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Boquerones Fritos (VII).

A continuación os copio el comentario que nos ha enviado DJ sobre el artículo Changes. Creo que hace unas reflexiones muy interesantes que merecen ser leídas y comentadas en forma de post. Como siempre, será interesantísimo leer vuestros comentarios al respecto, y en el próximo artículo podréis leer nuestros comentarios al respecto:

«Nos habéis vuelto a hablar del problema, pero no de la solución ni de la estrategia para conseguirla. Imaginad por un momento que el Gobierno del Reino de España, o el G-20, recurriera a vuestros servicios como Family Office para solucionar esta crisis y lo que se avecina (el futuro) y pensad en el diagnóstico de la situación que haríais y lo qué le recomendaríais (otra cosa es que nos lo queráis decir).

Los problemas nunca se resuelven solos y ese es quizás el problema que tenemos aquí, que esperamos a que alguien distinto a nosotros haga o diga algo, que esperamos a que las cosas se hagan solas sin pensar casi en la iniciativa individual o colectiva. Como decía la canción: “vamos a pasar a la acción”.

Lo de proteger el patrimonio, ya parece más una posibilidad teórica que algo factible, al menos de forma absoluta y universal. De hecho, no conozco a nadie, pero a nadie, al que la crisis, esta crisis aún inacabada, no le haya pasado factura, ni siquiera a los que, en teoría, asumían un nivel de riesgo bajo o teóricamente nulo. Bien es cierto que a unos les ha ido mejor que a otros, aunque habría que estudiar si ha sido fruto de la casualidad, como en algunos casos en tiempos de bonanza, o fruto de un buen plan estratégico y del trabajo bien hecho.

El problema que presentan las economías domésticas, por lo general, es que no suelen llevar un registro contable de sus operaciones económicas ni realizan una valoración global de su patrimonio al cierre de cada ejercicio, como si de una empresa se tratara. Si así fuera, creo que tendríamos motivos para preocuparnos más de lo que lo estamos, de ahí que este hecho sirva de justificación, a mi juicio infundada, para no realizar un análisis de la situación patrimonial a lo largo del tiempo en muchas economías domésticas que viven al día, y así les ha ido en la mayor parte de los casos. ¿Qué fue de ellos después? Borrón y cuenta nueva, y volver a empezar.

Leyendo la prensa y algunos blogs esta semana, me he podido encontrar con visiones y puntos de vista tan contradictorios, que van del mayor optimismo al mayor pesimismo, que casi que vale la pena dejarlos a un lado y reflexionar de forma independiente sobre la crisis. Y lo peor de todo es que casi todos los que escriben lo hacen desde una perspectiva de muy corto plazo, en algunos casos tan corto, que mañana dirán lo contrario de lo que han dicho hoy, sin que muchos de sus lectores se den cuenta porque pecan de lo mismo, de una falta de perspectiva a medio o largo plazo, de mirar más al pasado que al presente o al futuro, de una falta de anticipación y de estrategia de medio o largo plazo y, en definitiva, de falta de previsión, quedando a expensas de lo que los analistas, los medios y los políticos les digan. Tampoco tendríamos que olvidar a todos aquellos que, en lugar de analizar la realidad, lo que buscan es vendernos algo (producto, servicio, teoría, entre otros), pero que lo adornan y nos lo muestran como si de una noticia se tratara.

Al menos, destacaría cuatro problemas, que afectan más a unos que a otros pero que están ahí, tienen solución (voluntad, acción) y que son: inexistencia de objetivos claros, falta de perspectiva, falta de rigor y falta de espíritu crítico. Sólo es mi opinión.»

DJ

Un inmigrante, una vivienda.

Que los EE.UU. tienen un grave problema inmobiliario es un hecho. Un problema mayor que el de Europa en su conjunto. Pero la situación de España e Irlanda, con sus respectuvas burbujas inmobiliarias es, cuando menos, comparable. El hundimiento de precios es necesario, pero si consiguiéramos recortar el periodo de caídas y acelerar la reactivación de la demanda unos añitos, toda la economía de estos países con graves colapsos inmobiliarios mejoraría. Y con ello se conseguirían convertir los daños colaterales del desplome del sector, en beneficios colaterales que contribuirían espectacularmente a reducir los años de depresión económca que nos esperan a todos, especialmente a los más afectados por el colapso inmobiliario.

Pero ¿cómo podemos reactivar un sector que adolece de depresión y parece condenado a retorcerse en el fango durante muchos años? Pues por ejemplo aplicando soluciones radicales y sin embargo imaginativas, como por ejemplo la que plantean LeFrac y Schilling. Es decir, imponiendo condiciones a los inmigrantes que soliciten la residencia a los EE.UU.

Los EE.UU. autorizan un millón de nuevos ciudadanos norteamericanos cada año. Si esos permisos de residencia se otorgaran con la condición de comprar una vivienda en propiedad, muchos inmigrantes lo aceptarían gustosos. Se trataría de hacer un upgrade en el nivel económico de los inmigrantes a los que se les otorga la ciudadanía de los EE.UU. ¿Cuántas familias en todo el mundo aceptarían cambiar de vida y buscar su futuro en los USA, a cambio de comprarse una casa? Como contrapartida a su esfuerzo económico, esas familias tendrían su Green Card provisional y, pongamos en cinco años, una residencia definitiva en la primera potencia mundial y fábrica de sueños del planeta. Lógicamente, esos inmigrantes deberían acreditar buen comportamiento y solvencia ganándose la vida lo suficiente para sus familias. Pero recordemos que la vivienda ya la tendrían pagada y por lo tanto sólo deberían ganar lo mínimo para subsistir, pagar sus impuestos, gastos generales y seguros médicos. Inmigrantes del mundo entero harían cola para comprar sus viviendas en California o Florida. Y no olvidemos que hoy en día una familia de inmigrantes tendría una casa más que digna por tan sólo 100.000′- o 125.000′- $.

Imaginemos lo que le ocurriría a la economía de los EE.UU. si cada año se invirtieran en el país 125.000 millones de $ procedentes del extranjero. Y no sólo hablamos del precio de compra sino de los muebles, los coches y en general el consumo que generaría ese millón de familias inmigrantes con un poder adquisitivo medio. Estamos hablando de reservar la admisión de esa misma cuota de inmigrantes anual a una clase media con un mínimo poder adquisitivo para comprar una vivienda. Sería cambiar un millón de nuevos ciudadanos en los que hay muchos de clase baja, por clase media. Socialmente injusto, sí; económicamente interesante para los EE.UU, también.

Para conseguirlo debería legislarse, regularse, supervisarse y sancionarse meticulosamente, pero el fruto de ese esfuerzo sería espectacular. Quizá estaríamos hablando del motor necesario para volver a hacer crecer la economía de norteamérica y dejar atrás la depresión. Todavía hay muchas familias en el mundo deseosas de establecerse en los EE.UU. dentro de la legalidad, deslumbrados por lo que el American Dream todavía representa. Y no olvidemos que la depresión global actual acentuará ese deseo en millones de personas que verán empobrecer sus países de orígen dramáticamente: Europa del Este, Latinoamérica, Oriente, etc. y que no dudarían en abandonar un orígen sin futuro e ir en busca de un nuevo mundo, con los ahorros de toda la vida.

Y yo me pregunto: ¿No sería eso todavía posible en España? El hecho de poder residir en la UE, en un entorno Schengen, tiene y tendrá mucho valor. Quizá la UE no permitiría que un miembro del sur con problemas aprovechara esa situación, o quizá las fronteras españolas sean más permeables que las norteamericanas. También es posible que, a pesar de obtener la ciudadanía de la UE, el Spanish Dream no sea un incentivo suficiente. Pero el principal impedimento es que en «nuestra California y nuestra Florida«, las viviendas no valen 75.000 € (100.000 $).

Será que no estamos tan mal como en los EE.UU… o que estamos peor.

Verdades Arriesgadas.

El responsable del Departamento de Estadística Regional de la Fundación de las Cajas de Ahorros (Funcas), Pablo Alcaide, parece ser el economista relacionado con la banca más clarividente y/o sincero y/o realista.

Entre sus declaraciones encontramos, por ejemplo, la de que a España le esperan muchos años de crecimiento bajo, que lo peor de esta crisis lo veremos en los próximos trimestres, o que el fondo de la economía española se tocará a finales del 2010. Quizá sean obviedades, pero resultan un ejemplo de sinceridad cuando provienen del mundo de los bancos y cajas de ahorros.

Tan sólo una objeción, cuando subrayó las ventajas de estar en la Unión Europea y el euro: «…aunque eso impida recurrir al uso del tipo de cambio, lo cierto es que si España no estuviera bajo el paraguas de la UE y de la moneda común, la crisis actual sería comparable a la del 29…» En mi humilde opinión la crisis sí es comparable a la del 29 cuantitativamente, aunque no cualitativamente ya que esta vez es el Sistema el que ha quebrado y no simplemente la bolsa. Y por otro lado, las nueva era de las devaluaciones se está produciendo, no sólo de forma oficiosa, sino que también se hace a costa de la moneda única.

Alcaide también abogó por la inversión pública, dada la incapacidad previsible de la inversión privada durante muchos años. Pero también, y esto es significativo, no debemos esperar ni pretender fomentar que el consumo privado reactive la economía, porque no conviene a las familias seguir con este ritmo de endeudamiento. El consumo privado ni puede ni debe apartarse durante más tiempo del ahorro. Y ese concepto choca frontalmente con los beneficios de bancos y cajas de ahorro.

A pesar de no compartirlas en su totalidad, en cualquier caso, bienvenidas sean estas declaraciones que se alejan de las mentiras políticamente correctas, aún proviniendo de la Fundación de Cajas de Ahorros. No obstante las malas lenguas dirán que jamás se miente en el lecho de muerte…

Mis respetos, D. Pablo Alcaide.

Changes.

Que el mundo está cambiando por completo es algo que ya a pocos se les escapa. Pero lo hace con unas inercias de petrolero, es decir que lo hace a una velocidad que a muchos les puede llegar a pasar inadvertida la violencia y radicalidad de los cambios. Si tuvieramos un acelerador de tiempo y pudiéramos comprimir un mes en un sólo día, veríamos que en tan sólo 3 semanitas hemos pasado de la placidez del crecimiento global y de la proliferación de los Estados del Bienestar, a una situación como la actual. Y cada día que pasa, es decir cada mes, los acontecimientos se precipitan dejando atrás Sistema, formas de organización y dogmas que han quedado en evidencia y a los que nunca se va a volver. Nos sucede algo parecido a lo que decíamos en «La Muerte de La Rana» respecto a los perdedores de bolsa. Las inercias son tan grandes que pocos son conscientes de los grandes cambios que estamos viviendo y de su trascendencia.

[youtube=http://www.youtube.com/watch?v=n8v486aUYu0]

Han caído verdades absolutas tan contundentes como la confianza, la RF, los apalancamientos, el consumo y el crecimiento económico. La solvencia y seguridad de los bancos, incluso de los Estados, se ha desmoronado evidenciando que considerábamos como sólidos muchos argumentos que en realidad están siendo una superposición de naipes. También han caído dogmas de la talla de la inconveniencia de la intervención en los mercados, la nacionalización de bancos como consecuencia de un neoliberalismo que fue la quintaesencia del Capitalismo. La lista es tan larga como inimaginable. Los referentes fundamentales sobre los que sentamos nuestra economía y nuestra sociedad, la global, han desaparecido. Sólo nos quedan algunos referentes menores en pie, y el resto deberemos descifrarlos a base de golpes en un futuro inmediato.

[youtube=http://www.youtube.com/watch?v=vacxKurqqCQ]

Además lo más visible, que es la percepción de la calle, la sociedad, todavía no ha sufrido más que unos deterioros incipientes. Ni siquiera la punta del iceberg. Hasta el presente, los mayores cambios vienen siendo sistémicos, de fondo, estructurales. El Tsunami aún es casi invisible, y sin embargo es inevitable. Los cambios ya producidos nos alejan de lo conocido para no volver, y sólo algunos contemplan atónitos los que se están produciendo día tras día (o mes tras mes). Pero para aquellos que no sean conscientes del cambio, por incapacidad de analizar el mundo más allá del día a día, o por simple ingenuidad, sólo tienen que imaginar la foto fija de su vida y su patrimonio hace dos años y hoy. Y pensar que a su alrededor y en todos los ámbitos, los cambios también se han sucedido inexorablemente.

[youtube=http://www.youtube.com/watch?v=FLCaRM2YCuo]

Los cambios no son intrínsecamente malos, en absoluto. Pero debemos volver a aprender a caminar y a hablar. En ese traumático proceso, además debemos proteger nuestro patrimonio. Y esto no ha hecho más que empezar.

[youtube=http://www.youtube.com/watch?v=JoEYXEz94Io]

Os he pegado cuatro videos del genio Bowie con su Changes en versiones muy distintas. Mismo artista, misma canción. Del mismo modo, el mundo seguirá siendo el mundo, pero con muchos cambios.

Para los que amamos este oficio, son tiempos únicos y absolutamente apasionantes.

Tanto tienes, tanto vales… o no.

El U.S. Financial Accounting Standards Board (US FASB) se reunió el pasado 13 de marzo para discutir la posible adaptación del criterio de valoración Mark-to-Market (MTM o M2M) a mercados ilíquidos como el actual. O sea un eufemismo para permitir maquillar la valoración de activos según la conveniencia de los balances bancarios, que es lo que realmente escuece al Sistema.

Que una empresa, por grande e influyente que sea, incurra en fallida técnica por una caída en la valoración de sus activos, es un drama sostenible, ya que al fin y al cabo «sólo» se lleva por delante puestos de trabajo. Pero que lo haga un gran banco, no sólo deja en la calle a sus empleados sino que arrastra consigo a otros bancos interconectados en el castillo de naipes financiero. Además, esas fallidas técnicas dinamitan la confianza dentro y fuera del escenario bancario, imposibilitando así la continuidad de todo el Sistema.

Hace ya un año que explicamos en este artículo la receta de Paul Craig Roberts para poner fin a la entonces llamada crisis de crédito subprime. Simple y al mismo tiempo tan efectiva y peligrosa como queramos creer. Valorar activos a precio de mercado deseado, soluciona virtualmente los problemas de escenarios como el actual. En cambio, si lo hacemos a precios de mercado real, la cascada de quiebras es tan extensa y afecta a entidades tan vitales, como las que componen el core del sistema bancario, que se puede llevar por delante el mismísimo Sistema Capitalista. Pero cuidado, este camino virtual nos aleja del real, quizá para no volver durante generaciones.

Los peligros de abandonar los precios de mercado reales en tiempos convulsos son obvios y muy graves. Y por eso hasta hoy se ha evitado valorar los activos a un precio superior al que arroja el mercado. Se ha optado por mantener el rigor contable, el criterio de prudencia y el mark-to-market. Se ha optado por intervenir y/o rescatar a base de ingentes inyecciones de dinero que equilibren los balances de aquellos cuya desaparición sea inaceptable y peligrosa. Pero ¿qué ocurre si los mercados siguen cayendo y los valores contables M2M de los activos hacen insuficientes incluso los bailouts más ecandalosos de la historia? Pues que habrá que revisar y tolerar algunas excepciones en el criterio de valoración: El pasado día 10 de Marzo, Ben Bernanke dijo que se deberían revisar las prácticas regulatorias y los principios contables para evitar que induzcan excesivas oscilaciones en el sistema financiero y en la economía. Y recordemos que Bernanke fue uno de los opositores a la suspensión de los criterios M2M o MTM, pero ahora está dispuesto a «mejorarlos» y a generar nuevas formas razonables de valoración de activos que disminuyan los efectos nocivos que retroalimentan la iliquidez del mercado. O sea, que en pocas palabras, es un «no pero quizá sí» que se plantea abrir la veda excepcionalmente y de forma muy controlada (esperemos). Allá donde no pueda llegar un bailout vital, se equilibrará el balance a martillazos.

¿Es una buena solución? Desde luego que no. Pero como desde hace ya año y medio que no estamos para exigir nada quizá vuelva a ser un mal menor, como por ejemplo la socialización de pérdidas o la nacionalización parcial del sistema financiero (y paradójicamente no nos referimos a la última bravuconada de Chávez). Esa permisividad será puro oxígeno para muchos macro-balances que están condenados a quiebra salvo que el milagro se produzca. Pero supone iniciar un camino peligrosísimo, aunque ya conocido desde 1938, cuando Franklin Delano Roosevelt suspendió el susodicho criterio de valoración. En 2007 se reinstauró el M2M con motivo del escándalo Enron, que priorizó el criterio de transparencia sobre el de rigor. Nadie imaginó que podía suceder lo que hemos visto en estos dos años, y que hoy em M2M podría asfixiar el Sistema. ¿Acaso no son también peligrosísismos los bailouts a las costillas de todos?

Aquí tenéis una «lección de historia del mark-to-market» del blog Alphaville de Financial Times. Lo más lamentable es que se esté haciendo un uso político del debate sobre la conveniencia o inconveniencia del mantenimiento del M2M, en unos momentos tan delicados para el mundo como los actuales.

Personalmente se me hace difícil adivinar cómo valorarán los inversores una empresa a la que se le haya permitido contabilizar sus activos en sus balances obviando su valor de mercado. Pero como ya hemos dicho, quizá estemos en una situación tan delicada que éste vuelva a ser un mal menor. Bien pensado, si nacionalizamos bancos, rescatamos Estados y los bancos centrales compran deuda, ¿por qué demonios vamos a escandalizarnos si los balances no se ajustan al precio de mercado? Al fin y al cabo, pocas verdades absolutas nos quedan ya del mundo que conocíamos.

Podemos verlo todo, podemos aceptarlo todo, podemos creerlo todo. Pero jamás volveremos a ser los mismos. Hubo un antes y habrá un después de esta Gran Depresión global, aunque a muchos sólo les preocupe la mayor o menor profundidad de los gráficos de bolsa respecto a los charts históricos del s. XX.

Krugman vs. Geithner.

Nobel contra blah, blah , blah… Así lo ven algunos en You Tube:

[youtube=http://www.youtube.com/watch?v=XOYAuk809fY]

Publicado en el blog de Krugman del NY Times el 26 de noviembre de 2008:

«A thought I’ve had: there have been some complaints from movement progressives about the centrism/orthodoxy of Obama’s economics appointments. To some extent this was unavoidable, I think: someone like the Treasury secretary has to be an experienced hand who can deal with Wall Street, and I haven’t heard anyone proposing particular individuals with clearer progressive credentials to hold that position. (And for those of you wondering about yours truly — I’m temperamentally unsuited, have never had any desire for the job, and probably have more influence as an outside gadfly than I ever could in DC.)

But the Obama administration’s new economics advisory board would seem like a very good place to give progressive economists a voice. There are a number of excellent people whom Obama might not want to put in line positions but would be very much worth bringing in to offer well-informed alternative views. At the risk of insulting those I forgot to mention, I would think immediately of James Galbraith, Larry Mishel, Dean Baker, Jared Bernstein.

Let’s see whether progressives do in fact get a seat at this particular table.»

No obstante, el mejor Paul Krugman del NY Times lo encontraréis here.

Por su parte, Timothy Geithner siempre en el ojo del huracán, va con el sueldo. A continuación os pego un video en el que habla de los bancos zombies. Mejor zombies que muertos y enterrados, según Geithner:

[youtube=http://www.youtube.com/watch?v=03UQmv0KODY]

¿Y en España…? Aquí el problema es que el zombie es el propio Estado.

Otro listo a la lista.

Esta vez es el CHF el que se está devaluando frente al resto, especialmente frente al sufrido EUR. El movimiento ha sido tan violento que parece clara la decisión política. Quizá sea la represalia que toma el gobierno suizo ante la UE por haberles obligado a aligerar el secreto bancario una y otra vez; o quizá sea simplemente la mera necesidad de una economía acuciada por esta crisis brutal y que se vislumbra casi eterna.

En cualquier caso, toda una declaración de intenciones del CHF, que devalúa de facto con luz y taquígrafos. Otra cosa será lo que el mercado llegue a permitir en el futuro.

Se apunta así otro más a la lista de listos en la nueva Era de las Devaluaciones. Como ya dijimos en aquel artículo, la contraparte siempre es la misma muñeca hinchable: El Euro. Una muñeca sucia, manoseada y con un exceso de presión. A la que convendría, y mucho, desinflar convenientemente para relajar sus costuras periféricas que ya amenazan reventón.

La Libra Esterlina ha venido siendo más discreta (y sin embargo muy efectiva), pero Suiza ha movido ficha alto y claro. Las represalias políticas por parte dela UE y/o los EE.UU serán ligeras, si las hay. Pero este tipo de movimientos tan evidentes dan argumentos a quienes han intervenido sistemáticamente su divisa con criterios políticos, obviando las leyes de mercado. Nos referimos, por supuesto a China, a quien difícilmente podremos acusar con vehemencia y efectividad de algo que la mismísima Suiza está llevando a cabo. Otro más a la lista de listos, dando argumentos intervencionistas y proteccionistas a quien los necesite para justificar movimientos economico-políticos, nacionalistas y unilaterales.

¿Y el USD? ¿Seguirá ejerciendo de contraparte solidario o volverá a la lista de listos con su 1,65 $ por euro? Muchos dirían que el EUR no puede ejercer de contraparte en solitario, contra viento y marea. Alguna extremidad de la muñeca acabaría reventando en brazos de cualquiera..

Poker de cracks II

Resulta interesante hacer un seguimiento de la evolución del gráfico que representa los 4 cracks más significativos de los últimos 100 años. Tal y como dijimos en Poker de Cracks, en el siguiente gráfico de dshort.com vemos cómo han evolucionado históricamente estos 4 momentos más demoledores de la Historia moderna de la Economía mundial, o Four bad Bears. En él vemos cuatro colores que corresponden a los recorridos bajistas de:
  1. La Crisis del Petróleo desde el 11 de Enero de 1973 hasta el 3 de Octubre de 1974.
  2. Es Crash de la Burbuja Tecnológica desde el 24 de Marzo de 2000 hasta el 9 de Octubre de 2002.
  3. El Crash del 29 y la Gran Depresión desde el 3 de Septiembre de 1929 hasta el 8 de Julio de 1932.
  4. El Crash de la actual Burbuja Crediticia desde el 9 de Octubre de 2007 hasta una fecha futura incierta.
Como podemos apreciar, seguimos fielmente la senda en dirección al cementerio de elefantes de la Gran Depresión de los años 30.

Por otra parte, en el siguiente gráfico vemos que el precio actual del S&P; 500 ha retrocedido ya hasta niveles de hace 12 años.


Pero lo peor de todo es que el entorno actual en los EE.UU. es de profunda recesión, tal y como vemos en el siguiente gráfico:


En él vemos el número de estados de norteamérica con actividad creciente. O sea que la práctica totalidad de los estados están en recesión. Obviamente el resto de occidente va a seguir la pauta de la locomotora americana, y en ese escenario de profunda depresión, la previsible evolución de los dos primeros gráficos de este artículo, es escalofriante. Y este ejercicio de análisis del entorno no debemos olvidarlo, ya que es muy distinto analizar las cifras y previsiones macroeconómicas presentes y futuras para un previsible escenario expansivo que para uno depresivo.

Todos nosotros hemos nacido y crecido en entorno de economía expansiva, con sus ciclos bajistas, pero expansiva al fin y al cabo. Ni siquiera nuestros padres y abuelos vivieron en economías esencialmente recesivas (salvo en la década de los 30 y que terminó a base de bombazos). Por tanto, tenemos que hacer un sobreesfuerzo para analizar el presente y el futuro sin olvidar que el caldo de cultivo, el mundo que tenemos ante nosotros, es territorio apache desconocido que va a lastrar muy mucho las posibilidades conocidas de recuperación.

Mi pregunta para el presidente del Gobierno de España.

Siguiendo con la idea original de Unience para que los blogs financieros lancemos preguntas al presidente Zapatero. Ahí va la nuestra:

Como invitado apéndice a las reuniones del G20, ¿Cree Ud. sinceramente que los mandatarios de esos países, mas los distintos representantes de entidades económicas que componen el grupo, tienen capacidad para coordinar respuestas efectivas al colapso financiero mundial? O por el contrario, ¿cree Ud. que la respuesta efectiva vendrá de la mano exclusiva de los primeros países que tengan capacidad intrínseca para levantarse? Quizá no estamos mas que ante una nueva burocracia politico-económica inoperante. Aunque preferiría creer que de las reuniones del G20 puede salir el embrión de un futuro organismo mundial de gobierno del sistema económico, mucho más dinámico, efectivo y con capacidad de decisión que la ONU o el FMI.

Lamento el retraso, Vicente.

Boquerones Fritos (VI)

A continuación os copio una carta recientemente extraída de lacartadelabolsa.com. Me parece el testimonio de un caso que puede se más habitual de lo que queremos creer. Al fin de la carta haremos alguna interesante reflexión y espero también vuestra opinión y comentarios. Os dejo con la carta de Iñaki de Pamplona:

“Ayer me llamó el gestor, el que me lleva todas las inversiones y la administración, contabilidad y demás asuntos burocráticos de mis tres empresas. Nada más entrar en su despacho intuí que algo iba muy mal. Presa de pánico, con los ojos fuera de las órbitas, enloquecido ¿Habría tomado alguna sustancia alucinógena?

-Siéntate, me dijo. Te he vendido toda la cartera. Creo que la Bolsa se va a pegar un buen batacazo…

Me ha vendido todo ahora, justo ahora, cuando ya he perdido más de la mitad. Firmé los papeles de gestión hace cuatro años, porque ahora todo el mundo acata las normas y los gestores se la cogen con papel de fumar ante cualquier reclamación del cliente o requerimiento de la Comisión Nacional del Mercado de Valores. Pero no es la firma lo que me preocupa, porque, insisto, hay que firmar. Me preocupa mi desatino, mi estupidez por confiar en quienes no hay que confiar: SON ELLOS, los de siempre…”

“…Sostuve con el gestor un gran rifirrafe ¿Por qué no me has consultado antes de venderme mi cartera con una pérdida del 60%?, le dije. Porque, insisto, creo que la Bolsa va a bajar otro 40%. Además, añadió, le he vendido todo, absolutamente, al resto de mis clientes…”

“…Me ha dicho que el paro se va a ir a la luna, que las algaradas callejeras y los conflictos sociales y políticos van a proliferar en los próximos meses. Me ha hablado de aumentos de robos y de la inseguridad ciudadana. Ha dicho que los resultados empresariales se van a ir a la m…y que es posible que la economía española entre en un proceso de argentinización, o sea de suspensión de pagos al estilo de Argentina. Teme una especie de marabunta de la inmigración ¡Vamos! que me hubiera desmayado de no ser porque he visto Crisis, Crisis y Crisis en mis 70 años y, también, Salidas, Salidas y Salidas de esas Crisis…”

“…Estimado director, SON ELLOS, insisto. Los mismos de siempre, los seudoanalistas, los falsos gestores. He observado en los 50 años que llevo en el mundo de la Bolsa, que cuando confías la gestión a alguien (yo me dedico a gestionar mis empresas), ese alguien gana menos que el índice de la Bolsa y pierde más que el índice. Para este viaje no son necesarias estas alforjas…”

“…He comprobado que unos se copian a otros. Nadie quiere meter la pata, mear fuera del tiesto, por si le llaman la atención al disidente, por si los demás se le echan encima. Todos compran al mismo tiempo y todos venden al unísono. Venden en mínimos y compran en máximos ¡Joder! Eso lo hace cualquiera…”

“…Estas líneas, estimado director, me llevan a las siguientes reflexiones ¿Qué hago con el dinero líquido, que es menos de la mitad con que inicié mi aventura con este gestor dado que los tipos están a cero, es más, y los bancos nos cobran ya por meter el dinero en ellos; dado, a mi entender, que los pisos tienen que bajar, porque son los activos que aún no se han puesto al día en términos de valoración como lo ha hecho la Bolsa o el petróleo? Este gestor me ha dicho que compre oro, que es lo que recomiendan ahora los expertos ¿Oro? ¿Y para qué quiero yo el oro? ¿Para comérmelo? No, me ha dicho que para especular ¿Y porqué no especulo con la Bolsa, que es más líquida y, ante todo, más transparente? Bolsa no, me ha vuelto a decir…”

“…Estimado director ¿No cree usted que esas Gran Caída que unos pocos anunciaban hace dos años, entre otros usted, señor director, ya se ha producido en un porcentaje muy alto? Estoy de acuerdo con el gestor en que aumentará el paro. Yo mismo he hecho un ERE en una de mis empresas. También, en que aumentará la conflictividad social y en que caerán los resultados de las empresas. Pero ¿eso no está ya suficientemente cotizado?…”

“…En mis 70 años de existencia he visto que después de las Grandes Crisis la economía tarda en recuperar el ritmo, en salir del túnel. Ahora va a suceder lo mismo. Pero también he visto que las Bolsas se anticipan ¿Cuándo? No lo sé. Sí estoy convencido, en cualquier caso, de que mi gestor me ha jugado a una mala pasada, porque no hay que vender ahora, justo ahora, con una pérdida de la cartera gestionada del 60%. Además, eran todos valores de primer orden…”

“…Finalmente, si el mundo se va a la mierda, como pregona ahora la mayoría de los analistas ¿para qué quiero yo oro, que es lo que me recomienda este gestor? Es más ¿para que quiero el dinero en la cuenta corriente si todos vamos a perecer en la hoguera final?…”

Atentamente.

Iñaki. Pamplona.
No se trata de reflexionar sobre si el Sr. Iñaki tiene razón o no, si va a perder más o menos con la decisión de su gestor. Lo que nos resulta sintomático es el radical cambio de rumbo que está tomando el discurso de algunos gestores de RV. Cambios propios de una claudicación bursátil próxima, pero que debemos tomarnos con la cautela del que pisa territorio desconocido e inexplorado: La gran depresión de este siglo y un cambio radical del sistema financiero y económico mundial. Resulta también curioso ver cómo el discurso del gestor cambia radicalmente mientras el inversor sigue anclado cuando menos en el escepticismo, víctima de la acumulación de tantos y tantos discursos optimistas procedentes de éste y otros que viven de las comisiones que generan las operativas de los activos de Iñaki. Durante meses y meses se han querido justificar las pérdidas con visiones optimistas y positivas del futuro. Después prosiguieron con el wait & see… but wait inside. A muchos nos parecían argumentos increíbles y dañinos, porque muchos inversores los creyeron, los han creído. Hasta el punto de ser consecuentes con lo que les han repetido hasta la saciedad y quedar cabreados y desorientados cuando su gestor claudica, pero no ante el mercado, sino ante la honestidad. El cabreo es lo de menos, pues al fin y al cabo, hoy Iñaki podría recomprar exactamente su cartera incluso a mejores precios. Pero lo que realmente le indigna y con razón es sentirse desorientado, enagañado cuando súbitamente uno se da cuenta de que era el único que verdaderamente creía los argumentos de su «gestor de confianza».

No sabemos qué va a hacer la bolsa en el futuro, lógicamente, ni si dicho gestor va a acertar o no habiéndole vendido la cartera de RV a Don Iñaki. Errare humanum est. Pero llegados a este punto es evidente que la relación entre ellos no ha sido lo suficientemente transparente ni honesta. Por eso, de forma súbita, sus caminos son radicalmente distintos y al cabreado Iñaki el suelo se le desvanece bajo los pies. ¿Qué opinais?

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