En este escenario trágico en el que la necesidad social comienza a desbordar países como España, ex-candidato reivindicativo de octava potencia mundial (sic). En el que el entorno PIIGS, cae en el vacío de sus propios excesos, en el mismo corazón de una UE más convulsa, tensionada y cuestionada que nunca. En este panorama que hemos definido, de repente, vemos noticias pertenecientes al mundo del show business como la del fichaje de dos futbolistas por 158.000.000′- € que ni siquiera garantizan el éxito deportivo. Excesos que deben hacer reflexionar a cualquier ser humano y que personalmente me resultan inconcebibles, inoportunos, inmorales… increíbles. Igual de reprobables que los de cualquier otro exceso económico-deportivo, de cualquier color, en el entorno actual de constricción social y negro horizonte.


«Florentino Pérez, que en su primera etapa al frente del Real Madrid (seis temporadas), se gastó 499 millones de euros en fichajes, ya ha consumido 159, una cifra nunca alcanzada en una temporada por el club blanco y que supera la mitad de los 300 que, según anunció, obtendría de créditos.»
Otras voces eminentes como la de Xavier Sala i Martín, ante las cifras de tal despilfarro, se cuestionan:
«…Álguien le tendrá que dar dinero y sería bueno que lo explicara. Cómo puede ser que a un equipo de fútbol le dejen todo ese dinero, teniendo en cuenta la actual situación económica del país y la política de restricción de créditos que están siguiendo todos los bancos…»
Los cuatro fichajes más caros de la Historia del Fútbol los ha protagonizado el Real Madrid (Cristiano Ronaldo, Zidane, Kaká y Figo). La objeción es cuando menos ética, al menos mientras el Titanic se mantenga a flote por sí mismo y sin ayudas encubiertas ni tratos preferenciales corporativos. Pero que el primero y el tercero se hayan producido en plena recesión global y con un deterioro social en España jamás vivido, es mucho más que inoportuno.
