

Como bien dijo el Nobel de Economía Paul Samuelson, «Investing should be more like watching paint dry or watching grass grow. If you want excitement, take $800 and go to Las Vegas». Llevaba toda la razón, porque inversión debe ser sinónimo de creación de riqueza, y no de especulación. Y la creación de riqueza suele venir de la mano de los negocios, de las empresas. Por lo tanto, la ganancia en la compra de acciones debemos esperarla en clave empresarial, con tempos de Empresa, en los que las corporaciones sean capaces de crecer y mejorar sus respectivos negocios. Y eso no se genera de la noche a la mañana, ni siquiera en empresas tecnológicas, donde los sucesos se producen a un ritmo vertiginoso, aunque a menudo más efímeros y menos sostenibles. Cualquier otra generación de riqueza más inmediata es pura especulación o uso de información privilegiada -aunque en la mayoría de casos dicha información resulta ser mucho más inútil, o incluso maliciosa, que privilegiada-.

No obstante, pocas cosas venden más que una predicción de bolsa al más puro estilo tarotista. Y no importa si dichos vaticinios se cumplen o erran estrepitosamente, no. El interés de la masa hormigueante que habita los Mercados olvida despreocupadamente la comprobación del nivel de acierto de los analistos, y se centra soprendentemente en la próxima tirada de Tarot adivinatorio! Lamentablemente, tanto los especuladores como los que se creen inversores, se obstinan inconscientemente en la búsqueda de un árbol tras otro, en lugar de dejarse envolver por la magia del bosque empresarial de la creación de la riqueza.
Para acabar, os dejo una predicción de los Mercados para este 2012: La financiación a 3 años de liquidez ilimitada que el BCE está ofreciendo a la banca europea, está haciendo que se aplace un trienio el riesgo de colapso inminente del sistema bancario europeo. Y eso, junto con la incipiente recuperación de la economía norteamericana, el soft landing de China y el empuje del mundo emergente (cada vez más emergido), hará que los mercados recuperen cierto tono. Y decimos sólo «cierto tono» porque tenemos aún sobre nosotros nubarrones de difícil digestión, como son la insolvencia griega y portuguesa para este 2012/3. En la medida en que sepamos gestionar ambas insolvencias y podamos devaluar el euro convenientemente, podremos ver un rally bursátil generalizado, que podría tener un muy importante recorrido. Además, no debemos olvidar que la Solvencia, ese divino tesoro del siglo pasado, ha cambiado de manos públicas a privadas, o sea corporativas.
Llamadme iluso, pero espero que no hayáis centrado vuestro interés en el último párrafo de este artículo.