realizar inversiones estratégicas interdependientes: Inmuebles, Renta Fija, Renta Variable y Divisa. Quizás ésta última sea la más incierta, pero debido al descenso de sus tipos a corto y medio plazo y al cambio actual, 1,5 $ por cada €, muchos inversores se sienten cómodos invirtiendo en la divisa americana.

Vamos por partes como dijo Jack the Ripper:

  1. Los Inmuebles situados en localidades atractivas para los inversores europeos, como por ejemplo Florida, California o el mismísimo Manhattan, han sufrido y posiblemente seguirán sufriendo una moderación de los precios del mercado inmobiliario en general. Las casas o apartamentos prime se deben situar en cabeza de las preferencias de los inversores. Y aunque su precio no ha caído tanto como el resto, sí que comienzan a vislumbrarse verdaderas oportunidades que mantienen intacto su potencial rally alcista prime cuando el sector se recupere. Envidiables potenciales alcistas vistos desde la perspectiva del sufridor del ladrillo español, sin duda.
  2. La Renta Fija corporativa ha sufrido y seguirá sufriendo lo nunca visto. La estabilidad de la deuda de empresas con investment grade se ha convertido desde la pasada primavera en una auténtica caída de cuchillos de oro. Caída que probablemente continuará hasta por lo menos el próximo cierre del ejercicio contable 2008. Pero donde podemos ya encontrar perlas muy tentadoras para empezar a hacer cartera, tanto en el sector no financiero como, para los más osados, en la deuda corporativa del mismo epicentro de los bancos de inversión zarandeados por la crisis de crédito.
  3. La Renta Variable norteamericana en su conjunto ha caído en los últimos tres meses más de un 12% (DJIA). Aquí encontraremos grandes y ejemplares empresas a precios ya muy atractivos. Además hay sectores como el tecnológico donde la caída de las mejores empresas alcanza niveles superiores al 25%. Y para los amantes de las emociones fuertes, el sector financiero ha sido y está siendo el sector más perjudicado. Siendo sus caídas hasta la fecha muy superiores al 30 e incluso al 40%, y entre ellos vemos bancos de primerísimo orden mundial como Citigroup, Bank of America, Merrill Lynch o Wachovia, sin ir más lejos. De todos modos para los inversores con menos potencial cardíaco no es un mal consejo obviar dicho sector financiero. Para más información de la mejor renta variable norteamericana, consultar al Maestro. Si se tratara de RV española os remitiría también al otro Maestro, antagónicos en todo pero Maestros ambos.
  4. En cuanto a la Divisa, su mayor atractivo lo debemos encontrar en el factor de abaratamiento que proporciona a nuestra inversión estratégica para los anteriores 3 escenarios. Sin obviar que la despresurización de la cabina está obligando a la FED a bajar los tipos del $ a niveles donde los hipotecados puedan respirar por sí solos y soltar las máscaras de oxígeno que se han descolgado súbitamente de sus techos. Quizás la especulación en divisa también nos consiga una plusvalía de nuestras inversiones vía cambio $/€, pero la moneda norteamericana también puede haber tocado fondo y estancarse o incluso puede acentuarse su infravaloración respecto al €. No olvidemos que se trata de la madre todas las especulaciones. De todos modos invertir concertadamente en los tres escenarios anteriores con un euro a dólar y medio, encaja perfectamente las piezas de esta inversión estratégica.

¿Pero cómo podemos realizar una inversión como ésta, de forma estructurada, interrelacionada y concertada? La respuesta es que estamos trabajando en ello como multi family office. En primer lugar analizamos la oportunidad estratégica que nos ofrece el panorama económico mundial. Después comprobamos el interés y la predisposición de nuestros Clientes para realizar una inversión estructurada o concertada en todos los escenarios mencionados. Una vez diseñados los 4 ases en los que nos parece interesante invertir, trabajamos en la elección y el detalle de los activos. Posteriormente le damos una modularidad genérica que se adapte al mayor número de nuestros clientes, aunque no obstante se deberá adaptar cada inversión estructurada específicamente para cada Cliente. Evidentemente para ello hemos contado con la ayuda y el asesoramiento de los mejores especialistas con los que colaboramos habitualmente y otros nuevos como por ejemplo profesionales solventes de Real Estate en cada una de las plazas elegidas. Y finalmente buscamos el paraguas internacional de solvencia bancaria adecuado para coordinar la gestión, la custodia y la administración de los activos. Por el momento nos planteamos estructuras adaptadas a medida a partir de unos 700.000 €. Y posteriormente, siguiendo con nuestra vocación de adaptar protocolos de inversión de grandes patrimonios a inversores menores, intentaremos adaptar estas estructuras a cantidades inferiores a los 300.000 €.

Todo ello bajo un formato de Inversión Estructurada que permita invertir simplemente por el valor del inmueble a comprar. Y conseguir no sólo que a un máximo de 15 años vista el inversor haya amortizado totalmente el inmueble, sino también que su inversión inicial se haya beneficiado de los dividendos generados por la cartera de RV y los potenciales alquileres del inmueble (si no lo desea para su uso exclusivo).

No perdamos de vista que la principal motivación para realizar una inversión de este tipo es la potencial plusvalía de todos y cada uno de los 4 ases. Por supuesto, en la medida de que estas plusvalías se vayan haciendo realidad, el breakeven a partir del cual consideraremos la inversión duplicada se acortará enormemente, pudiendo amortizar nuestra adquisición inmobiliaria en mucho menos de 10 años. A nuestro juicio esta cuádruple estrategia puede en los próximos años proporcionarnos una optimización de la inversión verdaderamente espectacular, que para el Cliente ni siquiera suponga el simple coste de oportunidad.

Personalmente prefiero un pequeño apartamento en Manhattan que una casita en Tampa Bay o en Malibú. Pero eso habrá que adaptarlo a cada Cliente porque, por rentable que sea una inversión, no sirve de nada si no hace feliz a su propietario. ¿Vuelve el Sueño Americano?

Seguiremos informando…

¿Quién se ha llevado mi brújula?

The queso se lo llevaron hace tiempo. El convulso mundo actual mueve constantemente nuestro queso y nos hemos acostumbrado a la proactividad, a la creación de nuestra buena suerte, en definitiva a mejorar nuestra manera de luchar por una vida que nadie nos suele regalar más allá de nuestra concepción, gestación e infancia. La preparación que para algunos todavía sería un upgrade inalcanzable o el listón anhelado, se ha convertido en nuestros tiempos en un mínimo vital para defendernos en esta selva de consumismo, impuestos, competitividad e infinidad de estímulos peligrosísimos para la integridad y progresión de nuestro patrimonio. Ya nadie goza permanentemente de su queso inamovible y de fácil acceso. Para la mayoría el queso es escurridizo y volátil como nunca. Y todos, al menos los que deseen superar la mediocridad, deben competir en un mundo donde encontramos mileuristas con una formación que envidiaría cualquier acomodado de hace unas décadas. Ésta es una realidad que sólo los aletargados bajo un manto de riqueza heredada y/o menguante o los incompetentes pueden obviar.
Afortunadamente cada día son más los que se acercan al Counselling independiente, que por supuesto dista mucho del asesor o gestor de una entidad financiera. Las grandes fortunas se dejan guiar (que no gestionar) por multi-family offices ad-hoc, ese es nuestro core business. Pero cuando nos planteamos nuestro trabajo/pasión más allá del crecimiento corporativo, cuando nos fijamos más en el camino que en la meta, nos percatamos de que la labor que hacemos para grandes fortunas es adaptable a la mayoría de patrimonios medios. La única diferencia es que el coste aplicable debe ser mucho menor y por lo tanto deja de ser rentable para la mayoría de multi-family offices. ¿Es ese motivo suficiente para desahuciar al pequeño y medio inversor? Sólo si nos fijamos exclusivamente en la rentabilidad de nuestro negocio. Pero es que además, a través de algún pequeño asesoramiento filantrópico o de bajo coste, nos ha llegado la demanda de un cliente mayor que sí satisface nuestras expectativas económicas. Esa es una de las grandezas de disfrutar el camino: Nos lleva directos a la meta sin ni siquiera ser conscientes de ello.

Pero últimamente, hace pocos años o incluso meses, algunas personas se están percatando de que algo está cambiando a peor para muchos. Ya no sólo el queso se mueve, sino que también nuestras brújulas están cambiando de sitio. Parece que entramos en una época donde no sólo serán necesarias todas las virtudes de proactividad y constante mejora de uno mismo, sino que también nos estamos viendo obligados a orientarnos en un escenario político-económico global, para el cual no sirven los métodos de orientación que nos ayudaban a navegar anteriormente. ¿Podríamos decir que es más difícil progresar económicamente hoy que hace unos años? Como Family Office, siguiendo con la proactividad y la creación de buena suerte que ya hemos convertido en rutina, preferimos pensar que hoy en día se abren oportunidades que jamás habíamos conocido. Estamos quizás ante un cisne negro que debemos apreciar en todo su esplendor y rareza, en lugar de lamentar nuestra desgracia.

Antes de lanzarnos en busca del queso nuevo, debemos hoy en día, lanzarnos en busca de nuevas brújulas. Y cuando las alcancemos nos llevarán, no sin esfuerzo, hasta nuevos desconocidos y suculentos quesos perdidos en un apasionante nuevo laberinto. En esencia, este cambio de escenario no es más que un nuevo cambio de ubicación del queso tradicional. Es decir, cuando nos habíamos acostumbrado a encontrar nuevos quesos con esfuerzo y adaptación al cambio, llega otro cambio. Pero esta vez no de la ubicación del queso sino del propio escenario de búsqueda. Ya no nos servirán nuestras viejas zapatillas de deporte y nuestro ánimo para salir en busca de nuevos quesos, sino que debemos ir más allá para seguir progresando. ¿Es más difícil ahora que antes? Sólo el tiempo determinará si nos ha resultado más o menos difícil. Yo diría que es más apasionante, sin duda, por lo tanto lo que debemos hacer es disfrutar como nunca este camino que nos ha tocado vivir.

A través del Counselling filantrópico observamos cómo entre los inversores menores, la búsqueda de la brújula y del queso se hacen especialmente arduas en nuestros días. Los patrimonios menores, los simples ahorradores, no tienen a su alcance inversiones estructuradas y diseñadas para pequeños volumenes. Desde nuestra posición intentamos adecuar estas inversiones a este perfil de Cliente, pero no siempre lo conseguimos. Algunas inversiones interesantes se escapan al pequeño inversor que dispone tan sólo de 25 o 50 mil euros. Por otro lado nadie tiene una bola de cristal para asegurar la ausencia de errores en un escenario de crisis del sistema económico, ni siquiera el tándem Family Office/gran Cliente. Pero no cabe duda de que un buen asesoramiento ayuda a minimizar peligros y a encontrar el camino hacia la brújula que nos permita no sólo volver a encontrar el laberinto del queso, sino también planificar nuestro patrimonio a largo plazo de la mejor manera: Sin descuidar el disfrute del camino, a la vez que lo hacemos crecer.

¿Quién se ha llevado mi brújula? Seguramente será más fácil encontrarla si alguien nos orienta, y una vez lo hayamos hecho, la búsqueda de nuevo queso parecerá un viejo camino conocido.

Who’s who in the City?

Bloomberg TV, miércoles 23 enero 2008, Gonzalo Rengifo dtor. gral. de Pictet & Cie. en España, Portugal y América Latina:

«En estos momentos el inversor en bolsa debe ser cauto pero no por ello dejar de ser activo, ya que hay numerosos tipos de inversión muy interesantes que debe aprovechar».

A. Redondo y J. Zuloaga, Expansión domingo 27 enero 2008, Guía para navegar en la tormenta bursátil:

«Tras varios años disfrutando de un clima mediterráneo, los índices mundiales se enfrentan actualmente a un auténtico temporal. El mayor ejemplo de este cambio lo refleja la última semana bursátil, donde el tornado de lassubprime y el temor a que se produzca una recesión en EEUU han provocado las mayores subidas y caídas del Ibex en su historia con tan sólo tres días de diferencia. Muchos inversores han naufragado ante las nuevas borrascas del parqué . Probablemente porque no conocían el salvavidas de los productos derivados.» (…) «Pero, además de resguardarse del temporal, los inversores también pueden sacar provecho de él. Para este fin, una posibilidad es decantarse por la operativa con futuros.» (…) «Además de estos productos, las entidades están apostando por nuevas herramientas como los contratos por diferencias (CFDs), de gran éxito en Reino Unido, o los certificados, que han triunfado en mercados como el alemán o el italiano.» (…) «Mientras, los certificados amplían también la gama de posibilidades, si bien sufiscalidad dificulta su comercialización. Sin embargo, algunas como UBS, Deutsche Bank y, en menor medida, Société Générale , han decidido dar sus primeros pasos en un producto que cotiza en bolsa y realiza estructuras con uno o varios índices, una cesta de acciones o un sector, pudiendo invertir a la baja, con el objetivo de multiplicar las ganancias o reducir las pérdidas. Son idóneos para mercados no direccionales, dice MiguelMuñoz, de X-Markets, división de certificados de Deutsche Bank.»

Putabolsa, sábado 26 enero 2008, comentario a nuestro artículo Coitus Interruptus:

«Veremos como termina todo esto, porque de momento están destrozando los 2 lados, a los alcistas y a los bajistas al mismo tiempo. Aquí los únicos que se salvan por ahora son los que ven el toro desde la barrera.»

Kretan, miércoles 23 enero 2008, en su artículo Trichet no cede y el mercado lo padece:

«El mercado sigue estando tan revuelto que lo mejor que se puede hacer es seguir al margen y esperar que no se sigan acumulando noticias negativas. No me voy a cansar (de momento) de seguir recomendando lo mismo, mucha, muchísima prudencia y cuanto más alejado de los mercados mejor.»

JMDV, jueves 24 enero 2008, en su artículo Otra vez Jauja:

«Lo que pretendo es hacer un llamamiento a la prudencia y recordar que todas las dudas que había el lunes (para quien las hubiera creído de verdad) siguen vigentes hoy jueves. Nada ha cambiado excepto el humor deMr.Market . Aprovechemos, pues, para cargar nuestras carteras con buenas empresas a buenos precios…» (…) «Recordad que el objetivo de cualquier inversor (técnico, fundamental,largoplacista o cortoplacista ) es ir aumentando su patrimonio con el paso de los años. Si cargamos nuestras carteras con acciones de alto riesgo, cegados por una histeria compradora, corremos el riesgo de no alcanzar nuestros objetivos nunca.»

En este mismo post de JMDV encontramos comentarios – perla como este de The Omega Man (uno de mis comentaristas preferidos, disculpa pero no sé dónde linkarte):

«Pasta y fundamentalismos:

Los value investors (yo por lo menos) no lo somos por motivos estéticos, filosóficos o religiosos. Lo somos porque queremos ganar la cantidad mayor de pasta posible, y tenemos por lo menos 5-10 años para recoger frutos. Y si uno dedica bastante tiempo a leer sobre el tema, busca que inversores han conseguido las mayores rentabilidades anuales, etc., ve rápidamente que la manera más efectiva de hacerlo es el value investing. Y es que si uno no tiene prisa, ganar dinero en la bolsa es sencillísimo: 1. Calcula el valor intrínseco, de la manera más conservadora posible de una serie de empresas (y JM nos ilustra aquí cada poco la manera de hacerlo). 2. Compra, cuando se pongan a tiro, con descuentos muy fuertes sobre dicho valor intrínseco (50-40%). 3. Vende cuando el precio de la acción se acerque el valor intrínseco. Y punto pelota. No hay que hacer nada más. ¿Que los precios bajan? Pues a comprar más si tienes dinero, y si no, pues paciencia y tranquilidad. ¿Que no se encuentran empresas para comprar? Pues a mantener liquidez y a seguir buscando. Todo lo que no sean esos tres puntos de arriba es ruido, y la mente haciéndonos jugarretas buscando patrones en el caos bursátil.»

Podríamos poner otros muchos ejemplos pero creemos que con estos será suficiente para haceros alguna reflexión:

En la primera cita tenemos comentarios de Gonzalo Rengifo (dtor. gral. Pictet España, Portugal y Latino América) y en el artículo de Expansión de Miguel Muñoz (división de certificados de Deutsche Bank), Miriam Pérez-Camino (directora de productos cotizados de BNP) o Francisco López (experto en productos derivados de Gaesco Bolsa), entre otros. No son más que Financos a la busca y captura de Inversópatas. (lo advertimos ya en Junio 2007 pero siguen más voraces que nunca)

Por otro lado hemos citado en un segundo grupo a Putabolsa, Kretan, JMDV y The Omega Man. Creo que todos estaríamos de acuerdo que esta selección tiene muchísima calidad (debo puntualizar que técnicamente considero a estos bloggers tan preparados como lo puedan estar los primeros, por lo menos) a la vez que diversidad. Entre este segundo grupo es obvio que podríamos encontrar visiones de la inversión en mercados radicalmente distintas, sin embargo ante el escenario actual convergen en muchos de sus criterios, apartándose notablemente de las consignas que nos dan los comentarios deBloomberg y Expansión.

¿Qué diferencias existen entre estas dos primeras citas y el resto de bloggers y autores que nos resultan mucho más cercanos y admirables? La Independencia. Efectivamente ninguno de nuestros entrañables colegas y vecinos tiene ningún interés inconfesable más allá de aconsejar honestamente y por pura vocación didáctica o filantrópica. Mientras que todos los citados enBloomberg y Expansión vomitan un discurso del cual dependen los ingresos de las empresas que pagan sus sueldos, y que potencialmente les permitirán con el tiempo ascender en su escalafón corporativo. No hay más. No se trata de que unos sean listos y otros tontos (alguno habrá pero dudo que esté en el segundo grupo), ni de que su visión de los mercados y el riesgo no sea completa o esté distorsionada. Repito, la esencial diferencia es La Independencia.

Si ampliamos este fenómeno a otros escenarios patrimoniales y no sólo a los mercados, entenderemos mejor en qué consiste el Counselling. Si además le aplicamos la quintaesencia del networking al Counselling, estaremos ya muy cerca de lo que es un multi-family office. El coste de su independencia se cubrirá multiplicado por varias veces con el ahorro de comisiones y riesgos inconvenientes, por no citar las posibles pérdidas de inversiones perdedoras.

Mi respeto y admiración por el segundo grupo de citados y mi más profundo desprecio por el primero. Ya que en momentos como el actual, les considero especialmente responsables de los fatales daños causados ycausables a los patrimonios de los inversores que desconocen los grandes peligros que conllevan los «salvavidas que les ofrecen sus productos derivados». Proponer inversiones a aquellos clientes que no tienen la formación suficiente para comprender ni asumir sus riesgos implícitos, no es sólo poco ético. A pesar de que las cuentas de explotación de sus clientes alcance los objetivos marcados, y lamentablemente sus superiores les premien por ello, incluso en periodos de bonanza, es despreciable.

¿Hasta cuando los inversores medios seguirán confiando ciegamente en expertos analistas en nómina de empresas vendedoras de productos financieros? No es tan difícil saber Who’s who in the City si nos fijamos en la independencia económica de sus consignas.

Coitus Interruptus.

Todavía no queda claro si lo que debía ser un barrido general del mercado, un borrón y cuenta nueva, un volver a empezar o, como dirían los expertos una «sana, fuerte y generalizada corrección de los excesos de los últimos meses», se puede ver interrumpido. Quizás se trate de descensos escalonados y en las próximas semanas se vaya produciendo un barrido algo atípico y sincopado, pero barrido al fin y al cabo.
Pero también es posible que veamos un episodio de demencial volatilidad con corrección a la baja muy limitada. Incluso podríamos ver un falso escenario de limpieza que sustente con pies de barro un nuevo y espectacular rally alcista de los mercados mundiales a corto y medio plazo. En cualquiera de estos dos últimos casos se podría construir temerariamente la base para un nuevo castillo burbujeante con cimientos más que dudosos.

No es que deseemos un crack fulminante que castigue despiadadamente a los inversores, pero si el movimiento de barrido no va más allá de lo visto hasta hoy, nos quedará una extraña sensación. Algo así como un coitus iterruptus. Tal y como advierte el Maestro del riesgo JMDV, Si la confianza no vuelve después del enfriamiento, cuando corresponde el turno a la expansión económica sino que lo hace antes, a medio camino, mal asunto.

Los fundamentales macroeconómicos que se discuten en Davos empiezan a dejar de lado los eufemismos y a llamar a las cosas por su nombre. Y eso contrasta aún más con los rebotes espectaculares de los mercados (sobre todo europeos) que estamos viendo esta semana. Pero en un escenario de confusión como el actual, creemos que el desplome iniciado el pasado lunes negro era una manera de encajar muchas piezas del rompecabezas económico que sufrimos desde hace muchos meses. Al nuevo órden mundial que todavía no comprendemos y que por eso nos parece caótico, le convendría partir de un escenario bursátil sin gas, como el TriNa. Las burbujas las tolera muy mal un mundo aerofágico con petróleo a 100 $ y terrorismo atómico integrista, entre otros muchos males recientes.

Por eso lo que a priori se podría ver como positivo, es decir evitar una mayor caída de los mercados y minimizar lo que comenzó siendo la tormenta perfecta, nos deja una extraña sensación de desasosiego. Aunque parezca propio de un personaje de novela de Sacher-Masoch, este frenazo en las caídas nos deja la desagradable sensación de coitus interuptus. Sé que los afectados por las caídas recientes de las bolsas, es decir casi todos los mortales de occidente, pueden no comprender estos argumentos e incluso ofenderse. Pero no es una burla por la desgracia ajena en absoluto, yo mismo sufro los efectos de las caídas de la renta variable china o norteamericana, por ejemplo. Además a casi todos nuestros Clientes les ha repercutido negativamente en mayor o menor medida. No es eso. Es que la profundidad de este mal llamado crack no parece suficiente, y el timing de sus rebotes tampoco está permitiendo un saneamiento prudente.

Como siempre, el tiempo dará y quitará razón. Quizás finalmente veamos una profundización de las caídas, o tal vez estemos ante una plataforma sobre la que se consolidarán nuevos rallys que el tiempo certificará como sólidos. Pero nuestro sentimiento, ni siquiera le llamaría opinión, es que deberíamos sufrir más para purgar suficientemente los excesos lujuriosos de nuestro pasado reciente.

«Quien bien te quiere te hará llorar.» Jamás hubiera pensado que se pudiera aplicar a la bolsa.

El Circo de la Bolsa.

¡Bienvenidos al maravilloso mundo del Circo de la Bolsa!

Pasen y vean: Aquí encontrarán un mundo de emociones fuertes. Con auténticas fieras salvajes que les harán estremecer con sus rugidos y zarpazos, ilusionistas que nos dejarán boquiabiertos con trucos mágicos, equilibristas en la cuerda floja, contorsionistas con posturas inhumanas, escaparatistas que se liberarán de trampas imposibles y, cómo no, payasos que nos harán reír a carcajadas.

Sólo unas cuantas sesiones. Improrrogable.

Después de disfrutar del espectáculo (a algunos niños les aterra), vamos a hablar de Economía. De las reflexiones que se están produciendo y las conclusiones a las que los analistas llagarán en los próximos días en el Foro de Davos.

Este año el foro llega más oportuno que nunca y cuyo objetivo es «mejorar el estado del mundo«. El profesor suizo Klaus Schwab fue el precursor de estos encuentros que originalmente discutían estrategias comerciales, y se ha convertido en el verdadero Foro Económico Mundial.

Algunas ideas muy interesantes se han contrastado entre sus asistentes, he aquí algunos ejemplos:

La misión de la FED: Las decisiones de intervención y de política de tipos no tienen como objetivo salvar a los Mercados de un Crack, sino salvar la Economía. A menudo muchos confunden una cosa con la otra. Es como no distinguir el sexo del amor, aunque tengan relación, todos sabemos que es muy peligroso confundirlos.

Otra reflexión muy interesante que se está discutiendo en Davos es la recesión real (que no técnica) en la que parece estar ya la economía en general. La gran incógnita es descifrar cuan profunda es y cuantos países van a verse afectados. Una vez acotada su intensidad y alcance, será el momento de preocuparse por su duración, pero eso vendrá luego.

The FED, como hemos visto, está tomando las medidas de emergencia que marca el manual de instrucciones de la Economía: Bajadas de tipos importantes, a la vez que ayudan con medidas económico-fiscales a los sectores más apurados, además de las que veremos próximamente. La Reserva Federal se ha arremangado y está achicando agua a la vez que ha activado el protocolo de emergencia.

El barco vecino europeo observa desde la distancia. Lejos de comprobar la seguridad de su propio barco y temer el oleaje que le provocaría el hundimiento del transatlántico americano, sigue proclamando que no va a tolerar inflaciones y amenaza con subidas de tipos. No sólo Trichet sino también el resto de mandatarios europeos, niegan la recesión. Como si la propia negación fuera suficiente para achicar el agua. Niegan la afectación inmobiliaria teniendo en sus bodegas burbujas como la española y la irlandesa. The BCE pronto tendrá que recurrir al manual de instrucciones para situaciones de emergencia recesiva, pero parece evidente que lo hará tarde y mal. No parece dispuesto todavía a arremangarse como la FED, pero el agua no se achica hablando sino actuando.

Davos es tan oportuno que quizás abrirá los ojos a las autoridades europeas para que dejen de pensar en el Circo de la Bolsa y se centren en los problemas reales de la Economía global. Si no están por la labor, el Circo saldrá de la carpa para campar por las calles de la ciudad. Y los contorsionistas, equilibristas, ilusionistas, fieras y payasos, dejarán de ser un espectáculo para convertirse en pesadilla surrealista.

Pasen y vean, aunque siempre nos quedará Davos.