«Os leo desde hace algun tiempo y aunque no dudo de vuestra honradez profesional, tengo una importante recriminacion que haceros.
Los que llevamos ya algunos años metidos en mercados estamos este año tan acojonados y aterrorizados que ya no sabemos que pensar.
Todo ese rollo del horizonte temporal, el perfil de riesgo de cada uno, cual es el destino de mi ahorro/inversion, sin ser del todo falso, ya me suena casi igual de vacio que cualquier argumentario de un comercial de sucural de pie de calle.
Ojo…yo tambien lo he utilizado porque tambien he estado vendiendo motos en banca privada.
Lo interesante para vuestros lectores y yo soy uno de ellos es como habeis campeado el tsunami o si estais tan empapados como estamos el resto, en que habeis invertido, como habeis metido la pata o sorteado el golpe, que vision teneis a medio plazo, que valores estan infravalorados… El resto esta bien para alguna charla a clientes para captar alguno tomando cafe o para el prefacio de algun manual de McKinsey que en el mercado real no da ni una…»
Como resultará evidente, Mangallous, creo que sólo coincidimos en nuestra admiración por Xavier Sala-i-Martin.
Mangallous, nuestros mundos son distintos. «Todo este rollo», como tú dices, es ni más ni menos que la abismal diferencia que existe entre mirar los mercados, el benchmark de la competencia y el rendimiento a 31 de diciembre (tu digno y no dudo que honesto trabajo); o velar por la progresión adecuada de un patrimonio familiar como hace nuestro Family Office. Es una cuestión de horizontes el ver sólo el rendimiento interanual de las inversiones en bolsa, o bien trabajar sobre infinidad de areas como por ejemplo la fiscalidad, los inmuebles, las circunstancias familiares, los legados a las generaciones futuras, la filantropía familiar, el asesoramiento corporativo, el coaching de herederos, las estructuras legales óptimas para cada fortuna, las deslocalizaciones patrimoniales y un larguiiiiiísimo etc. del que hemos venido hablando desde hace años y cientos de artículos que pareces no haber entendido en absoluto. Y todo ello, por supuesto, sin olvidar un aspecto tan importante como la gestión financiera de los activos monetarios, donde cabe la labor de gestores, como tú, por ejemplo.



La gestión de un Patrimonio familiar a lo largo de los años, va muchísimo más allá que el year to date (rendimiento en lo que va de año) o cualquier otro rendimiento temporal de cualquier fondo o índice que tú manejas a diario. Espero que sepas mirar por encima de las cabezas que te rodean y lo comprendas. 
Pero no veas en este post un ataque personal contra ti. Ni siquiera nos conocemos. Lo que tú vienes haciendo desde tu puesto de trabajo es una práctica común entre los banqueros y demás gestores de activos. Pero no por ser habitual deja de ser dramático y reprobable.
Conozco a muchos como tú que un buen día lúcido y memorable dejaron de formar parte del brazo armado de la banca y de las entidades financieras. La mayoría de ellos (no todos) truncaron radicalmente su progresión económica y profesional con esta decisión, pero me quito el sombrero ante ellos porque decidieron el camino difícil pero correcto. Es básicamente una cuestión de ética personal y profesional que no es incompatible con el éxito, aunque ese camino sea más largo y sinuoso que la autopista hacia el cielo del vendedor de pescado financiero.














































