El primer gráfico refleja el cambio radical de tendencia en los propietarios de casas en los EE.UU. El último valor actualizado está en el 67,9% para el tercer cuatrimestre de 2008, que se sitúa al mismo nivel del verano de 2001. Dejando de lado la gente que no tiene vivienda o se apelotona en casas de familiares (que los hay y cada día más), esta reducción de propietarios se ve indefectiblemente compensada con un aumento del porcentaje de personas que viven de alquiler.Hasta el momento poco importa que los malvados Mac & Mae hayan iniciado el camino que ya adelantamos nosotros en Octubre 2008:
«En los próximos 2, 3 o 4 años debemos ver lo peor. Es decir, serán los peores años para los Estados que van a absorber los créditos que se convierten ya en embargos de imposible liquidez, pero con un agravante que los hará radicalmente distintos: A diferencia de las entidades creditoras que vendieron los créditos, el Estado o las entidades parapúblicas creadas ad hoc, no se podrán permitir el embargo y desahucio masivo de su población. Quizás se adopten soluciones sociales que mantengan a sus inquilinos en las que fueron antaño sus propias viviendas hipotecadas a cambio de alquileres muy por debajo del precio de mercado. Quizás además tengan opciones de compra limitadas en el futuro. Pero lo que parece impensable es que la ejecución de hipotecas por parte de entidades públicas conlleve un problema social y humano a millones y millones de personas. Una verdadera subvención de la vivienda al más puro estilo popular (de la China, no del PP).»En un escenario de vacas flacas y de morosidad creciente, los inmuebles vacantes aumentan sin parar, a pesar del incremento de la demanda de vivienda en alquiler.»
Y para finalizar un gráfico de las unidades inmobiliarias en alquiler. En azul las ocupadas, y en rojo las vacantes:
Como se ve claramente, en los últimos 4 años el número de unidades ha aumentado invirtiendo la tendencia iniciada en 1995. Se han añadido así más de 3,5 millones de unidades al mercado americano, sin embargo sólo se han construido 1 millón destinadas al alquiler. Es decir, que 2,5 millones de viviendas han migrado del mercado de propiedad al de alquiler. 
Resumiendo, probablemente seguiremos viendo descensos en los precios inmobiliarios, aumentos en los porcentajes de desocupación de las viviendas de propiedad y, de forma más ligera también aumentos en la desocupación de alquiler. Pensando en positivo podríamos esperar que la desocupación forzosa de la propiedad genere suficiente demanda de alquiler para compensar la migración de los propietarios hacia dicha oferta. Pero personalmente creo que esto no lo veremos hasta dentro de 3 o 4 años, manteniendo los precios de alquiler bastante estables o incluso algo bajistas a corto plazo.




