Prácticas desesperadas de la banca en apuros.

Sin categorizar

Como todo animal herido, un banco puede ser peligroso. Más peligroso de lo habitual, queremos decir. Y es que el ejército de empleados de banca suelen ejecutar las órdenes de sus mandos sin rechistar, bien sea por despreocupación ética; bien por la codicia de progresar en el organigrama del banco; bien por mero instinto de supervivencia como empleado que no puede permitirse el lujo de ser despedido; o bien por un tristísimo mix de las tres cosas.

.

Hoy os traemos un ejemplo real de lo que ha venido siendo capaz de hacer un banco español como el B. Popular, en los últimos meses de su existencia, antes de ser “vendido” por 1 EUR a casi el único que podía hacerse cargo de semejante agujero.

.

Los hechos que vamos a contar a continuación se perpetraron, como siempre, contra un pequeño cliente inexperto, que en este caso solicitó un crédito para iniciar su pequeño negocio. Estamos hablando de unos 100.000′- eur de crédito, para la aprobación del cual el banco solicitó al cliente todos los datos personales y financieros del negocio necesarios. Hasta aquí todo normal. El empleado del banco, amiguete suyo (cómo no), le dió muchas esperanzas de la aprobación del crédito puesto que su historial personal era bueno y el negocio viable, por lo que el cliente comenzó a poner en marcha su negocio a pesar de no tener la luz verde definitiva.

.

La sorpresa llegó al cabo de unas semanas, cuando el amiguete/director de la oficina le confirmó la mala noticia que los retrasos ya hacían sospechar: Su crédito no iba a ser aprobado a pesar de cumplir con los requisitos razonables habituales. “Órdenes de arriba…” En ese momento el problema para el cliente era enorme, ya que debería recurrir a toda prisa a otra entidad para financiarse y cumplir con los compromisos que había adquirido ya con su negocio incipiente. Además debía comenzar de cero todo el expediente bancario de solicitud de crédito con banqueros desconocidos (no amiguetes), y sin ninguna garantía de que en esa otra entidad el proceso no acabase también denegado. Los nervios y el insomnio se apoderaron del cliente y de su familia esa primera noche, como es lógico.

.

Al día siguiente el director-amiguete de la oficina les volvió a citar y les dijo que había una posibilidad de conseguir la aprobación bajo “ciertas condiciones que os contaré cuando vengáis”. El cliente lo comentó con su pareja notablemente aliviado y coincidieron en que cabía esperar un endurecimiento de las condiciones del crédito en esa próxima cita con el banquero. Inmediatamente sacaron el portátil y junto con su pareja comenzaron a recalcular el business plan en previsión de un aumento del tipo de interés, una reducción del importe de préstamo hasta sólo 75.000 eur y también un menor plazo de devolución. Con los deberes hechos, y asumidas por la pareja y su negocio esas nuevas lineas rojas soportables se dirigieron esperanzados a la cita con el director.

.

La sopresa vino cuando su director-amiguete les dijo que para que su expediente pudiera ser aprobado, el préstamo no podría hacerse por un importe de 100.000, ni de 75.000 eur, sino que debería hacerse por el alucinante importe de 150.000 eur! -¿Cómo es posible? El banco nos quiere prestar más dinero del que necesitamos para nuestro negocio?- preguntó la pareja. Así es -respondió el director- pero con la condición de que ese excedente de 50.000 eur lo utilicéis para comprar acciones de nuestro banco. Si no aceptáis estas condiciones, desgraciadamente no habrá aprobación de ningún crédito.-

.

De todos es conocido que unos meses después el B. Santander tuvo que inyectar 13.000 millones de euros el mismo día en que “compró” el banco técnicamente por 1 euro, y que las acciones del Popular se fueron a valor cero ipso-facto. Pero la perversión y precariedad del sistema financiero español es tal, que la banca en apuros prefiere huír hacia adelante prestando de más a clientes, sabiendo positivamente que ese dinero va a ser tirado a un pozo sin fondo. Y sabiendo además que esa sobrefinanciación diabólica condena a un cliente solvente a la insolvencia y va a ser de casi imposible devolución.

.

Ya no estamos hablando de prestar descuidadamente a clientes financiando sus dudosos negocios, como ocurrió con los créditos a promotores/constructores durante la burbuja inmobiliaria, no. Esto es pura y llanamente coaccionar a clientes con dinero no solicitado para que financien a la propia entidad bancaria desahuciada, con el fin de mantenerla en pie unos meses, semanas o días más. ¿A quién le importa si en el camino se cometen delitos y se arruina la vida de emprendedores que sostienen el País con sus impuestos? Lamentablemente parece que a nadie, al menos a nadie próximo al poder y al sistema financiero le importa. Por cierto, los protagonistas de esta historia firmaron la operación mientras su amiguete banquero les decía que con un poco de suerte, las acciones subirían, ya que “están muy baratas”, y podrían así devolver más cómodamente su crédito. Obviamente perdieron prácticamente 50.000 eur, que deberán devolver religiosamente, junto con los otros 100.000 eur, asfixiando lo indecible su incipiente negocio y sus vidas.

.

Algunos diréis que eso le ocurre a quien elige mal los bancos con los que trabajar. Es cierto que la mayor parte de la banca española tiene un riesgo mayor que la de otras latitudes más solventes. Y no sólo financiarse, sino sobre todo invertir a través bancos españoles se paga con la correspondiente prima de riesgo (la que hace que aquí aún se pague en positivo un depósito mientras los más solventes cobran por ello). Pero para el pequeño empresario/inversor resulta casi imposible conseguir créditos en bancos externos más solventes, y está condenado a financiarse e invertir en el banco herido de la esquina. El problema es que un animal peligroso, si herido, es doblemente letal.

Leave a Reply

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies