Quizás los términos que más éxito han tenido desde los inicios de este blog son los de Financos e Inversópatas. Ambos me parece que son (somos todos) de alguna forma responsables de la situación a la que ha llegado nuestra economía.
Sin ir más lejos, el abuso de titulizaciones de RF nos ha llevado a la actual crisis de crédito. Pero también el abuso de estructurados y sobreestructurados sobre derivados, ha llevado a más de uno a la ludopatía financiera. Pero además con el agravante de que un ludópata puede prohibirse a sí mismo el acceso a bingos y casinos, pero jamás conseguirá que le prohiban la entrada a una entidad financiera con flamantes carteles atractivos que le incitan a lo peor.
La responsabilidad, a mi entender, es del todo compartida. Del mismo modo que la telebasura sólo tiene cabida si existe oferta y demanda. Es decir, «profesionales» de la comunicación que se rebajan a ello, y también demanda de televidentes con poco cerebro que consumen estos bodrios.
En fin, os dejo con la entrada original de hace un año, donde se intuía ya algún tipo de crisis inminente:
Sé que no os impresionarán las cifras económicas que a continuación os voy a mencionar. Son datos reales y públicos a los que nuestra mente se ha acostumbrado muy rápidamente. La cascada de cifras negativas que salen a diario nos hacen insensibles a su significado, pero cada una de ellas tiene, no sólo significado sino repercusión macroeconómica que desemboca en afectaciones de bolsillos personales.
No olvidemos que al final de la cadena económica estamos las personas y los datos terminan traduciéndose en bienestar o malestar individual. El dinero, el trabajo, los ingreso, los gastos… todo se ve afectado de una forma u otra, tarde o temprano, por esas cifras económicas que nos llueven constantemente, y que desde hace unos meses son pésimas. La globalización en las comunicaciones hace que veamos imágenes detalladas e inmediatas de catástrofes naturales al otro lado del planeta, pero no dejan de ser fenómenos locales de los que la globalización sólo nos informa. Pero en economía la globalidad no sólo nos informa sino que también nos afecta directamente. Acostumbrarnos a oír y leer cifras económicas negativas y curtir nuestros sentidos, como si se tratara de la noticia de la inundación de un remoto país en el telediario de las tres, no nos evitará la afectación personal.
Este mes de mayo 2008 las solicitudes de ejecuciones hipotecarias en los EE.UU. han aumentado un 48% respecto al mismo mes del 2007. Si contabilizamos también los avisos oficiales de incumplimientos, 261.255 familias han faltado a sus obligaciones hipotecarias, o sea casi uno de cada mil habitantes de la primera potencia económica mundial. En los últimos 29 meses siempre ha aumentado la cifra interanual de ejecuciones hipotecarias. En concreto éste último mes 1 de cada 483 hogares ha sido ejecutado promediando todo el país, pero hay estados como Nevada donde la proporción es 1 de cada 118 hogares. También California y Arizona están sufriendo la terrible resaca de embargos después de la borrachera hipotecaria de los últimos 8 años.
Otra cifra escalofriante: En España un 10% de las hipotecas superan el valor de los inmuebles hipotecados. No sé a vosotros, pero a mi me dio mucho que pensar, sobre todo si tenemos en cuenta que se obvian muchos peritajes obsoletos que a nadie le conviene actualizar.
Los embargados, o los que lo van a estar, no sólo pierden en favor del banco su mayor o menor porción de vivienda que ya era suya, sino que también ven como el petróleo afecta fatalmente a sus bolsillos. Si esta crisis energética se hubiera producido antes, se habrían ahorrado algunas cuotas de su hipoteca, empeorando aun más los balances de sus bancos acreedores. Dicho de otro modo, el incremento de precios hará que muchos ya no puedan hacer frente a sus créditos, provocando más y más ejecuciones. Llegados a este punto, si está siendo tan vital el desplome de los intereses en EE.UU. para salvaguardar el sistema financiero lo es aun más, si cabe, la moderación en la escalada energética. Un crudo a 150, 200 o 250 US$ por barril hará inútiles las costosísimas medidas adoptadas por FED, BCE y otros muchos bancos centrales. Los descensos de tipos, las inyecciones de liquidez al sistema… todo se lo llevará por delante la asfixia económica energética y su inflación de primera ronda. El G8 ya advirtió de este peligro el pasado sábado con comentarios inusualmente agresivos.
The distopía petrolífera ha desplazado de los titulares al credit crunch, pero ambas crisis conviven coincidiendo en tiempo y espacio. Y esta convivencia de dos escenarios tan graves es inaudita, histórica y espeluznante. Además existen efectos colaterales derivados de éstas que agravan la perspectiva, como por ejemplo la vergonzosa crisis alimentaria del tercer mundo, causada por la súbita sobreproducción de biocombustible, que se extiende peligrosamente también al segundo mundo.
Algunos no se dieron cuenta de la gravedad de la situación hasta el pasado mes de Enero, cuando la bolsa tuvo un breve periodo espasmódico. Pero como no fue más que un «coitus interruptus» y algunos siguen asociando exclusiva y torpemente la palabra «crack» al de 1929, muchos siguieron (incluso alguno todavía sigue) pensando que si las bolsas no se desploman será porque la cosa no está tan mal.
Los ciclos han desaparecido y el nuevo orden económico global todavía nos resulta caótico. Un caos que comprenderemos con el tiempo. Esta crisis es tan inaudita e histórica que ni siquiera un crack bursátil tradicional nos puede guiar en el camino del actual escenario. Ya desde el pasado verano venimos diciendo que nuestra economía de hoy formará parte de los libros de texto económicos de las generaciones futuras. Pero vamos camino ya de tesis doctoral.
El otro día un director regional de una conocida banca privada española me dijo: «El único motivo que tienen las bolsas para subir, es que no existe ningún motivo«. Frase lapidaria donde las haya, sobre todo viniendo de un cargo como el suyo. Esta crisis es The Big One, sin duda. Quizás nos daría alguna clave releer el artículo de mi colega GFO «Inflacionar o Morir».
Para acabar os dejo con un fragmento del comentario que hizo Manuelmad (lo siento pero no sé dónde linkarte) a nuestro artículo de Mad Max, y que suscribo totalmente:
«Igual vivo en el mundo de la alegría, pero prefiero pensar que los años que tengo por delante van a ser los años de mayor desarrollo tecnológico y cultural de toda la historia, precisamente por la crisis que se nos está viniendo encima. Hace poco leí a un artículo sobre el milagro de Singapur, un país que no tenía nada y que hasta hace muy poco era tierra de mosquitos y enfermedades. El reportero preguntaba a un empresario como lo habían conseguido, la respuesta fue que la escasez da eficiencia y la eficiencia da riqueza. Momentos como estos son los que cambian el desarrollo del mundo. Si son para mejor o para peor, eso ya depende de la óptica con la que cada uno lo mire.»
«Si el centro neurálgico del poder empresarial con las mayores y mejores multinacionales ha desaparecido, ¿qué no le podría suceder a nuestro patrimonio que es infinitamente más vulnerable?» Desde los inicios del Family Office tomamos esta frase, que se refiere a la trágica destrucción del World Trade Center, como ejemplo para tratar de hacer ver la necesidad de blindar nuestros patrimonios y consolidarlos a través del tiempo. Se ha comentado muchas veces que las grandes fortunas también están expuestas a todo tipo de inclemencias que pueden mermar su patrimonio y necesitan más aún, si cabe, una correcta planificación financiera orientada a satisfacer las necesidades personales de la familia (P.G.R.). Normalmente hemos aludido a personas que han recibido una súbita inyección de dinero sin estar preparadas para gestionarlo, tales como los agraciados por algún tipo de lotería, los perceptores de grandes herencias o incluso poseedores de tierras de cultivo súbitamente recalificadas, pero también otras veces hemos aludido a personas ricas que han sabido ganar su dinero y piensan que también sabrán mantenerlo y hacerlo crecer. Por difícil de entender que pueda resultar, ganar dinero y gestionar un patrimonio son disciplinas completamente distintas.
Y qué mejor que servirse de un artículo que publicaba el New York Times el pasado Domingo para demostrar la necesidad de dicha planificación hasta para las fortunas más grandes de Manhattan. En él se narran anécdotas que pueden parecer banales, como el hecho de que los ricos estén cortando gastos lujosos (cortes de pelo de 350$ o alquileres de jet a 10.000$ la hora) debido a la actual crisis, pero que esconden un grave problema de fondo: la nula presencia de un Balance Vital que hubiese tenido en cuenta dichos gastos y hubiese adecuado el patrimonio y los ingresos para poder satisfacer esos caprichos.
Siguiendo con el artículo, voy a destacar los párrafos que me parecen más significativos y que demuestran claramente que cualquier fortuna, por grande que sea, está expuesta a los vaivenes económicos si no se ha trabajado con ella correctamente. Además, también quiero resaltar las angustias que conlleva el verse en una situación de este tipo.
Una abogada matrimonialista, Nancy Chemtob, cuenta que un cliente suyo le confesó recientemente que su patrimonio había disminuido de $20 millones a $8 millones, y que estaba preocupado por si su mujer le dejaba. «El hombre se había llegado a endeudar para poder mantener su nivel de vida y no confesarle a su mujer dicha pérdida de riqueza». Otra persona que proporciona servicios a las personas de alto nivel patrimonial, Cassie Rosenthal, regente de una galería en Chelsea, dice que «desde que empezó la crisis subprime, y sobre todo desde comienzos de año, algunos coleccionistas quieren vender piezas que antes tenían precios prohibitivos». Comentó también que «cuando las transacciones se cierran rápido, ellos están contentos, porque necesitan ese dinero con urgencia». Un nutricionista que trabaja con muchos ejecutivos de Wall Street, confiesa que sus clientes «han estado comiendo y bebiendo más durante los últimos 6 meses». Por último, Clay Burwell, entrenador personal de ejecutivos afirma que «un año comiendo más, bebiendo más y trabajando más horas ha empezado a pasar factura a su salud», y apostilla: «los veo llegar al gimnasio como si tuvieran una nube negra sobre sus cabezas».
Todas estas desgracias, porque verse en aprietos por motivos económicos siempre es una desgracia, sea cual sea el tamaño de la fortuna, se podían haber evitado perfectamente. Con la elaboración de un Balance Vital lo que se pretende es determinar las necesidades presentes y futuras de la familia, para después, a través de una óptima gestión del patrimonio y de los ingresos que se tengan, poder satisfacer dichas necesidades, cumpliendo siempre con la premisa de crecimiento de la riqueza a largo plazo. Verse en la situación de tener que desprenderse de queridas obras de arte o de renunciar a lujosos caprichos para disponer de más efectivo, por no hablar del deterioro en la salud personal causado por estas inquietudes económicas, es algo que jamás debería haber sucedido si el asesoramiento recibido por estas personas hubiese sido el correcto. El caso más flagrante sin duda alguna es la incapacidad de blindar un patrimonio que se menciona en el ejemplo del principio. Se habla de un millonario americano cuya riqueza se ha reducido en $12 millones. Seguramente, en esta época de crisis e incertidumbre, este ejemplo es cercano a más de uno (lamentablemente), bien porque lo ha sufrido en sus propias carnes, bien porque tiene algún conocido en esta situación.
No estoy diciendo con ello que un patrimonio no pueda disminuir nunca. En la planificación financiera puede haber una parte destinada a inversiones más arriesgadas, susceptible de sufrir pérdidas. Lo que se critica aquí es la ausencia de un diseño que establezca qué porcentaje del patrimonio se dedica a cada perfil de inversión y, sobre todo, la ausencia de blindaje de la mayoría de la riqueza, que permita preservarla y hacerla aumentar a un ritmo constante con el paso del tiempo.
La evidencia ha convencido ya a los más optimistas y hoy ya no es opinable que la era de la energía barata quedó definitivamente atrás. Al menos para la próxima generación. Se han dado las tres circunstancias necesarias para el colapso:
Incremento histórico de la demanda energética en países emergentes como China, India, etc.
Descenso de la producción de petróleo por agotamiento.
Ausencia de soluciones energéticas alternativas suficientemente evolucionadas y extendidas.
En cuanto a la primera circunstancia, es obvio que el principal protagonista es China, con 1.300.000.000 de personas a quienes cuyo gobierno ha iniciado en esto del capitalismo estatal. Su demanda creciente no ha hecho más que empezar y a poco que la India siga sus pasos, el planeta deberá cubrir las necesidades energéticas de 1.000.000.000 de personas más. Las cifras de estos emergentes son tan abrumadoras que occidente y su vanidad quedan en una impotente y triste evidencia.
La segunda circunstancia es quizás la más preocupante y sin embargo la que ha sido más predecible. El cenit o peak oil (aunque muchos lo hayan visto como un clímax recaudatorio) es una evidencia desde hace ya casi 10 años. Pero nos hemos obstinado en no prestarle atención hasta que el precio del barril se ha multiplicado por 2,5 en el último año y medio. Y decimos que ha sido predecible porque lo hemos visto multiplicarse por 10 en la última década, a medida que todas las opiniones expertas convergían hacia el fin de la era del crudo barato.
Hay que tener en cuenta que los precios actuales permiten la explotación de yacimientos en los que antes los costes de extracción superaban la rentabilidad exigible. Pero en la mayoría de los grandes y viejos conocidos yacimientos tradicionales el crudo ya no brota como antes. La extracción de las segundas mitades de las reservas de los yacimientos es mucho más costosa y lenta, muy lenta. El crudo se hace mucho más espeso y debe bombearse, y los inconvenientes se multiplican. El panorama es pues muy distinto en un pozo joven de un yacimiento joven donde el oro líquido emerge con fuerza y de donde brotan barriles a destajo y sin cesar. Los grandes yacimientos tradicionales producen senilmente, poco y caro, y a pesar de los avances técnicos, los costes y volúmenes de producción jamás volverán a ser lo que eran. Como la vida misma…
Es cierto que las plataformas marítimas de hoy nada tienen que ver con las de hace una década, hoy se perfora hasta 3.000 metros de profundidad, y antaño superar los 300 metros era una arriesgada explotación. Además la precisión de los sondeos y sobre todo de las perforaciones (en el ángulo y zona previamente determinado con una precisión de tan sólo un par de metros) hacen que las extracciones sean mucho más quirúrgicas. Pero el agotamiento de los recursos es inexorable y debemos ir en busca de nuevo queso, con nuevos sabores que nos sorprenderán, como decía la conocida fábula.
La tercera circunstancia que se ha dado en esta tormenta perfecta tiene mucho que ver con el comportamiento humano. La previsión y planificación futura es casi nula cuando se trata de la Humanidad en su globalidad. Ni siquiera los políticos suelen prever los problemas más allá de sus propias legislaturas, y en la mayor parte del planeta apenas ni siquiera existe la clase política. Las energías alternativas son todavía hoy incipientes e incapaces de ser una opción que sustituya la dependencia del combustible líquido. Sólo nos empeñaremos en conseguir soluciones alternativas cuando no sean alternativas sino obligatorias. Tristemente, y salvo excepciones individuales, nuestra raza humana se comporta así globalmente.
Con un barril por encima de los 140 $ comenzamos a sufrir. Los transportes se resienten, comienzan las protestas, huelgas, etc. Las medidas fiscales paliativas que se puedan tomar por parte de gobiernos europeos no serán más que paños de agua caliente. Al menos hasta que no se decida generar energías alternativas masivamente, y para ello debería hacerse de este problema una cuestión de estado y tomar medidas estratégicas drásticas. Esperemos que sea sólo cuestión de tiempo que comencemos este camino decididamente, pero lo lamentable es que sólo lo haremos cuando el precio del barril sea lo suficientemente asfixiante.
La población más pobre del planeta ya está sufriendo las consecuencias de la incipiente y súbita fabricación de bio-combustible que está encareciendo las materias primas que forman la base de su alimentación. Una hambruna odiosamente vergonzosa. Pero existe también el peligro de que la dependencia de un petróleo asfixiantemente caro se alargue lo suficiente como para que los daños a las economías mundiales sean demasiado importantes. La duda actual se centra en si llegaremos a tiempo para la sustitución de la energía antes de sufrir un verdadero colapso económico difícilmente reversible. Si no es así, el déficit energético será insoportable para los fundamentos de las principales economías del planeta, y las consecuencias de este deterioro podrían generar la peor recesión global de la historia. En el siguiente gráfico podemos ver la predicción de algunos catastrofistas cuya opinión sin embargo estamos muy lejos de compartir:
Personalmente creo devotamente que seremos capaces de salvar dichos fundamentos y que la necesidad y el instinto de supervivencia del primer mundo (el del tercer mundo lamentablemente no da para más) nos llevará a encontrar una alternativa viable que deberá acompañar a las múltiples crisis, estrecheces y demás medidas restrictivas.
Recuerdo algún analista económico miope y muy conocido que en plena crisis crediticia del pasado mes de agosto dijo off the record algo así como: «La Crisis de Crédito es la peor de la historia. ¿Qué otra cosa peor le podría pasar a la Economía mundial? La crisis del crudo es una vieja conocida cuyas consecuencias son del todo previsibles»… Nunca aprenderán, mi querido y admirado Nassim, nunca aprenderán.
Arabia Saudí sigue «tranquilizándonos» con su ya clásico «habrá petróleo para todos», pero a mi me enseñaron a desconfiar del que dice tener un buen juego y se niega a demostrarlo, quizás el buen juego sea para los saudíes, o ni siquiera eso. Si la información es poder, está claro que occidente es muy débil ante la incertidumbre de las reservas reales de petróleo. Y aún así el cambio de modelo energético está peligrosamente lejos de convertirse en un asunto estratégico de Estado. Mientras tanto otros miopes se rasgan las vestiduras porque una empresa eléctrica española pueda ser comprada por otra europea «por razones estratégicas». Por favor señores políticos, Estrategia se escribe con mayúsculas. Pero como me enseñaron a buscar mi propia responsabilidad en todo lo que sucede, todos los habitantes del primer mundo somos corresponsables de haber elegido a nuestros líderes.
«No debemos perder la fe en la humanidad que es como el océano: No se ensucia porque algunas de sus gotas estén sucias.»
Mahatma Gandhi.
Esperemos que Mad Max no deje de ser ciencia-ficción para pasar a ser una simple caricatura de la realidad distópica.
Siguiendo con la sana costumbre de releer a toro pasado algunos de nuestros artículos, hoy recordamos los errores estratégicos que cometen la mayoría de patrimonios medios y pequeños, contrastando con las directrices que siguen mayoritariamente los HNWI, o sea los grandes patrimonios bien gestionados.
Como es nuestra vocación en este blog, intentamos trasladar y adaptar estas estrategias a los que podríamos llamarMedium o LowNetWorthIndividuals. Como curiosidad podemos releer las reflexiones que hicimos hace un año respecto al panorama inmobiliario y el uso abusivo que se hizo de ese tipo de inversiones. Y también resulta lamentable ver cómo ha evolucionado la RV que fue el refugio de muchos inversores que dejaron de confiar en los inmuebles como valor sólido para sus activos.
Aquí tenéis nuestra entrada original de hace un año:
Hemos recibido un comentario anónimo a nuestro artículo Citisoluciones, el Networking al servicio de CitiBank. Descanse en paz la independencia financiera de Kiyosaki. El hecho de que lo publiquemos no significa que suscribamos todo su contenido, pero nos parece tan crudo como tristemente sincero, y creemos que merece que lo leáis íntegro y en forma de post. Lo hemos transcrito exactamente como lo escribió su autor, sin modificar ni una sola coma:
«No suelo entrar en foros ni nada de ésto porque considero que nadie entra nunca a aplaudir , si no a hundir al personal, pero en éste caso, y como experiencia particular, voy a ser muy muy objetivoYo soy un DVL de la compañía Citi…y realmente, no he tenido un ingreso importante todavía, y cuando ha empezado a dar frutos, con la caida from EEUU en las bolsas..que por cierto..Citigroup ya no LIDERA el listado forbes..ahora está el numero 7…es buen numero, pero no es LA PRIMERA COMPAÑÍA CON MAYORES ACTIVOS FINANCIEROS, en fin, que los ingresos han bajado hasta el sueloRealmente la crisis ha afectado, pero es deprimente cuando el equipo se te cae, porque una vez que les has vendido a tus familiares los seguros, los fondos de inversion etc…y logras subir unos «peldaños al supuesto exito» , se acabó, porque hoy día ningún cliente se fia de las bolsas..que renta un 12% DE QUE !Hay muchísimas personas que no deberían estar en Citi, y no es discriminar, pero desprestigian una manera de trabajar o ganarse la vida, de alguien que lo puede hacer bien…es decir, no puede llegar un macarrilla con una corbata, que no tiene ni idea de si los Valores se escriben con B o con V , a hacerte un fondo de inversión, eso a lo mejor en un pueblo remoto de Cuenca o Soria ,funciona, pero en una ciudad tan «clasica» y «conservadora» como Madrid, no funciona…y lo lamento porque es hechar piedras sobre mi propio tejado, ya que ha sido un fracaso personal en un «supuesto negocio» a emprender, en el cual, cierto es ,que no inviertes una millonada, pero mi tiempo vale millones, como el de todos, y he dejado de ver a mis hijos pequeños durante un año y medio por llevar a cabo un negocio que me diera «independencia financiera»y al final, he vuelto a mi antiguo negocio.Miren señores, la independencia financiera la lograré trabajando de sol a sol, incluso en dos negocios, o trabajando a cuenta ajenta , por que no? estudiando (de verdad) y aprendiendo cada día más, para estar al día…pero me niego a patearme las calles vendiendo los productos , que ademas tiene Citibank, en las mismas condiciones, «convenciendo» a mis amigos de que éste es el negocio del siglo y venderles que Citigroup es lo mejor de lo mejor, perder mi tiempo , para que las comisiones se las repartan mis Rl , Rvp y demás….comprendo que en America , ésto es (o fué) de un éxito bestial, pero aquí en España no funcionamos así…y es un sistema tan distinto, que costará muchos años que eso salga adelante si es que sale…aquí funcionó cuando la economía iba bien, y , como suele pasar en el marketing relacional, les fué muy bien a los fundadores, y me alegro muchísimo por ellos, porque es cierto que hay mucha calidad humana en Citi, pero los que empezamos ahora , tenemos un trabajo tan duro por delante, que no creo que nadie, llegue a las cifras que «te venden/vendemos» en principioSiento muchísimo decirlo, pero es que sigo viendo que hay muchas personas que se «autoengañan» no digo que sea un mal trabajo..pero no lo defendáis a capa y espada, porque hoy día…y desde hace tan sólo un año, Ing, y otras empresas de banca, están haciendo lo mismo, y algún cliente me ha puesto ya la cara colorada, ya que éstos bancos son mucho más conocidos, comercializan muuuchos más productos que Citi..y la formación de los comerciales , está a años luz de los de Citi….además si tienes clave para la Intranet from Citisoluciones, como la tengo yo, y observas las producciones ultimas, han bajado mucho, y los Rvp, estan en unas cifras mediocres de unos 3.500 € mensuales (los que mejor van) …y ese dinero lo gano cualquier mes entre mi mujer y yo(y sin pagar impuestos, es decir NETO….y lo doblamos cuando tenemos pagas extras, y sin depender de los comisionistas de abajo, ni tener que mantener oficina, y saliendo todos los días a las 18:00Es muy atractivo el envoltorio de Citi, pero el paquete en sí, es tan sólo para unos cuantos, no para todo el mundoConcluyendo: Es una buena alternativa para algunas personas…pero no para todas…de alguna manera cuando estas aprendiendo y ves que funciona «utilizas» a tus familiares, amigos , conocidos, y antiguos clientes, para poder escalar en la dichosa «carrera a la oficina» y a mi personalmente me da pena que aunque algunos quieren seguirte, ven como una y otra vez les dicen que no, y como buenísimas personas ponen toda su ilusión y no llegan a nada…lo lamento de verdad, sobre todo porque se me cae la cara de verguenza cuando veo que un Sr que está por debajo de mi (pfi=piltrafilla como le llaman «cariñosamente» en Citi) vende un seguro con todo su esfuerzo a su cuñado, padre, o hermano..para que no se lleve un Euro y sin embargo me lo lleve yo…miren señores, aún me queda dignidad y no me llenaré el bolsillo a costa de otros…que a su vez, yo se lo voy llenando con mis gestiones….es piramidal, aunque tenga alguna salvedad , pero en reglas generales es un «negocio network» de piramide como se funciona en EEUUAdemás quieren aplicar el sistema americano en todo…el reloj, el anillo, el pin a los mejores fichajes…y sobre todo algo que no me gusta nada, y creo que mi opinión la comparten muchos compañeros/ex-compañeros de Citi, son los aplausitos por vender más, por aprobar un examen etc etc…Otro tema que no soporto son las ridiculas convenciones de fin de semana…disculpen SresCITIS, pero no es normal que «inviten a una convención» cobren la entrada , y encima hay que ir por los propios medios…está claro que es para tu propio negocio y una supuesta inversión, pero considero que hasta que se gana dinero de verdad, debería invitar el cabeza de oficina «RVP» a dichas convenciones no? al menos pasar gastos de gasolina, o al menos dar botellas de agua…yo he estado en varias empresas y algunas de ellas eran para tu propio negocio, y ciertamente la entrada la pagabas tu, pero el desplazamiento lo ponía la empresa, y al menos una botella de agua te daban a la entrada..porque la convencion de fin de semana de «los Espartanos» de hace unos meses, me pareció una tomadura de pelo auténtica, tan solo para que..para motivar, para contarnos lo que viernes tras viernes en las clases nos cuentan?Tanto que vendían que habría un antes y un después de la convención(si que lo ha habido, antes crecida y después crisis inmobiliaria en EEUU, jeje) Si no nos hace falta motivación!!!!!…es muy bonito ver al padre con su hijo y todo eso…pero dos días de mi fin de semana para eso ? y gastandome el dinero para ir , parking y ni siquiera un ticket de una bebida, para una entrada que me ha costado 50 € por persona ? es que esa convención queriendo llevar a mis hijos, me salio por 200 € solo de entradas + gastos de almuerzo + parking…no lo quiero ni pensarDe nuevo de verdad , pido disculpas porque no creí que podría hacer ésto..pero es que veo a personas que trabajan en Citi un tanto agresivas y defendiendo a muerte a la empresa, y yo que lo veo objetivamente, y asumiendo mi fracaso, solo quiero qeu se abran los ojos, ya que Citisoluciones, es una opcion más válida, por que no? pero no es la única opción, como suelen decir sus lideres..si queréis entrar, fenomenal, pero vais a tener que luchar el doble de duro que si entráis en otra compañía de soluciones financieras, y como asesores financieros comisionistas independientes, europea y con más renombre….ya que por mucho que nos empeñemos, Citigroup en España no lo conoce nadie, y se gasta en las entrevistas una hora mas o dos, a la vez que hay que primero vender quien es la empresa, cuando sin embargo, si te presentas como BBVA, por ejemplo, no es necesarioTambién estoy agradecido ya que me ha servido para aprender un poco sobre conceptos básicos de como funciona el dinero , los seguros y los fondos de inversión, en eso estoy muy agradecido a Citi, y también animo a los que quieran entrar por hacerse el curso y aprender ,para eso es muy válido y hay lideres que son buenos profesionales…al igual que hay otros que solo saben pavonear sobre lo que ganan , no ganan, tienen, no tienen, saben o dejan de saber…depende de la suerte que te toque en la oficina que entresUn saludo y suerte a los emprendedores de Citi…aunque cada día yo me alegro más de haberme dado de baja, me siento muy defraudadoPor favor ruego que alguien que esté en Citi y se sienta igual, porque no creo que sea la única persona que piensa lo mismo….recuerdo que llevaba en citi un año y medioDVL : J.G.G.P.D Como dato os comento que la mayoría de oficinas/franquicias de Citi que , además casi todas han abierto enCanarias y Ciudades mucho más pequeñas que Madrid , han cerrado de nuevo por que no tienen ingresos de éxito, ni independencia financiera de ningún tipo…y de pasar de la corbata al mono , supongo que ha sido bastante deprimente, sobre todo cuando han llegado al soñado RVP…y cuando han perdido en el camino, tiempo, amigos, dinero, e ilusiones»
Amigo anónimo, ya en nuestro artículo de hace más de un año dijimos que se trataba de un trabajo digno como cualquier otro, pero la empresa es poco ética con sus clientes y también con sus empleados como muy bien has descrito. Se juega con el anhelo de alcanzar una independencia financiera que está mucho más cercana en la lectura de Kiyosaki, a pesar de ser un simple libro, que en esa actividad laboral. Sobre todo para los potenciales clientes. Es una lástima que el autor de Padre Rico, Padre Pobre se haya prestado (vendido) a tal juego. Le deshonra y hace daño a terceros.
Estructura piramidal y pseudo-sectaria a la caza y captura del círculo de influencias del mayor número de adeptos. Lamentablemente lejos de la formación exigente de una red comercial y muy lejos de la búsqueda del bienestar para sus clientes que tanto pregonan.
Solo quiero, amigo anónimo, darte muchos muchos ánimos. Sin nuestros errores no podríamos mejorar, y estoy seguro que sin tu decepcionante paso por Citisoluciones, no habrías escrito este texto tan sincero, triste y a la vez honradamente agradecido. Con tu clarividencia, honestidad y esfuerzo, no tengas duda de que el tiempo te pondrá en el lugar que mereces. Así lo suele hacer con todos, para bien y para mal.
Estoy convencido de que tu comentario lo agradecemos muchos.
P.D. Anónimo, escríbenos un correo de contacto, estaríamos encantados de contar contigo entre nuestros colaboradores.
Esta pregunta viene al caso a raíz de lo que nos vamos encontrando en nuestras reuniones con nuevos clientes.
Es muy importante hacerse esta reflexión. ¿Su dinero trabaja para usted? ¿Para su banco? ¿Para su asesor fiscal? ¿Para su abogado? ¿Para su asesor inmobiliario?
El negocio tradicional bancario consiste en captar dinero a bajos tipos de interés y prestarlo posteriormente a otros particulares, al Estado o a otras empresas a tipos más altos, éstos pueden a veces llegar a superar el doble de lo que se retribuye al primero. Con esta diferencia los bancos cubren sus costes y además obtienen beneficios. Cuando los bancos captan dinero le llaman: operaciones de pasivo (con eso se financian), y cuando lo prestan: operaciones de activo (ahí es cuando lo invierten). Por ello, en ocasiones, cuando un inversor tiene un dinero que no necesita hasta una fecha futura, en lugar de prestárselo al Estado (comprando una obligación del Tesoro Público), a una empresa (comprando una acción o una obligación privada) o incluso uniéndose a otros inversores a través de una institución de inversión colectiva, IIC (comprando una participación en un fondo de inversión o en un plan de pensiones) lo que hace es contratar un depósito (operación de pasivo) que en realidad es ceder la propiedad de su dinero y el beneficio que podría obtener, si realizase el mismo los préstamos, al banco para que sea él el que haga negocio con su dinero.
A estas alturas de la conversación es cuando el cliente apela al factor Riesgo, entendido como la posibilidad de perder parte del capital o su totalidad. Lógicamente, quien va ha hacer trabajar el dinero será quien obtenga mayores frutos pero también quien asumirá el riesgo de que ese “hacer trabajar el dinero” no obtenga los rendimientos que, en principio, se esperaban. Las dos variables, rentabilidad y riesgo, suelen estar inversamente relacionadas, así las inversiones que ofrecen un mayor riesgo son las que presentan mayor rentabilidad y a la inversa.
Qué es lo que está pasando ahora con la “guerra de pasivo”. Las necesidades de liquidez (de dinero) de los bancos están haciendo que éstos se empleen comercialmente en captar el máximo dinero para sanear sus balances.
Cuando un banco ofrece una rentabilidad por encima de lo “normal” tenemos que tener en cuenta, como hemos comentado antes, que las dos variables rentabilidad y riesgo suelen estar inversamente relacionadas . Comprobamos en nuestras reuniones con clientes nuevos que la medición del riesgo de una entidad está muy sesgada en ellos por la imagen de la entidad, por el número de oficinas a pie de calle que visualiza el propio cliente y por la sensación que le da el banco. Esto no es así. ¿Ya nadie se acuerda del caso Banesto?
Si tenemos el euribor al 5% ¿Cómo puede ser que un banco nos ofrezca una rentabilidad superior? Si todo lo que pase de ese 5% es pérdidad para el banco. Si en la situación actual nos encontráramos con una persona que vende su casa perdiendo dinero, enseguida pensaríamos que está en una situación muy apurada. Pues lo mismo con los bancos.
No es lo mismo dejar nuestro dinero en depósito en un banco con una calificación crediticia a largo de AAA calidad crediticia máxima (en estos momentos ningún banco español la posee, sin embargo el Estado español sí) que en un banco con una calificación de CCC alto riesgo de impago. ¿Su banco le ha dicho cual es su calificación?
Otras personas para las que puede trabajar su dinero pueden ser su asesor fiscal o su abogado. Los bancos en su estrategia de captación de clientes establecen acuerdos con abogados y asesores fiscales para acceder a sus clientes a cambio de suculentas comisiones. ¿Se ha planteado alguna vez que su abogado o asesor fiscal puede tener condiciones más ventajosas con su banco que usted mismo que es el propietario del dinero? Otra pregunta delicada para que usted si quiere saber la verdad la haga a quien proceda. También muchos abogados y asesores fiscales han hecho dinero intermediando en operaciones inmobiliarias entre dos de sus clientes.
Otro profesional para el que puede trabajar su dinero es su asesor inmobiliario. Al analizar los activos que componen el patrimonio inmobiliario de una familia y desandar el camino desde la posesión del activo hasta su recomendación de compra podemos observar que ningún asesor inmobiliario a recomendado nunca una inversión que no tuviera en cartera. Los propios promotores han actuado de asesores inmobiliarios aconsejando activos sin tener en cuenta las características de éste como pueden ser la localización en una zona prime, las futuras afecciones con las normas urbanísticas, la complementariedad con el resto de los activos inmobiliarios de la familia, etc. Básicamente el activo recomendado era el que estaba en venta por el promotor inmobiliario y las características del activo venían condicionadas en cuanto a localización por el suelo que estuviera libre y que había podido comprar el promotor a buen precio. En cuanto a calidades de materiales y ejecución pues las que mejor pudo negociar el promotor para beneficio del promotor, no de la familia.
¿Como han resuelto ese barullo algunas familias? Creando un Family Office, para conseguir una gestión personalizada de su patrimonio adaptada a los objetivos de la familia.
Entre las múltiples ventajas que existen para tener un Family Office, los clientes destacan algunas: La libertad que les da para que los miembros de la familia puedan ejercer una carrera profesional distinta a los negocios de la familia. Conseguir que se gestione su dinero con eficiencia de costes. Una gestión estable y controlada de los activos. Que el patrimonio se desarrolle en un ambiente de confianza y lealtad.
La gran ventaja para las familias es que los Family Office proporcionan protección contra cualquier conflicto de intereses y aseguran que los intereses de la familia están en primer lugar. Si la familia crea su propia empresa de inversión la familia es su único cliente y no existe conflicto alguno pues la familia hará lo mejor para sí misma. Una vez llegados aquí existen dos posibilidades, que el Family Office lo dirija un miembro de la familia o que lo haga un profesional externo. En diversos estudios e investigaciones se aprecian las ventajas de que sea un profesional externo quien lo haga pues es más fácil delimitar las funciones y normas de gobierno del Family Office evitándose malas interpretaciones por parte de otros miembros de la familia ajenos a la dirección del mismo, muchas veces es inevitable trasladar diferencias personales dentro del seno de la familia a las decisiones de estrategia en el patrimonio familiar.
Según el profesor de Gestión de Wharton Raphael Amit solo merece la pena crear un Family Office si la familia posee al menos 100 millones de dólares en activos. Par familias con un patrimonio menor existen entidades idénticas conocidas como Multi Fámily Office, que es nuestro caso. La única diferencia radica en que se da servicio a más de una familia. Personalmente me resulta más satisfactoria esta opción pues el enriquecimiento humano y profesional es mayor y más amplio.
Hemos comprobado que el asesoramiento patrimonial de alto nivel es aplicable a los capitales medios y también pequeños y que en definitiva puede ser accesible a todo el mundo, como es nuestra labor de Fresh Family Office.
Cuando uno escucha perlas como la del vídeo que a continuación adjuntamos, se da cuenta de que los conceptos y reflexiones verdaderamente importantes, son comunes a la mayoría de elegidos que han triunfado de una u otra forma en la vida. No me refiero al triunfo económico sino al personal, aunque muchas veces vayan acompañados el uno del otro, y no siempre formen una conjunción positiva. Existen una serie de pensamientos y reflexiones sabias que son reveladoramente comunes en aquellos quienes pueden sentirse plenamente orgullosos al final de sus vidas. Aquellos quienes han contribuido claramente a hacer un mundo mejor en mayor o menor medida o cuyo paso por esta vida no ha sido estéril. En definitiva a los que por uno u otro motivo admiramos y quisiéramos estar capacitados para emular. Pero también estas reflexiones deben ser comunes en simples mortales que no pasaremos a la historia, pero que sí que nos empeñamos en llegar al final de nuestras vidas con la satisfacción de sentirnos plenamente orgullosos de nuestro paso por este mundo.
Entre estos conceptos y reflexiones encontramos sabiduría, espiritualidad, ética, inteligencia, humildad, coraje, ideales, justicia y un largo etcétera de virtudes vitales, sin las cuales nuestra existencia en el mejor de los casos será anónima, intrascendente, gris, vulgar e inútil, cuando no perjudicial.
Por nuestra parte, humildemente quisimos ya en el momento de nuestros inicios como Family Office que muchas de estas virtudes fueran contempladas por nuestros clientes a la hora de diseñar su futuro. Curiosamente al igual que Steve Jobs , una de las múltiples reflexiones que siempre nos ha gustado hacer con nuestros nuevos clientes antes de elaborar el Plan Global de la Riqueza es la siguiente: ¿Qué cambios debería hacer en su vida si le diagnosticaran una grave enfermedad y su tiempo se acabara súbitamente? Las respuestas con las que nos encontramos son muy diversas, pero siempre suponen reflexiones extremadamente fructíferas. No debemos esperar al final de nuestra vida para ponerla en orden. Y la contratación de un family office es el momento adecuado para hacer éstos y otros muchos otros cambios que no siempre tienen relación directa con la optimización de nuestras inversiones.
Como veréis en el vídeo de Steve Jobs, también esta reflexión sobre el fin de la vida le ha ayudado a analizar y relativizar lo verdaderamente importante de este mundo. Aunque pueda sorprender, cuando hablamos de gestionar y estructurar patrimonios más o menos importantes, las consecuencias de contemplar o ignorar estas reflexiones son muy notables. Para bien y para mal. Y podemos asegurar que cuando la talla personal de un Cliente le permite valorar estos conceptos y reflexiones que le proponemos a la hora de diseñar su PGR, los resultados en cuanto a progresión y Felicidad patrimonial son espectaculares. Buscar la Felicidad paralelamente pero también más allá del incremento de nuestra fortuna, es algo muy enriquecedor a todos los niveles. Como ya hemos dicho alguna vez:
Paradójicamente, cuando el interés se centra en el disfrute del camino se suele subir al pódium, y la felicidad conseguida es muy superior a la mera medalla.
Perder de vista estos conceptos y reflexiones vitales cuando tratamos de dinero y patrimonio, es uno de los mayores peligros en que podemos incurrir. La optimización de los rendimientos de nuestros activos nos producirá dinero, pero también infinidad de problemas que derivarán en infelicidad si ignoramos lo realmente importante de la Vida. En cambio, si hemos valorado convenientemente estos conceptos, la progresión patrimonial en un entorno de vida sabio será mucho más probable y sencillo de optimizar. Esta es la base del Efecto Cluster positivo.
Os dejo la versión del discurso de Mr. Jobs que encontré hace más de un año en Gurusblog gracias a Investorsconundrum, ya que está entera y subtitulada en español. Sin embargo el discurso de Steve Jobs inauguró el curso del 2005 en dicha universidad:
Si os interesan este tipo de reflexiones, que en mi opinión son las que distinguen a las personas interesantes que pasan por este mundo y al resto de la multitud, os recomiendo también la lectura de otra perla, esta vez de aquí: Los Siete Poderes, de Àlex Rovira. Finalmente os dejo con la selección del Top20 de lecturas imprescindibles para «el viaje de la vida», según este mismo autor, auténtico Gurú de la Felicidad. Biblioteca interesante donde las haya:
1. El hombre en busca de sentido. Víctor Frankl. 2. El hombre que plantaba árboles. Jean Giono. 3. Diccionario filosófico. André Comte-Sponville 4. Siddharta. Hermann Hesse. 5. Hojas de Hierba. Walt Whitman. 6. La rueda de la vida. Elisabeth Kübler-Ross. 7. Gracia y coraje. Ken Wilber. 8. La libertad de ser. Annie Marquier 9. El arte de amar. Erich Fromm. 10. Los guiones que vivimos. Claude M. Steiner. 11. Yo soy eso. Sri Nisargadatta Maharah. 12. Quien soy yo –la búsqueda sagrada-. Jean Klein. 13. La danza de la Realidad. Alejandro Jodorowsky. 14. El Principito. Antoine de Saint-Exupéry 15. El acto de Voluntad. Roberto Assagioli. 16. La oración de la rana. Anthony de Mello. 17. La sabiduría de la inseguridad. Alan Watts. 18. Psicología integral. Ken Wilber. 19. Bhagavad Gita. 20. I Ching.
La sabiduría suprema es tener sueños bastante grandes para no perderlos de vista mientras se persiguen. William Faulkner.
Corren tiempos difíciles para los inversores. Y éste es un síntoma premonitorio del empobrecimiento social que se avecina (ya lo advertimos hace un año). Cuando la inversión se torna especialmente difícil, los instrumentos financieros extrañamente inestables, el precio de mercado de los inmuebles en caída libre debido a un masivo aumento de la oferta, y cuando los clásicos ciclos económicos son distorsionados hasta su desaparición, estamos ante claros indicios de que nos encontramos en la antesala de una crisis económica que afectará fulminantemente a las empresas y a sus puestos de trabajo.
Aunque es obvio que esta crisis hace meses que afecta a los inversores sus efectos populares en el primer mundo todavía no se han hecho notar plenamente, pero no obstante ya están llamando a las puertas de millones de personas. Lamentablemente, en el segundo y tercer mundo diluvia sobre inundado, porque la necesidad de biocombustibles alternativos está provocando una hambruna que debería preocuparnos infinitamente más que los problemas contables de UBS, por poner un estúpido y vergonzoso ejemplo.
Al igual como el derrotismo inmobiliario perjudica nuestra correcta progresión patrimonial, el atrincheramiento nómada en depósitos bancarios arañando décimas sobre euríbor, hoy aquí y mañana allá, tampoco favorece el correcto y planificado crecimiento de nuestro efectivo. No obstante, ante estrategias que sólo contemplan la subida de la bolsa y el corto plazo que ha hecho ricos a miles y miles de inversores en los últimos años, los atrincherados en depósitos formarán la élite de los que supieron salir del mercado a tiempo y serán envidiados por invernar sin pérdidas hasta que vuelva la primavera bursátil (aunque los japoneses todavía la esperan desde hace 18 años). Pero su coste de oportunidad existe y en épocas de crisis suele ser alto.
En definitiva, tanto el Derrotismo Inmobiliario como el Absentismo Financiero suponen una inflexión peligrosa en la correcta progresión patrimonial, por la que debemos velar durante toda la vida y en cualquier escenario económico. Algunos diréis que evitar pérdidas que dejen nuestro patrimonio gravemente handicapado es un logro en los tiempos que corren. Por supuesto que es un mal menor y para muchos una quimera, pero sólo debemos conformarnos con evitar la minusvalía patrimonial si no somos capaces de mantener una correcta progresión con razonables garantías de éxito, sólos o con ayuda. Además el éxito en dicha correcta progresión dependerá totalmente del PGR diseñado y de la propia idiosincrasia del individuo o la familia.
Aquí debemos aclarar que el éxito patrimonial no debe ser exclusivamente la maximización de los rendimientos financieros. Riqueza y Felicidad son conceptos que debemos trabajar conjuntamente, ya que el primero suele poner en grave peligro el segundo como podemos ver en el siguiente gráfico:
«Un concierto no es una mera interpretación de un disco, sino un evento teatral»
Freddie Mercury
Del mismo modo podemos decir que la gestión de nuestro patrimonio no es una mera aplicación de fundamentos económicos a nuestras inversiones, sino la perfecta armonía entre Felicidad y Riqueza a lo largo de nuestra vida y la de nuestros descendientes.
Pero volviendo a la correcta progresión de nuestros activos y al Show que debe continuar, no debemos resignarnos ante un cambio de escenario. Lo que debemos hacer es cambiar con éste. Como el ratón en busca de nuevo queso. El Absentismo Financiero puede costarnos oportunidades irrecuperables en calidad y cantidad para nuestro patrimonio. Y sólo tenemos, en el mejor de los casos, una vida para hacerlo crecer.
No pretendemos inducir a nadie a aventurarse en inversiones cuyo riesgo no sea asumible o para las que no esté capacitado. Nada más lejos. Simplemente queremos compartir con todos vosotros los criterios y las directrices con las que trabajamos como Family Office. Éste es el camino que consideramos correcto y que nuestros Clientes recorren de nuestra mano. Y así lo queremos explicar y compartir en este blog para pequeños y medios inversores. La aplicación personal de cada uno dependerá de si comparten o no nuestros criterios y protocolos, de la capacidad y formación individual y de la ayuda que deseen o no recibir.
Difícilmente podemos aspirar a alcanzar un buen puerto si no conocemos el rumbo correcto. Sólo conociendo nuestros objetivos y limitaciones podemos centrar nuestros esfuerzos en intentar superar vientos y mareas, como por ejemplo la actual crisis de crédito y energética. Algunos lo lograrán. Pero sin clarificar la ruta, el destino y nuestro nivel de autosuficiencia, las posibilidades son nulas.
Es una constante. Casi todos los feedbacks que recibimos por parte de personas con patrimonios medios (<12m €) y pequeños (entre o,5 3m es su desmoralización por la sobrecarga de inmuebles que sufren. apenas unas decenas o pocas centenas miles euros en efectivo el resto patrimonio ladrillo pagado incluso hipotecado parcialmente. esto hace se sientan atrapados sin salida. las causas les han llevado a esta situación son diversas no vamos juzgarlas absoluto. todos, acertadamente no, tuvieron mejor intención hacer crecer patrimonio. lo tanto deben perder tiempo energías culpabilizándose ello, pero sí aprender los errores cometidos grabarlos sus memorias indeleblemente.
en este perfil potenciales clientes, obstante hemos detectado conductas ciertamente muy desaconsejables. inmensa mayoría ellos desisten poder convertir dinero ante del mercado inmobiliario. reflexión más menos viene ser siguiente:
«Mi inmueble vale mucho más de lo que me pagarían ahora por él. Es decir, no voy a poder venderlo a su precio hasta que pase la crisis, y por lo tanto no tengo más remedio que esperar a que el mercado inmobiliario vuelva a recuperarse hasta los niveles normales».
Seguro que muchos lectores se sentirán identificados con esta frase lapidaria. Y decimos lapidaria porque podría ornamentar perfectamente la tumba de su progresión patrimonial. Nuestros Clientes más antiguos gozan de una proporción de inmuebles y efectivo muy compensada y adaptada a sus necesidades y PGR. Sin embargo (o antes de éste se ejecute) vamos a intentar corregir desde este blog algunos errores conceptuales y estratégicos, tal y como lo hacemos personalmente con los nuevos Clientes que llegan a nuestro family office con esta sobrecarga inmobiliaria:
En primer lugar, nuestros inmuebles no valen más de lo que el mercado está dispuesto a pagarnos hoy por ellos. Éste es el precio de mercado y no otro que podamos tener anclado en nuestra memoria (al igual que el efecto anclaje definido por Fernan2 en bolsa). También nos puede traicionar el anclaje mental que podamos mantener a la plusvalía esperada en el momento de la compra. Esta ley universal del precio de mercado definido por oferta y demanda resulta especialmente difícil de aceptar cuando se trata de ladrillos propios, máxime cuando suponen la práctica totalidad de nuestro patrimonio. Pero a pesar de que no queramos aceptarlo, el mercado sigue marcando sus leyes universales.
En segundo lugar, si resulta obvio que el mercado estaba inflado, debemos ser conscientes de que pueden pasar muchos años antes de que vuelva a estarlo. La explosión de una burbuja no implica forzosamente que de forma inmediata se comience a inflar otra, y mucho menos probable es que lo haga en el mismo sector. El nivel que consideramos «normal» (sic) puede estar muy lejos del que el mercado vaya a asignar a nuestros inmuebles en los próximos años o lustros.
En tercer lugar, la progresión de nuestro patrimonio no puede congelarse y perjudicarse hasta que la siguiente burbuja inmobiliaria esté suficientemente hinchada como para que consideremos que nos están comprando nuestros inmuebles «a su precio normal«. No debemos dejar escapar un largo y precioso tiempo y oportunidades para liberar nuestros activos y poder aplicarlos a otras inversiones.
El potencial beneficio o pérdida realizada que dejaremos en el camino si tomamos la decisión de vender nuestros inmuebles hoy a precio de mercado actual, debe verse perfectamente compensada y superada por los beneficios que obtengamos en otras inversiones que realizaremos con el dinero proveniente de dichas ventas. Y este aprovechamiento de oportunidades, al igual que el interés compuesto, resultará espectacular al cabo del periodo de tiempo que tardarán nuestros inmuebles en recuperar un valor de mercado que consideremos «normal». Por lo tanto, la foto de nuestro patrimonio en ese momento futuro en que consideremos aceptable la venta de nuestros inmuebles, sería muchísimo peor que la que hubiéramos conseguido vendiendo hoy a precios de mercado y haciendo trabajar nuestros activos durante esos mismos años. The Show must go on (lyrics). Nuestro patrimonio debe seguir progresando adecuadamente, sin que la larga e intensa resaca inmobiliaria trunque nuestra trayectoria durante años. Como siempre ocurre y no nos cansamos de repetir, los tiempos de cambios, de crisis, de explosiones de burbujas, etc… siempre vienen acompañados de las mejores oportunidades de inversión. Y debemos ser capaces de identificarlas y aprovecharlas, sólos o con ayuda profesional. Pero para poderles sacar tajada, simultaneamente debemos tomar la decisión de aceptar el precio de mercado de nuestros inmuebles para poder iniciar el camino de la recuperación. Este camino será múltiple y complejo, y el peor error que podemos cometer para nuestra progresión patrimonial es descartar la venta, bajar los brazos y caer en un derrotismo inmobiliario que, no nos engañemos, sería una muy larga y estéril penitencia. [youtube=http://www.youtube.com/watch?v=lSkx34M3XtY]
Aquí os dejo uno de los vídeos póstumos más emocionantes de Freddie Mercury. Quién mejor que él para recordarnos que el Show debe continuar. Que nuestro patrimonio debe seguir creciendo y aprovechando las oportunidades que se presentan, a pesar de la desazón causada por errores pasados y presentes. Si para ello debemos convertir en efectivo algunos o todos nuestros inmuebles a precios de mercado, debemos hacerlo. Pensemos en los beneficios que podemos hacer con ese dinero y no nos ofusquemos con las minusvalías a realizar. El coste de oportunidad de resignarse a una derrota inmobiliaria marcando nuestros inmuebles a un precio muy superior al del mercado es, sin duda alguna, mucho mayor que las minusvalías que podamos realizar ajustándonos a la demanda existente.
Repitiendo una vez más la frase de Henry Ford: El fracaso es una gran oportunidad para empezar otra vez con más inteligencia. Hoy será la explosión de la burbuja inmobiliaria, mañana será un crack bursátil, pasado una hiperinflación con el petróleo a 200$, o la mismísima deflación… Siempre tendremos excusas para la resignación y el derrotismo, para autocondenarnos cobardemente al ostracismo inversor. Pero nuestra progresión patrimonial debe continuar a pesar de las dificultades y esto es absolutamente incompatible con el derrotismo inmobiliario que reina en nuestros días.
The show must go on I’ll face it with a grin I’m never giving in On with the show