Como ya dijimos en el mes de agosto pasado, casi toda actividad se paraliza durante este mes. El preludio de Julio hace menos brusca la frenada, pero realmente se hace difícil trabajar y contactar con la mayoría de personas que conforman la rutina laboral. Esta falta de productividad durante prácticamente un 10% del año nos hace permanentemente distintos a otras zonas del planeta, como por ejemplo Japón, donde lo habitual es poco más de una semana de vacaciones anual que apenas afecta a su productividad. En cualquier caso solemos referirnos a nuestra hivernación productiva estival como «merecido descanso», aunque personalmente siempre me pareció una definición un tanto lapidaria.
Merecida o inmerecidamente, lo que está claro es que quien más y quien menos cesa temporalmente (o definitivamente) su actividad laboral. Y la mayoría de empleados por cuenta ajena lo hacen sin que por ello también cese su lucro, sin embargo los caprichos del mercado durante el mes de agosto suelen hacer coincidir el dolce far niente con el lucro cesante. Sea por la mismísima ley de Murphy o por una mano negra que actúa cuando la capacidad de reacción de los inversores es mínima, lo cierto es que en el mes de Agosto suelen producirse movimientos sincopados en los mercados que suelen mermar mucho más dinero de los veraneantes que el mero coste de sus vacaciones. Pero de las crisis vacacionales (financieras, por supuesto) hablaremos en un próximo artículo.
Ahora centrémonos en el sol, la playa y las cremas solares sobre bronceadas espaldas. La democracia playera mezcla en el mismo escenario a ricos y pobres, gordos y flacos, guapas y feos… Y también a inversores ganadores, perdedores e incluso a los que jamás han arriesgado su dinero más allá de su conservador plan de pensiones que invierte indolentemente en RV emergente. La desnudez playera nos puede brindar la ocasión de tender nuestra toalla junto al resort todo incluido de un ejecutivo de una empresa cuyas acciones ha comprado el fondo de inversión donde hemos depositado nuestros ahorros. Quizás compartamos mesa en la Cena de Gala del Capitán, durante un crucero por el Mediterráneo, con un banquero/pescadero que disfruta de su incentivo por haber conseguido la cifra exigida de explotación por cliente. Y también es posible que alguien coincida, durante una visita guiada, con su gestor de cartera saliendo de una de las suites del hotel Burj Al Arab de Dubai.
La grandeza del verano es que podemos disfrutar de nuestras vacaciones anónimamente junto a otros damnificados por la crisis; en hamacas contiguas con quien se ha forrado comprando futuros de petróleo; o michelín frente a michelín de corresponsables de nuestras carnicerías patrimoniales. Pero mejor no pensar en ello, olvidémonos de la condición inversora y financiera de los veraneantes de nuestro alrededor y de la nuestra propia. Que cada mástil aguante su vela y disfrutemos del surf sin importarnos quien sujeta la tabla de al lado.
Los que velamos para que no cese el lucro seguiremos escribiendo y surfeando entre el oleaje de las crisis, esperando «the big one» y vigilando para que nadie se ahogue o se queme. Va con el sueldo.
A grandes males, grandes remedios. Siguiendo esta premisa vamos a lanzar una idea al aire para que a través de vuestros comentarios la podamos contrastar. La pretensión no es ni más ni menos que la de encontrar una solución definitiva a la dependencia energética mundial del petróleo y de los combustibles fósiles en general.
Viendo los últimos movimientos del precio del crudo, con máximos de 145 y posterior corrección hasta los 122$/barril, vamos a analizar una posible estrategia que podría, cuando menos, paliar la dependencia y la consecuente especulación del petróleo, así como minimizar los efectos del peak oil. Me explicaré: Cuando veíamos, hace apenas un par de semanas, precios máximos históricos, se oían voces insistentes (algunas interesadas pero otras no) que nos advertían de la probabilidad de que en breve se superasen los 150 dólares en pos del target de 200 $. Nadie sabe hasta dónde puede llegar la escalada en el precio del crudo. Ni tampoco la capacidad de las economías mundiales de soportar la convivencia con un barril que puede multiplicar por 4 su precio en apenas 24 meses.
Pero lo que sí sabemos es que a 145$ el mundo no ha dejado de existir. Las estructuras macroeconómicas mundiales se han tensionado extraordinariamente y los países que dependen de la importación masiva de petróleo sufren y decaen a niveles récord. Las cifras económicas, por tanto, se deterioran, y la inflación de primera ronda se lleva por delante el frágil equilibrio cosechado durante años de bonanza. Pero a pesar de todas las dificultades, el mundo no ha dejado de existir, y probablemente tampoco lo haga con un barril a 160 o 170 $.
Por otro lado, hemos de reconocer que ningún país ha sido capaz de sustituir de forma eficiente, sostenible y suficiente la dependencia del petróleo. La inversión necesaria es prohibitiva para los estados, y para la iniciativa privada todavía no son suficientemente interesantes como para que se realicen masivamente. Sin ir más lejos, el boom de los huertos solares tan sólo preve cubrir un 10% de la demanda energética en los próximos 10 años. Y sin perder de vista que sus rentabilidades se basan en precios que, lejos del mercado, se sustentan sobre leyes. Por ello, difícilmente las empresas privadas cubrirán las necesidades de producción de energía alternativa de forma masiva a corto ni a medio plazo. Demasiado tiempo dada la situación en que se encuentra el planeta.
Sin embargo sí que se podrían cubrir dichas necesidades energéticas alternativas con subvenciones faraónicas por parte de los Estados. O incluso que se inundara la geografía de huertos solares o eólicos parapúblicos o estatales. Con los recursos suficientes, el derecho a una energía segura y barata podría garantizarse por el Estado durante el periodo en que la iniciativa privada no encuentre la viabilidad para hacerlo. No obstante, en cuanto las empresas privadas fueran eficientes y suficientes para producir de forma rentable y a precios razonables la energía necesaria, el Estado debería retirarse del escenario, para sólo actuar ante desequilibrios y situaciones de excepción energética. Es decir, sólo para garantizar derechos fundamentales a los ciudadanos.
No cabe duda de que si se pudiera garantizar dicha generación de energía alternativa por parte de los Estados, la progresión futura del planeta estaría infinitamente menos hipotecada. Imaginemos un Sistema económico global con energía excedente y razonablemente barata, incluso con las crecientes necesidades de las economías emergentes cubiertas. Es cierto que seguiríamos perjudicándonos torpemente, podríamos seguir abusando de los créditos y seguir jugando peligrosamente con burbujas de todo tipo. Pero lo que está claro es que la garantía del abastecimiento energético a precios razonables sería la piedra filosofal del progreso de la humanidad en el futuro.
La pregunta clave es: ¿Dónde conseguir los fondos necesarios para subvencionar masivamente o generar de forma pública la producción suficiente de energía alternativa? Llegados a este punto recordaremos aquello de «a grandes males, grandes remedios«: Convirtiendo la necesidad de garantizar un abastecimiento energético sostenible y suficiente en Razón de Estado, podría mantenerse el precio máximo histórico alcanzado por el crudo de forma intervenida. Es decir, que la diferencia entre el precio máximo histórico y el precio real del mercado del petróleo del momento, fuera a parar a una partida presupuestaria especial. Incluso se podría crear una especie de Plan Nacional de Generación Energética con un organismo oficial como el Consejo de Seguridad Nuclear que se encargaría de, por ejemplo, subvencionar o crear huertos solares de forma masiva.
Si los beneficios procedentes de éstas producciones de energía se reinvirtieran en la generación de más instalaciones de ésta u otra índole de generación de energía alternativa, en unos años la capacidad del Estado para generar energía se multiplicaría. Mientras tanto, lamentablemente, el mundo no productor de petróleo seguiría sufriendo las apreturas del crudo en máximos artificiales. Obviamente no se beneficiaría de las correcciones y relajaciones del precio de mercado, y sus cifras macroeconómicas seguirían perjudicándose también a niveles máximos históricos. Pero la luz al final definitivo del tunel sería clara y nuestra velocidad de marcha se aceleraría constantemente. Además la adopción de esta estrategia por buena parte de los países no productores de crudo, empujaría a la baja la especulación de forma muy determinante, creando así un efecto cluster positivo ejemplar.
Pero vamos a cuantificar lo que estamos diciendo: A niveles de hoy, con un diferencial entre el precio del barril actual y el máximo histórico de 23$ (145-122), estamos hablando de más de 37 millones de dólares diarios sólo en España, mientras que en todo el mundo se podrían destinar más de 1950 millones de dólares diarios a la búsqueda e implantación de generadoras de energía alternativa. Además, como ya hemos comentado, el inicio de este proceso sería el momento de menor eficiencia y capacidad de generación de energía. Ya que a partir de la puesta en marcha de las primeras instalaciones, la energía generada, o bien se podría repercutir para paliar los efectos asfixiantes de sostenimiento de los precios máximos en la economía; o bien el producto de su comercialización a precios oficiales o de mercado se podría reinvertir incrementando la cifra diaria disponible para la generación de más energía.
Como hemos dicho al principio, el hecho de gravar permanentemente el coste de importación de petróleo, sólo se podría justificar bajo la Razón de Estado. Sus inconvenientes y damnificados serían enormes. Pero a cambio resolveríamos para siempre la dependencia de los combustibles fósiles, eliminaríamos las presiones ejercidas por los paises productores de petróleo (OPEC), obtendríamos infinitas ventajas medioambientales, y en definitiva se instauraría un enésimo Orden Mundial muchísimo más estable y susceptible de desarrollo sólido.
Mientras tanto, los máximos históricos marcados por las leyes del Mercado, exprimen las vidas de los no productores en favor de la OPEC y sus paraísos de la abundancia como el Dubai de la foto anterior. Y es que la Riqueza en mayúsculas se está desplazando a un ritmo muchísimo mayor que las cifras diarias citadas, tal y como ya advertíamos en El Monopoly termina en bancarrota o no termina. De hecho el ritmo es proporcional al precio del crudo y, en mucha menor medida, al desequilibrio de la balanza comercial china. Y creo que el occidento no productor de petróleo debería plantearse algún gran remedio, aunque se ampare bajo la siempre peligrosa Razón de Estado.
Es injusto que una generación sea comprometida por la precedente. Hay que encontrar un medio que preserve a las venideras de la avaricia o inhabilidad de las presentes.
Today we are going with a light post for a summer weekend. Below you will see a series of maps of Worldmapper.org very interesting. Many of you have already seen some of them, but let's make some revealing comparisons between some of these distorted thematic maps in function and proportion to what is depicted on them:
Let's start with the simple territorial map (#0) and compare it with the following one (#1), what differences do you see and which one looks more familiar? For most of you, the first one will look slightly distorted in its southern hemisphere, with Africa, South America and Oceania exaggeratedly elongated, while the second one looks more realistic. No, the first one is the one that fits the geographical reality, while in the second one the southern hemisphere is minimised. Likewise, in map #2 we see the reverse distortion, with a minimised northern hemisphere. Indeed, the scale of the lower half of the world map is used to contract in order to have a better and more detailed view of the northern hemisphere, where most of the developed world is concentrated. But the world is much more extensive in its lower half than we have usually wanted to see.
#0 #1 #2
The following map shows the population in 2002. If we compare it with the territorial map #1 we will see that the extension of the territory does not correspond at all with the population. As a curiosity, Australia is 21 times larger than Japan, but the Japanese population is 6 times larger. Another curious fact is that in the year 2050, 6 billion people (the entire current population) will live in Africa and South-East Asia, while 3 billion more will live in the rest of the planet.
#3
The following two maps show the differences between the number of births (1TP5Q4) and the population over 65 (1TP5Q5), with Europe, the USA, China and Japan being the most affected by population ageing:
#4 #5
Infant mortality (#6) would be the opposite map of population ageing. Surprisingly, in the Americas as a whole, this rate is moderately low compared to Africa or Southeast Asia:
#6
In terms of the number of people infected by HIV (#7), we can see that it mainly affects Africa and South-East Asia, but also significantly Europe and America. In other words, wealth can almost eradicate infant mortality, but it cannot prevent HIV infections, even with such a significant health expenditure as we can see in map #8.
(#7) #8
As for who pollutes the most, this is clear from map #9. It is quite consistent with that of the largest importers of oil and oil products 1TP5Q10 (note South Korea and Japan), and with that of current GDP 1TP5Q11. However, it should be noted that in general China and India pollute a lot in proportion to the fuel they import and also to their GDP.
#9 #10 #11
The appearance of the map changes radically if we focus on the major oil exporters of #12. Here we see an American continent with Brazil, Mexico and Canada very visible. A Northern Europe together with significant Russia, and of course an unrecognisable Persian Gulf:
#12
Another dramatic map is that of war and war-related deaths #13. Here it is Africa that once again bears the brunt. Asian countries such as Russia, Afghanistan and the Balkans are also significant. If this map were updated to this year, the impact of the Iraq war could be seen. But it was last updated in 2002.
#13
In terms of religions, we will see the differences between Christians (#14) and Muslims (#15). Also significant is the map of Agnostics (#16) led by China.
#14 #15 #16
If we talk about PPP (Purchasing Power Parity) 1TP5Q17, only 53 million people earn more than €130 a day. And of these, 58% are in the USA. It should be noted that this graph is from 2002 and does not include the nouveau riche of the East in recent years.
#17
Finally, we can see how Europe (and Spain) are leaders in terms of tourist destinations 1TP5Q18
#18
In short, the world is what it looks like from a bird's eye view. But the inequalities are so brutal that our picture from the sky might look very different if our fundamental affect our appearance.
It is no secret that wealth is created in good times. The longed-for Welfare State achieved by many first world countries has not come to us by accident, but has been worked for by all of us. It is very true, however, that much of the first world has progressed at the cost of the regression of the second and third worlds. And although there have been very honourable exceptions in which the growth of the first world has pulled the cart of the second and third worlds, in general it has progressed at the expense of others, including the environment. Be that as it may, for one reason or another, the reality on which we want to focus this article is that first world GDPs have grown steadily since the last century.
In this map we can see the projected GDPs for 2015.
But this growth has not only been based on the wealth creation capacity of the M1 conglomerate (banknotes, coins in circulation and liquid securities). In other words, growth has not been based on the traditional wealth in circulation. Had this been the case, growth would have been much slower, but at the same time probably more robust. Growth has also been based, especially in the last couple of decades, on the M3 conglomerate. This includes M1 and M2 and money created on the basis of credit, institutional and long-term deposits, i.e. all money that is recorded as an electric impulse and book entry and does not necessarily have a physical or tangible counterpart. This conglomerate has also grown disproportionately in recent years. It now exceeds M1 by more than 10 times and is growing (it was growing until a few months ago) at a rate of 15% per year (i.e. +1.5M1/year). It has to be said that the clusters are vaguely defined and calculated, so I would not consider them a reliable macroeconomic tool as such. But in this day and age, we must certainly keep a close eye on the behaviour and evolution of the Money Supply.
Precisely because this growth is also based on M3, the fall will be harder. In other words, the impoverishment or destruction of wealth (production, jobs, profits, etc.) will be more severe due to the level of indebtedness of the general population. The prevailing welfare state in the first world has also been based, and abusively so, on money owed. In this way we have used money in the present to generate money in the future, as we have already commented in Back to the Future. Paradox of Time and Money, and not only because of the abuse of derivatives. And to be honest, we should bear in mind that part of the present welfare state also comes from the future. In other words, we have mortgaged our future welfare in order to recklessly optimise the present welfare state. To give a sadly topical example, it is as if we were to produce a litre of alternative fuel (with the same energy potential as petrol), but at a cost far higher than a litre of petrol. Or, in the height of inefficiency, to obtain this litre of alternative fuel we would have to use 2 litres of petrol, for example. Similarly, our welfare gains of the last decades have been dangerously and grossly inefficient and have squandered future welfare.
At the current time of credit crumbling and the real estate and energy crises, this unbridled burning of future wealth will aggravate the consequences of the current crises. A large M3 amplifies the positive effects, we know this well and we thought we were very clever at the time. But beware, it also amplifies them in the negative, and today we should know ourselves to be very foolish for that.
The coming social misery for the first world will be as harsh as it is globally deserved. Although the righteous almost always pay the price for the sinners, the financos abused the inversopaths; but also the creditors abused hypophiliacs without investor status, which in turn abused their inefficient welfare. We all bear our share of responsibility, with the logical exception of those parts of the planet that did not even have the capacity to participate in the System and whose only concern was, and is today even more so, to survive famines and epidemics.
This multiple crisis is here to stay, and the future will not save us. We have already spent it. How far have we spent the future? That is undoubtedly the million-dollar question. A million that, of course, we also owe.
El otro día hablaba con un amigo y a la vez prestigioso abogado penalista de Barcelona. Me contaba que en el primer trimestre del año en su bufete ya habían superado el número de casos de situaciones concursales de todo el año 2007. Y que en el segundo trimestre la tendencia había sido aún más ascendente. Me comentaba también que muchos de sus clientes que tenían socios estables desde hace muchos años, se encontraban hoy litigando entre ellos por diversos motivos. Diversos, sí, pero siempre económicos. Lógicamanete las apreturas financieras en una empresa ponen a prueba la solidez de la relación entre los socios de una forma dramática. Y muchas sociedades estables durante años se hacen añicos sangrantes cuando los números rojos comienzan a afectar seriamente a los bolsillos de los socios.
«Socios serios, cultos y de alto nivel se sacan los ojos ante los tribunales por dinero». Me comentaba con un tono escalofriante éste prestigioso abogado. Efectivamente, los organigramas de las cúpulas directivas empresariales echan humo en tiempos de pérdidas. Y llegar a una situación concursal es siempre traumático. Supone, en la mayoría de casos, ruptura de relaciones internas, decapitaciones directivas, ejecutivas, puñaladas traperas accionariales y por supuesto reducciones de plantillas con el derrumbe de la relación patronal/empleados, si es que ésta existía.
Según me comenta mi amigo de este importante bufete de Barcelona, jamás habían visto un desplome empresarial y un auge concursal como el presente. Tanto es así que han tenido que adaptar su estructura interna y sus RR.HH. a esta avalancha de fallidas empresariales cuya remisión está lejos de vislumbrarse.
Hablando además con otro amigo, esta vez fiscalista, me comenta que tiene muchos (y cuando digo muchos quiero decir exactamente eso) clientes con empresas que están esperando el cierre vacacional para ya no abrir sus puertas en septiembre. Que va a ser una práctica masiva. O sea, que las cifras de paro después del verano, no sólo se van a disparar por el fin de temporada tradicional en el sector de servicios (restauración, hostelería, etc.), sino también por los miles de trabajadores que quedarán en la calle cuando aterricen de sus vacaciones pagaderas en cómodos plazos con todo incluido, hasta el despido.
¿Soportarán las economías familiares de estos trabajadores la ausencia o la reducción de uno de los sueldos cuando el subsidio de desempleo llegue a su fin? Mayoritariamente no. Los niveles de endeudamiento crediticio suelen ser tan asfixiantes que cualquier incidencia en sus ingresos laborales desmorona el débil equilibrio de sus economías domésticas.
Ante esta aumento masivo de situaciones concursales pre- y, sobre todo post-vacacionales, me viene a la memoria el clásico Timo del Nazareno:
Consiste en el establecimiento de una empresa mercantil, preferentemente una sociedad de responsabilidad limitada, que comienza a efectuar compras a diversos proveedores, abonando en un principio las primeras adquisiciones en efectivo, hasta que consigue obtener la confianza de aquellos. A partir de ese instante se realizan compras de mayor cuantía, utilizando como forma de pago letras de cambio y pagarés, domiciliados contra cuentas bancarias sin actividad, mientras que la mercancía, antes de la fecha del vencimiento de su pago, es revendida a mitad del precio o simplemente deslocalizada, resultando impagados los efectos al ser presentados al cobro.
La denominación de timo del Nazareno procede de la «cola» de deudores que provoca este tipo de estafas, que, al igual que los penitentes, acuden a las entidades bancarias a intentar hacer efectivos los pagarés y letras librados por los presuntos estafadores.
Pero por supuesto salvando importantes diferencias: El empresario que ya no va a abrir sus puertas en septiembre no lo hace por afán timador sino por accidente contable; y no es un suceso premeditado sino una medida lamentable fruto de la crisis y/o de la negligencia en la gestión empresarial. De lo que no estoy tan seguro es de que antes del cierre de persiana, los empresarios no hayan hecho lo posible por minimizar los activos residuales que van a tener que hacer frente al concurso de acreedores. Práctica que, por otro lado, me parece muy comprensible. Evidentemente, el rastro de acreedores en pena que dejarán tras de sí, tanto los empresarios como los timadores, será digno del nombre de Nazareno.
La línea entre los timadores del Nazareno y los empresarios que realizan compras que venderán parcialmente o no y que jamás van a poder pagar, en estos tiempos de crisis, cada vez es más delgada. Pero lo preocupante es que, haya mala o buena fe, los penitentes nazarenos van a ir aumentando las largas colas de acreedores en un dramático efecto dominó.
It is of no use for a brilliant (but not brilliant) businessman from Valladolid to be involved in cultural and sporting university movements during his younger years. It is of no use that at the age of 30 he leads the general secretariat of the local UCD, nor that his time in politics perfects his capacity for future dialogue in the world of big business. It is of no use that he moved to live in the capital of Spain and that in just 5 years he became CEO of a real estate company called Prehogar. Nor that he later founded with other partners his first own companies: Inomar and Contrucciones Pórtico, whose Managing Director from 1992 to 1996 was Francisco Javier Cerceda Colado, ex-Division General and deputy director of the Guardia Civil, where he was appointed president of the Patronato de Viviendas, and from whose experience his partner and vice-president Fernando Martín obviously benefited... It is of no use at all.
At that time, Mr. Martín had already created Promociones y Urbanizaciones Martín, S.A. (Martinsa), with very moderate activity and growth. Perhaps that is why he continued to accumulate various companies: Jafemafe, Femaral, Almarfe, Fercler, Premier Martinsa (until recently called Martinsa Norte), Inmobiliaria Marplus and FT Castellana Consultores Inmobiliarios. Many of them were nothing more (and nothing less) than mere property companies, but others were dedicated to what really made him great: land management in the midst of the rezoning and credit fiasco. His influences, his complicity with Florentino Pérez and FCC, did the rest.. In the face of accusations of influence peddling, Fernando Martín repeated incessantly: “The business is in unconsolidated land. And that's where imagination and intuition come into play”. Indeed, we sensed and imagined how he was making dream capital gains, one after the other. He even sat in the dock but was acquitted due to the well-known lack of evidence. At the time, he boasted that he was able to get a finalist floor in less than 50 days... It's no use.
Until a couple of years ago alone, he accumulated more than 550 million euros in stock market assets, achieving capital gains of up to 120 million euros in just one year. Sacyr Vallehermoso. But it is of no use that at the beginning of the 21st century his business take-off was meteoric, nor that in 2006 he bought Fadesa and created Martinsa-Fadesa with a presence in 14 countries. The feet of this giant were made of clay. Of a mud built on a real estate bubble and a banking credit lust, which burst months ago.
Mr. Fernando Martín, as you would say my admired Groucho Marx, «the game is over«. But for whom? Unfortunately, this is the million-dollar question. The game is over For the shareholders who trusted you, for the families who bought their flats that you will never finish building, for the shareholders of the banks who trusted you, and we could go on with the list of despair until we bleed to death. But what about you, Mr Martin? For you, only one of your toys is finished, the one that made the most noise, the one that amused you the most and even, who knows, the one that made you the most money. But what about your diversified businesses? Those that are known (3% of Unión Fenosa, 1% of Telefónica, 1% of BBVA, 1% of BSCH, etc.), those that only your friends know, and above all those that are not known. He is known to have more than significant holdings in distribution companies (supermarkets), and seats on a wide range of boards of directors. Mere tips of the iceberg.
I am not criticising him for having diversified his assets at all. Not to have done so would have been reckless and naïve on his part (even Bañuelos did so). But it is not credible that he did not see the danger of not diversifying Martinsa-Fadesa itself at the height of the bubble. Sorry Fernando Martín, nor were the re-qualification bucks repeated by chance, nor was their foresight of the bursting of the bubble so short-sighted.. He simply used one of his tools, one of his toys, until it stopped working. The current real estate and, above all, credit scenario no longer compensates him for his efforts, and not only did he do nothing to avoid bankruptcy, but I fear that it is an end designed and adapted to the future plans he has for his assets. And worst of all, the size of Martinsa-Fadesa makes the Government tremble and force it to buy land from you to pay your debts, thus extending the collateral damage caused by you to immoral extremes.
Perhaps this is what he meant when he spoke of «imagination and intuition». To be a good businessman it is not enough to make a company big and influential, you also have to make it solid, strong, agile, indestructible. Something similar to what you have done with your personal assets. This is the only way to be an entrepreneur in capital letters. You are not, because the only thing you have consolidated is your own fortune. And that is useless without a minimum of moral and human qualities.
Wealth without Ethics is despicable. This from a Family Office where we see many ways of amassing fortunes, Mr. Fernando Martín.
(…)Pero “tranquilos”, la sangre de todos no llegará al río. Nuestro sistema financiero no corre peligro de muerte mientras quede margen para una mayor miseria social. Lamentablemente así son las reglas del juego. Pero el efecto anclaje en los buenos tiempos nos ayuda a mirar hacia otro lado. Como dijo Supetramp en 1975: Crisis? What Crisis?
Hoy ya nadie puede mirara hacia otro lado. Todos sabemos, incluso los más optimistas o peor informados (¿dónde habré oido esta frase?), que estamos en crisis. O mejor dicho en Crisis, en mayúsculas. A algunos les ha costado mucho concebir una gran crisis sin crack bursátil, con el permiso del amago del 21 de Enero pasado, pero hoy en día hasta los más lentos de reflejos saben que occidente está en crisis. No obstante, parece que los peligros que algunos veían amenazando la supervivencia del Sistema Financiero se purgará a base del empobrecimiento global.
El aumento del coste energético ha popularizado, sin duda, esta sensación de crisis. Pero aún, para la mayoría, es poco más que una sensación. Los precios aumentan como consecuencia inmediata del precio del crudo, pero las consecuencias laborales de la contracción del consumo todavía son incipientes. El paro tan sólo comienza a repuntar y la sociedad apenas ha comenzado a sufrir las consecuencias del empobrecimiento del Sistema Económico. Además, viniendo de orgías consumistas y lujurias financieras nunca vistas, la caída será aún más dolorosa. El terremoto se ha producido, los sismólogos lo saben bien, pero la población, a pesar de algunas voces de alarma cada día menos incipientes, en general aguarda inconsciente la llegada del tsunami.
Muy pocos intuyen la magnitud de la tragedia, porque muy pocos corren. Es decir, las economías domésticas de guerra con apretadas drásticas de cinturón, sólo se producen en los casos en los que ya les salpica el agua. El resto oye hablar de crisis a diario pero confían en que sus vidas no van a cambiar sustancialmente. A lo sumo menos vacaciones o menos caprichos caros como cambios de coches, etc. Pero la realidad es que muchos perderán gran parte de sus ingresos y los ajustes tendrán que ser mucho más dramáticos.
Afortunadamente tenemos margen para una mayor miseria social. Que nadie se ofenda: Me refiero a que en general hasta hace un puñado de meses la clase media consumía y se endeudaba muy por encima de sus posibilidades reales. Y la media/alta también, sólo hay que ver las cifras récord de Ferraris vendidos entre la población cuyas fortunas no eran suficientes para este tipo de lujos. El hecho de habernos emborrachado de créditos al consumo, hipotecas y vuelos al caribe hasta casi el coma etílico, nos condena a una resaca fortísima y larga, muy larga. El ciclo de una profunda y compleja crisis como esta puede ser largo. A pesar de que las fuerzas políticas, empresariales e institucioneles intenten convencer a la población de que en un par de años malos purgaremos nuestros pecados, la triste realidad es otra. Probablemente (ya que no tenemos la bola de cristal que parecen tener algunos), en España los vendedores de pisos no verán mejorar sus valoraciones de mercado en los próximos 5 o incluso 10 años, ni podremos llenar nuestros depósitos a los precios del pasado año, ni volverán los bancos a facilitarnos hipotecas del 80% de la tasación (a pesar de que algunas voces oficiales lo reclaman temerariamente), ni créditos al consumo sin sólidas garantías, ni…
En Japón llevan casi 20 años sin plusvalías de ningún tipo: Sueldos, precios, valores inmobiliarios ni, por supuesto, bolsa. Ese modelo recesivo que para nosotros es economía-ficción, existe. Las tan sobadas frases oidas en España como: «El ladrillo nunca baja»; o «en RV a medio plazo siempre ganas»; o la mismísima «cada día todo está más caro», son una quimera para el japonés de la generación de los últimos 20 años. Y 20 años es casi media vida inversora, no lo olvidemos. No me cansaré de recordar que el mismísimo Dow Jones apenas subió un 10% entre 1965 y 1983 (18 años), y eso en un entorno de crecimiento y no recesivo.
Como en una maquiavélica alineación astronómica, hoy se dan diversas circunstancias fatales coincidentes en tiempo (desde aprox. 2007) y lugar (occidente): Desmoronamiento del abuso en las titulizaciones, pichazo de la burbuja inmobiliaria, endeudamiento abusivo generalizado y una crisis del petróleo que va más allá del aumento de precios (peak oil). Como habréis visto, no incluyo una crisis bursátil, aunque es evidente que muchas reservas patrimoniales de las familias estaban malblindadas en acciones (manda huevos) que hoy también se ven muy recortadas, agravando así las consecuencias de dicha acumulación coincidente de factores fatales. ¿Conjunción planetaria fruto de la mala suerte? En absoluto. No es más que fruto de nuestros excesos, abusos y nuestro malhacer. Esperemos que el final sea menos desagradable y traumático que los excesos del protagonista del siguiente memorable video de «The meaning of Life» de los Monty Python.
A pesar de todo me gustaría acabar con un cierto optimismo y quiero pensar que en el negro horizonte se abrirá una brecha de luz económica, que hoy no acierto a adivinar, y que amortiguará la caída (energía alternativa, boom tecnológico, economías emergentes…quién sabe). Aunque no estoy muy seguro de que sea sano ni prudente evitar un cierto desastre que nos permita arrancar de nuevo sobre fundamentos asépticos y capaces de aguantar nuestros futuros excesos.
«Gatitas en celo te esperan para que las mimes y les des un poquito de leche. Dúplex lésbico, beso negro, francés y completo, con y sin… Amas y sumisas, en la cueva del Sado te harán sentir sensaciones inolvidables. Dos bomboncitos con experiencia. Sí a todo. Llama y pregunta por Freddie o Fannie. (1-703) 903-2000.»
Esperemos que este anuncio, que podría haber sido redactado por Henry Paulson conjuntamente con Citi, surja efecto y atraiga algún carroñero salvador antes de que el dinero público deba limpiar tarde y mal los restos en putrefacción, como sucede sin ir más lejos con IndyMac Bank. Es labor de todos maquillar y sanear suficientemente unos restos cada día menos apetecibles para hacerlos atractivos, sexys, asequibles e interesantes para los carroñeros. De otro modo se nos complicaría todo muchísimo.
Recordamos hoy el artículo en el que hablábamos del afán de la clase media por conseguir un pelotazo que les sitúe directamente en un estatus superior, descuidando así su progresión profesional y laboral.
Con los tiempos que corren quizás más de uno añore la situación de hace un año donde un trabajador podía centrarse en el esfuerzo por progresar en su puesto de trabajo o mejorando su condición cambiando de empresa, sin sentir el aliento del despido en el cogote. Os dejo con el artículo original:
The fishermen arrived in the middle of a troubled river. And of course they won. They won over chastened followers (or inept ones) who wanted to see alternative investment as a substitute for the bullish rallies to which the stock market has been giving them a hard time since the beginning of time. Their world, of course. A world, that of these investors, which is inconceivable without capital gains in equities that in many cases exceed the earning capacity of their own work. How clever we all were, weren't we?
But then came the stock market cuts and the reproaches began to be heaped on their vaunted managers and bankers. Why didn't they warn them that they were going to suffer such large and persistent losses? Isn't that their job? What use are their ties, their courses (not even masters anymore), their experience...? Faced with this avalanche of blame, managers tend to react in two very different ways:
The incompetent and inexperienced (although there are some middle-aged ones) are as surprised as the client himself. I would never have imagined that VR could lose so much and, more importantly, beyond one or two bad years. Most have even dragged down not only their clients but also their family and close friends, and of course their own savings. In fact, the only one they have not harmed is the very entity they work for, since they have sold fish left, right and centre, generating a large amount of commissions. But that does not mean they will keep their jobs, since the flight of clients, and the consequent reduction in profits in the manager's operating account, inevitably digs their grave.
On the other hand, the old dog (with almost all due respect), knows perfectly well that these are lean times and that it is necessary to operate clients morning and afternoon. The market is not going to be able to take the rain as it has in the past, although this time it looks worse, as there is no stock market crash to excuse itself for, and it is going to be a long one. However, it knows that it has alternative weapons at its disposal to continue sucking commissions from its clients who have been chastened by the traditional RV. The entities for which they work nimbly have supplied them with them. and have even trained them minimally to use them.
However, there are managers whose power of conviction is not sufficiently oppressive and who allow their clients to doze off for some time in simple deposits. while inflation eats away at them and their private banking or management company bosses lose their patience.
But let's focus on the managers and bankers of champions, the fishermen who win in troubled waters, i.e. those who really generate profits for the entities in which they work. They have managed to ensure that their clients see alternative investments as an idem for their longed-for annual capital gains of 12, 18, 25% or even more. The «perfect antidote».» against western RV downgrades. Many investors have bought alternative funds confusing them with hedge funds (which is very common) and without really knowing what either one or the other means. They just wanted to hear that these investments would continue to make money despite stock market declines.
They care little about knowing the truth. And the truth is that a alternative investment is as undefined and absurd as to say market investment. Do investors know whether their alternative investment is based on hedge funds with 50% or 800% leverage? Do they know whether they invest in yield curves or equity spreads? Do they know whether they have bought a fund of funds with corresponding fee multiples? Do they know if their money is invested in an unlisted company (venture capital) as a shareholder? Do they know if at the same time they are investing in commodities, emerging or alternative energies? Do they know if they are paying a NAV with the proceeds of a derivative or credit sale that compromises the future of their investment? etc., etc... The unfortunate majority answers are NO. At most a brief history of results and volatilities that is more than ever useless due to the constant adaptation of investment policies to the day-to-day scenario. Because an alternative investment enjoys the greatest freedom of movement for its managers. Anything goes. But if anything goes and the type and strategy of investment changes substantially and constantly, trackbacks are meaningless. If, in addition, if we de-correlate (what a nice word) In the market, not knowing where we put our money, we decide to diversify within the most absolute diversity, what investment criteria do we have? Nil.
In such cases, which are unfortunately all too common, we are only obfuscated by the promise of compensating for longed-for stock market gains. We lose sight of the North, and of course our money. The consequences are already obvious.
What's next for promiscuous investors? The arms industry of the financos It is sure to impress us with shiny new weapons of mass (patrimonial) destruction.