Hoy queremos comentar los argumentos que esgrime Nouriel Roubini en su artículo «Cómo prevenir una depresión» de esta semana en el blog de Reuters «The Great Debate«. Recordemos que Roubini es un prestigiosísimo economista que predijo perfectamente la gran crisis financiera de 2008, aunque en aquel momento se le tachó de agorero para arriba, ganándose el calificativo de Dr. Doom (Dr. Catástrofe). Los acontecimientos posteriores han demostrado que dicho calificativo era, lamentablemente, injustificado. (más…)
Hace tan solo unos días, recibimos un correo a través de nuestra web, en el que un empleado de banca privada nos hacía unas cuantas reflexiones gratas y sinceras. En él nos explica sus experiencias e inquietudes, que le han llevado a compartir nuestra visión del mundo del asesoramiento financiero que perpetra la banca. Como es lógico, nos ha pedido que protejamos su identidad para evitarle problemas profesionales. Nuestra más sincera felicitación a este profesional honesto y clarividente, y le deseamos lo mejor en su carrera financiera y personal. Aquí tenéis su carta íntegra:
Aparecía hace unos días
Algunos conocidos bancos españoles, a mediados de 2010, nos enviaban propuestas de inversión en deuda soberana griega. Los informes y análisis que recibíamos insistentemente venían a decir que era de tontos no aprovechar el diferencial de rendimiento entre los bonos de países de la Eurozona. Argumentaban vehementemente que no debíamos olvidar que, al fin y al cabo se trataba de un país de la UE, y que a los griegos jamás les iban a permitir caer en el impago, ni siquiera en una depreciación de sus bonos mucho más allá de la de aquel entonces, cuya rentabilidad rondaba aún el 6%. O sea, poco más que la rentabilidad de la deuda española en la actualidad. Los argumentos esgrimidos eran razonables y razonados, excepto por un pequeño detalle: Olvidaban que dos y dos son cuatro.